El clamor popular de mi club de lectores (2 socios) me piden rememorar las marchas ciclistas. Va por ellos.Va por todos.
Unos 23 participantes (bici arriba bici abajo) mas uno que iba de adelantado con su gramófono adosado es lo que dio de sí el paseo bicicletero del mes de Noviembre. Fue una marcha crítica con las típicas críticas temperaturas invernales y una esplendorosa y gordota luna llena.
Fue el comienzo en la mismísima plaza de los Santos Niños (como siempre) con los saludos y bienvenidas habituales (como siempre). Y sobre todo bienvenidas a históricos de la vieja guardia del pedal a los que hacía tiempo que no veíamos asomar. Incluso la música volvió con todo su volumen y sus corcheas. Otros fuimos los mas o menos típicos y el resto, algún nuevo espontáneo que salta con su bici a la arena (mejor dicho al asfalto).
Breve reunión a la sombra de la magistral, para dilucidar nuevos esfuerzos en pro de conseguir una ciudad un poco más “enbiciada”, aunando sinergias, apoyando iniciativas y aprovechándose de los internetes. Se levanta acta final de los acuerdos tomados.
Antes de partir, hemos echado un responso por el alma del chopo de la esquina de la plaza ya que el pobre, en la flor de la vida, a sus 30 y pico años de edad, víctima de no se sabe muy bien de qué, ha pasado a mejor vida (R.I.P). Que Dios lo tenga en la gloria.
Aprovechando el miserere, también hemos rogado para que su memoria sea perpetuada al menos plantando otros tantos árboles como años tenía, que rellenen el hueco que ha dejado en nuestros corazones, …. y sobre todo que rellene el hueco de la acera, a ser posible con otro arbolito que la plaza en verano es una pura chicharrera ante la escasez de sombra.
Hechas las rogativas, hemos tomado camino de la Plaza de Cervantes, con la música a toda castaña, las lucecitas de las bicis parpadeando. el frio azotando el rostro, y el espirito encandilado, para dar un paseo esta vez nocturno. Como es natural, y ante los continuos avisos de emergencia por bajas temperaturas con que han estado amenazando las autoridades meteorológicas, mucho personal fue embutido en mas capas de ropa que una cebolla. La cosa no era para tanto, digo yo.
El recorrido fue en su mayor parte, la ruta clásica, visitamos la plaza de la Juventud, bordeamos Nueva Alcalá, atravesamos el barrio Venecia, y creo recordar que por el paseo de la Estación.
Tráfico de coches medio, alto y ningún incidente digno de reseñar en el parte de guerra del día. La verdad es que nuestros convecinos traccionados a querosenos variados deben estar habituándose a circular en compañia de bicicletas, y aunque sigue apareciendo algún que otro cateto al volante esporádico, en general la convivencia y el respeto con las bicis de día en día mejora
Reseñar que las calles ya cuelgan con las luminarias navideñas, aunque de momento están apagadas las bombillas. Retrasemos el encendido que estamos en crisis, y el contador de la luz corre que se las pela.
Y el que esto suscribe no tiene mas que contar que a eso de las 9 y media hubo de abandonar la formación para atender otras cuestiones domésticas, dejando al pelotón a su errático destino
Así lo viví y así os lo he contado
NOVIEMBRE 2012
Salu2 pedalea2.
Chema Esteban
chi...@ya.com
2012-12-27