Los espejos han existido por milenios, pero hasta el primer siglo D.C. eran realizados a partir de metal sumamente pulido o de vidrio volcánico. Estos espejos producían una reflexión pobre y eran propensos a perder su claridad. El mantenimiento requerido para mantener la calidad de un espejo metálico era importante y por esta razón, este tipo de espejo es casi insólito en estos días.
El segundo problema fue resuelto con el descubrimiento de una amalgama de estaño-mercurio que se endurecía formando una superficie reflexiva. Nadie sabe dónde esta técnica fue desarrollada inicialmente, pero rápidamente se volvió generalizada. Todos los espejos de vidrio realizados antes del siglo XIX fueron realizados utilizando mercurio y estaño. Luego, técnicas mucho más seguras usando plata y aluminio reemplazaron el mercurio.
Los espejos venecianos me ha gustado y sobre todo el final porque ese beso que se dio Giovanni con Lena no fue esperado. Cuando los amigos y el profesor le contaron la trama que habían hecho en la casa no se enfadó con ellos y eso también me ha gustado del protagonista.
Los espejos venecianos ha sido el libro que más me ha gustado por ahora de los libros que hemos leído por el insti. Me gusta porque es un misterio, pero no me esperaba que al final todo iba a ser una prueba, habría sido mejor si todo lo hubiera descubierto él solo, pero bueno, así cambiaba un poco el final y no era como todos. Pensé que sería un libro aburrido, pero me equivoqué, esa intriga hacía que te engancharas y le terminaras de leer.
Conti volvió a entraren el palazzo quería averiguar, sus compañeros estaban en Venecia. Ve que el fantasma de Beatrice le invadía por los ojos, rompe los espejos y Conti ve que hay una tumba. Era la tumba de Beatrice Balzani. Había un pergamino donde se explica que ella prefería ser enterrada de secreto por sus sirvientas, que no ver que la maldición se cumplía y morir ella sola, al salir del palazzo Conti ve a Alessandra con un hombreen la ventana y hablando.
Se puso una capa negra, trepó hasta un ventanal que había manipulado y entró con una vela. Beatrice Balzani la que nunca murió, le estaba invadiendo por los ojos. Se acercaba desde el lejano fondo de los espejos, Beatrice ya estaba en el aire