Este 29 de mayo, se cumple un aniversario más de la promulgación de la ley 7600. por sí misma, no marca el inicio de la lucha de las personas con discapacidad por su real integración social en Costa Rica. Ya que estos esfuerzos data de muchas décadas atrás. Y no se debe desconocer los valiosos aportes de hombres y mujeres con y sin discapacidad, que procuraron el principio y plantearon las bases de una lucha por una real inclusión e integración.
Sin embargo la creación de la ley 7600, marca en mucho, un punto de inflexión tanto para las personas con discapacidad, que vieron en esta una herramienta, para la exigibilidad de derechos, en el amplio espectro social. Y además la empoderan como un estandarte, que les permite iniciar una serie innumerable de luchas, que hoy 18 años después son total mente tangibles.
igual sucede para la sociedad en general, cuya creación de esta ley, le marca un hito al demandarle el inicio de una ruptura de paradigmas. Hasta el momento, la discapacidad era inherente a la persona, ésta la vivía y procuraba superarla, cuando mucho con ayuda de su familia, y algunos servicios, casi de asistencia.
Ahora la discapacidad, pasa a ser un elemento más del todo social, el universo de individuos, sin restricción de clase, edad, región o nacionalidad. Debe tomar las previsiones para ser un componente de cambio al entorno, alejando de este las prácticas discriminatorias y transformarlo en un habitad amigable para todos y todas.
Se deben asumir conceptos nuevos, tales como, igualdad, equiparación, oportunidades, acompañados de un lenguaje inclusivo y hasta entonces desconocido. Sumado a prácticas tendientes a la inclusión, en todos los aspectos del quehacer, desde los económicos, transformando la forma en que funcionan algunos negocios. Pasando por el educativo, cambiando edificios y profesionales. Hasta aspectos tan comunes como la recreación, el deporte o el ocio.
Pero a pesar de las bondades que se puedan enumerar de esta ley, hoy las personas con discapacidad, coinciden en que es más lo pendiente que lo logrado. Y es que Hay un marcado sesgo, entre el cumplimiento de la normativa y el impacto que este tiene en la calidad de vida de las personas.
si bien es cierto gracias a la ley, las luchas son tangibles y en pleno desarrollo, los logros no lo son tanto. Y aún el colectivo espera por una área del quehacer social que pueda siquiera nombrarse como ejemplo.
Este aniversario, viene acompañado con el inicio de un nuevo gobierno, que despierta la ilusión de pretender tomar los retos pendientes por el tronco y no por las ramas, como ha sido la constante en quienes han estado al frente del país.
La esperanza es que en materia de discapacidad, la intención sea la misma.
Ya que Los esfuerzos por transformar la sociedad, no han sido equivalentes en el cambio que se espera y requiere de las instituciones estatales, que en sana teoría deberían ser promotoras de la mejor calidad de vida de las personas con discapacidad.
Hoy es primordial un nuevo aire, Pero este debe iniciar con una profunda reforma al sistema de atención a las personas con discapacidad.
Basta dar una mirada a estas instituciones, para darse perfecta cuenta, que son las más rezagadas y en muchos casos lejos de ser motor de cambio, son lastre en el desarrollo de este sector.
aquí es importante también asumir la mía culpa, esto porque ya es momento también que las personas con discapacidad, dejen de ver a esas instituciones como la contraparte burocrática he inservible, además de tomarlas como la insuficiente respuesta social que el estado ha dado como solución a las necesidades del colectivo, esto para comenzar el proceso inaplazable de empoderamiento, que deben asumir las personas con discapacidad, de esas instituciones. Y de la temática en general, demandando de las autoridades, una mayor eficiencia y eficacia, de los pocos recursos que se destinan a al abordaje del colectivo.
Sin duda el primer gran acierto del presente gobierno para con esta población, debe ser el facilitarles el proceso de empoderamiento, promoviendo que estas personas dejen de ser sujetos receptores de políticas y programas, y se conviertan en actores protagonistas. Desde las juntas directivas, pasando por los principales puestos de dirección administrativa y técnica, hasta las comisiones municipales he institucionales en la materia.
