- Catalunya, 1 de Octubre, ni derrota ni victoria, de Javier Madrazo Lavín (https://goo.gl/2tqHWS)
En
relación al artículo de Francí Xavier Muñoz decir que estoy totalmente
de acuerdo con tu análisis, es muy certero. Hay cuestiones que se deben
de decidir por mayorías muy cualificadas y esto debería estar ya
regulado. Todo lo relativo a la cuestión territorial, derechos
laborales, educación, sanidad y bienestar social.
Son cuestiones
que requerirían una mayoría de 4/5 partes para modificarlas en el
parlamento e igual porcentaje en caso de llevarse a cabo referendum
ciudadanos. No podemos repetir aquí el error de los ingleses con el
Brexit, indistintamente de la opinión que tengamos sobre esta cuestión
una mayoría pírrica no es democracia, es poliarquía pura y dura que
divide a la población en dos mitades y que termina llevando a un
ideologísmo excluyente y a un guerracivilismo reaccionario y altamente
conservador. Lo mismo nos ocurré aquí con las leyes educativas y
laborales, cada vez que se produce un cambio de gobierno se aprueba una
nueva ley sobre la materia, sin amplio consenso, lo que potencia nuestra
inveterada costumbre de ser el país con más leyes y, al tiempo, en el
que menos se respetan.
Pienso que el fracaso de las fuerzas
progresistas es consecuencia de ubicarse en un eje conceptual
equivocado, pues el único metodológicamente correcto es el eje
democracia-poliarquía, o sea, colaboración versus confrontación; esto es
lo que tenemos que decidir, si colaboramos entre nosotros o nos
seguimos despellejando como hasta ahora; pues todos los demás ejes
conceptuales llevan a aferrarse en reificaciones y fantasmagorías,
alejándonos de la praxiología o filosofía de la praxis única herramienta
emancipadora de los desposeidos como ya apuntaran tanto Carlos Marx
como Federico Engels.
En relación al artículo de Javier Madrazo
Lavín decir que es un buen artículo con cuyas palabras estoy también
totalmente de acuerdo. Hay una frase que deseo destacar del texto, es la
siguiente: "Parecemos condenados una y otra vez a repetir los mismos
errores, que desacreditan y contribuyen a la pérdida de confianza en los
representantes políticos, que deberían gestionar con responsabilidad,
eficacia y eficiencia, en lugar de enquistar los conflictos y
conducirnos a un callejón sin salida".
Y muy certera también es
la frase de José Saramago que cita: “La derrota tiene algo positivo,
nunca es definitiva. En cambio, la victoria tiene algo negativo, jamás
es definitiva”.
La situación, ocurra lo que ocurra en Cataluña,
es que nada será definitivo; como diría Federico Engels, a nivel de
Universo nada. Por ello es positivo que tomemos la situación con cierta
distancia para analizarla y ver qué es lo que ocurre cuando los que
teníamos que estar liderando estos procesos desde una perspectiva
federal no lo hacemos; pues ni del PP ni del PDeCAT (CDC) son solución a
nada, vayan estos solos o acompañados; mientras que los que hemos de
liderar este proceso desde la perspectiva federal y progresista no
reaccionemos, ubicándonos para ello en un eje conceptual que nos una a
todos y posibilite el empoderamiento de la gente, la situación no tendrá
una posible canalización constructiva; pues por el camino que nos lleva
el PP y el PDeCAT (CDC), vayan estos solos o acompañados, no se llega a
ninguna parte. Pero insisto, la solución está en nosotros no en ellos.
A
ver si tenemos oportunidad y vamos pensando, entre todos, en la
necesidad de crear un espacio de elaboración común; un espacio que
cuente con una buena proyección pública, en el que expongamos nuestras
ideas y vayamos buscando esos necesarios encuentros. Sobre todo para ir
definiendo y localizando ese nuevo eje conceptual que nos agrupe a todos
sin exclusiones y que demuestre su terrenalidad, como diría Marx, en la
realidad práctica con una adecuada representación y presencia.