Estimados contertulios:
Los partidos mayoritarios planean una reforma que no
atiende a los problemas de representatividad.
El actual sistema electoral, por ejemplo, es
desproporcional, muy parecido al de Guinea Ecuatorial, con distritos muy
castigados en número de representantes por elector y otros muy beneficiados.
Madrid, por ejemplo, pierde casi 10 diputados en favor de otras
circunscripciones.
Y por si fuera poco, la limitación para obtener
representación que va del 3 al 5%, votos que se pierden, un total de dos
millones de votos, según estudios, que dejan fuera un pluralismo enriquecedor y
nos acercan a un infame bipartidismo neo-canovista con el triste añadido de los
naciona-listos.
Y por si fuera poca la trampa electoral, unida a la regla
d'Hont, está la financiación por parte de la banca o del ladrillo corrupto
(corrupción urbanística y contratos públicos), amén de los medios de
des-información masiva totalmente sesgados a los mayoritarios y, también, las
ventajas de la posesión del poder central, autonómico, ...estatal.
La trampa se está urdiendo ¿con qué motivo?
Pues para dejar a la clase media española sin
posibilidades de acceso al poder y, por supuesto, dejar a los trabajadores fuera
del proceso político de toma de decisiones en función de sus
intereses.
¿Y qué dicen los sindicatos sobre el tema?
Decir que no les compete es de hacerse el tonto
o plegarse a intereses de los de siempre, que son los que pagan. Es de
verdadera vergüenza su silencio al respecto de la reforma electoral, la otra
reforma retógrada y neo-fascista.
Y esa reforma electoral, tendrá su influencia a la hora de
votar propuestas regresivas como la reforma laboral o las medidas anti-sociales
y regresivas aprobadas recientemente por los ¿"representantes de
quién"?
El resultado, ya lo tenemos: falta de representatividad y
de legitimidad, medidas regresivas en lo social, regresión fiscal, ... paro y
miseria para muchos.
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Saludos cordiales
Carlos Jorge Ruiz (De Moganda)