No vivimos tiempos favorables para el mantenimiento de los Festivales Aéreos en España, cuyo número ha venido decayendo en los últimos años con la desaparición de los que se celebraban en ciudades importantes. Motril, pese a tratarse de una ciudad de tamaño menor, es una notable excepción y, tras 10 años de celebrar su evento aeronáutico, este año nos ha ofrecido uno más, el número 11. Y el fenómeno se va a repetir, también en Andalucía. Son claras demostraciones de lo que el tesón y el esfuerzo puede conseguir. ¡Felicitaciones!