Boxeador Yordenis Ugas con Robeisy Ramírez

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Editorial Hypermedia Inc

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Jul 25, 2023, 10:13:04 AM7/25/23
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“Esta es la vergüenza del sistema que tenemos en nuestro país“, declaró en Twitter.

Hypermedia Magazine - La voz del cambio

25 de julio de 2023 | EDICIÓN MATUTINA

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DEPORTES

Boxeador Yordenis Ugas se solidariza con Robeisy Ramírez 

Oscar Pérez

El reconocido boxeador cubano Yordenis Ugas ha mostrado su solidaridad con su compatriota y también pugilista, Robeisy Ramírez, a quien la embajada de Cuba en Japón ha prohibido utilizar la bandera y el himno nacional cubano durante la defensa de su primer título en la Organización Mundial de Boxeo (WBO).

 

Ugas, ganador de varios títulos internacionales, expresó su apoyo y repudio a la situación a través de su cuenta oficial de Twitter. En un mensaje crítico y enérgico, el deportista condenó la acción de las autoridades cubanas.

 

“Esta es la vergüenza del sistema que tenemos en nuestro país. El himno lo escribió Figueredo y fue para el país, no para un grupo de personas, ni un sistema. La bandera fue diseñada por Narciso López igualmente para nuestro país”, señaló Ugas en su publicación.

 

El boxeador continúa expresando su descontento y refuerza su solidaridad hacia Ramírez: “Pero nada, solo siguen siendo lo que siempre han sido, un grupo de bandidos vestidos de cuello y corbata, que matan y encarcelan al que piense diferente. Esto solo ayuda a que más personas conozcan nuestra verdad, nuestra triste realidad, por eso los cubanos del exilio no tenemos país, hasta que caiga esa dictadura”.

 

Finalmente, Ugas concluye con una emotiva alusión a la fortaleza del espíritu cubano: 

 

“La bandera, el himno, la patria se lleva en el corazón, nadie puede arrancarte eso. Sin patria, pero sin amo. Suerte y éxitos para tu primera defensa de campeonato, campeón. Dios, Patria, Vida y Libertad”.

 

El boxeador continuó mostrando su apoyo a Ramírez con un mensaje lleno de motivación: “Estoy seguro de que esta situación te motivará aún más. Mucha gente que no te conocía ahora te apoyará. Nosotros, los cubanos, te apoyaremos sin importar la hora. Todos estamos expuestos a la dictadura, no importa quién seas: deportista, artista, vecino. Pero tú conoces tu historia y sabes que hoy estaremos apoyándote en tu gran victoria. Dios y libertad, hermano”.

 

Este acto de solidaridad y repudio a la intervención de la embajada de Cuba en los derechos de un deportista, pone en evidencia la tensión existente entre los atletas cubanos y las autoridades gubernamentales del país.

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INTERNACIONAL

Dos serbios detenidos por introducir cubanos en España

José Ernesto Hernández

Las autoridades serbias anunciaron el lunes la detención de dos ciudadanos serbios sospechosos de formar parte de una red delictiva internacional dedicada al contrabando de cubanos a España, informa AP. Estas detenciones se producen tras una prolongada investigación, en la que las fuerzas del orden serbias colaboraron estrechamente con sus homólogos en España, Interpol y Europol.

 

El comunicado de la policía serbia revela que otros 18 sospechosos relacionados con esta operación han sido detenidos en España. Se cree que el dúo detenido en Serbia es directamente responsable del traslado ilícito de al menos 53 personas. Estas personas fueron trasladadas primero a países vecinos, concretamente a Macedonia del Norte o Bosnia, antes de llegar a España.

 

Serbia, situada en el centro de una ruta terrestre crucial, ha sido durante mucho tiempo un punto de tránsito clave para los migrantes que intentan encontrar el camino hacia la Unión Europea. Esta detención pone de relieve el acuciante problema de la migración a través de este punto estratégico.