En este nuevo aniversario de la ley 7600, las personas con discapacidad, demandamos que el eslogan de “nada para nosotros sin nosotros”, se convierta en una realidad.
Por Erick Chacón Valerio.
Ley 7600
Esta se promulga el 29 de mayo de 1996.
(Publicada en el Diario Oficial La Gaceta No. 112, del 29 de mayo de 1996)
En su artículo 1.
Se declara de interés público el desarrollo integral de la población con discapacidad, en iguales condiciones de calidad, oportunidad, derechos y deberes que el resto de los habitantes.
En su artículo 3, se definen sus objetivos.
a) Servir como instrumento a las personas con discapacidad para que alcancen su máximo desarrollo, su plena participación social, así como el ejercicio de los derechos y deberes establecidos en nuestro sistema jurídico.
b) Garantizar la igualdad de oportunidades para la población costarricense en ámbitos como: salud, educación, trabajo, vida familiar, recreación, deportes, cultura y todos los demás ámbitos establecidos.
c) Eliminar cualquier tipo de discriminación hacia las personas con discapacidad.
d) Establecer las bases jurídicas y materiales que le permitan a la sociedad costarricense adoptar medidas necesarias para la equiparación de oportunidades y la no discriminación de las personas con discapacidad.
De sus antecedentes:
Las únicas leyes que existían en Costa Rica, antes de esta ley, referidas a esta población, eran sobre creación de instituciones, por ejemplo: ley de creación del patronato nacional de ciegos(2171, del 10 de octubre de 1957). Ley creadora del consejo nacional de rehabilitación y educación especial Ley Nº 5347 del 3 de setiembre de 1973. ley creadora del patronato nacional de rehabilitación. todas estas aún vigentes.
Además de ellas , para entonces nuestro país, había asumido algunas convenciones y convenios relacionados con el tema por ejemplo:
· Convenio sobre la Readaptación Profesional y el Empleo de Personas Inválidas de la Organización Internacional del Trabajo (Convenio 159);
Declaración de los Derechos del Retrasado Mental (AG.26/2856, del 20 de diciembre de 1971);
la Declaración de los Derechos de los Impedidos de las Naciones Unidas (Resolución Nº 3447 del 9 de diciembre de 1975);
estas entre otros instrumentos predecesores.
La ley 7600, no es en un todo creación autóctona. Ya que se basa en mucho en corrientes internacionales sobre derechos de esta población. Su mayor influencia la proporciona un documento denominado, normas uniformes internacionales. Mismo que data de principios de la década de los noventa.
Las Normas Uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad fueron aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su cuadragésimo octavo período de sesiones, mediante resolución 48196, del 20 de diciembre de 1993.
Otro antecedente digno de tomar en cuenta, es la declaración de la ONU. De la década de los ochenta como de la discapacidad. Declaratoria que permitió una dialéctica constante durante ese tiempo, evolucionando en mucho los conceptos vigentes.
Varios países de américa, crearon leyes sobre la igualdad de las personas con discapacidad antes que Costa Rica.
Sin embargo la ley 7600, es de las más divulgadas y de mayor impacto social. Se puede afirmar que su mayor logro ha sido colocar en el contexto social del país a este colectivo.
Propia mente en Costa rica, se puede hacer referencia como elementos anteriores, la creación de varias organizaciones de personas con discapacidad y de padres de familia, durante los ochenta, pero con mayor auge en el inicio de los noventa.
Dato resaltable, y que sin duda fue impulsador de la ley 7600, fue la incorporación de personas con discapacidad a la vida política partidaria, constituyendo grupos en los dos principales partidos de la época.
En la pirámide jurídica, esta primero la constitución política, luego las convenciones y tratados internacionales, luego las leyes sus reglamentos. Y de ahí hacia abajo los decretos políticas y otros.
Se debe mencionar que al a ver acogido nuestro país recientes convenciones sobre discapacidad, estas han venido a fortalecer los alcances de la ley 7600.
Por Erick Chacón Valerio.