LA ECONOMÍA DESDE UN ENFOQUE HOLíSTICO

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Marcos Bompart

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Sep 20, 2007, 5:03:41 PM9/20/07
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"Contribuciones a la Economía" es una revista académica con el
Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas
ISSN 16968360

LA ECONOMÍA DESDE UN ENFOQUE HOLíSTICO

Fredy H. Wompner G. (CV)
Chile
wom...@gmail.com

Resumen

El actual paradigma económico parece no resolver los problemas fundamentales del hombre, la pobreza, la desintregracion social y la falta de sustentabilidad de las actividades económicas nos llevan a un profundo cuestionamiento de su validez actual. Es en este contexto en que lo que denominaremos economía holistica nos entrega un nuevo paradigma con el cual abordar la problemática actual de la humanidad. Su enfoque predominantemente sistemico y centrado en lo humano nos dan entregan un planteamiento mucho mas fresco y aplicable a las condiciones de la humanidad de cara al siglo XXI.


Para citar este artículo puede utilizar el siguiente formato:

Wompner G., F.H. "La economía desde un enfoque holistico" en Contribuciones a la Economía, Nº 82, julio 2007. Texto completo en http://www.eumed.net/ce/2007b/ghwg.htm


La situación de la humanidad bajo el paradigma económico actual

No cabe duda hoy en día, que la visión clásica de la economía, que ha sustentado el desarrollo de las políticas económicas en el mundo entero, no ha rendido los frutos que se esperaban, o mas bien señalare que han sido completamente insuficientes, demostrando su completa impotencia ante los graves problemas económicos y sociales de la humanidad.

Ni siquiera el esfuerzo de la emergente economía solidaria muy en boga en algunos países como Brasil, Cuba, China o Francia, y con el único fundamento de que un mundo mejor es posible y que su construcción requiere el desenvolvimiento de una economía alternativa, ha sido suficiente para palear la problemática presente de la economía mundial ya que los enunciados de la economía solidaria aunque validos y esperanzadores no demuestran ser en si, una solución a los problemas actuales de la humanidad. En este contexto podemos señalar el estrecho vinculo entre el deterioro constante de la salud biofísica de la tierra y el estancamiento o la disminución de la calidad de vida de la mayoría de los seres humanos. Una población mundial cada vez mas numerosa, la privatización constante y el aumento de la desintegración social son solo alguno de los problemas. En los informes de las naciones unidas se señala que, luego de aumentar de 1,6 mil millones en el 1900 hasta un poco mas de 6 mil millones hoy en día, se espera que la población mundial alcance los 8 mil millones en el año 2020 y quizás se estabilice alrededor de los 9 mil millones a 10 mil millones hacia el año 2050 (a pesar de los bajos índices de fertilidad). Es decir, la población neta del planeta habrá aumentado en 1800 personas durante el tiempo que toma leer este capitulo. Se estima que unos 3.500 millones de parejas aun no tienen acceso a la planificación familiar.

Las presiones relacionadas con la población y el consiguiente descenso económico, ecológico y político vienen a alimentar la migración interna entre fronteras. La migración desde las zonas rurales hacia las zonas urbanas ha producido mega ciudades, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Médicos expertos advierten que se ha producido un deterioro en el ambiente epidemiológico y que enfermedades antiguas, como la tuberculosis, han comenzado a reaparecer, a la vez que han surgido otras nuevas como el Sida.

Los datos globales sobre la privación persistente de los seres humanos resultan aun mas alarmantes. Se estima que hoy día mueren 37.000 bebes de causas relacionadas con la pobreza; existen más de 260 millones de niños que no asisten a la escuela ni primaria ni secundaria; existen 840 millones de personas desnutridas; 850 millones de personas analfabetas; 880 millones de personas no tienen acceso a los servicios de atención medica; 1 mil millones de personas no poseen viviendas adecuadas; 1,3 mil millones de personas ( de las cuales el 70% son mujeres) tratan de vivir con menos de U$ 1 al día, cifra que la década pasad aumento en 200 millones; 2 mil millones de personas no tienen acceso a la electricidad y 2,6 mil millones carecen de instalaciones sanitarias básicas.

Esta miseria se traduce en una desintegración social masiva. Cerca de 1,2 mil millones de adultos están cesantes o bien tienen empleos penosamente pagados. Esto representa un tercio de la mano de obra mundial y constituye el porcentaje más levado desde los años treinta. Mas de 250 millones de niños de entre 5 y 14 años de edad trabajan como obreros. La desigualdad en los ingresos ha aumentado tanto al interior de las naciones como entre las mismas. La participación de los ingresos globales de la quinta parte mas rica del mundo actualmente se calcula que es 74 veces la de la quinta parte mas pobre, diferencia que se ha duplicado durante los últimos treinta años. Según los cálculos de la revista Forbes, la riqueza combinada de las 225 personas más ricas del mundo hoy en día equivale a los ingresos combinados de la mitad mas pobre de la humanidad. Las diferencias sociales cada vez mayores alimentan la rabia, frustración, alineación y la desesperanza.

Todo los datos señalados anteriormente nos fuerzan a revisar completamente la visión que tenemos actualmente de la economía en busca de una desesperada respuesta que nos permita corregir los errores y la falta de resultados de las políticas actuales y enfrentar de una manera mas eficaz la problemática económica de la humanidad.

El enfoque holistico

En principio la teoría económica comienza, según Samuelson por ejemplo, con el problema de la escasez, es decir, una cantidad limitada de factores (trabajo, capital y tierra) frente a las necesidades insatisfechas, la economía pretende resolver la asignación de recursos escasos en la sociedad.

Sin embargo, la pregunta sobre qué es lo que mueve al hombre en su actividad económica es anterior al problema de la escasez; mucho antes de la existencia de la misma economía como ciencia, el hombre se ha hecho esa pregunta.

Según Hal Varian, en la época victoriana, los filósofos y los economistas hablaban de la "utilidad" como indicador del bienestar, una medida de la felicidad.

