En casa practicamos yoga, meditación y filosofía para niños, con herramientas muy valiosas que nos han enseñado a todos a aceptar nuestras emociones como válidas sin ser buenas ni malas pero a hacernos responsables de cómo respondemos a ellas, es un gran trabajo pero poco a poco vamos progresando.
En el caso de los miedos, no hay más que hablarlos y acompañarlos, hacerlos sentir seguros y siempre estar presentes.