Yo he pensado alguna justificación que va por la línea del amor
absoluto de Dios. No había pensado este argumento para justificar el
castigo divino (que después quizás se verá que no es propiamente un
'castigo'), sino para solucionar y contestar a la pregunta: "¿Por qué
Dios calla, por qué hay mal en el mundo, por qué Auschwitz? Si Dios es
inifnito Amor, entonces ¿por qué permite que haya hambre y sufrimiento
en el mundo?" Preguntas, por cierto, clásicas del ateo y el agnóstico
contemporáneo. Pienso en algunos amiguitos cercanos.
Pensé alguna respuesta a esta interrogante y creo que puede también
servir para la pregunta que plantea Alejandro. Creo que puede aplicar
porque en realidad la condena del hombre y el mal en el mundo son lo
mismo. O al menos son por la misma causa.
Dado que Dios es amor absoluto, actúa siempre de la mejor manera
posible y de la manera más amorosa posible. Esto significa que trata a
sus creaturas del modo más propio según la esencia de cada una de
ellas. Pero esto requiere una justificación:
Cada acción tiene un objeto y un fin. Para determinar si la acción es
buena o mala, más o menos perfecta o imperfecta, debemos mirar la
finalidad de su objeto. Por ejemplo -y advierto que aquí el ejemplo es
pedestre pero ilustrativo-: si el café está hecho para ser bebido,
entonces yo actuaré mal si lo utilizo para arrojarlo sobre el rostro
de mi enemigo y quemarle el cutis. No sólo por eso habré actuado mál,
sino también porque ninguna persona puede ser tratada como medio y yo
estoy haciendo eso con mi amigo (evidentemente esto de la persona como
fin y no medio necesita una demostración aparte, pero sirva para
ilustrar lo que quiero ilustrar). Esto quiere decir que mi acción se
evalúa de acuerdo con la concordancia que tenga la finalidad que yo me
propongo en la acción con la finalidad del objeto de mi acción: mi
enemigo y el café. A saber: lastimar a mi enemigo no es una acción que
su naturaleza exiga, arrojar el café sobre el cutis de una persona no
es algo que la naturaleza del café exiga.
Ahora bien, Dios siempre actúa bien, puesto que es perfecto. Eso
significa que debe tratar a sus criaturas de acuerdo con lo que las
criaturas mismas exigen por su propia naturaleza. (Obvio, estoy
también suponiendo el concepto de naturaleza y de esencia).
La naturaleza del hombre tiene como una característica principal la
libertad. Esto significa que la persona es autónoma y se determina a
sí misma sus propios fines independientemente de la causalidad
natural. (Esto también necesitará una demostración aparte, el hecho de
la libertad, pero lo daré por supuesto porque lo que tratamos ahora es
de la naturaleza de Dios y sus acciones, no del hombre). Eso significa
que la mejor acción y el verdadero amor hacia una persona implicará
también respetar la libertad de sus actos. Eso signifca que hagamos lo
que hagamos, sea bueno o malo, Dios no lo puede modificar, porque eso
implicaría una contradicción respecto del ser mismo del hombre.
El perfecto amor implica el perfecto respeto por la libertad humana.
Eso explica el mal en el mundo en el sentido de que Dios no puede
intervenir en las acciones de los hombres porque eso sería ir en
contra de su libertad, y por tanto no amarlos de manera perfecta.
Del mismo modo se podría explciar así la condena eterna: no es Dios
quien condena, sino el hombre que con sus malas elecciones, y con su
egoísmo, al no querer recibir la gracia de Dios, actúa torpemente y
por ello sufre y se condena.
Ahora bien, sólo dejo apuntado provocativamente el tema de la
Apocatástasis, que es muy bello pero hay que saberle. Y yo no le sé.
> > Mexico City- Ocultar texto de la cita -