[CONTRANATURA] TODO ACUSADO - un contracuento

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CIJEI.CONTRANATURA

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Oct 22, 2010, 3:25:17 PM10/22/10
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Andrea Aguilar

"Cuanto mayor es el número de personas libres que me rodea
y más profunda y más grande y extensa su libertad,
más profunda y mayor se torna la mía."
Mijaíl Bakunin

"A todos aquellos que, felizmente, siguen siendo unos improvisados y que aún lo improvisan todo"


Viejos conocidos

Al abrir las puertas y salir sintió el sol quemándole los ojos, sintió que allá afuera estaba la vida que siempre había tratado de evitar.-- ¡Demonios…, demonios…!-- pensaba mientras veía de derecha a izquierda, mientras trataba de asimilar la realidad sacudiendo la cabeza. Era desastroso que no supiera qué hacer, qué pasos dar, a quién llamar, a quién pedir un poco de ayuda. Se encontraba en un desconcierto total. Siempre todo en la vida había salido a pedir de boca, nunca preocuparse más de lo suficiente por las cosas, había sido en él, una costumbre metódica al momento de resolver problemas.

En la cárcel los días terminan siendo algo que pasa sin darse uno cuenta. Las mañanas, las tardes, las noches son un simple trámite por el que hay que pasar… se quiera, o no hacerlo. Incluso la mayoría de personas se acostumbran a ese trance inicuo y perpetuo, no se incomodan al oír lamentos que duran horas de horas, llantos desgarradores de inocentes que andan por ahí con su infantil credulidad, que piensan que con llorar un número determinado de horas, ellos, los que están lejos de los cerrojos, llaves y cadenas, decidirán de forma extraordinaria y en conformidad con los requisitos cumplidos (mil doscientos litros de agua y sal, sollozos en cantidad y una mínima conmiseración por los hazmerreíres humanos) dejarles salir.

El día estaba avanzado ya, serían tal vez las diez u once de la mañana, la gente ya hace un par de horas habría decidido salir de casa para poder vivir un poco. ¿Dónde lo habrían dejado? se preguntaba. Veía edificios despintados, todos roídos por el humo, casas sin estucar, árboles negruzcos en un remedo de parque verde-desesperanza. Sucios microbuses y una manada de ticos que invadían el espacio. Cualquiera fuese el lugar donde fijaba la mirada, sentía inmensas ganas de vomitar. --Por lo menos me hubiesen dejado cerca de mi casa-- decía muchas veces y escupía con ferocidad, escupía una mezcla de su sangre, su saliva y una saliva ajena.

Es un inmenso círculo en el tiempo, un fantasma que se te aparece todos los días durante todo el día, es hacer lo mismo por diez, quince, treinta años. Y en cierta forma son años inútiles, pues, si bien aprendes mucho, te bastaría unos cuantos días, sino uno sólo, para entender todo lo que ahí sucede. Es cierto, en un solo día mis geniales (o “genitales”) pedagogos de la masacre me instruyeron teniendo mi cuerpo como objeto de estudio; el rencor hacia los externos no puede ser una forma de vida, pero es también cierto que ese mismo resentimiento puedes redireccionarlo hacia la congerie criminal, hacía la masa que tiene una gran similitud en circunstancia y estancia a la tuya. Y no es necesario inventarse motivos para despreciarlos ya que ellos mismos se esforzarán por dártelos.

Se mojó el rostro con un poco de agua sucia, se tuvo que tragar el asco ya que era mejor mojarse con esa agua marrana que dejarse la sangre seca en el rostro. Se sentó en una banca, cogió el celular y llamó a casa, quería despejar su mente y sabía que no podría hacerlo si él se hacía cargo de todo: llamar a la policía, dar declaraciones, firmar papeles, y muchas cosas más. Pasado un rato una señora se detuvo a su lado y le preguntó por qué lloraba, él quiso responderle y contarle la verdad, pero sencillamente la mandó a la mierda y la señora se fue gritando una buena cantidad de insultos en forma de pago para él.

Cuando sales la diferencia se hace aún más notoria, pues ahora tienes un montón de papeles, una cara, y un cartelito en la frente que hacen saber a los demás que eres un criminal. Vas a tu casa y ya no es tu casa, en tu barrio la gente ya no es la misma (Carlita era una nena cuando te fuiste, ahora le siguen diciendo “la nena” pero por razones totalmente distintas), te enteras que tú papá ha muerto hace un par de años y que tú mamá se mudó a un asilo, tus amigos viven en otros lugares y los que aún viven allí no te saludan y cruzan al frente por miedo a que les hagas algo.

Hasta ayer fue uno de esos trabajadores que se empecinan por meter a la gente a la cárcel, unos hombres ostentosos y de trato hosco que se hacen llamar “fiscales”. Tenía un record imbatible pues jamás desde hace ya veinte años no había perdido un solo caso, era una suerte de matasiete con una sola consigna: todo acusado era culpable. Pensaba que la gente honesta, y fiel al sistema como él, no se preocupa en andar levantando acusaciones falsas, que los delincuentes son delincuentes y punto, gente reconocible a la distancia que anda por las calles deambulando, vagando, afeando el lugar y haciendo daño, por ello es que deben estar presos o mejor aun: muertos.