La búsqueda de la felicidad sería lo que mueve al hombre, al respecto, se remontan a la antigüedad clásica los pensadores que lo sustentan así, podemos citar a Platón y Aristóteles, en primer lugar, pero también a Antístenes, Demócrito, Epicuro y otros. Luego, con el nacimiento de la modernidad, la idea de la búsqueda de la felicidad adquiere nuevas perspectivas con el pensamiento de René Descartes, Baruch Spinoza, David Hume, Thomas Hobbes.

La problemática actual nos lleva a buscar respuestas en aquellos aspectos olvidados o desatendidos en las teorías económicas vigentes. Es en este proceso que surge la conveniencia de pensar en modelos que expliquen la realidad de una manera mas dinámica e integrada, un enfoque sistémico. La idea de una economía dinámica donde la atención en los flujos de recursos alimentando su funcionamiento, no solamente parece no tener ninguna contradicción con las formas de economía estudiadas hasta ahora sino que además constituye un complemento perfecto en la lucha contra las grandes problemáticas de su estudio. Esta idea o concepto de flujo esta muy implícito en todo análisis económico y presente en todo orden de cosas, así por citar algunos ejemplos se encuentra en el análisis de proyectos o en economía donde hablaremos del flujo circular de la renta. En síntesis el conceptualmente el flujo esta relacionado a su raíz etimológica, que viene de algo que fluye o esta en continuo movimiento de un lugar a otro y que en el ámbito económico generalmente representa traspasos o transferencias de recursos de un sector a otro, recursos que pueden ser financieros, económicos, tecnológicos, intelectuales o simplemente bienes y servicios.

El concepto de flujo es muy importante desde el punto de vista empresarial, y como ya mencionamos esta presente en todo orden de cosas dentro de la economía, pero nos remitiremos a su primera esencia u origen, ya que es aquí donde se generan las expectativas transformadoras que rigen el cambio de los países, las regiones y las ciudades.

En principio el sistema económico debe convertirse en canal de flujo que una las fuentes de los recursos con las necesidades latentes de la sociedad. Estos círculos virtuosos solo pueden venir de una conciencia colectiva despierta y preocupada por la humanidad, por lo tanto las actividades humanas deben estar en armonía con el entorno, su sustentabilidad y la realización personal de cada miembro de la sociedad, logro que solo es posible cuando la sociedad asume colectivamente ciertos valores (como por ejemplo la valoración por la paz que surgió después de la 2ª guerra mundial). Es en esta situación cuando la sinergia y las externalidades positivas fluyen dentro del sistema, la atención de la sociedad se encuentra invertida en logros desafiantes (derrotar la pobreza, el hambre, la enfermedades, etc…) pero realistas en términos de su capacidad y potencial para lograrlo. Así, los estados de flujo dependen de dos situaciones: la búsqueda del logro de un objetivo social que nos lleva más allá de nuestros limitaciones, y la adquisición o el descubrimiento de las capacidades necesarias para lograrlos. Se genera, así, un proceso continuo que no acaba, definido por un ir continuamente traspasando las propias limitaciones (recordemos tan solo la carrera espacial) y logrando nuevas capacidades, hasta el infinito o hasta que lamentablemente surja nuevamente la desconfianza, el miedo y un circulo vicioso.

El grafico expuesto nos representa esta situación, solo el equilibrio que minimice el derroche y la acumulación nos llevara al estado de ser canal de flujo, al contrario, si existe una capacidad mayor que el desafío, sobreviene la acumulación (A2); y si el desafió es mayor que la capacidad sobreviene el derroche (A3). Para que lo primero no suceda y lograr un estado de flujo, la sociedad deberá de aumentar sus metas, sueños y desafíos y en el segundo caso necesitara aumentar sus capacidades a través de la educación y el conocimiento.

Sin embargo, las situaciones de flujo (A1 y A4) no son estables. Si la sociedad continúa preparándose, educándose, instruyéndose, perfeccionándose, su capacidad aumentará, y deberá plantearse nuevos desafíos para lograr superiores estados de flujo (Si estamos hablando de flujo de efectivo o flujo de bienes), Estamos hablando de manejar una mayor corriente de dinero, o de bienes y servicios). Es ésta, entonces, una situación muy dinámica y de mucho poder, donde el dominio de circunstancias esta a la mano, y en donde los términos en cualquier negociación juegan a favor de la región o localidad que actúa como canal. No se puede gozar la misma situación por períodos largos. Sin embargo, sería una falacia creer que es ésta una situación mecánica, ya que no lo es, esto es dinamismo puro. Lo que cuenta no son los sueños-objetivos o desafíos y las capacidades o talentos en sí, sino que la percepción que tiene la sociedad de los mismos.

Durante nuestra evolución, las sociedades y los seres humanos han venido desarrollando áreas en las que los estados de flujo están particularmente presentes. Por ejemplo, en las artes, la cultura (recordemos la antigua Grecia y toda su sabiduría); o en la mística, y también en los negocios exitosos. Tenemos de esto abundantes testimonios en todas las culturas, Japón es un ejemplo de cómo llevó su arte y su mística, de la edad media a la era actual a los negocios. Puede que en la actualidad las experiencias de los estados de flujo tiendan a darse sin resonancia religiosa o sobrenatural. Sin embargo, debemos reconocer una constante: que el deseo de obtener experiencias de este tipo es uno de los objetivos de nuestra conducta de búsqueda de experiencia diaria, con frecuencia asociándolos a nuestra búsqueda de calidad de vida bonanza y felicidad.

Sea como sea, lo que aparece en las investigaciones que se han venido realizando acerca de los círculos virtuosos y su dinámica, es que los flujos de recursos son posibles construirlos a diario y en relación con diversas actividades, y en donde más se perciben es en el ámbito de los negocios; que tienen su propia mecánica que es posible reproducir y experimentar: no se trata de "estados de gracia" o dones sobrenaturales. Sino de una mirada integral de las relaciones que se producen entre cada ser humano y que hacen despertar una conciencia colectiva que nos impone grandes desafíos que solo es posible cumplirlos si ampliamos una y otra vez nuestra capacidad creando cada dia un circulo virtuoso dentro de la economía.

