Poniendo en perspectiva a un TJ, sobre el Origen de la Trinidad

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christianhonest

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Sep 25, 2010, 12:17:30 AM9/25/10
to Comunidad de Testigos de Jehová
SOBRE LA TRINIDAD.

Respuesta de Jarhume a Meguido, un Tj, en el foro de Univisión. Vea el
post de Meguido al final.
Meguido:

Has hecho un resumen muy interesante y justo. Aunque en mi opinión das
un énfasis desmedido al hechode la existencia de triadas en religiones
previas. Eso por sí mismo no es significativo, y muchomás cuando tú
mismo admites que hasta Nicea no había un enfoque trinitario, que sólo
empezó a sentirse desde el Concilio del 381 EC. Nota además, que el
concepto de triada, o tres entidades no es ajeno en si mismo al Nuevo
Testamento pues allí se presentan 3 entidades, Padre, Hijo y Espíritu
Santo, signifiquen estas lo que signifiquen.


Mucho más importante para explicar el origen de la Trinidad lo es la
necesidad psicológica de todos los conversos paganos al cristianismo,
que al convertirse importaron a él todas sus necesidades psicológicas
y actitudes y un sinnúmero de imprecisiones místicas y filosóficas que
eran tan vitales y características de sus religiones paganas. Esto es
muy importante de entender, pues si bien es cierto que los TJ tienen
una comprensión razonable del misterio trinitario, no parece ser por
su devoción a un pensamiento filosófico claro, pero quizá a unas
casualidades históricas que rodearon la época en que Russell formó el
movimiento.

Como factor psicológico se ha señalado (Harnack) que todos los
pensadores o padres de la Iglesia de los primeros siglos tenían una
alta conciencia ética y andaban en busca de un Dios personal que
viniera a rescatarlos. En efecto, algunos pensadores religiosos han
señalado que la ética religiosa pagana podía ponerse lado a lado con
la ética cristiana del amor. Por lo que básicamente, el vacio que
tenia la religión filosófica romana de esa época era un vacio
revelacional y soteriológico; en otras palabras, la presencia misma de
un Dios que les ofreciera un plan de salvación como venido de Dios. La
figura de Jesús llenó ese espacio.

Según Harnack, los pensadores previos a Atanasio no eran pensadores
críticos o sistemáticos, que intentaran coordinar la existencia y
relación entre el Padre y el Hijo. Eso para ellos no era
importante. Jesús era Dios de alguna forma, y lo importante era que
los reconfortaba en su búsqueda filosófica de Dios. No resultaba
importante hacer una coordinación lógica entre la relación
""sustancial"" entre Padre e Hijo, esto es, en cuanto a clarificar si
eran ""substancias'' o entes separados el uno del otro. Y todavía
mucho mas, cuando las religiones paganas estaban llenas de misterios
sagrados, y si esa relación entre Padre e Hijo no se entendía, pues
bien fácilmente podía ser un misterio más.

A esto aportó trágicamente el uso del concepto Dios fuertemente
contrastado en su uso hebreo y
griego pagano, pero que no fue entendido por los conversos paganos,
los cuales obviamente lo tomaron en el sentido griego pagano. Un
estudio en una concordancia analítica del término Dios en las
Escrituras Hebreas muestra que el término ""dios"" era usado
liberalmente y aplicado a los ángeles, y a los representantes humanos
de Dios, expresando el concepto de que estos poseían ""divinidad"" en
tanto eran hechos a la imagen y semejanza de Dios y la expresaban de
modo parcial.

Por otra parte, el termino Dios era también usado de forma liberal en
el paganismo aplicándosele a hombres que podían ser hijos de los
dioses paganos o aun hombres que se reputaban ser hijos de los dioses
del Olimpo cuando estos se mezclaron con las mujeres humanas. O
todavía otros llegaron a ser dioses, por decreto de los mismos
gobernantes, que entendían que sus ejecutorias les deificaban y les
hacían parte del Panteón (pan=todos; theos=dios) o conglomerado de los
dioses.

