Cientos de Trabajadores se Ponen en Huelga
Varios cientos de trabajadores de restaurantes de comida rápida se pusieron en huelga en Chicago durante 24 horas el jueves, para presionar a sus compañías a que les aumenten el salario a por lo menos $15 dólares por hora. Los trabajadores laboran en conocidos restaurantes como McDonald’s, Subway, Dunkin Donuts y Wendys.
A ellos se unieron trabajadores de tiendas y almacenes comerciales, algunos de lujo, como Nordstrom, Nike, Forever 21, Fields, Sally Beauty Supply, Sears, Walgreens y hasta Victoria Secret en el área de la llamada Milla Magnífica de Chicago. La Milla Magnífica es la zona comercial más importante de Chicago.
“La industria de la comida rápida tiene ganancias de $200 mil millones de dólares al año”, dicen los miembros del Comité Organizador de Trabajadores de Chicago, “y los almacenes y tiendas de departamentos ganan $47 mil millones. No es posible que tengan a los trabajadores a salario mínimo”.
La huelga se extendió el jueves a 58 ciudades, entre ellas algunas que ni siquiera estaban contempladas en los planes de la organización y en las cuales los trabajadores se organizaron ellos mismos, de manera espontánea.
“Después de dos movimientos similares, uno en marzo y otro en agosto, hay trabajadores que se sienten animados aunque no se han coordinado con nosotros” dice Lorraine Chávez, parte de los organizadores. “En algunos lugares se consiguieron aumentos de salario después de las primeras huelgas”.
Docenas de simpatizantes de organizaciones religiosas, inmigrantes, comunitarias y sindicales acudieron a apoyar a los huelguistas desde las 7 de la mañana, cuando varios de ellos declararon la huelga en un restaurante famoso en Chicago, el Rock and Roll McDonald’s, combinación de comida rápida con museo de este género musical.
“A veces me siento como si estuviera en México”, dice Nancy Alvarado, trabajadora de McDonald’s. “No me alcanza la comida para todos, así que yo me quedo sin comer para darle a mis hijos”.
Según estudios económicos, solamente un 16 de los trabajos que se perdieron en la crisis económica eran de salario mínimo, pero un 60 por ciento de los trabajos que se han creado en la recuperación pagan esta cantidad. En otras palabras, trabajos que antes pagaban $10 o $12 dólares por hora ahora apenas alcanzan salario mínimo, y además han reducido sus horarios, de tiempo completo a apenas 20 o 30 horas por semana.