Lo anterior nos lleva a un nuevo punto, ya que generalmente cuando la ciencia económica no es capaz de resolver un problema debe plantearse un nuevo paradigma tal es el caso de la economía holisitica. La economía holistica plantea un objetivo distinto, mientras en la economía tradicional se trata de encontrar la asignación de los recursos que resulte mas eficiente, la primera solo representa un medio que persigue dotar al ser humano de los recursos necesarios para alcanzar su realización dentro de la sociedad.

Por otra parte la economía holistica no solo se preocupa de medir los efectos o relaciones directas que surgen dentro de la economía sino que además se preocupa por las sinergias o externalidades que surgen de las fuerzas actuantes dentro del sistema.

Los objetivos específicos del enfoque holisitico corresponden a los siguientes:

  • Mejorar la distribución del ingreso.
  • Garantizar la sustentabilidad del medio.
  • Generar sinergias y otras externalidades de la interacción de las fuerzas actuantes en la economía.
  • Asegurar la educación, salud, trabajo y protección social a cada ser humano como base para su realización personal.
  • Promover el desarrollo de los talentos y capacidades de cada individuo en beneficio de la sociedad.
  • Combatir las fallas de mercado y otros efectos adversos al desarrollo de la sociedad.

Las principales diferencias entre el modelo tradicional y el holistico se plantean en la siguiente tabla:

Enfoque holistico

Enfoque tradicional

Se centra en el hombre y la economía queda en segundo plano.

Se centra en la economía y el hombre queda en segundo plano.

Las necesidades siguen un patrón y son identificables y medibles.

Las necesidades no siguen un patrón y por tanto son difíciles de identificar y medir.

Promueve una mejor distribución y equidad social.

Promueve la generación de riquezas.

Persigue el equilibrio del sistema.

No logra el equilibrio

Es sustentable

No es sustentable

Es consecuente con la religión

No es consecuente con la religión.

El paradigma económico a través del tiempo a experimentado un constante cambio de posturas y teorías explicativas de la realidad. El modelo Ricardiano dio paso al modelo Clásico y este a su vez al Neoclásico y asi respectivamente hasta llegar al actual modelo Neokeynesiano que en la actualidad presenta serios cuestionamientos en cuanto a su capacidad de dar solución a los problemas mas fundamentales que hoy enfrenta la humanidad. Es por esto que se hace imprescindible pensar en un nuevo modelo capaz de interpretar adecuadamente la problemática actual y proporcionar al menos una expectativa de que es posible darle solución. Este nuevo enfoque esta dado por la economía holistica y su sustento ideológico se basa en el análisis sistémico

Evolución del paradigma económico:

 

Criterio a utilizar

Pensamiento Económico

Realista

Ricardiano

Clásico

Neoclásico

Funcional

Keynesiano

Neokeynesiano

Integral

Holistico.

Uno de los puntos que distingue claramente el enfoque tradicional del holistico es la atención que se pone en las sinergias y externalidades positivas en este ultimo. Como consecuencia de un análisis sistémico e integral de la economía el enfoque holistico se preocupa por profundizar en los resultados sinérgicos que se producen a partir de un acontecimiento económico, este es el caso del denominado efecto San Mateo (Martinez E.,2007), que describe las desigualdades que se generan a partir de la educación.

Implicancias del enfoque holistico

a) El análisis de la distribución del ingreso

Uno de los primeros puntos a relacionar y poner en el tapete de la discusión es el tema de la distribución del ingreso, muy cuestionada en los países subdesarrollados; donde probablemente la raíz del problema se encuentre en la constante vinculación de este tema con consideraciones sociales, que no carecen de fundamentos pero que distraen la atención de un análisis puramente económico. Lo anterior lo podemos comprender mejor si observamos el siguiente esquema del flujo circular de la renta.

Para analizar de una más manera integral, el impacto de la distribución del ingreso en la economía nos remitiremos a analizar el flujo circular de la renta y las implicancias que visualizaremos en los distintos escenarios.

Conviene precisar que el flujo circular de la renta simboliza todas las transferencias económicas que se producen entre los 3 grandes sectores de una economía; las familias, las empresas y sector publico o gobierno.

Las familias son las que aportan la fuerza laboral y se desempeñan en las empresas percibiendo por ello remuneraciones (un flujo monetario). Pero también las familias necesitan acudir al mercado de bienes y servicios, donde se encuentran las empresas, para adquirir alimentos, vestuario y todo lo necesario para su subsistencia, debiendo por ello comprar o cancelar el precio de los bienes adquiridos, lo que representa otro flujo monetario. Así existe una corriente de entrada y salida de flujos entre las familias y las empresas.

Por otro lado las empresas que perciben un flujo por la obtención de subsidios o franquicias provenientes de los organismos de capacitación y fomento productivo del gobierno, deben también cancelar impuestos, teniendo a la vez, un flujo monetario de salida. Así también existe una corriente de entrada y salida de flujos entre las empresas y el gobierno.

De igual forma el gobierno entrega educación, salud y subsidios en general a las familias, pero percibe también de ellas la recaudación de impuestos masivos como los impuestos al valor agregado o a la renta. Existiendo también una corriente de entrada y salida de flujos entre las familias y el gobierno.

Este análisis es valido para la economía de cualquier país pequeño o grande y por ende ampliable a economías mas complejas y globalizadas, pero donde esta verdaderamente el problema. Volvamos al esquema del flujo circular de la renta y veamos como intencionalmente representamos el flujo de las remuneraciones y los subsidios que perciben las familias con flechas mucho mas delgadas o finas que las que representan los flujos que perciben las empresas o el sector publico. Esta desproporción simboliza la mala distribución del ingreso existente en los países del tercer mundo y se traducen en pobreza, hacinamiento y privaciones de muchos hogares y familias en el planeta. Pero como ya señalamos al principio no es solamente eso, sino que además es un despropósito muy grande, pues es una grave falla de la economía, donde se interrumpe, se detiene o se retarda la dinámica de la circulación espontánea de flujos monetarios en la economía. Dicha perturbación es equivalente a una carretera que se estrecha cada vez mas cuyo resultado es un atoramiento masivo de vehículos y que en este caso, imposibilita el crecimiento y desarrollo en los países.

b) El equilibrio en los mercados

El equilibrio en los mercados es una situación ideal que es ampliamente buscada por economistas y gobernantes, en ese punto oferentes y demandantes coinciden en sus apreciaciones y se materializa la transacción entre ellos, de esta forma se evitan el derroche de recursos o la escasez de ellos. Pero la situación que esta implícita en este hecho la existencia de un flujo efectivo entre oferentes y demandantes, es decir una situación dinámica que es favorable propiciar y cuyas variables que la condicionan (expresión n°1) tienen también elementos dinámicos muy potentes que hasta ahora no han sido destacados en la discusión económica pertinente.