Siendo el término Dios de uso liberal en ambas culturas, no parecía
haber problema en usarlo de
forma intercambiable. El problema fundamental residía en que si bien
el uso era liberal en ambas
culturas, el sentido último del término era totalmente
contradictorio. Pues aun cuando tanto en el
uso hebreo como en el uso griego se distinguía claramente entre
""elohim'' o dioses, y
""ha elohim"", El Dios, (en griego theos vs ho theos), de forma
radicalmente distinta en el uso
hebreo el mérito ultimo de todo era otorgado sólo al Padre.

En el uso pagano, generalmente no había un Dios Supremo, pero los
dioses controlaban cada cual su área, como el Hades, el Mar, etc., y
por lo cual no había un mérito ultimo a un Dios principal.

Así que por muchos siglos, del 2do al 4to, Jesús siguió siendo Dios de
alguna forma conceptual no muy estudiada, pero sí Dios como Salvador,
lo cual era lo realmente importante para ellos, en ese periodo donde
ya se habían desvanecido las intervenciones divinas apostólicas.
(Para ponerse a pensar: la apostasía predicha en un mundo sin Dios.)
En este periodo, ocasionalmente a algunos se les ocurrió analizar la
aparente complicación de tener ""dos dioses"" y cuando algunos sínodos
o concilios de la iglesia entraron en el asunto, nunca dejaron el
asunto muy claro, con excepción de renegar mediante la vía de la
condena herética, de ciertas concepciones de Jesús que para ellos
notenían cabida en la Iglesia. Así la Iglesia condenó—entre otras--a
los ""patripasianos"" que afirmaban que el Padre había muerto en la
tierra, y a los Sabelianistas, que afirmaron que en tanto Dios no
podía morir realmente y Jesús murió, Jesús tenía que ser una
manifestación o representación fantasmal de la persona de Dios.

Pero a pesar de toda esa condenación de herejías,los concilios previos
a Nicea, (creo que el de
Samosata o Antioquia de 264), tuvo claro que el Padre y el Hijo no
eran ""consustanciales"" o ""la misma sustancia"", pero de ""la misma
sustancia"", salvaguardando el hecho de la separación de personas.

La iglesia, sabía que en el fondo había algo extraño lógicamente (en
el sentido común), pero
dentro de sus necesidades de salvación y su tolerancia a los
misticismos, rehusaba un análisis
critico del asunto. Este momento histórico fue forzado por los
arrianos, que en un momento dado se echaron encima la carga racional
de defender a Jesús como ""una criatura de Dios"", contra la teoría
ambivalente que prevalecía en la Iglesia de la divinidad no explicada
de Jesús.

La explicación arriana, la más lógica, la más apegada al sentido
hebreo del tema, se enfrentaba a un problema filosófico grave de parte
de la filosofía contemporánea de dicha época. Pues
los griegos paganos, en el desarrollo de una teodicea o una teoría
para justificar la bondad de
Dios en un universo inicuo, habían resuelto (creían ellos) el problema
mediante la teoría de una
total separación entre Dios y el mundo por El creado. De esa forma la
figura de Dios no se manchaba con la maldad del universo. Bajo esa
teoría, sólo Dios era “”divino””, no el universo, ni ninguna otra cosa
que allí estuviera. La Divinidad, bajo esta teoría, era cosa única de
Dios, y si Jesús en efecto era divino, no podía ser otra cosa que
Dios, pese a que la evidencia bíblica sugería que era algo distinto al
Padre. Si Cristo, al ser considerado ""creado"" es parte de la
creación impura, no puede en ninguna forma ser divino, que es lo que
nos ensena Juan 1:1.

Aquí entró en juego, para complementar la solución pagana dentro de la
iglesia, el concepto del
Logos. Pues dentro de la filosofía griega habían existido, como parte
de esa explicación de la
teodicea divina, dos teorías paralelas, que permitían que un Dios
inmaculado que no podía entrar en contacto con una creación impura,
pudiese de alguna forma interactuar con ella. ¿Cómo lo lograron estas
teorías? Se llego a sostener que Dios había emitido de adentro de si,
un Logos, una fuerza, un elemento personal de El, parte pensamiento y
parte acción, que llegó a ser un puente que lo acercaba a aquella
creación, de a la que por razones de pureza el no podía acercarse.

