Ahora el gobierno actuará ante la justicia para impedir la fusión, en un juicio que comenzó el pasado 1 de agosto en un tribunal federal de Washington.
Según el Departamento de Justicia, esta fusión dañaría la competencia, dando lugar a que estas compañías fusionadas controlen la mitad del mercado y perjudiquen a editoriales más pequeñas. Además, los escritores tendrían menos margen para negociar sus contratos.
El fiscal general de Estados Unidos, Merrick Garland expresó anteriormente que si se deja que la editorial mencionada adquiera a un rival de tal magnitud, estos tendrán un control sobre la industria muy elevado. “Los autores y consumidores estadounidenses pagarían el precio de esta fusión anticompetencia -con menores anticipos para los autores y finalmente menos libros y variedad para los consumidores”, expresó.