Con un otoño e invierno tremendamente secos, la semana pasada las reservas de agua volvieron a caer y estaban al 44,8%, casi 15 puntos por debajo de la media de los últimos 10 años. Dicho de otra forma, los pantanos españoles almacenan ahora casi un 25% menos de agua de lo normal y el pronóstico del tiempo no augura grandes lluvias.