Cuando se trata de baterías los científicos tienen
un reto fundamental: reducir el tamaño a
la vez que aumentan la capacidad energética.
Ingenieros estadounidenses de la Universidad de Missouri afirman que pueden
conseguirlo fabricando pilas que funcionan con
energía nuclear.
“Para obtener energía suficiente necesitamos métodos con alta densidad”,
explica el ingeniero Jae Kwon, coautor del estudio. “Usando baterías con radioisótopos podemos
proporcionar seis veces más energía que
con las pilas
químicas tradicionales”. Por eso ha desarrollado junto a su equipo una pila nuclear del tamaño de una
moneda que podría usarse como fuente de alimentación de sistemas
microelectrónicos e incluso nanoelectrónicos. “Cuando la gente escucha la
palabra 'nuclear'
piensa en algo muy peligroso”, admite. “Sin embargo, las fuentes de energía
nuclear ya alimentan de forma segura algunos dispositivos como satélites espaciales y marcapasos”, añade el
investigador.