Ese Logos filosófico, según pasó el tiempo, fue obteniendo variedad de
significados, hasta que se le fueron dando gradualmente atributos
personales, o se le personificó. Habiendo sido concebido inicialmente
como algo impersonal, pues no era Dios mismo. Ahora a la misma vez se
le impersonaba con características de persona, en tanto representaba
a la persona de Dios.

La escuela monista panteista del pensamiento griego, enfrentada a la
objeción de que no era monista en un sentido estricto, como
reclamaban, pues hablaban de un Logos personificado, sostenía, que el
Logos ERA PERO NO ERA. Era Dios en tanto le representaba, y no era
Dios en tanto era una emisión de Dios. Y de esa forma salvaban la
critica de que no eran monistas.

La escuela dualista griega, enfrentada a la crítica de que tenia ahora
3 elementos: Dios, el mundo impuro, y a un Logos personificado, se
afianzaba como la escuela monista a la justificación de que ese Logos
ERA PERO NO ERA. Solventaron el problema de forma similar.

De modo que cuando los arrianos, acusados de torcer la Escritura, por
la sólida prueba bíblica de
que Jesús no podía ser Dios, fueron enfrentados al concepto
prevaleciente de la separación entre
Dios y su creación, y se les declaró anatema por intentar incluir a
Jesús en el mundo creado e
impuro. Sostener la Divinidad absoluta de Cristo parecía a muchos la
forma más correcta de mantener la pureza de Jesús. (No sabemos como
hubieron encarado los arrianos el problema de la necesidad de separar
a Dios de su creación como recurso teológico, pues la Iglesia destruyo
todas las obras arrianas y solamente sabemos de ellas, por sus
antagonistas.)

sigue




Las teorías del Logos griegas paganas venían justo a la medida en esa
defensa, pues Jesús podía ser Dios y no serlo, como era el caso del
Logos. Esto a pesar de que el Logos de Juan 1:1 equivalía al
""memra"" hebreo, o mensajero de Dios que trae un mensaje o Palabra de
Dios, explicación más acorde con el Viejo Testamento, donde Dios envía
mensajeros con su mensaje.

La necesidad psicológica:
En el Concilio de Nicea se enfrentaron estas dos facciones, los
lógicos, los racionales, los
bíblicos, los arrianos; contra los místicos, los creyentes en la
Divinidad necesaria de Cristo, so
pena de degradarle. (Aun cuando ambos eran muy parte del engranaje
político de la época.)
Atanasio jugó un papel importante con sus conexiones políticas, pero
es interesante el aspecto
psicológico -teológico que Atanasio imprimió a las discusiones del
Concilio. Pues según Atanasio, los mediadores enviados por los dioses
de las religiones paganas nunca resultaron efectivos en el proceso de
salvación o proceso soteriológico, QUE ERA LO MAS IMPORTANTE PARA SUS
NECESIDADES ESPIRITUALES Y PSICOLOGICAS.

En efecto Atanasio dijo que Cristo tenía que ser DIOS, pues el no
aceptaba la salvación por vía de Mediadores; solamente Dios era lo
único en lo que el confiaría para su salvación. Para llenar esa
necesidad psicológica Atanasio, así como sus leales tomaron la vía de
la Divinidad absoluta de Cristo para salvaguardar Su pureza y sus
necesidades personales de salvación.

No le fue fácil al Concilio decidir, pues pesaba en la conciencia de
los presentes, el hecho
inexpugnable de previos concilios del ""homoiousios"" (de la misma
sustancia), contra el
""homoousios"" (que eran la misma sustancia), conceptos que habían
resultado claves en la condena de las así llamadas “”herejías””
previas. Y así, bajo la presión política del Emperador, y
para poder salir del recinto, pues Constantino los había encerrado
hasta que tomaran una decisión, el bando de Atanasio emitió una
formula religiosa de corte trinitario que aparentemente fue aceptada
como ortodoxa.

