Pilar
unread,Oct 28, 2009, 7:52:44 PM10/28/09Sign in to reply to author
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to Consulta de Reiki
SER E ILUMINACIÓN
Más allá de la miríada de formas de vida que están sujetas al
nacimiento y a la muerte existe la Vida Una,
eterna y omnipresente. Muchas personas utilizan la palabra Dios para
describirla, pero yo suelo llamarla Ser.
La palabra Ser no explica nada, pero la palabra Dios tampoco. Ser, no
obstante, tiene la ventaja de ser un
concepto abierto. No reduce el infinito invisible a una entidad
finita. Es imposible formarse una imagen mental
del Ser, y nadie puede pretender su posesión exclusiva. Es tu esencia
misma; puedes acceder a ella
inmediatamente como el sentimiento de tu propia presencia.
Por eso sólo hay un pequeño paso entre la palabra Ser y la experiencia
del Ser.
EL SER NO SÓLO ES TRASCENDENTE; TAMBIÉN IMPREGNA PROFUNDAMENTE cada
forma, y su esencia
es invisible e indestructible. Esto significa que ahora mismo puedes
acceder al Ser porque es tu identidad más
profunda, tu verdadera naturaleza. Pero no trates de aferrarlo con la
mente. No trates de entenderlo.
Sólo puedes conocerlo dejando la mente en silencio. Cuando estás
presente, cuando tu atención está plena e
intensamente en el ahora, puedes sentir el Ser, pero nunca podrás
entenderlo mentalmente.
La iluminación es recuperar la conciencia del Ser y residir en ese
estado de «sensación-realización».
La palabra iluminación suscita la idea de un logro sobrehumano, y al
ego le gusta que sea así; pero no es más
que tu estado natural en el que sientes la unidad con el Ser. Es un
estado de conexión con algo
inconmensurable e indestructible, con algo que es esencialmente tú, y
sin embargo es mucho mayor que tú. Es
encontrar tu verdadera naturaleza más allá del nombre y de la forma.
La incapacidad de sentir esta conexión crea la ilusión de que estás
separado de ti mismo y del mundo que te
rodea. Entonces te percibes, consciente o inconscientemente, como un
fragmento aislado. Surge el miedo, y
los conflictos internos y externos pasan a ser la norma.
El mayor obstáculo para experimentar la realidad de tu conexión es la
identificación con la mente, que hace
que el pensamiento se vuelva compulsivo. Ser incapaz de dejar de
pensar es una enfermedad terrible, pero no
nos damos cuenta de ella porque casi todo el mundo la sufre y se
considera algo normal. Este ruido mental
incesante te impide encontrar el reino de quietud interior que es
inseparable del Ser. También crea un falso yo
fabricado por la mente, que lanza una sombra de miedo y sufrimiento.
La identificación con la mente produce una pantalla opaca de
conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios
y definiciones que bloquean toda verdadera relación. Esa pantalla se
interpone entre tú y tú mismo, entre tú y
tu prójimo, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios; crea la ilusión
de separación, la ilusión de que tú y el «otro»
estáis totalmente separados. Entonces te olvidas del hecho esencial de
que, debajo del nivel de las apariencias
físicas y de las formas separadas, eres uno con todo lo que es.
La mente es un instrumento soberbio si se usa correctamente. Sin
embargo, si se usa de forma in-apropiada,
se vuelve muy destructiva. Para decirlo con más precisión, no se trata
tanto de que usas la mente
equivocadamente: por lo general no la usas en absoluto, sino que ella
te usa a ti. Ésa es la enfermedad. Crees
que tú eres tu mente. Ese es el engaño. El instrumento se ha apoderado
de ti.
Es como si estuvieras poseído sin saberlo, y crees que la entidad
posesora eres tú.
LA LIBERTAD COMIENZA cuando te das cuenta de que no eres la entidad
posesora, el pensador. Saberlo te
permite examinar la entidad. En el momento en que empiezas a observar
al pensador, se activa un nivel de
conciencia superior.
Entonces empiezas a darte cuenta de que hay un vasto reino de
inteligencia más allá del pensamiento, y de
que el pensamiento sólo es una pequeña parte de esa inteligencia.
También te das cuenta de que todas las
cosas verdaderamente importantes —la belleza, el amor, la creatividad,
la alegría, la paz interna— surgen de
más allá de la mente.
Empiezas a despertar.
Eckhart Tolle
"Practicando el Poder del Ahora"