Es terrible ser un personaje público pues todos saben todo sobre tu vida, a mí por lo menos me conocieron y me recuerdan por un solo hecho, no saben más, saben lo que les dijeron los periódicos. Es simple, una mañana te levantan a la fuerza, te golpean, escupen e insultan. Te informan que haz violado y hecho jirones a una niña de diez años. Comúnmente la justicia, el debido proceso y las garantías para el acusado son dadas sin observar rostro ni condición pero tú eres una terrible basura que no merece conmiseración y por eso la justicia te condena rápida y eficazmente. Hasta te hacen sentir orgulloso del sistema de administración de justicia en tu país, con esto jamás volverán ha haber crímenes. El problema es uno, uno pequeño y que pasó desapercibido, eres inocente, no has violado a nadie y lo peor es que ellos lo saben, pero lo omiten por ser un dato innecesario para la sed de venganza popular.

El día anterior por la mañana había recibido una condecoración por veinte años de ininterrumpida y esforzada labor en el Ministerio Público. Entre tantos abrazos y llamadas de felicitación hubo una en especial que lo hizo palidecer en el acto. No se despidió y tomó muy rápido su camioneta, manejó como loco durante veinte minutos. La voz chillona en el celular fue clara: solo treinta minutos o si no le hacían unos cuantos cortesitos en la cara a Luz, su hijita de quince años, sin policías y no te hagas el pendejo conmigo que me acuerdo bien de ti tanto que hasta sé que cara de huevon estás poniendo ahora, un par de risas y ya estaba saliendo del lugar.

Mira como has cambiado

-Debí saberlo desde un principio- dijo como sintiéndose un idiota mientras era amarrado a una columna.

El celular, que estaba encima de una mesa llena de colillas de cigarro y embadurnada en alcohol, empezó a sonar. Pasado un momento lo cogí y no puede evitar reírme. -Mira quién es, tú pequeña te llama- .

No pensó siquiera en llamar a su hija, era un completo imbécil.

No debería de sentirse así y encima decirlo, igualmente si la hubiera llamado, su hijita no le hubiera contestado, ya saben, ese cuento, que al final no era tan cuento, de las extorsiones. Le dije que apagara su celular a causa de unas cuantas revisiones técnicas y la niña obedeció en el acto.

Tanto tiempo trabajando en esto y no darse cuenta, era lamentable. Pero ahora algo le intrigaba aún más, ¿Quién demonios era este tipo?, tenía que reconocer que había malogrado la vida a mucha gente pero por lo menos guardaba un recuerdo mínimo de todos ellos, pero a este no lo recordaba para nada.

Ahora me mira con esa cara estúpida, es cierto, ya me lo dijo un viejo amigo que no corrió: que estaba irreconocible, cuando éramos chibolos eras totalmente distinto, recuerdo haberle escuchado decir.

Te convertiste en eso que tanto odiabas

Lo golpeó durante un buen rato, mientras le contaba toda su historia, mientras que le hacía recordar cómo se conocieron. Ambos lloraban, a la vez que uno pedía misericordia el otro le decía, entre lágrimas, que él jamás había tocado a esa niña, que la había encontrado así y que trataba de ayudarla, que vino la policía y que ya sabía lo que vino después.

Ya es suficiente, la pobre rata asquerosa estaba empapada en su sangre y no eran ya necesarios más golpes. Ahora falta lo mejor, ¡el loco va a estar tan contento!

Su mandíbula estaba hecha añicos, perro violador, perro violador, pensaba y pensaba.

El loco era un personaje pintoresco y arrebatado que conocí en la cárcel, y aunque nuestro primer encuentro no fue nada amigable, pues el estaba arriba mío y yo estaba agarrado por cuatro patas en el pabellón más demencial y luciferino que pueda recordar, con el tiempo nos fuimos haciendo patas, yo supe perdonarlo y él supo que jamás debería volver a tocarme. Justo está tarde estuvimos tomando una cantidad indescifrable de cerveza cuando le propuse el negocio, él me dijo que si no era cuestión de plata, encantado. Solo venganza le dije algo de tres veces, solo venganza, solo venganza, solo venganza.

En su mente pasaban miles de cosas, lloraba como un crio y se lamentaba por todo lo que había hecho, sentía pena por sí mismo, era tan degradante, era lo peor que le podía pasar.

Para evitar toda esa escena los dejé solos y me fui a leer una revista a la habitación contigua, se escuchaban unos cuantos gritos pero nada que Bob Dylan no pudiese curar tocando las puertas del cielo.
¡Que tarado! Había dejado el revolver que traje encima de la mesa, no creo que el loco lo tome y se lo lleve, pero puede que quiera jugar con eso más. Salí del cuarto y alcancé a escuchar unas cuantos golpes, vi al negro tendido en el piso, me vi el estomago, era algo rutinario en la cárcel, yo tenía un par de agujeros en el pecho, el doctor seguía asustado, tenía el revolver en la mano, lo soltó y se fue corriendo. Ahora yo estaba tirado en el piso, planie una violación, pensaba mientras me desangraba. ¿Eso me hace también un violador? Creo que se lo hubiese preguntado al doctor antes de que se hubiera ido. Bob Dylan me llevaba del oído tocando las puertas del cielo… Knock knock knockin' on heaven's door.




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Publicado por CIJEI.CONTRANATURA para CONTRANATURA el 10/22/2010 02:25:00 PM
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