Considero que el confinamiento otorgó al grupo familiar protagonismo en el hecho educativo, pues son los garantes primordiales de que los educandos no solo realicen las asignaciones, les apoyan, acompañan el proceso, ciertamente no como lo haría un docente por carecer de la formación (exentando a los padres docentes), pero si desde su saber y disposición. En tal sentido han dado muestras de la valiosa labor del docente (desde sus habilidades, paciencia, valores, ética y disposición), por muchos años los docentes en Venezuela nos hemos sentido desmotivados por múltiples razones que no vienen al caso, y la escuela dejó de ser el centro del quehacer en las comunidades y la sociedad. Entonces la cuarentena, nos está brindando de nuevo la gran oportunidad de posicionarnos en las comunidades y los hogares. La realidad vivida a diario en los hogares deja sentado la importancia de nuestra profesión, pues abordamos a los educandos de manera integral (académica, social, emocional). Estas demostraciones de reconocimiento motivan al motivador. Bravo compañeros, adelante, ánimo…
Vicky Claret Betancourt Murga, Caracas-Venezuela.