Hay varios colores que no percibidos en nuestro espectro ocular
ordinario , cuya
intensidad vibratoria es tan grande o baja que está fuera del radio
de
nuestra receptividad (referentes al infrarrojo y el ultravioleta).
Así
también existe un espectro vibratorio que no recibimos de nuestro
Interno Nous Consciente. Cuando comenzamos a percibirlas gracias al
trabajo interior, entonces comienza realmente nuestro
desenvolvimiento
superior. Esta energía, llamada la
fuerza solar superior , es el verdadero material constructivo,
necesario para edificarnos.
Este material es la “Piedra Angular”, y cuando se produce este
acontecimiento llegamos al verdadero período constructivo, porque
recién entonces ha sido puesto en manos del Masón el verdadero
material, y entonces ya puede modelar su propia piedra o sustancia.
Esta fuerza
puede destruir toda oposición al plan del Supremo Arquitecto, y al
ser
dirigida trabajará y desenvolverá todo nuestro recurso latente de
inspiración
sintonizada con su actividad. Esta inteligencia es un instructor
secreto que nos proporciona el material constructivo. Conserva su
energía en
la substancia más sutil dentro de nuestra medula espinal, y es la que
libera
en dicha substancia esa grandísima e irresistible energía que ha dado
nacimiento a una Alma inmortalizada.
Esencialmente, para trabajar dentro del sistema masónico debe ser
posible el
concentrar sus fuerzas en el punto focal de la intención consciente
de
una
forma apropiada y poderosa. A partir de una consideración de los
Cuatro puntos cardinales de la Logia en su manifestación centrada en
El Ara Sagrada , puede verse que para hacer descender una fuerza
desde
el Mundo Divino hasta el mundo material , se necesitan al menos
cuatro
símbolos de Poder: un Nombre Divino para el nivel, la escuadra , y el
compas que son los símbolos principales correspondiente a esa
manifestación simbólica al encender e Ara Sagrada . Es obvio que en
este planteamiento existirán ideas adaptadas a propósitos concretos,
pero lo que nos interesa en este momento es la estructura del
procedimiento general. En este sentido, consideraremos en primer y
principal lugar ubicar que la Logia en un punto simbólico de unión
entre Dios y las personas, las dos: Dios y Hombre tratando de
encontrarse, en un lugar que representa el Cosmos