No hay democracia interna en los partidos, en ninguno. Las bases
cuentas a modo de meritadotes brazos de madera interesados o como estómagos
agradecidos o como simples comparsas para hacer bulto y pegar carteles, si
acaso. Pero nunca para decidir sobre la totalidad de la lista de candidatos en
una lista que se le presente abierta, no para decidir sobre los programas. Eso
se deja para los iluminados profesionales y burócratas del aparato del partido.
La oligarquía controla y filtra de ese modo.
Existe un 5% limitador para
obtener representación. Los que no llegan, que suman millones de votos, entregan
sus votos a los que sobrepasan ese porcentaje.
No existe proporcionalidad entre el número de votantes y el de cargos
electos por circunscripción: salen muy beneficiados los distritos minoritarios
en contra de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, ...donde se puede dar más
pluralismo. Después, a aprovecharse de su estructura estatal y de sus poderes a
todos los niveles.
No existe igualdad de oportunidades en medios de comunicación y de
información de masas, ni acceso a medios de financiación. La oligarquía, sabe a
quien financiar y a quién promocionar en medios.
Y estas son solo algunas de
las deficiencias severas.
En lo productivo, dado el paro masivo que ha creado el sistema financiero,
la corrupción y la especulación, el poder compensador de los trabajadores en
negociación colectiva (diletada) se han rebajado considerablemente con la misma
situación, con la sustitución de trabajo fijo por temporal y con la nueva
reforma. Lo que hace falta es todo lo contrario, y para empezar, trabajo, ley de
cogestión para ello, y ley de autogestión, es decir, llevar la democracia
también a la producción y a las finanzas.
Sospechas más que fundadas de que Hacienda no somos todos, somos los tontos
y que los sistemas de estimación propician la evasión fiscal generalizada en el
sector empresarial. Crear una brigada exterior para ver el ladrillo exterior
financiado con dinero negro y los paraísos fiscales.
Proponer una revisión de la liberalización del comercio internacional en el
sentido de impedir o encarecer vía contingentes o aranceles las mercancías
procedentes de países con ínfimos sueldos y nulos DDHH, laborales y sociales, es
decir, penalizar la procedencia esclavista (o casi) de ciertas
importaciones.
Reinstaurar las Comisiones Municipales Permanentes, pluralistas y
transparentes, sustituidas en el 85 por las actuales Juntas de Gobierno
monolíticas y opacas.
... ...
Voto responsable: VOTO EN BLANCO. A ninguno de los que hay.
Saludos cordiales
Carlos Jorge Ruiz
(De Moganda)