 

En particular, Serbia había rescindido en abril su acuerdo de exención de visado con Cuba. Esta decisión se tomó a raíz de la aparición de informes que sugerían que muchos cubanos estaban aprovechando este acuerdo para visitar primero Serbia como turistas y, posteriormente, dirigirse a España y otros países de la UE.

 

Además, cediendo a la presión de la Unión Europea y en un intento de regular la inmigración en la UE, Serbia había impuesto anteriormente la obligación de visado a los nacionales de Burundi, Túnez e India. La Unión Europea no ha cejado en su empeño de frenar la afluencia de inmigrantes a su territorio, formado por 27 naciones.

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CUBA

Eclesiásticos y laicos bajo intimidación en Cuba

Nieves Roger

Padre Alberto Reyes: “estamos amenazados”

 

Desde la archidiócesis de Camagüey, el Padre Alberto Reyes denuncia las presiones por parte del Estado sobre el cuerpo religioso desafecto con las políticas sociales, ante la profunda crisis que vive Cuba.

 

Según su testimonio, recogido por ‘Catholic News Agency’, el gobierno cubano intensifica su intimidación contra aquellos miembros de la Iglesia que osan denunciar las múltiples injusticias que azotan al país. En su intercambio con CNA, el sacerdote subraya una tendencia peligrosa: la erosión de la libertad religiosa en Cuba. Para el padre Reyes, la esencia de esta libertad trasciende las liturgias y celebra el derecho de los creyentes a influir en ámbitos cruciales, como la educación y la salud, sin enfrentar represalias.

 

La libertad religiosa en Cuba según informes recientes

 

El Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2023, elaborado por Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), arroja luz sobre las realidades religiosas a nivel global, prestando especial atención a la situación cubana. Aunque el culto religioso no enfrenta prohibiciones explícitas en Cuba, el informe resalta una preocupante limitación en términos de una libertad religiosa plena. La sombra del Partido Comunista, que se extiende sobre diversos ámbitos de la vida social, impone regulaciones y controles que asfixian la libre expresión de fe.

 

Legislaciones recientes: barreras a la libertad religiosa

 

Las recientes legislaciones en Cuba arrojan sombras sobre el futuro de la libertad religiosa. Las esperanzas de reformas que pudieran haber alumbrado un nuevo horizonte para el país se ven frustradas. Las modificaciones constitucionales de 2019 y las enmiendas al código penal en 2022 refuerzan la ideología socialista del estado, consolidando el poder en manos de un régimen marxista rígido que refrena cualquier forma de disidencia.

 

Diferencia entre culto y libertad: La paradoja cubana

 

Mientras Cuba parece tolerar la práctica del culto religioso, su postura hacia la participación activa de la religión en la vida pública refleja una dicotomía preocupante. Las entidades religiosas enfrentan barreras significativas cuando buscan influir o criticar políticas estatales. Aunque las puertas de las iglesias permanecen abiertas, llevar los valores y principios religiosos al ámbito público representa un desafío titánico.

 

Una luz que se desvanece en la libertad religiosa

 

El paisaje de la libertad religiosa en Cuba parece oscurecerse con el tiempo. Los recientes cambios legislativos y la postura inflexible del Partido Comunista amenazan el ejercicio genuino de la fe más allá de los muros eclesiásticos. La influencia del gobierno, marcada por actos de intimidación, socava el núcleo mismo de la libertad religiosa.

 

El pueblo cubano se enfrenta a un panorama desalentador. Con cada nueva normativa que refuerza la postura del estado, la esperanza de una auténtica libertad religiosa se torna más evasiva. El testimonio del Padre Reyes y de muchos otros destaca la urgencia de un cambio.

 

Historial de represión y desconfianza

 

No es la primera vez que el régimen comunista cubano choca con la comunidad religiosa. Desde los albores de la Revolución, la relación entre el Estado y la Iglesia ha sido tensa. Sacerdotes han sido desterrados, monjas han enfrentado intimidaciones y líderes religiosos han sido condenados a prisión. Esta desconfianza histórica refleja una estrategia estatal para mantener a raya cualquier posible desafío al statu quo, especialmente aquellos que provienen de voces moralmente influyentes como la de la Iglesia.

