Por calle Buenos Aires, pasando Talero, encontré carteles con la cara del intendente Quiroga y de Macri pegados a los postes de luz.
Bajando por la avenida Argentina desde la Plaza de las Banderas pude ver carteles amarillos con la leyenda "Pechi Quiroga gobernador-Mauricio Macri presidente" adheridos a las columnas de alumbrado de la ciudad... muchos, muchos carteles.
Lo primero que me vino a la memoria fue la imagen del intendente enojado y declarando que iba a multar a los partidos que colocaran carteles, lo que está prohibido por ordenanza.
"¡Qué tipo falso!", pensé. Y también pensé que pudo gastar plata en gente para pegar y colgar sus carteles en nuestros postes pero no para que con una latita de brea sellaran la mayoría de las juntas del pavimento donde en cada lluvia el agua que escurre de caños rotos y riegos de plazas descontrolados se mete y va destruyendo nuestras calles, ya colmadas de baches y grietas.
Y eso de que "la ciudad está más linda la mires por donde la mires" no lo pude comprobar porque ando con la vista fija en el pavimento o en el ripio, para no romper el auto con los tantos baches, desniveles, lomos de burro, badenes o pozos "señalados" con ramitas.
Finalmente, pensé: "¿Cuándo nos tocarán funcionarios que cuando lleguen al cargo se dediquen a ejercerlo con fidelidad a sus votantes y no a hacer campaña para seguir escalando sin haber trabajado lo suficiente?".
Después me acordé del transporte público, de la Cataret, de tantas cosas más... "El que es infiel en lo poco, será infiel en lo mucho". Para tener en cuenta.
Rubén Gómez - Neuquén