Expresión n°1

Demanda = función del (Precio del bien, Precio de bienes relacionados, Gustos y preferencias, Ingreso, Expectativas futuras)

Oferta = función del (Precio del bien, Precio de materias primas, Tecnología, Impuestos o subsidios, Expectativas futuras)

Uno de los elementos a los que nos referimos son las expectativas futuras y su valor, de vez en cuando, queda latente cuando se implementa alguna campaña publica como el "piense positivo" que tuvo lugar en nuestro país hace un par de años o cuando algún evento deportivo, religioso o social como podría ser un mundial de fútbol, una visita papal o una fecha como navidad o año nuevo, se celebra. En ese momento consideraciones como el precio mismo, o la calidad de un producto parecen quedar en segundo plano, si sirven a un fin mayor como participar o estar presente en un evento de dicha naturaleza y el flujo efectivo de bienes y servicios comienza a gestarse de manera voluminosa y es facil apreciar como en los momentos previos a eventos o celebraciones de esta naturaleza se incrementan considerablemente el volumen de las transacciones comerciales. Pero no solamente debemos restringir el concepto de las expectativas futuras a un par de días en particular, sino que podemos extender este concepto al largo plazo, si la economía de un territorio es prospera y una gran cantidad de proyectos y negocios comienzan a gestarse allí, de esta forma un estado prolongado de optimismo lograra un mayor flujo efectivo de bienes y servicios y un nivel de bienestar mas alto dentro de los integrantes de ese mercado.

No es de extrañar que en lo que respecta a la expresión misma de la oferta y demanda de un bien, haya coincidencia en la dependencia en común que se produce del precio del bien y de las expectativas futuras,. Esto se explica porque el precio del bien, en si mismo, esta condicionado por las expectativas futuras. O dicho de otra forma la valoración que realizamos de un objeto en particular esta altamente condicionada a las expectativas futuras que nos formamos de el medio en que estamos insertos y de la importancia que dicho bien represente para nosotros en el corto, mediano y largo plazo. Así por ejemplo, si existe una expectativa positiva de que el año próximo sera prospero y exitoso, tenderemos a considerar indispensables ciertos servicios que probablemente en otras circunstancias prescindiríamos de ellos y asignar, de esta forma, a dichos bienes un valor mayor exclusivamente a raíz de la existencia de esta expectativa positiva.

c) Los modelos de valoración y asignación de recursos

Los mercados a través de los años a experimentado una notoria evolución que ha ido desde el predominio del patrón oro (6.000 A.C hasta siglo XIX D.C) como mecanismo regulador de la asignación de recursos financieros y generación de riqueza y valor. En este modelo la riqueza de una economía era valorada en términos de la cantidad de oro que pudiese disponer para respaldar cualquier operación. Pero este modelo era ineficiente para valorar mercados que experimentaran un crecimiento relativamente rápido, como lo fue el iniciado por el gran desarrollo industrial de las superpotencias o naciones mas desarrolladas del mundo y surgió la necesidad de un mecanismo de asignación de valor que incorporara estos elementos, así el modelo del patrón patrimonio, permitía una valoración mas apropiada al asignar valor a todo lo que tuviese en inventario una empresa u organización. En este contexto las instituciones asignaban valor a terrenos, construcciones, muebles, títulos, marcas, documentos de deudas, acciones y todo activo que se contabilizase en la empresa, lo que permitía una mayor eficiencia en los mercados posibilitando el acceso al financiamiento de una mayoría mas amplia de empresas e instituciones, pero esta nueva tendencia también resultaba ineficiente a la hora valorar negocios o proyectos que se desarrollen mas a largo plazo y que carezcan del patrimonio necesario para respaldar su financiamiento, pero que generarían un alto impacto social y económico como lo son las empresas del rubro energía, telecomunicaciones o tecnología en general. Así nace la idea de hablar de un nuevo patrón de referencia en la valoración de los mercados: "El patrón expectativa futura".

Este nuevo patrón de referencia a la hora de valorar y financiar proyectos y empresas, esta muy presente en los mercados de capitales de todo el mundo globalizado y no es de extrañar que frente a la menor duda o sombra de una expectativa futura pesimista se tambaleen las bolsas de comercio y sus índices bursátiles experimenten severas caídas. Este fenómeno podemos reconocerlo claramente en varios momentos de la ultima década. Uno de estos momentos se vivió cuando los dos Boing 737 repletos de pasajeros se estrellaron contra las torres gemelas en Nueva York el 11 de Septiembre del 2001, principal símbolo de la prosperidad norteamericana en el ultimo siglo. En ese instante y después de conocida la noticia Wall Street comenzó una caída que se prolongo hasta varios días después, una vez que se asimilo la tragedia y retorno la calma. Algo parecido ocurrió en 1993 cuando el expresidente George Busch tuvo un desvanecimiento durante una reunión en Japón y en el 2004 cuando un atentado a un tren repleto de pasajeros sacudió Madrid. En todos estos instantes el terror, desconcierto y pánico imperante han transmitido a los mercados una expectativa marcadamente pesimista y negativa que se tradujeron en perdidas millonarias de las principales bolsas del mundo. Es en este instante, donde quiero detenerme en una interesante reflexión.