Atanasio diseñó un nuevo juego de palabras, donde el Padre y el Hijo
eran ""personas en la misma sustancia,"" pero donde la palabra
""persona"" no era equivalente al sentido psicológico nuestro y del
sentido común, pero una entidad a la que se le imputaba realidad por
definición. Esta era la tesis de tres “hypostasis” en una
“ousia” (http://www.ccg.org/english/s/p230.html). En español e
inglés se ha traducido como “tres PERSONAS en la SUSTANCIA DIVINA o la
DIVINIDAD. “ Pero el concepto de “”persona”” de dicha fórmula era
engañoso, y resultaba ser solo un juego de palabras que confundía
todo. Pues la experiencia desconoce tal cosa como una “persona” que
pueda ser consustancial con otra. En realidad, cada persona es una
sustancia personal, contiene un yo o un ego que la diferencia de
otra.

La palabra “hypostasis” hace referencia etimológica al sedimento que
se asentaba en el agua turbia y era “la realidad” del color de dicha
agua. Por extensión, lo “substancial”, una realidad que se afirma
que esta allí. (http://www.answers.com/topic/hypostasis) Pero un
trágico juego de palabras, pues el concepto de sustancia ya lleva
consigo el contenido de una realidad única. Por lo que la definición
de la Trinidad es en realidad “tres substancias en una Sustancia,”
pura tautología. Esta definición viene pues a ser una violación de la
definición del concepto de sustancia, pues una sustancia es el
concepto básico para distinguir entre dos o más cosas. La definición
de la Trinidad enfanga el concepto de sustancia haciéndolo
ininteligible y contradictorio. Ahora de forma dogmática, el Credo de
Atanasio, --si se escribió allí--entre la espada y la pared,
dogmatizaría misteriosamente: ""Ni confundimos las personas, ni
separamos las substancias...""

Meguido, un detalle muy significativo que te ha faltado en tu
explicación previa, es el resultado
histórico inmediato a ese Concilio de Nicea y lo que ocurrió entre el
325 y el 381 cuando se efectuó el nuevo concilio de Constantinopla.
La historia eclesiástica demuestra que la mayoría de los padres de la
Iglesia nunca aceptaron la ininteligible conclusión de Nicea, y que
cuando murió Constantino, el imperio romano completo, bajo sus dos
hijos, revirtió a la explicación arriana, la cual duró hasta el 381,
cuando nuevamente los partidarios atanasianos tomaron el control
político de la iglesia.

Ya en el 381 el misticismo controlaba la Iglesia, y fueron los
místicos de este concilio los que se dieron ahora a la tarea de
incorporar al Espíritu Santo como tercera ""persona"" de la Trinidad.

Como nota final, observo como luchas contra los trinitarios, como
Representante de los TJ. Creo que ya debes haberte dado cuenta que la
razón no hace mella en la interpretación de los pasajes bíblicos a los
trinitarios. Esto es así, pues la mayoría de los trinitarios no cultos
(como deben ser la mayoría de los que combates aquí) no entienden la
definición de la Iglesia e intentan RAZONAR sobre el asunto.

Seria mejor que les señalaras que los trinitarios cultos--, creen que
en la Unidad de
Dios existe contradicción lógica. (La persona del padre no es la
persona del Hijo, pero el Padre es Dios, así como el Hijo es Dios.)
Luego, la contradicción lógica es inherente a la definición de la
esencia divina. Por lo que los trinitarios no tienen que mostrar
coherencia lógica. Por el
contrario, basta mostrar contradicción para exponer la realidad de su
tesis.

Y eso ilustra fundamentalmente el problema que tienen ustedes los
testigos de Jehová, al defender con la razón su idea de Dios. Con
contadas excepciones, de la cual espero tú seas una, los TJ no quieren
estudiar filosofía, y por lo tanto no pueden resolver el problema
trinitario, si no es alegando simples declaraciones de sentido común.
Y olvidan que el sentido común
es ajeno a la contradicción lógica.

Al conglomerado de los TJ les iría mejor en estas batallas ideológicas
si entendieran filosofía y
pudieran entender palabras como estas del diccionario bíblico en
inglés, Dictionary of
the Bible, John L. McKenzie, S.J., que dice: "La trinidad de personas
dentro de la unidad de
naturaleza se define en términos de ‘personas’ y ‘naturaleza’, los
cuales son términos filosóficos
griegos; en realidad estos términos no aparecen en la Biblia. Las
definiciones trinitarias
surgieron como resultado de largas controversias en las cuales ciertos
teólogos aplicaron
erróneamente a Dios estos términos y otros, tales como ‘esencia’ y
‘sustancia’" (Nueva York, 1965, pág. 899).”

