- Una nueva visión de producto, más emocional
- Forma parte de la nueva estrategia global de la marca
- Ha sido incorporada a la gestión de producto en Venezuela con los nuevos Fortuner y Hilux
Nada que ver con el Waka Waka de Shakira, ni con el fútbol, pero si con el entusiasmo que se esconde tras esa pieza musical y ese deporte. Waku Doki es la nueva filosofía que Toyota aplica a sus consumidores y, en especial, al modo en que la marca quiere que se sientan en lo sucesivo cada vez que conducen un nuevo Toyota.
La industria automotriz mundial es tan competitiva que puede parecer implacable. Para el gran público, Toyota es la marca que, tras el asolador tsunami de hace algo más de un año, ha trabajado denodadamente para recuperarse en tiempo record de sus devastadores efectos (que le hicieron bastante más daño que a otras marcas japonesas), pero ese mismo gran público que ve a la marca de ese modo, también es el que mide con la implacable vara numérica y esta dice que Toyota ha caído del primer lugar entre los fabricantes mundiales de autos que conquistara en 2009 para estar tercera detrás de GM y del Grupo VW, seriamente apretada por Ford y Hyundai. Y Toyota es la primera en reconocer que no todo se debe a los efectos del tsunami sobre la producción. Hora de redefinir ciertas cosas y por eso llega la filosofía Waku Doki.
Hasta ahora el credo empresarial de Toyota se ha basado en el Kaizen japonés, un insuperable sistema de gestión empresarial e industrial, pero que no involucra absolutamente nada del factor emocional del producto. Toyota, más allá de los efectos del tsunami, sabe bien hasta qué punto su sólida imagen de marca se vio lesionada con el tema de los recall por fallos en cada vez más autos y modelos. Y también sabe bien que el solo argumento de la calidad ya no es suficiente en ningún mercado, pues la ley cada vez es más exigente al respecto al igual que los compradores, haciendo que otros fabricantes puedan lograr resultados más que notables. Los autos, de cualquier marca y segmento, hoy funcionan perfectamente dentro de los límites para los que fueron creados (eso significa que un Spark es ideal para la ciudad, pero ni se le ocurra usarlo para rodar todo el tiempo en autopista). También la industria automotriz mundial y sus diferentes marcas manejan similares estructuras de costos en carros de segmentos equivalentes y similares niveles de calidad y equipo, así que la diferencia que hará al comprador decidirse, es puramente emocional. Ahora que marcas como Hyundai y Kia han dejado de competir con Toyota y Honda apelando a una mejor relación precio-valor para tutearse con ellos en términos de precio, calidad y equipo, que usted compre un Toyota en vez de un Kia ya no es solo cuestión de ahorrarse unos dólares. Ciertamente, las condiciones que dan los concesionarios para la venta ayudan, pero el factor más influyente es el tamaño de la sonrisa que esboza su dueño cada vez que se sienta al volante de su nuevo auto. En otras palabras, Toyota quiere que sus carros tengan un contenido racional tan fuerte como siempre, pero además quiere que tengan un contenido emocional tan fuerte como el racional.
¿En qué forma Toyota busca ser una marca más emocional? La Fórmula 1 no fue un canal exitoso, pero los rally, el raid y la aventura sí. Sin embargo, la mayoría de los clientes de Toyota a nivel mundial son de clara orientación urbanista, así que los Toyota cotidianos, desde el Yaris hasta los deportivos Supra de inminente aparición, serán más emocionales y allí entra la filosofía Waku Doki.
En los próximos años verá Toyota más deportivos y emocionales. El híper avanzado Lexus LFA de medio millón de dólares es un primer paso. Toyota pronto volverá a ofrecer deportivos duros como el Supra, deportivos urbanistas como el Celica y deportivos de bajo costo. También el diseño de los autos será más agresivo y sugerente, menos ortopédico. Un objetivo que se logrará con rediseños externos, pero también con acabados más audaces y vistosos, trim de equipamiento más exclusivos e incluso paquetes de personalización, como los que han desarrollado Mini o Fiat. Además, el rendimiento de los Toyota será más emocionante. Las especificaciones en lo sucesivo no solo buscarán ser competentes, sino competir con las del vecino. No será solo lo que el motor haga, sino el modo, un poco siguiendo la corriente de Honda, que filosofalmente siempre ha intentado buscar el mismo rendimiento de la competencia, pero en forma más artística. Ahora el Corolla competirá contra el Civic no solo por prestaciones, sino por sensaciones, y así sucesivamente.
¿Tendrá el Waku Doki influencia en Venezuela? Indudablemente, porque se trata de una filosofía global de gestión y, como tal, será aplicada en todos los mercados donde Toyota participa y, en especial, en países como el nuestro, donde la marca japonesa tiene actividades industriales. Además, Waku Doki es una filosofía que se aplicará al diseño de cada nuevo Toyota, así que el próximo Corolla tendrá mucho Waku Doki en sus entrañas y, cuando venga a Venezuela, nos daremos cuenta. Igual pasará con el Terios y demás modelos.
¿Habrá que esperar a que vengan Toyota nuevos para comenzar a percibir el efecto emocionante del Waku Doki? No necesariamente. Ya hemos tenido una primera aproximación con los nuevos Hilux y Fortuner, y podemos decir que aunque son muy parecidos a sus antecesores, ya incorporan una buena dosis de emociones.
¿Esa búsqueda de la emoción por parte de Toyota solo se traducirá en mejores prestaciones y en sensaciones emocionantes al volante? No. Las emociones, desde un punto de vista psicológico, son muchas y variadas. Acelerar con rapidez puede ser emocionante, del mismo modo en que lo es tomar una curva a gran velocidad sin sentirlo. Pero puede ser emocionante cargar en su carro todo lo que necesite sin apreturas, o cargar más cosas que las que el vecino puede llevar en su auto de otra marca. Puede ser emocionante acariciar una costura de asiento de gran calidad durante la pausa de un semáforo. Puede ser emocionante ver que tus ruedas son grandes, anchas y de calidad, o de aluminio bien labrado. Puede ser emocionante ver que tu concesionario te recibe con rapidez y con una sonrisa cuando haya que hacerle servicio al carro y esperemos que Toyota (y todas las marcas) también comprenda que sin duda es emocionante que podamos dar servicio y reparación a nuestros carros sin quedarnos sin blanca. Todo eso engloba el Waku Doki y básicamente eso buscará Toyota; que cada conductor se sienta positivamente emocionado con cada aspecto que involucre la compra, posesión, cuidado, reparación y reventa de un modelo de esta marca.
FUENTE: DIARIO AUTOMOTRIZ