Si es la expectativa que tenemos del futuro la que determina la prosperidad y riqueza de nuestros mercados y las principales economías del mundo, porque no generar un nivel mayor de riqueza en función de fomentar y propagar una expectativa con ribetes positivos y alentadores, este el enfoque holistico que quiero destacar en este análisis. Ya en nuestro país, hace un par de años atrás (2000-2001), cuando preocupaba un estancamiento económico prolongado y ni las reiteradas bajas en la tasa de interés, ni los atractivos subsidios del estado, lograban revertir la situación, debuto una iniciativa de esta naturaleza, la campaña que fue principalmente televisiva y radial, se baso en un video que transmitía el mensaje "piensa positivo". Esta campaña logro lo que ningún otro esfuerzo publico había logrado antes y la tendencia frenadora finalmente se quebró dando paso a un nuevo periodo de crecimiento. Entonces en vista de los acontecimientos y resultados observados podemos empezar a creer que el factor "expectativas futuras" juega un rol muchísimo mas importante del que hasta la fecha hemos creído en la economía mundial y es el momento de aumentar el conocimiento en esta área, desarrollando políticas, programas y planes de gobierno que basen su acción sobre este supuesto. Estos serian por supuesto políticas que deberán tener un alto contenido holistico para poder lograr su objetivo.

En esta área, estos son los desafíos y los grandes cambios que el nuevo milenio nos trae, una nueva economía, donde el valor del futuro, esta en el hoy, donde es importante generar lazos de confianza, optimismo y amor que colaboren a generar riqueza en los mercados, riqueza que ayuda a palear y socavar el sufrimiento de la humanidad, especialmente de la parte de la humanidad mas vulnerable y pobre. Y es dentro de este contexto que podríamos esperar hablar dentro de 100 o 200 años mas de este nuevo milenio, el hablar del patrón "Proyección futura" con un enfoque holistico, como un mecanismo de asignación de recursos y valor mas eficiente y sostenible que los modelos anteriores.


Bibliografía

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Copiado de:

http://www.eumed.net/ce/2007b/ghwg.htm



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Avanza el que yerra buscando la verdad.
Simón Rodríguez

José Padrón G.

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Sep 29, 2007, 10:31:59 PM9/29/07
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EL ABLANDAMIENTO ACADÉMICO. EL CASO DE LA PARTICIPACIÓN FINANCIADA EN EVENTOS.

(en http://padron.entretemas.com/notas/)

 

En otro papel de hace años ("Ablandamiento académico y endurecimiento burocrático") me referí a cómo en nuestros doctorados en Ciencias Sociales se estaba progresivamente decayendo en las exigencias de calidad académica y, a cambio, se estaban incrementando las trabas de tipo burocrático.

A cuatro años de esa crítica, esa tendencia se ha ido reforzando y profundizando en nuestros doctorados. Ahora más que antes estoy en capacidad de afirmar que, desde el punto de vista académico, es mucho más difícil graduarse en la Misión Robinson que obtener un título de Doctor en cualquiera de las áreas de las Ciencias Sociales, siempre que se cumplan los difíciles trámites para lograr complacer a una secretaria, al encargado de una oficina de control de estudios, a los encargados de firmar los papeles de ingreso y, en fin, a los dueños de las alcabalas de la burocracia: que si el curriculum del tutor no está actualizado, que si en el documento de notas certificadas hay una firma cuyo rubro final no es legible, que si falta el papel tal o el sello cual, etc. Y no digamos nada de las alcabalas para la Tesis Doctoral, donde además hay que enfrentarse a los pontífices de la "metodología", a los inefables miembros del jurado y a la "normativa institucional" (como ejemplo de esta normativa, en caso de que alguien no me crea, véase el documento "Normas para la Elaboración de los Trabajos de Grado para Especialización, Maestría y Tesis Doctoral", de la Universidad Fermín Toro, especialmente el "Capítulo V", entre las páginas 41 y 69: se darán banquete).

Esa situación se ve, como planteé esa vez, en los doctorados en Ciencias Sociales y ofrece dos caras: la cara del ablandamiento académico y la cara del endurecimiento burocrático. Pero esta vez me gustaría trascender el caso de los doctorados en Sociales para ir hacia el más vasto campo de la producción intelectual en las áreas universitarias de Ciencias Sociales y, por otra parte, me voy a referir únicamente al ablandamiento académico, ya no al endurecimiento burocrático.

