En los últimos 10 años, se ha generalizado mucho la producción de Agua Caliente Sanitaria (ACS) mediante el sistema de aerotermia (también llamado bomba de calor)
Frente al termo eléctrico tradicional, el incremento en eficiencia energética ha sido espectacular, al punto de poder dar en verano aire acondicionado en la casa mediante suelo radiante y, a coste energético cero, producir ACS con el calor resultante del climatizador.
Si a ello, le añadimos unos paneles fotovoltaicos en la cubierta de la casa, el coste del ACS se vuelve todavía más bajo desde la perspectiva energética.
Pero, como dice el refrán, no hay sistema perfecto y la aerotermia (también los termos eléctricos) presentan el problema de la lentitud en producir ACS, de tal forma que si uno de los miembros familiares se excede en el tiempo de ducha, puede dejar sin agua caliente al resto de la familia, sin duda un gran inconveniente.