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unread,Oct 31, 2011, 12:34:28 PM10/31/11You do not have permission to delete messages in this group
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28 de Octubre 2011
Difícil misión tengo en esta pasada, hablar del archirrival sin caer en
las descalificaciones. Puede parecer algo difícil, pero como hincha del
fútbol creo que puedo dar una visión no tan alejada de la realidad. Desde
que tengo uso de razón, tengo muchos recuerdos de este equipo. El primero
de ellos es una Navidad vistiendo la camiseta de Sergio Vargas. Mi padre
cansado de intentar hacerme hincha del equipo del cual era seguidor, su
Cobreloa querido, intentó con otro equipo (la “U”).
Con el tiempo entendí que si no era Cobreloa, menos podía ser Colo Colo,
equipo que en Calama ni siquiera puede ser nombrado. Quizás por llevarle
la contra o porque no me gustaba ser arquero, su intento por hacerme
hincha de la Universidad de Chile no tuvo buenos resultados.
Uno de sus tantos intentos fue llevarme a un Superclásico, donde ganó la
“U” por 2-0 en el Estadio Nacional, partido que me marcó a fuego. Salí
llorando del estadio y el nombre de Gino Cofré no se me olvidó nunca.
Mala señal para quien sería un acérrimo hincha de Colo-Colo. Se supone
que quienes somos hinchas de este equipo es debido a que sólo sabemos de
triunfos, créanme que no fue la razón por la cual me hice hincha de Colo
Colo, las razones tal vez inexplicables van mucho más allá de un par de
copas.
Luego de ese partido muy pocas veces volví a ir al estadio con mi padre,
tal vez desilusionado de que fuera hincha del rival de su equipo. Mi
historia con el fútbol fue tomando otros rumbos. Ya inevitablemente como
hincha de Colo-Colo, uno siempre se topa con amigos y familiares hinchas
de la contra, y vas aprendiendo de ellos.
En la niñez quizás no tanto, porque se trata sólo de burlas según el
resultado de tu equipo el fin de semana. Pero ya más grande uno comparte
conversaciones de fútbol, muy pocas buenas, otras tantas malas, y otras
de puros reproches acerca del equipo contrario: que nuestro estadio lo
construyó “Pinocho”, que sólo somos hinchas de nuestras copas, que la
Libertadores, que el burro de la Ciudad Azul, que la Segunda División y
tantas otras cosas que aparte de ser chistosas y ser un ejercicio
entretenido no suman demasiado para nuestros conocimientos futbolísticos.
Quizás motivado por la pobreza en los debates futbolísticos, me decidí a
ver cuánto partido de fútbol estuviera a mi alcance, entre ellos los de
la “U”, lo que me permite hablar con algo de propiedad de este equipo. Yo
diría que, a diferencia de lo que gran parte de sus hinchas piensa, la
“U” es mucho más que un equipo sufrido que le cuesta el doble todo lo que
consigue. También ha tenido épocas gloriosas, como el Ballet Azul, el
equipo de Salas, Valencia y Leo Rodríguez, así como también el equipo
invencible de Vaccia, y el ahora espléndido equipo de Sampaoli.
De los equipos nombrados anteriormente, no vi al Ballet Azul, pero si
alcancé a ver al equipo bicampeón 94-95, con esa definición electrizante
con Universidad Católica y el nacimiento de ese fenómeno llamado Marcelo
Salas. Creo que de esa época son gran parte de los hinchas de Universidad
de Chile hoy. Un equipo que daba gusto ver jugar y que si no fuera por el
robo en Argentina (Copa Libertadores 1996) quizás otra sería la historia.
He ahí una de las razones quizás porque no me gusta este equipo, creo que
aún hay gente que llora por ese cobro, hasta ahora claro, y que pudieron
constatar que aunque te roben igual se puede hacer historia, como lo
hicieron recientemente en Brasil. Pero pareciera que les gusta más
llorar, que celebrar.
Sigamos con el equipo de Vaccia. Debo reconocer que con ese equipo
alucinaba, y no tanto por su manera de jugar, sino que porque tú los
veías y sabías que aunque fueran perdiendo en el minuto 89 igual lo daban
vuelta y terminaban celebrando, generalmente gracias al gran “Heidi”
González.
Hasta aquí siempre fueron razones estrictamente futbolísticas por las que
veía jugar a la U. Eso hasta hace alrededor de 7 años, cuando conocí a mi
polola. Lamentablemente es hincha de la contra, lo peor que te puede
pasar cuando te gusta tanto el fútbol. Eso pensaba en un principio, con
el tiempo ese “defecto” se convirtió en algo positivo, hasta el día de
hoy los fines de semana son panorama, ella acompañándome a ver a mi Colo
Colo, y yo acompañándola viendo a su U.
Esto me ha permitido entender de mejor manera cómo se mueven los hinchas
universitarios, como cuando la vi celebrar desaforada el campeonato del
2009 con “Don Marka”. Al principio no entendía tanto alboroto, pero
claro, era el primer título que celebraba, siendo que yo ya llevaba por
lo menos 7 en el cuerpo.
También la vi llegar derrumbada cuando perdieron la semifinal contra
Chivas en la Libertadores 2010, sólo la abracé y le dije que esas
lágrimas le permitirían amar más a su club, eso yo lo había entendido en
1997 cuando quedamos eliminados en semifinales contra Cruzeiro.
También la vi celebrar el campeonato imposible que lograron el torneo
pasado contra Católica, y la he visto celebrar dos clásicos en mi contra.
Han sido las únicas dos ocasiones en que me arrepiento de tener una
polola azul, porque no hay nada peor que griten los goles en tu cara.
Pero ahí fui yo el que entendí que había hecho lo mismo, sin mala
intención y en muchas más ocasiones.
Como siempre he tenido la sensación que a los hinchas de la U les gusta
más sufrir que celebrar, creo que en esos momentos la hice mucho más
hincha de su club, al igual que esos mismos hinchas que en la adversidad
apoyan más al equipo que en la victoria.
Dicen que “el que no lo siente, no lo entiende”. Creo que con las
historias que tengo en común con este equipo, puedo entenderlos en parte,
sólo en parte, porque jamás comprenderé como les gusta más sufrir que
celebrar. En mi equipo, se tiene la obligación siempre de ganar y tal vez
por eso es que somos mucho más ganadores que ellos.
Para suerte de los hinchas de azul, ahora ha llegado un entrenador con
mentalidad ganadora que aparte de impregnarles este espíritu al plantel,
lo ha hecho también con el hincha de la U, que poco a poco se está dando
cuenta que ya es tiempo de parar de sufrir, ahora hay que pensar en
grande y salir ganarlo todo, ojalá sea así por el bien de esta
institución, del fútbol chileno y de mi propio equipo, ya que harta falta
nos hace alguien que saque la cara del país aparte de nosotros.
Miguel Saldías. (Ferplei.com)