En general, muy en general, las áreas de Ciencias Sociales en nuestras universidades se parecen cada vez más al episodio bíblico de la construcción de la Torre de Babel: han pretendido ascender tanto hacia las nubes que ya no se entienden entre ellos, ya no saben a qué se refieren cuando usan el lenguaje. Y, sin embargo, continúan hablando y hablando, de cualquier cosa, de lo que sea, sin entenderse entre sí y mucho menos con quienes los rodean o los observan, con tal de que las palabras sean impactantes, altisonantes, fulgurantes, vibrantes: meta-complejidad, hiper-transdicisplinariedad, invivir, ser-allí, estar-aquí, meta-otredad, saberes cuánticos, ultra-cognición, cuenca de atracción, estado caótico, ontología del lenguaje, contacto corporal, filosofía de los cuerpos.... y un largo etcétera. Es tan largo ese etcétera que tendríamos que conversar con cada uno de nuestros académicos blandos para obtener todo un diccionario de cada uno de ellos, de modo que, sumados todos los diccionarios de todos ellos, obtendríamos algo mucho más gigantesco que la gran Web. Claro, para ordenar ese gran diccionario tendríamos que jerarquizar los lenguajes de los "cantinfléricos" según los niveles 1, 2 y 3, algo así como en el PPI (ver "Notas acerca del Cantinflerismo académico"), porque no es lo mismo un charlatán de gran prestigio internacional (como E. Morin) que un aprendiz de charlatán o que un simple repetidor. Como resultado final, nadie entiende a nadie, pero todos admiran las grandes palabras. ¿La regla general? No organice su pensamiento, no discipline su mente, no malgaste su vida en eso, sólo hable libremente, piense lo que le dé la gana, diga cualquier cosa que quiera decir, pero eso sí, con un discurso fulgurante y, además, no olvide decir siempre algo en contra del positivismo y del pensamiento estructurado (llámelo "pensamiento lineal", que es mucho más a la moda). No importa si Ud. al final confía su vida en los positivistas, ya que los médicos son todos positivistas (excepto los de la "medicina cuántica", que tienen cubierta una pequeña parte de los cementerios) y Ud. confía su vida en uno de estos médicos. Si su colesterol o sus triglicéridos pasan de 700 puntos, Ud. tiene que tomar urgentes precauciones, sin importar sus meta-reflexiones ni sus otredades, así que en materias realmente vitales Ud. confía en el positivismo. Lo mismo ocurre con quien le arrienda o le vende su vivienda: allí no importa la hiper-complejidad ni la transdisciplinariedad, sino la cifra exacta que Ud. debe pagar. Lo mismo pasa cuando el gobierno paga las deudas a los profesores universitarios: Ud. nunca pregunta por los "estados caóticos" ni por la "ontología del lenguaje" de lo que le van a pagar, no. Ud. se interesa en la cifra exacta que le depositarán en su banco. En fin, los académicos ablandados se lucen en público al predicar las maldades del positivismo, pero al fin y al cabo viven en una vida positivista y..., admítanlo: se sienten muy a gusto en esta vida positivista que hasta le permite hablar desde el aire y al mismo tiempo disfrutar del aire acondicionado, por ejemplo, o de cuando el gobierno paga esas cuatro lochas de vez en cuando. Ah, y no estamos hablando de lo bonitas que son las Cherokees o las 4x4 y las four-runners o las catiras 90x60x90 o los atletas lampiños. Hay una pregunta elemental: si todo es como dice el "new age" o las películas "what the bleep do we know" o el insigne Edgar Morin (ahora ideólogo de esta revolución en picada, o "palabrólogo", más exactamente), entonces ¿por qué preocuparse de que los deudores no pagan o de que el gobierno no sube los sueldos o de que los triglicéridos subieron a más de 600 puntos o de que la presión diastólica... o de que la glicemia..., o de que el banco o la tarjeta de crédito..., o de que el seguro del carro...? La idea es que nadie se puede dar el lujo de hablar desde la Torre de Babel cuando se hace producción académica y luego hablar como "positivista" cuando se trata de intereses y conveniencias en el plano cotidiano. Y mucho menos ético resulta disfrazar lo segundo con lo primero o agredir con rabia lo segundo a favor de lo primero. Eso suena a hipocresía, por decir lo menos. No hace mucho una profesora de la UNESR decía que ella tenía que "desaprender" de toda esa formación positivista maligna. Y uno se pregunta si es posible "desaprender" cuando no se ha aprendido nada: nadie puede criticar lo que no conoce y dudo que esta profesora haya leído alguna vez a Carnap, a Schlick, a Hanson, a Neurath o cualquiera de los autores positivistas del siglo XX. Sería interesante saber cómo se comporta ella cuando revisa los resultados de sus exámenes médicos de perfil 20, por ejemplo.

Y, sobre este ablandamiento académico del área de Ciencias Sociales en nuestras universidades, un caso ilustrativo es el del financiamiento institucional a los "investigadores" y, más en particular, el caso de la asistencia financiada a eventos nacionales e internacionales. Lo digo porque en estos últimos años se ha progresado mucho en ese ablandamiento para el caso de la asistencia a eventos y, en general, para exprimirle todo el jugo posible a los centros universitarios de financiamiento, llámense COMDES o CDCHT o lo que sea, los cuales se parecen más a las entidades bancarias del gobierno chavista o a la filantropía de John D. Rockefeller o a los grandes mecenas que a un auténtico centro de gerencia y administración de investigaciones.

De hecho, lo que llama más la atención a primera vista es la percepción que tienen nuestros académicos en general de esos centros universitarios de financiamiento o, dicho al revés, la imagen que esos mismos centros se han creado entre la comunidad académica: nuestros profesores suelen ver a esos centros única y exclusivamente como un depósito de dinero al cual tienen derecho sin ninguna obligación a cambio, excepto el asunto de las planillas, el papeleo y los trámites, es decir, excepto la superación del endurecimiento burocrático. Suelen ver a los empleados y directivos de esos centros como verdaderos sirvientes que están obligados a complacerlos o como simples factores burocráticos que hay que sortear con una cierta habilidad. Claro, pasando al plano del endurecimiento burocrático, a la otra cara de la moneda, es imposible negar que en el funcionamiento de esos centros a menudo predomine esa visión de "fiscal de tránsito" o de "alcabala".

Ese endurecimiento burocrático ha hecho que nuestros centros universitarios de financiamiento a la producción académica a menudo hayan aprovechado la muy atractiva oportunidad de administrar los recursos en función de incrementar parcelas de poder. Esto es innegable y allí hay mucha tela que cortar. Pero, como me propuse referirme sólo al ablandamiento académico, entonces voy a resaltar esa primera cara de la moneda: ver cómo muchos de nuestros académicos usan a esos centros como depósitos de dinero, sin atender a la obligación que tienen éstos de CONTROLAR el flujo de recursos en función del retorno de la inversión.

Si fuéramos objetivos y si tuviéramos una mínima visión gerencial, tendríamos que concebir a esos centros financieros como entes que asignan recursos en atención a las posibilidades de un retorno de la inversión, a cambio de alguna ganancia. Si Ud. tuviera una respetable cantidad de dinero y Ud. decidiera invertirlo en investigaciones universitarias, con seguridad que Ud. analizaría previamente si vale la pena o no ceder una parte de ese dinero a las distintas solicitudes que le hacen. Ud financiaría sólo aquellas solicitudes que le garantizan un retorno de la inversión. Pero, no, muchos profesores no piensan en los intereses del financiador (que deberían ser los mismos de la universidad) ni en la capacidad de retorno de los trabajos para los cuales piden financiamiento (que deberían basarse en unas políticas de producción académica). 

