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Queridos Amigos:
Quisiera expresar mi agradecimiento por todo el apoyo y el acompañamiento recibidos en estos momentos.
Podría describir la experiencia de esta especial circunstancia como una suerte de transferencia que sigue un proceso, vivido como una extrema tensión en el instante de la muerte, y que gracias al cariño, a las distintas ceremonias, al largo recorrido en caravana hacia el crematorio, culmina en una profunda distensión, cuando son entregadas sus cenizas, al experimentar que la intensidad de la tensión se convierte en una gran alegría proyectada a todo lo que nos queda por hacer.
Seguramente algunos no necesitan de tanto ritual para superar el tremendo dolor, y simplemente tienen un registro claro de la trascendencia. No fue así en mi caso. Así pues, insisto en el agradecimiento a quienes me acompañaron.
Consecuentemente con mi forma de sentir, y para quienes les pueda servir de apoyo, quiero hacer llegar una pequeña parte de sus cenizas a cada Parque de manera que, quienes así lo deseen y en una pequeña ceremonia, tengan la posibilidad de procesar estas imágenes cuando y del modo que consideren más provechoso.
"¿Será entonces que toda aspiración, toda intención, toda afirmación y toda negación, tienen por centro tu estado de ánimo? Podrías replicar que aunque triste o alegre, un número es siempre el mismo y que el sol es el sol, aunque no exista el ser humano. Yo te diré que un número es distinto a sí mismo según tengas que dar o recibir, y que el sol ocupa más lugar en los seres humanos que en los cielos. El fulgor de una brizna encendida, o de una estrella, danza para tu ojo. Así, no hay luz sin ojo y si otro fuera el ojo distinto efecto tendría ese fulgor".
Desde la Paz que me han ayudado a encontrar, Fuerza y Alegría para todos.
Ana Luisa
Aprovecho para hacerles llegar un gran abrazo de Alejandro y Federico.
Mendoza, 21 de Septiembre, 2010.
Estas notas intentan reconstruir una charla con Silo, en octubre del 2006. No son palabras textuales.
Nos juntamos varios amigos en Mendoza, el día anterior a la ceremonia que se realizó en Punta de Vacas por la muerte de Kuasar Benenati. Se estuvo revisando las ceremonias y procedimientos que se realizarían el dia siguiente en el Parque y se hicieron unos breves comentarios sobre los significados de los distintos procedimientos con las cenizas.
Quizás consideren oportunas estas reflexiones.
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Sobre las ceremonias, se sugirió hacerlo en un clima de mucha calma, en un tono alto y sin apuros. Tambien la importancia de un ágape al final.
Sobre los procedimientos se comentó sobre las diferencias entre enterrar los restos, arrojar las cenizas o dejarlas en una bandeja de acero (como se hizo en esa ocasión), para que el viento las fuese llevando. Dejando que las fuerzas de la naturaleza integren o diluyan los restos a su paisaje. Hay fuerzas de la naturaleza que fluyen como las aguas en los ríos, los vientos.
También se sugirió un recipiente frágil de cerámica que luego de usarlo para trasladar las cenizas se rompe en la tierra para que se integre al lugar.
Detrás de estas formas se va plasmando un modo de integrar o interpretar la muerte, se va expresando también una cultura.
Vemos detrás de estas formas de proceder con los restos distintas tendencias. Una va en dirección de conservar y la otra busca la fluidez, la liberación.
Vemos que algunos procedimientos quizás acompañen más el significado de la Ceremonia de Muerte: "Una vez mas la mente se libera triunfal y se abre paso hacia la luz."
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Aclaración: obviamente estas notas no pretenden establecer procedimientos fijos a realizar, sino más bien reflexionar sobre esto.
19 de septiembre 2010, Esteban Boasso.
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Muchas gracias Esteban por las notas.
Quisiera agregar que en conversaciones con el Negro se trató el tema de sus cenizas y él, frente a la idea de repartirlas entre los distintos Parques, respondió: "está bueno".
En aquel momento imaginé las cenizas volando y una pizca de ellas, desde la Sala, debajo de la baldosa central, irradiando cual "polvo de proyección", como una luz que desde el Centro Luminoso de la esfera, inspirara a quienes allí meditáramos.
Ana Luisa.
Mendoza, 21 de Septiembre de 2010.