La Regla de Oro

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Consejo 363

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Feb 20, 2008, 2:18:55 PM2/20/08
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Todas las propuestas humanistas terminan configurando un estilo de vida y un modo de relación del más alto valor moral, que puede expresarse en esta frase: "Trata a los demás como quieres que te traten."

Sin duda alguna, en las relaciones humanas, lo más importnate es el trato, es decir, las actituddes y comportamientos que las personas tenemos ante los demás. El modo de tratara a nuestros semejantes puede ser muy diverso y se podrá comprender que, muchas veces, dependiendo del tipo de trato que se de, es la respuesta que se puede obtener. Asi podemos reconocer que existen un trato amable o agresivo, persuasivo o impositivo, solidario o autoritario, amigable o discriminador, etc.

Si damos un vistazo a nuestra vida cotidiana, encontraremos que algunos tratos nos gustan porque nos alientan, alegran, potencian y nos hacen sentir bien, mientras que hay otros que nos deprimen, asustan, enojan y nos hacen sentir mal.

¿Como me gustaria ser tratado por los demás? Si reviso honestamente mi relación con otras personas, puedo observar que, generalmente, el trato que pido a los demás no necesariamente es el trato que doy a los demás.

¿Que trato es el que doy a los demás?

Distintas culturas han observado la importancia del trato en las relaciones con los demás y han dado su sugerencia proponiendo lo que se llama una Regla de Oro. Se ha dicho por ejemplo: "Ama a tu prójimo como a ti mismo", "No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti", "Haz a otros aquello que quisieras hicieran contigo", etc.

Para los humanistas la solidaridad y la no-violencia son aspiraciones de vida que pueden ser cumplidas desde ya. Es por eso que tratan de orientar su conducta por el principio moral: "Trata a los demás como quieres que te traten".

Todos queremos recibir un trato sin violencia y reclamamos ayuda para mejorar la propia vida. Esto es válido aún entre los más grandes violentos y explotadores que piden la colaboración de otros para sus intereses injustos. Si embargo, el trato requerido es independiente del que se está dispuesto a dar a los demás.

Se suele tratar a los otros utilitariamente (es decir si son útiles a mis intereses) como se hace con los objetos, con las plantas y con los animales. No hablamos del trato exagerado y cruel porque, después de todo, no se destruye a los objetos que se desea utilizar. En todo caso, se cuida de ellos, siempre que rindan alguna utilidad hoy o mañana.Sin embargo, hay algunos "otros", son los llamados "seres queridos", en los que su sufrimiento y su alegría nos producen fuertes conmociones. En ellos se reconoce algo de uno y se los tiende a tratar del modo en que se quisiera ser tratado. Hay pues una diferencia entre los seres queridos y aquellos otros en los que uno no se identifica.

Con referencia a los "seres queridos", se tiende a darles un trato de ayuda y cooperación. También sucede con aquellas personas extrañas con las que nos identificamos, porque la situación en que el otro se encuentra hace recordar la propia situación, o porque se especula y el otro se podría "ser de ayuda" para uno. En todos estos casos se trata de situaciones particulares donde no son iguales todos los "seres queridos" y no nos referimos a todos los extraños.

Las simples palabras no fundamentan nada. Uno desea recibir ayuda, pero ¿por qué habría de estar dispuesto a darla a otros? Palabras como "solidaridad" o "justicia" no son suficientes; se dicen falsamente, se dicen sin sentirlas. Son palabras que se suelen utilizar para obtener la colaboración de otros, pero sin estar dispuesto a dar aquello que se ofrece. Esto puede llevarse más allá todavía, hacia otras palabras como "amor", "bondad", etc. ¿Por qué se habría de amar o ser bueno con alguien que no es un ser querido?.

Sin embargo es importante observar que la Regla de Oro, no puede convertirse en una nueva "seudo moral hipócrita", útil para controlar el comportamiento de los otros. Cuando una "moral" sirve para controlar en lugar de ayudar, para oprimir en lugar de liberar, deberá ser superada por la necesidad de crear nuevas formas de trato entre las personas.

Nuestra Regla de Oro no impone una conducta, ofrece un ideal y un modelo a seguir, al mismo tiempo nos permite conocer nuestra propia vida. Esta actitud tan simple, de la que puede salir una moral completa, nace del ser humano sencillo y sincero.


¿Cómo te gusta que te traten?

¿Crees que cambiaría tú vida si trataras a los demás como te gusta ser tratado(a)?


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Comunidad para el Desarrollo Humano
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