Los centros de financiamiento de la actividad académica deberían recuperar su rol de definir políticas de producción en representación de la universidad, de definir sus intereses, condiciones y lineamientos de financiamiento, de modo que nuestros profesores vayan poco a poco asimilando la idea de que sólo pueden pedir financiamiento en función de los intereses del financiador, que representa a la universidad. El principio elemental es que yo sólo te doy un dinero si a mí me interesa y me conviene el producto de lo que tú vas a hacer con ese dinero. Pero no te voy a dar dinero sólo porque tienes un buen prestigio ni sólo porque tienes el derecho global, en abstracto, a solicitar dinero (claro que existe ese derecho, pero sólo bajo condiciones de productividad). Lo importante aquí es que la universidad financia sólo aquellos planes de producción académica que resulten consistentes con sus propias políticas institucionales de producción académica. Pero para ello es indispensable que las universidades, a través de sus centros de financiamiento, definan políticas y lineamientos claros, de modo que las inversiones resulten calculables, racionales. Nuestros profesores universitarios no tienen ningún derecho a exigir que les financien sus trabajos sin pensar en la medida en que dichos trabajos constituyan una cierta ganancia para esas políticas y lineamientos. El peor papel que pueden hacer nuestros organismos de financiamiento es el de limitarse a repartir el dinero en orden de llegada o en orden de subyugación burocrática.

Pasando ahora a algunos casos concretos, algunos sostienen que la universidad les debe financiar su viaje nacional o internacional porque la institución convocante les ha admitido el resumen de su ponencia, cuando un resumen no dice mucho acerca de la calidad de un trabajo. Y aun cuando les admitan su ponencia completa, aun así, olvidan que toda institución convocante tiene una manga sumamente ancha en la admisión de ponencias y participaciones. Olvidan que cuando una institución convoca a un evento, en especial si es una institución charlatana y dominguera, lo que suele privar es el criterio del ingreso monetario. En gran parte de casos, las instituciones convocantes suelen interesarse mucho más (por no decir exclusivamente) en la cantidad de asistentes y en el ingreso monetario asociado que en la calidad de los trabajos. Por encima de cualquier cosa, les aterra la falta de acogida o la falta de capacidad convocatoria. Sólo si reciben una cantidad de solicitudes mayor de la que aspiraban o mayor de su capacidad de cupo (que es su máxima aspiración), sólo entonces se dedican orgullosamente a seleccionar los trabajos bajo un criterio de calidad. Pero eso es lo último y, en el caso de las Ciencias Sociales, es un hecho prácticamente insólito. No deja de ser algo triste ver a nuestros académicos más jóvenes celebrar que su ponencia fue aceptada en el evento convocado por una determinada institución: no saben que, en general, las instituciones convocantes admiten prácticamente cualquier cosa, porque cada asistente representa un ingreso. Me consta de algunas ponencias de dos o tres páginas que no dicen nada y que sin embargo han sido aceptadas por los organizadores de eventos aun en el exterior. Esto conduce a la necesidad de que los centros de financiamiento dispongan de sus propios mecanismos de control de calidad, considerando que la universidad debe ser consistente con sus políticas de producción académica y que, además, está en juego su propio prestigio como universidad y aun el prestigio de Venezuela cuando se trata de eventos internacionales. No basta con que las producciones sean acogidas por las organizaciones convocantes, sino que además deben pasar una evaluación institucional interna.

Ha habido casos en que los centros de financiamiento han patrocinado viajes académicos de varios días al exterior cuando la participación del profesor consiste apenas en una presentación de power point que se exhibe en una sala múltiple y que a veces me recuerda a aquellas composiciones sobre la vaca, que nos pedían en los primeros años de la primaria: la vaca nos da leche, de su cuero se sacan calzados..., de sus cuernos se sacan peines y botones, etc. (no habían llegado las petroquímicas, para ese entonces). En otros casos se financian participaciones que resultan ser la n-ésima versión de un mismo trabajo al que se le cambia una y otra vez el título y algún otro maquillaje: si una vez era "La cuántica de los saberes pedagógicos", en una segunda oportunidad será "Los saberes pedagógicos desde una mirada cuántica" o "Los saberes educativos como objetos cuánticos"..., y así sucesivamente. Bueno, al menos se puede celebrar la gran creatividad para vivir y viajar durante años con un mismo trabajo al cual se le saca todo el jugo posible mediante diferentes maquillajes y refritos. Pero no creo que esa deba ser una política de productividad académica ni de apoyo financiero a la investigación.

Personalmente estoy de acuerdo con el "turismo académico", o sea, con la posibilidad de combinar compromisos académicos con paseos y visitas, ya que todo ello constituye un mismo aprendizaje. Pero creo que hay que evitar el tipo de exageraciones en que uno solicita financiamiento para asistir durante 7 días a un evento en el cual la propia participación dura apenas una hora y el mismo evento dura sólo tres días, por decir algo. También estoy de acuerdo, personalmente, en que uno busque reducir los gastos del propio bolsillo cuando se trata de viajar a un encuentro académico. Pero me parece exagerado que uno solicite que le paguen hasta el papel y la tinta para imprimir las copias del trabajo y hasta el champú y el dentífrico. También me parece exagerado que uno cobre completos los viáticos por concepto de alojamiento y luego se aloje donde algunos amigos o familiares. Creo que los centros de financiamiento harían bien en poner en práctica ciertos mecanismos para compartir los gastos, no digo a medias, pero sí, digamos, un 80% institucional contra un 20% individual o un 90% contra un 10%, por ejemplo. De ese modo los recursos globales para financiar viajes académicos tendrían un mayor rendimiento por relación a la cantidad de beneficiados y/o a los lapsos para nuevas solicitudes. Hay que considerar que los beneficiados tienen sus ganancias en términos de crecimiento académico y social y hasta de esparcimiento personal, de donde se deduce que deberían aportar alguna parte, por pequeña que sea, en materia de financiamiento. Tampoco sería malo que en materia de financiamiento de viajes pudieran hacerse negociaciones o acuerdos caso a caso, en el sentido de que si, por ejemplo, en la ciudad destino yo tengo un hermano que puede alojarme por unos días, entonces la institución se ahorraría ese gasto en aras de la ampliación del rendimiento de sus programas.

