Concluimos un año en el que se propuso la continuidad de un proceso de cambio esencialmente basado en el respaldo popular al Proyecto de Nación iniciado desde el 2018.
Después de las medidas emergentes que asumió el gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador para rescatar de la crisis al poder público y la conducción del país, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, durante su primer año, despliega por primera vez una planeación del desarrollo de la Nación para el mediano plazo y consolida los avances logrados en diversos sectores gracias a las diversas reformas constitucionales en curso desde hace algunos años, particularmente en la impartición de justicia. Cristaliza el reconocimiento de derechos de la población y de nuestros pueblos y se impulsa su ejercicio universal, al mismo tiempo que se avanza en el establecimiento de controles sobre los recursos nacionales y se amplía la regulación de inversiones y actores económicos en función de prioridades estratégicas del interés nacional.
La base que sostiene a esta profunda transformación es la voluntad popular de participar para definir el rumbo de nuestra sociedad y colocar en su justa dimensión nuestras posibilidades y retos, para seguir nuestra Utopía en la continuidad del Proyecto Nacional que, al recuperar las luchas históricas de nuestro pueblo, prioriza el bienestar de las personas, estableciendo en el centro la dignidad, el diálogo democrático y el desempeño ético del liderazgo.
Este esfuerzo firme y decidido tiene lugar en un contexto de profundos y riesgosos cambios en el capitalismo mundial y en el orden internacional, donde México cotidianamente defiende su soberanía y contribuye al debate para impulsar la cooperación y contener la guerra y la deshumanización; y también en un marco de ataques soterrados de grupos oligárquicos de nuestro país que se resisten a perder los grandes privilegios que la desigualdad, el despojo y la corrupción les brindaron durante décadas y, como en otros momentos de nuestra historia, pretenden alianzas con intereses abyectos a fin de erosionar y secuestrar los esfuerzos democráticos sobre los que marcha el fortalecimiento institucional del Estado Mexicano.
En el año que termina hemos sido testigos de la fortaleza incuestionable de este Proyecto de Transformación; de los pasos firmes, consistentes y estratégicos que sigue el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la atención de las complejas prioridades nacionales; y de los constantes ataques dirigidos a desacreditarlo y romper la fusión entre el movimiento popular y el liderazgo nacional, provenientes de los medios comerciales de comunicación, de los intereses aviesos comerciales y de los Estados Unidos, y de las oligarquías regionales de nuestro país. Este escenario reitera una vez más la idea de que la democracia encuentra uno de sus fundamentos en la prioridad que reconoce al interés general de la Nación, al Interés Público, que es el interés colectivo, ante el desenvolvimiento, en ocasiones siniestro, de intereses y poderes fácticos.
Al finalizar el año 2025 sentimos profundamente la satisfacción de formar parte de este gran movimiento de la sociedad mexicana para transformarse y enaltecer su identidad y sus valores, y para 2026, reiteramos nuestro llamado a respaldarlo con firmeza y fraternidad. Continuemos construyendo Utopías y participando en la Transformación de nuestro mundo. Sigamos pensando en la construcción de nuestras comunidades, de la paz mundial, y en la preservación de la madre naturaleza y la concientización de la importancia de priorizar el lado humano de nuestras relaciones con solidaridad, armonía y amor, por sobre el consumismo y el materialismo actual.
Los invitamos a seguir construyendo y preservando SU espacio, NUESTRO espacio en BRÚJULA METROPOLITANA, desde una permanente mirada ciudadana crítica y propositiva a nuestra realidad. ¡FELIZ, VENTUROSO Y DICHOSO 2026!!!
--"Una mirada ciudadana a nuestra realidad"