Me aporta mucho este tema, ya que a la familia en general nos cuesta trabajo controlar la emociones , sin embargo vamos aprendiendo a hacerlo y enseñarlo con el ejemplo.
Las reglas muchas veces las toman muy específicas y pretenden que otros las sigan, el problema radical cuando quieren obligara los otros a seguirlas, recuerdo que el castigo que le puse a mi hijo mayor cuando tenía 6 años fue leer un libro porque se aburría en clase y cuál fue mi sorpresa que lo termino el mismo día y me pidió que lo volviera castigar así, ahora ya lo utilizo como refuerzo.
Me cuesta mucho trabajo el más pequeño porque necesita entender las normas pero sino se las explican no las sigue, aunque ya le explicamos que las reglas no cambian y que no siempre se le explicarán. Me ayuda esta información para trabajarlas de mejor manera.
,Creo que ambos requieren mucha atención y estar platicando con ellos continuamente de lo que les interesa, me ha funcionado para entender sus conductas y curiosidad.
Uno de ellos se metió un botón de fierro a la nariz aporque la maestra les conto el cuento de un niño se convertía en robot por más atención y una forma diferente de aprender, no se adapto la escuela por ponerse una mano de metal y lo intento porque le encantan los robots.