Los reflejos del recién nacido
Aprende a reconocerlos
Son respuestas automáticas que se podrán observar en tu hijo desde sus
primeras horas de vida. Conoce en qué consisten y para qué sirven los
reflejos del recién nacido
PARA ALIMENTARSE
Reflejo de búsqueda. Al tocar un extremo de la boca del bebé, éste
gira la cabeza hacia ese lado. Resulta realmente útil estimularlo para
que abra la boca y se coja al pecho. Existe desde la semana 32 de la
gestación y es especialmente intenso en las primeras horas después del
parto y también cuando el niño está despierto.
Reflejo de succión. Alcanza su mayor intensidad justo después del
parto. Se comprueba introduciendo su manita o un dedo en su boca y
observando que coloca su lengua por debajo y hace presión contra el
paladar succionando. El reflejo de succión no madura completamente
hasta la semana 36 del embarazo, lo que explica las dificultades que
pueden tener los prematuros para alimentarse.
Para agarrar
Reflejo de prensión palmar. Al introducir un dedo en su mano,
automáticamente aprieta los dedos con fuerza. La presión es tan
enérgica que es posible levantarle asido a los dedos que le ofrecemos.
Sin embargo, esta presión dura sólo unos segundos, por lo que hay que
tener mucho cuidado al ponerlo en práctica. Desaparece hacia el tercer
mes.
Reflejo de prensión plantar. Si se presiona con un dedo la base del
dedo gordo del pie, todos los demás deditos se doblarán hacia el
nuestro como queriendo retenerlo. Desaparece a los 8 meses.
PARA MOVERSE
Reflejo de la marcha. Al sujetar al bebé por debajo de las axilas y
aproximar sus pies a una superficie firme, este los levanta
flexionando de forma alterna las rodillas, en un claro ademán de dar
pasos. Aparece a partir de las primeras 48 horas y se pierde entre la
tercera y la sexta semana de vida.
Reflejo de incurvación de tronco. Si presionas sobre su costado, el
recién nacido se tuerce hacia ese lado con todo su cuerpecito. Este
reflejo desaparece en torno a los dos meses de vida. A partir del
sexto mes, el bebé vuelve a responder ante el estímulo pero como lo
haría un adulto cuando se le hace cosquillas.
PARA PROTEGERSE
Reflejo de moro. También llamado del abrazo. Cuando el bebé se
sobresalta, sus brazos y piernas giran hacia afuera y hacia delante en
un movimiento lento con los dedos extendidos, como dando un abrazo o
protegiéndose del peligro. Para explorarlo, el pediatra deja caer
hacia atrás la cabecita del bebé, o bien da un pequeño golpe cerca de
su espalda para provocar su sobresalto. Desaparece hacia los 4 meses.
¿Para qué sirven los reflejos?
¿Por qué nacemos con todas estas curiosas habilidades no aprendidas?
Nadie lo sabe con certeza. A excepción del de succión y el de
búsqueda, ningún otro reflejo parece servir para nada. Pese a ello,
algunas teorías intentan explicar su origen. Puede tratarse de
respuestas fundamentales para la supervivencia del ser humano en
épocas remotas y repetidas con tanta frecuencia en el pasado, que han
quedado registradas en nuestros genes. O ser simples respuestas de
evasión, de miedo o de defensa ante supuestas agresiones, puesto que
casi todas se realizan en flexión.
Fuente:
www.guiadelnino.com