Pareceria que llevando a los trinitarios a la realidad de la Iglesia
Católica de que la Trinidad
implica contradiccion les das armas para entonces no razonar, pues
entonces les bastaría mostrarte un pasaje donde se diga que Jesús es
Dios, y luego se diga que es su Hijo, y por consiguiente se probaría
la contradicción. Pero al menos esto llevaría la conversación a la
única salida que seria mostrar que todos los pasajes que muestran que
Jesús es Dios, tienen un problema de traducción y admiten una
traducción no trinitaria.

Es por eso que un conocimiento filosófico, te ayudaría a aclarar y
defender tu doctrina; te
daría, por otra parte, mucho entendimiento, lógica, y capacidad de
raciocinio, que te ayudaría a
entender tantas otras cosas que están mal en los TJ, fundamentalmente,
que en la WT, no hay libertad de pensamiento, pues en tantas otras
cosas tienes que aceptar dogmáticamente lo que dice Brooklyn.

De nada vale que convenzas a un trinitario de que esta mal, para luego
llevarlo a un sistema
dogmatico brooklyniano, donde no tiene siquiera la libertad de
pensamiento que permite la Iglesia
Católica a sus teólogos en sus seminarios.

En realidad Meguido, no entiendes que no hay religión verdadera
alguna, que tanto tu religión
como las otras sólo poseen segmentos de la verdad, y todo lo que haces
es quedarte con unas
falsedades por atacar otras. Pero, vamos, logra entender bien esas
palabras del diccionario bíblico supracitado, para que encamines tu
razón. Y prepárate a enfrentarte luego a los líderes de tu secta,
cuando tu razón te ayude a descubrir los dogmatismos religiosos que
hasta ahora, por tus deficiencias racionales, no habías logrado ver.

Te invito al tema de las transfusiones de sangre en
http://foro.univision.com/t5/Testigos-de-
Jehov%C3%A1/Porque-DIOS-apoya-las-transfusiones-de-sangre-en-casos/td-
p/12252672/page/11
Para que lo analices y me des tu opinión. Defender una sola religión
con todas sus doctrinas es
una imposibilidad para los hombres inteligentes.



¿Cómo se desarrolló la doctrina de la Trinidad?
el 07-08-2010 12:07 PM Por meguido (foro univision TJ)
Muchos creen que fue formulada en el Concilio de Nicea en 325 E.C.
Pero eso no es totalmente correcto. El Concilio de Nicea sí aseguró
que Cristo era de la misma sustancia que Dios, lo que colocó la base
para la teología trinitaria posterior. Pero no estableció la Trinidad,
pues en aquel concilio no se dijo que el espíritu santo fuera la
tercera persona de una Deidad trina y una.

POR muchos años había habido mucha oposición, sobre base bíblica, al
desarrollo de la idea de que Jesús fuera Dios. En un esfuerzo por
resolver la disputa, el emperador romano, Constantino, convocó a todos
los obispos a Nicea. En realidad asistieron alrededor de 300, una
fracción del total.

Constantino no era cristiano. Supuestamente se convirtió más tarde en
la vida, pero no se bautizó sino hasta que se hallaba en su lecho de
muerte. Henry Chadwick dice sobre él en The Early Church (La iglesia
primitiva): “Constantino, como su padre, adoraba al Sol Invicto; [...]
su conversión no debería interpretarse como una experiencia interna de
la gracia [...] Fue asunto militar. Él nunca comprendió muy claramente
la doctrina cristiana, pero estaba seguro de que la victoria en el
combate venía como dádiva del Dios de los cristianos”.