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HYPERTEXTO

El 18 de brumario de la dinastía Castro

Christopher Hitchens

Si se hubiera producido un golpe militar en cualquier otro país de América Latina o el Caribe, incluso en uno muy pequeño u oscuro, creo que se podría afirmar con seguridad que habría ocupado la primera página de los periódicos.

Pero el golpe militar en Cuba —una nación vinculada a la nuestra de muchas vitales e históricas maneras— no ha sido reportado en absoluto. De hecho, en “El hermano menor de Castro es ahora el centro de la atención”, de Anthony Depalma y James C. McKinley Jr., en la página ocho del New York Times del 3 de agosto de 2006, incluso se negaba la posibilidad un acontecimiento semejante:

 

Uno de los aspectos más reveladores de su carrera es que en las casi cinco décadas que Raúl Castro ha dirigido las fuerzas armadas cubanas, nunca ha ocurrido un intento de golpe de Estado o un levantamiento de los soldados rasos contra sus oficiales.

 

Fue así como este periódico procesó la interesante novedad de que el nuevo jefe de gobierno de Cuba era, de hecho, ¡el líder de las fuerzas armadas cubanas durante cinco décadas! En otras palabras, una toma del poder abiertamente militar fue la prueba principal de que tales cosas no ocurren en La Habana.

 

Tal vez el ascenso de Raúl Castro no cuenta como un “intento de golpe” (ya que tuvo éxito), y mucho menos como un motín de “soldados rasos”, pero el hecho concreto es que, por primera vez en un Estado comunista, desde que el general Jaruzelski se hizo con el poder en Polonia en 1981, el Ejército ha remplazado al Partido como fuente de autoridad.

 

El hecho aún más grotesco de que el poder haya pasado de un hermano de 79 años a otro “más joven” de sólo 75 puede haber contribuido a ocultar lo obvio. También puede haberlo ocultado el hecho de que ―a pesar de la constante palabrería sobre su “carisma”― Fidel Castro nunca se quitó su uniforme (excepto para aparecer con los trajes a la medida que se pone en las conferencias internacionales) desde el día en que tomó el poder.

 

Incluso mi distinción entre el Ejército y el Partido puede no distinguir una gran diferencia. Cuba ha sido un estado cuartelario dirigido por un caudillo militar durante la mayor parte del último medio siglo. Más que nada, el Máximo Líder siempre basó su legitimidad en su condición de Comandante en Jefe. La sucesión dinástica de su hermano no hace sino formalizar esta situación. Como alguna vez fue dicho de Prusia, Cuba no es un país que tiene un ejército, sino un ejército que tiene un país.

 

El ejército tampoco se limita a las cuestiones serias del poder político y militar. Bajo la dirección de Raúl Castro, se ha extendido hasta ser en un gran accionista en las pocas áreas de la economía cubana que realmente generan ingresos. Una sociedad comercial de los militares conocida como Gaviota supervisa quizás hasta el 60% de los ingresos del turismo cubano. Enormes granjas y complejos turísticos son gestionados por oficiales en activo y retirados, los que dependen de Raúl y, según el reportaje de Depalma y McKinley, él también ha “enviado a oficiales a escuelas de negocios en Europa para aprender técnicas de gestión capitalista”.

 

Saber lo anterior hace aún más sorprendente que todo el mundo parezca haber olvidado el momento climático de 1989, cuando pareció existir un cisma de importancia dentro de las fuerzas armadas cubanas. El 12 de junio de aquel año, el general Arnaldo Ochoa Sánchez fue arrestado y acusado de corrupción masiva, incumplimiento del deber, y narcotráfico.

