Con él análisis en este tema me llamó la atención que efectivamente mis hijos muestran una conducta oposicionista, uno de ellos oposición pasiva y el otro activa. El primero parece que no escucha, se distrae, se hace el desentendido, sus respuestas emocionales son celos, miedos, sensibilidad excesiva. El otro con oposición activa, siempre quiere hacer lo contrario, cuestiona a la autoridad, dificultad con el control de impulsos, rebeldía, necesidad de hablar. Entonces mientras a uno hay que tener mucho cuidado en lo que se le dice, cómo se le dice, el otro se siente incomprendido. Ambos con gran energía, curiosidad, necesidad de movimiento y de retos que los mantengan activos.
Gracias a estas reflexiones...comprendiendo el gran reto de entenderlos y apoyarlos conforme a sus características individuales.
Excelente día!