¿Qué papel desempeñó en el Concilio de Nicea aquel emperador no
bautizado? La Encyclopædia Britannica relata: “Constantino mismo
presidió y dirigió activamente las discusiones y personalmente propuso
[...] la fórmula decisiva que expresaba la relación de Cristo con Dios
en el credo que el concilio emitió, que es ‘consustancial con el
Padre’ [...] Impresionados por el emperador, los obispos —con solo dos
excepciones— firmaron el credo, aunque muchos de ellos no estaban muy
inclinados a hacerlo”.
Por lo tanto, el papel de Constantino fue crítico. Después de dos
meses de enconado debate religioso, aquel político pagano intervino y
decidió a favor de los que decían que Jesús era Dios. Pero ¿por qué?
Ciertamente no fue por convicción bíblica. “Básicamente, Constantino
no entendía nada de las preguntas que se hacían en teología griega”,
dice A Short History of Christian Doctrine. Lo que sí entendía era que
aquella división religiosa era una amenaza para su imperio, y él
quería fortalecer su dominio.

Sin embargo, ninguno de los obispos reunidos en Nicea promovió una
Trinidad. Decidieron solamente sobre la naturaleza de Jesús, pero no
el papel del espíritu santo. Si la Trinidad hubiera sido claramente
una verdad bíblica, ¿no deberían haberla propuesto entonces?
DESPUÉS de Nicea los debates sobre este asunto siguieron por décadas.
Por un tiempo hasta se volvió a favorecer a los que creían que Jesús
no era igual a Dios. Pero después el emperador Teodosio decidió contra
ellos. Estableció el credo del Concilio de Nicea como la norma para su
dominio y convocó el Concilio de Constantinopla en 381 E.C. para
aclarar la fórmula.
Aquel concilio concordó en colocar al espíritu santo en el mismo nivel
de Dios y de Cristo. Por primera vez empezó a perfilarse la enseñanza
trinitaria de la cristiandad.
Sin embargo, ni siquiera después del Concilio de Constantinopla llegó
la Trinidad a ser un credo extensamente aceptado. Muchos se oponían a
él, y se atraían por ello violenta persecución. Solo en siglos
posteriores fue formulada la Trinidad en credos fijos. The
Encyclopedia Americana dice: “El desarrollo pleno del trinitarismo
tuvo lugar en Occidente, en el escolasticismo de la Edad Media, cuando
se quiso dar una explicación en términos filosóficos y sicológicos”.


LA TRINIDAD fue definida en términos más completos en el Credo de
Atanasio. Atanasio era un clérigo que había apoyado a Constantino en
Nicea. El credo que lleva su nombre declara: “Adoramos a un solo Dios
en Trinidad [...] El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu
Santo es Dios; y sin embargo no hay tres dioses, sino un solo Dios”.
No obstante, ciertos eruditos bien informados concuerdan en que
Atanasio no compuso ese credo. The New Encyclopædia Britannica
comenta: “La Iglesia Oriental no conoció el credo sino hasta el siglo
XII. Desde el siglo XVII los eruditos en general han concordado en que
el Credo de Atanasio no fue escrito por Atanasio (quien murió en 373),
sino que probablemente fue compuesto en el sur de Francia durante el
siglo V. [...] La influencia de ese credo parece haberse visto
principalmente en el sur de Francia y en España en los siglos VI y
VII. Se usó en la liturgia de la iglesia en Alemania en el siglo IX y
algún tiempo después en Roma”.
Por eso, pasaron siglos desde el tiempo de Cristo antes de que la
Trinidad fuera aceptada extensamente en la cristiandad. Y en todo
esto, ¿qué guió las decisiones? ¿Fue la Palabra de Dios, o razones
clericales y políticas? En su libro Origin and Evolution of Religion,
E. W. Hopkins contesta: “La definición ortodoxa final de la Trinidad
fue principalmente un asunto de política eclesiástica”.

ESTA lamentable historia de la Trinidad corresponde con lo que Jesús y
sus apóstoles predijeron que sucedería después del tiempo de ellos.
Dijeron que habría una apostasía, una desviación, un apartarse de la
adoración verdadera hasta el regreso de Cristo, cuando se restauraría
la adoración verdadera antes del día de destrucción que Dios ha fijado
para este sistema de cosas.