Podrían citarse muchos otros casos típicos de ablandamiento académico en este tema del financiamiento a viajes académicos. Y todavía podrían citarse muchos otros casos más si ampliáramos el tema hacia el financiamiento de la producción académica en general, incluyendo el caso de los proyectos de investigación, de la celebración de jornadas y talleres, de las invitaciones a académicos del exterior, etc. Hay muchas blanduras académicas que discutir y criticar en todos esos otros rubros. Pero espero que con estos pocos casos haya quedado clara la idea esencial: nuestros centros de financiamiento a la producción académica deben urgentemente orientarse hacia algunos cambios drásticos.

El primer cambio que requieren estos centros se refiere a su propio rol: no deben seguir siendo simples potes de dinero que se van abriendo a quienes satisfagan las alcabalas burocráticas, siempre en estricto orden de llegada. De lo que se trata es de que se entienda que ese dinero tiene dolientes, se trata de que se vean a sí mismos igual a como se vería cualquier persona que pone a disposición un capital propio para financiar producciones intelectuales: si Ud. ofrece dinero para esos fines, ¿Ud. lo iría repartiendo en orden de llegada, sin preguntar más nada, sin preguntarse si vale o no la pena la inversión? Este nuevo rol parte de unas políticas previas, de ciertas preferencias científico-tecnológicas y de ciertas orientaciones que se pre-definen en términos institucionales, macro-colectivos. De allí se sigue a una concepción gerencial que trascienda el mero financiamiento para ir más allá o más adentro, bajo las pautas de "qué gano y qué pierdo", "qué me conviene y que no me conviene", "qué promuevo y qué no promuevo", siempre en función de aquella base de políticas institucionales. Estos centros no deberían esperar ofertas en estricto orden de llegada, bajo una actitud pasiva, sino que deberían hacer sus propias ofertas desde un rol más activo y estimulante. Es como si pudieran decir "yo ofrezco un dinero, pero también deseo cosas, también tengo mis propias metas y también espero mis propias ganancias y, por tanto, favoreceré más a quienes me hagan las ofertas más atractivas en torno a mis propias expectativas". Este nuevo rol contradice, por supuesto, a aquellos académicos que se creen ubicados más allá del bien y del mal y que se creen que todo se lo merecen. Contradice toda una larga y arraigada tradición de mecenazgo en materia de financiamiento de investigaciones. Es obvio que más de uno rabiará y pateará la mesa, sobre todo aquellos que hasta ahora siempre han considerado que estos centros de apoyo son un simple cuerpo de secretarias y burócratas que ignoran todo acerca de Ciencia, acerca de procesos científico-tecnológicos, acerca de epistemología y acerca de procesos de investigación y de producción académica. A este punto, no puedo dejar de pensar en aquellas parcelas universitarias que aspiran a un organigrama en que dependan exclusiva y directamente del Consejo Directivo o del Rectorado, muy por encima de estos centros de apoyo a la producción académica, de modo tal que ellos se limitarían a 'expedir órdenes' de financiamiento (no solicitudes ni, mucho menos, menos solicitudes humildes) para sus caprichos y veleidades de "sabios". Es inexplicable cómo, por ejemplo, estas parcelas se nieguen a consignar sus programas de producción académicas al mismo tiempo que exigen su financiamiento, a cuenta de que ellos son los que saben mientras los demás son los que obedecen y sirven. Esto es francamente aberrante, perverso. Nuestros centros de administración de recursos deberían depender estrictamente del Consejo Directivo, por encima de cualquier otra estructura, y deberían constituir la voz y el reclamo de las políticas de producción intelectual de nuestras universidades. Todo lo demás es, ni más ni menos, puro ablandamiento académico asociado a la más pura dilapidación de recursos.

El segundo cambio que requieren estos centros se refiere a mecanismos de control de calidad y de evaluación. Para ello es necesario que cuenten con un personal de consulta altamente especializado en todo lo que concierne a producción académica. Me refiero a un personal que sepa mucho más que cualquier investigador y que cualquier académico, me refiero a quienes más hayan estudiado y producido al respecto. Por cierto, olvidé decir que la referencia de estas experticias, a falta de un Espíritu Santo que nos ilumine (y muy lamentablemente), está en la cantidad de producción escrita utilizada, indiciada y mencionada en la bibliografía académica de la Web. No es justo que valgan más unas cuantas láminas en Power-Point o unos cuantos articulitos en periódicos locales por encima de montones de papel difundido por vía electrónica o física. Si uno quiere obtener autoridad intelectual, antes uno tiene que producir mucho papel, dotado de muchas ideas reconocidas o mencionadas (pero no es justo que quien jamás escribió nada reconocido ahora pretenda erigirse en autoridad que exige un financiamiento, junto a la pretensión de no consignar sus planes ni sus justificaciones). Cualquier persona que dispusiera de su propio capital para financiar producciones intelectuales lo primero que haría es dotarse del mejor equipo posible de evaluadores y expertos, con el objeto de minimizar los riesgos de pérdida y de maximizar el retorno de la inversión. Estos mecanismos de control y de evaluación deberían ser estrictos e inexorables, a tal punto de que quien solicite un financiamiento se vea en la necesidad de atender más a la calidad académica que a la superación de los obstáculos burocráticos. No es justo que yo vaya a un viaje académico por mi propia cuenta y luego regrese con mi cara muy lavada y autoritaria a exigir que me reintegren todo lo que yo gasté en mi viaje. No, sólo porque no sabes si estás dentro de las ofertas y expectativas del organismo en cuestión. Tú no puedes traerme a mi casa un mercado de Makro o de Central Madeirense y pedirme que te reintegre el dinero que gastaste en ese mercado, porque no sabes cuáles son las cosas que yo necesito ni sabes si yo quería o no hacer ese mercado. Es algo sumamente simple, muy fácil de entender. Es tan fácil de entender que uno no se explica cómo ocurren esas cosas.

Con estas ideas espero suscitar alguna discusión que termine en el mejoramiento de nuestras universidades. Sé que, como siempre, me llegarán más improperios y calificaciones que contra-argumentaciones. Pero no importa. Alguien tiene que poner sus dedos en las llagas y horadar en las heridas. Siguiendo a Popper, la crítica es la mejor vía para el progreso. Es más importante la búsqueda de errores (la crítica) que la búsqueda de verdades.

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