Jueves 25 de Noviembre de 2010 |
Da la impresión que una buena parte de los tucumanos que circulan en un vehículo mantienen un conflicto con la ley y con el prójimo. No sólo los automovilistas y los motociclistas son protagonistas de las transgresiones más notables, Aunque más modestos, los ciclistas también han ganado silenciosamente sus pergaminos, pero no en lo que se diría en buena ley.
De acuerdo con una prueba del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), los expertos observaron el comportamiento de 854 ciclistas. La experiencia mostró que el 92% no respeta la prioridad del peatón, el 90% no usa casco; el 80% carece de elementos reflectores; el 96 % no anticipa sus maniobras; el 64 % no respeta el semáforo en rojo y el 27 % circula contramano. Representan el 8 % de las víctimas mortales de accidentes de tránsito en Argentina. No se dispone de cifras exactas, pero se estima que son alrededor de 20.000 las bicicletas circulantes en la urbe. En los últimos dos años, según las estadísticas, el 8% de los heridos que atiende el hospital Padilla son ciclistas. Se estima que en un mes se producen un promedio de nueve accidentes.
Los concejales han aprobado recientemente una ordenanza con la intención de iniciar un ordenamiento vial de los ciclistas que, al parecer, no existen para la Dirección de Tránsito; no se registran infracciones ni secuestros. Según los ediles, los ciclistas no encuentran su lugar en la ciudad y por lo tanto, no se los respeta. Carecen de estacionamientos y con frecuencia se ven en el microcentro bicicletas atadas con cadenas a postes o a los naranjos. La norma fue reformulada por el Concejo y aprobada. Se prescribe, por ejemplo, la creación de bicisendas y de estacionamientos especiales.
Entre otras cosas, la iniciativa dispone, aunque parezca una obviedad, que los ciclistas circulen siempre por la derecha, que lo hagan detrás de los camiones u otros rodados que impidan su visibilidad. Deben respetar los semáforos y deberán someterse a pruebas reglamentarias para detectar si conducen alcoholizados. Se los obligará a usar casco y ropa visible, a hacer señales que anticipen sus maniobras y a andar por calles menos transitadas. Los rodados deberán contar con elementos retrorreflectivos en pedales, ruedas y asientos. Tal vez lo más importante es la creación de un programa educativo para concientizar a los usuarios.
Los especialistas del Cesvi afirman que pocos ciclistas usan casco y que no le dan importancia a la iluminación del rodado. La ONG "Luchemos por la Vida", por su parte, sostiene que el ciclista es el que más faltas de tránsito comete. Algunos ciclistas intentan justificar sus violaciones a la ley en el escaso porte de estos vehículos, razón por la cual no los multan. Según los inspectores municipales los peatones y ciclistas no cumplen con las normas y quedan al margen de las actas de infracción.
Volver a las fuentes cuando el desorden es importante es una buena idea. Décadas atrás, era un requisito ineludible patentar la bicicleta. Esta debía llevar el ojo de gato en el guardabarros trasero o en la parte posterior de la silleta. Desde niño se aprendía que la circulación debía ser por la derecha y no se olvidaba más esa consigna y en muchos casos, se instalaba una bocina y un espejo retrovisor en el manubrio. Estas cosas se aprendían, por lo general, en la casa, no en las municipalidades; no eran necesarios cursos.
Pero los tiempos cambiaron considerablemente y la conciencia cívica fue desapareciendo. Sería interesante no sólo desde el punto de vista del tránsito, sino también para la salud, que el Estado fomentara el uso de las bicicletas, construyera bicisendas y educara a los usuarios. Como se sabe tenemos numerosas y variadas normas, pero si se falla en la aplicación estas no llevan a buen puerto.
....Cada cual saque sus propias conclusiones !! fomento ya me suena a circulo vicioso !!
Ricardo Jerez Aura / Ceo Director Velosantiago
Defensa de La Bicicleta
Modos No Motorizados