Respecto a ese “día”, el apóstol Pablo dijo: “No vendrá a menos que
primero venga la apostasía y el hombre del desafuero quede revelado”.
(2 Tesalonicenses 2:3, 7.) Más tarde, predijo: “Después de mi partida,
se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al
rebaño; y también [...] de entre vosotros mismos se levantarán hombres
y hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de
sí”. (Hechos 20:29, 30, BJ.) Otros discípulos de Jesús también
escribieron acerca de esta apostasía con su clase clerical
‘desaforada’. (Por ejemplo, véanse 2 Pedro 2:1; 1 Juan 4:1-3; Judas 3,
4.)

Pablo también escribió: “Porque vendrá un tiempo en que los hombres no
soportarán la doctrina sana, sino que, arrastrados por sus propias
pasiones, se harán con un montón de maestros por el prurito de oir
novedades; apartarán sus oídos de la verdad y se volverán a las
fábulas”. (2 Timoteo 4:3, 4, BJ.)

Jesús mismo explicó lo que había detrás de aquel desviarse en
apostasía de la adoración verdadera. Dijo que él había sembrado buenas
semillas, pero que el enemigo, Satanás, sobresembraría mala hierba en
el campo. Así, junto con los primeros brotes del trigo apareció
también la mala hierba. Sí, habría de esperarse una desviación del
cristianismo puro hasta la siega, cuando Cristo rectificaría la
situación. (Mateo 13:24-43.) The Encyclopedia Americana da este
comentario: “El trinitarismo del siglo IV no reflejó con exactitud la
enseñanza del cristianismo primitivo respecto a la naturaleza de Dios;
al contrario, fue un desviarse de aquella enseñanza”. Entonces, ¿qué
origen tuvo esta desviación? (1 Timoteo 1:6.)

POR todo el mundo de la antigüedad, hasta allá en los tiempos remotos
de Babilonia, era común la adoración de dioses paganos agrupados en
tres, o tríadas. Aquella influencia también dominó en Egipto, Grecia y
Roma en los siglos antes, durante y después de Cristo. Y tras la
muerte de los apóstoles aquellas creencias paganas empezaron a invadir
el cristianismo.

El historiador Will Durant dijo: “El cristianismo no destruyó el
paganismo; lo adoptó. [...] De Egipto vinieron las ideas de una
trinidad divina”. Y en el libro Egyptian Religion, Siegfried Morenz
señala: “Los teólogos egipcios estaban muy interesados en la trinidad
[...] Se combina y trata a tres dioses como si fueran un solo ser, a
quien se habla en singular. De ese modo la fuerza espiritual de la
religión egipcia muestra un enlace directo con la teología cristiana”.

Así, en Alejandría, Egipto, clérigos de fines del siglo III y de
principios del IV, como Atanasio, reflejaron aquella influencia cuando
formularon ideas que prepararon el camino para la Trinidad. Su propia
influencia se esparció, y por eso Morenz ve “la teología alejandrina
como intermediaria entre el legado religioso egipcio y el
cristianismo”.

En el prólogo de la obra de Edward Gibbon History of Christianity
leemos: “Si el cristianismo conquistó el paganismo, también es cierto
que el paganismo corrompió el cristianismo. La Iglesia de Roma cambió
el deísmo puro de los primeros cristianos [...] en el dogma
incomprensible de la trinidad. Conservó como dignos de creerse muchos
de los dogmas paganos, inventados por los egipcios e idealizados por
Platón”.


Así, en la Encyclopædia of Religion and Ethics James Hastings
escribió: “En la religión de la India, por ejemplo, nos encontramos
con el grupo trinitario de Brahma, Siva y Visnú; y en la religión
egipcia con el grupo trinitario de Osiris, Isis y Horus [...] Tampoco
es únicamente en las religiones históricas donde se considera a Dios
una Trinidad. Uno recuerda en particular el punto de vista
neoplatónico de la Realidad Suprema o Final”, que “se representa como
una tríada”. ¿Qué tiene que ver el filósofo griego Platón con la
Trinidad?

Dictionary of Religious Knowledge señala que muchos dicen que la
Trinidad “es una corrupción tomada de las religiones paganas e
injertada en la fe cristiana”. Y The Paganism in Our Christianity
declara: “El origen de la [Trinidad] es enteramente pagano”.

