SAMUEL SANTANA
Los evangélicos de República Dominicana tienen ya una larga trayectoria.
Sin embargo, en ciertos renglones esta comunidad parece estar todavía en pañales.
Y uno de ellos es el que tiene que ver con la falta de reconocimiento a los aportes que se hacen a favor de la misma fe en el país.
Tenemos y hemos tenido a hombres de gran valía entre nosotros. Podemos mencionar a don Julio Postigo, fundador de la hoy famosa Feria Nacional del Libro; a Jorge Lockward, autor de obras muy importantes y gran investigador del protestantismo en el país. Podríamos mencionar, también, a intelectuales evangélicos extranjeros que han pasado por nuestra tierra para dejarnos aportes valiosísimos.
De seguro que quien tenga una obra como Nueva Esperanza para Santo Domingo, del doctor Dario Plat, la conserva con celo.
Y por qué no, incluyamos, también, a Marcos Villamán con su importante obra Protestantismo en Dominicana.
La realidad indica que no hay nada que estimule a ser un intelectual o dedicarse a hacer ciencia dentro de la fe evangélica local.
Conozco de hombres nuestros que por tenerlos en sus filas cualquier partido, Gobierno o institución haría gran esfuerzo. Sin embargo, están con nosotros, pero viviendo su devoción desde el último banco de la congregación a la que asisten de manera silenciosa.
No ponen su capacidad al servicio de la obra de Dios debido a la falta de estímulo ante la no valoración del esfuerzo y del trabajo profundo. Quien se atreva a hacerlo es por pura devoción, nada más.
Puede darse la impresión de que en la fila evangélica no hay espacio para los pensadores, intelectuales y hacedores de ciencia. Es algo lamentable.
Planteo que debemos quitar de entre nosotros esta impresión y tendencia.
Por lo pronto, creo que entidades como la Universidad Nacional Evangélica-UNEV-, los concilios y la Fundación Don Julio Postigo, entre otros, podrían tomar la iniciativa de crear renglones de reconocimientos y entrega metálica a los aportes importantes que se hagan a favor de la comunidad evangélica del país.
Esto podría ayudar significativamente a que se hagan investigaciones y trabajos importantes que enriquezcan nuestro patrimonio histórico, cultural y cognoscitivo.