La numeración de las artes es un tópico cultural que se viene repitiendo con distintas variaciones en la cultura occidental desde la Antigüedad.1
La clasificación de las artes (véase Arte#Clasificación) propia de la ideología feudal en la Alta Edad Media las dividió entre artes liberales (las que liberaban del trabajo manual, aceptables para los estamentos privilegiados) y artes mecánicas (las que implicaban trabajo manual, y por tanto eran incompatibles con ese estatus). Las artes liberales se numeraron como siete (lassiete artes), identificadas con el sistema educativo carolingio: trivium (gramática, retórica y dialéctica) y quadrivium (aritmética,geometría, astronomía y música). También fueron numeradas como siete las mecánicas.2
A partir del Renacimiento, la puesta en valor de la figura del artista y su actividad (identificadas con las del humanista) determinó la creación de nuevos conceptos: el de artes mayores (numeradas como tres -pintura, escultura y arquitectura-); y del de bellas artes (numeradas como cinco -pintura, escultura, música, poesía y danza-).3 La superposición de ambos da una numeración deseis artes (número que coincide con el de una clasificación china de las artes -).4
No hay una ordenación universalmente aceptada entre esas seis artes (pintura, escultura, arquitectura, música, danza y poesía -oliteratura-) que identifique un primer arte, segundo arte, tercer arte, cuarto arte, quinto arte o sexto arte. No obstante, sí que se utiliza la expresión séptimo arte para identificar al nuevo arte que se añada a la lista. Muy habitualmente se suele denominar así al cine, desde que Ricciotto Canudo acuñara la expresión en su Manifiesto de las siete artes (1911).5