SE CREE que Platón vivió desde 428 hasta 347 antes de Cristo. Aunque
no enseñó la Trinidad en su forma actual, sus filosofías prepararon el
camino para tal enseñanza. Después surgieron movimientos filosóficos
que incluyeron creencias en tríadas, sobre las cuales ejercieron
influencia las ideas de Platón acerca de Dios y la naturaleza.

El diccionario francés Nouveau Dictionnaire Universel dice de la
influencia de Platón: “La trinidad de Platón, en sí meramente un
rearreglo de trinidades más antiguas que se remontan hasta pueblos más
primitivos, parece ser la trinidad racional de atributos de índole
filosófica que dio origen a las tres hipóstasis o personas divinas
respecto a las cuales enseñan las iglesias cristianas. [...] El
concepto de la divina trinidad que tuvo este filósofo griego [...]
puede encontrarse en toda religión antigua [del paganismo]”.


Para fines del siglo III el “cristianismo” y las nuevas filosofías
platónicas se unieron de manera inseparable. Como declara Adolf
Harnack en Outlines of the History of Dogma (Esquemas de la historia
de los dogmas), la doctrina eclesiástica llegó a estar “firmemente
arraigada en el terreno del helenismo [el pensamiento griego pagano].
Por consiguiente, llegó a ser un misterio para la gran mayoría de los
cristianos”.
La iglesia alegó que sus nuevas doctrinas estaban basadas en la
Biblia. Pero Harnack dice: “En realidad legitimó dentro de sí la
especulación helénica, los puntos de vista supersticiosos y las
costumbres de la adoración misteriosa pagana”.

En el libro A Statement of Reasons (Declaración de razones), Andrews
Norton dice de la Trinidad: “No podemos hallar la historia de esta
doctrina ni descubrir su fuente en la revelación cristiana, sino en la
filosofía platónica [...] La Trinidad no es doctrina de Cristo ni de
sus Apóstoles, sino una ficción de la escuela de los platónicos
posteriores”.

Así, en el siglo IV E.C. la apostasía que predijeron Jesús y los
apóstoles floreció plenamente. El desarrollo de la Trinidad fue solo
una manifestación de esto. Las iglesias apóstatas también empezaron a
abrazar otras ideas paganas, como las de un infierno de fuego, la
inmortalidad del alma y la idolatría. En sentido espiritual, la
cristiandad había entrado en sus predichos tiempos de oscuridad,
dominada por una creciente clase clerical del “hombre del desafuero”.
(2 Tesalonicenses 2:3, 7.)

Church of the First Three Centuries dice: “La doctrina de la Trinidad
fue formándose gradualmente en tiempos comparativamente tardíos; [...]
se originó de una fuente enteramente diferente de las Escrituras
judías y cristianas: [...] las manos de los Padres que impusieron la
influencia de Platón la desarrollaron y la injertaron en el
cristianismo”. New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge
(Nueva enciclopedia de conocimiento religioso Schaff-Herzog) muestra
la influencia de aquella filosofía griega: “Las doctrinas del Logos y
de la Trinidad recibieron su forma de Padres griegos, quienes [...]
estuvieron bajo intensa influencia —fuera directa o indirectamente— de
la filosofía platónica [...] No se puede negar que de esta fuente
entraron errores y corrupciones en la Iglesia”.

¿POR qué debería ser que, mientras pasaban milenios, ninguno de los
profetas de Dios enseñara a su pueblo que existía una Trinidad? A más
tardar, ¿no debería haber usado Jesús su aptitud de Gran Maestro para
aclarar la Trinidad a sus seguidores? ¿Habría de inspirar Dios
centenares de páginas de las Escrituras y todavía no usar ninguna
parte de esta instrucción para enseñar la Trinidad si esta en realidad
fuera la “doctrina central” de la fe?

¿Deben creer los cristianos que, siglos después de Cristo y después de
haberse inspirado divinamente la escritura de la Biblia, Dios apoyaría
el que se formulara una doctrina que fue desconocida a sus siervos por
miles de años, que es un “misterio inescrutable”, que está “más allá
de lo que puede concebir la razón humana”, que, según se confiesa,
tuvo antecedentes paganos y fue “principalmente un asunto de política
eclesiástica”?

El testimonio de la historia es claro: el enseñar la Trinidad es
haberse desviado de la verdad, es haber apostatado de ella.
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