 

Ochoa no era poca cosa. Había pertenecido a la guerrilla original en la Sierra Maestra, era miembro del Movimiento 26 de Julio que formó el núcleo interno de la Revolución, había estado entre los internacionalistas cubanos que intentaron levantar la bandera de la revuelta en Venezuela y el Congo en los años 60, y había encabezado las misiones militares cubanas en Angola, Etiopía y Nicaragua.

 

Para mencionar algo de lo que los cubanos pueden estar orgullosos, debo añadir que él fue clave en la derrota militar de las fuerzas sudafricanas en la batalla de Cuito Cuanavale en 1987, que contribuyó decisivamente a la independencia de Namibia y a la derrota definitiva del apartheid como tal.

 

Tal vez Ochoa había visto demasiado del mundo exterior. Tal vez, en aquel año de 1989, él era uno de los muchos cubanos que veían promisorio el programa de la glasnost y la perestroika de Mijaíl Gorbachov. O tal vez, simplemente, era culpable de lo que se le acusaba: connivencia con los cárteles de la droga colombianos para enriquecerse y enriquecer a otros.

 

Nunca lo sabremos realmente (o quizás puede que ya estemos a punto de averiguarlo), porque el intervalo entre su detención y su muerte, así como las de sus asociados, fue cuestión de apenas cuatro semanas. Su ejecución por fusilamiento fue anunciada ―tras un consejo de guerra extraordinario― el 13 de julio de 1989.

 

El hombre que pronunció el largo y farragoso discurso que justificó la detención y se adelantaba al veredicto fue Raúl Castro. El jefe de las Fuerzas Armadas cubanas, al que se le concedió el tiempo en pantalla que normalmente se reservaba para su hermano, se dirigió a la nación durante dos horas y media, en lugar de los 45 minutos asignados (esperemos que él no caiga ahora en el hábito de repetir eso) y asombró a muchos cubanos que habían sido educados pensando en Ochoa como un “incorruptible a ultranza”.

 

El momento era significativo, porque, en general, Cuba había logrado evitar el espectáculo de los “juicios-espectáculos” comunistas, inaugurados por Stalin en Moscú en los años 30 y ejecutados de forma aún más grotesca en Praga, Budapest y Sofía, después de la Segunda Guerra Mundial. El único juicio a una “facción” en La Habana había ocurrido a mediados de los 60 y, paradójicamente, fue contra un grupo de estalinistas de la línea moscovita supuestamente dirigidos por Aníbal Escalante.

 

Sin embargo, el juicio-espectáculo de Ochoa en 1989 no fue una interminable inquisición ideológica. Fue un asunto rápido y despiadado que rindió confesiones instantáneas, dirigido por un “tribunal de honor” militar, y culminó enseguida con una sentencia de muerte. Todo resuelto dentro del marco del alto mando militar. Eso debería de haber servido de advertencia para lo que se avecinaba.

 

En el “nuevo calendario” del 18 de brumario de 1799, Napoleón Bonaparte utilizó sus tropas para tomar el poder en París, se autoproclamó como primer cónsul de la nación, y poco después anunció que la Revolución Francesa se había terminado.

 

El célebre ensayo de Karl Marx sobre “El dieciocho de brumario de Luis Napoleón”, en el que ridiculizaba a un monarca francés posterior de mucho menor relieve que Bonaparte, nos ha dado la tan manida broma sobre la relación entre tragedia y farsa. Ahora, el Movimiento 26 de Julio ha arribado a su propio y tardío final histórico.

 

El nuevo pretendiente, una vez más, es mucho menos vistoso e impresionante. Si todavía no podemos decir que Castro ha muerto, ni podemos decir con confianza “larga vida” al nuevo-aunque-viejo Castro, al menos sí podemos afirmar que la era Castro está terminantemente acabada y que una dictadura secretista, de completo uniforme y altamente comercial, es la forma definitiva que dicha dictadura ha de tomar.

 

Este artículo fue publicado originalmente en la revista digital ‘Slate’ por Christopher Hitchens en agosto de 2006, con el título en inglés de “The Eighteen Brumaire of the Castro Dinasty”.

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