AZABACHE
Boletín Ideoteórico del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales Afrocolombianas, CEISAFROCOL, Personería Jurídica No.093 de 1.986, aporte voluntario $300, noviembre de 2023.
ES EL DESARROLLO CAPITALISTA EL CAUSANTE DE LA CRISIS CLIMÁTICA, LA MISERIA Y LAS ACTUALES BARBARIES CONTRA LOS PUEBLOS.
Por: José Eulícer Mosquera Rentería.
En varias intervenciones públicas, especialmente en eventos internacionales como La Conferencia Climática, COP, que se desarrolla en estos momentos en Dubái, el Presidente Gustavo Petro Urrego ha reiterado, que es la codicia capitalista la principal responsable de la crisis climática de nuestro planeta, de la pobreza, la miseria y la barbarie que están viviendo muchos pueblos del mundo. Pero para los voceros de las oligarquías capitalistas y los periodistas tarifados de sus grandes medios, como los de Colombia, estas afirmaciones constituyen un ridículo, una charlatanería y hacer el oso.
Pero el señor Presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, tiene toda la razón ya que se está basando en las conclusiones de los más respetables colectivos de científicos del mundo y en los hechos que vienen ocurriendo a la vista de todos.
Ya Carlos Marx había afirmado que el capitalismo en su codicia por acumular capital podría terminar destruyendo a la naturaleza y a la fuerza laboral, fuentes fundamentales de generación de riquezas, por lo cual, a los pueblos no les quedaba otra alternativa que tomar control del poder y acelerar la Revolución Socialista.
Los referidos científicos hace mucho rato han puesto en evidencia, que son los países del mayor desarrollo capitalista y donde se realizan los mayores procesos industriales de tipo capitalista, quienes producen las mayores emisiones de CO2 hacia la atmosfera, incluida China, que hace unos 30 años dio paso a procesos productivos capitalistas y a inversiones de compañías transnacionales procedentes de las potencias capitalistas, en aras de acelerar su desarrollo industrial para el fortalecimiento del socialismo.
Precisamente, el presidente hace referencia a la COP-Paris y al acuerdo que se derivó de ella, firmado en 2015, en el que se estableció que los países deben evitar que la temperatura media mundial aumente más de 2°C con relación a la época pre industrial y “hacer todos los esfuerzos para limitar aún más el aumento de la temperatura de 1,5 °C”. Sin embargo, no se cumplió con este llamado y la temperatura ha seguido aumentando, lo cual ha traído grandes inundaciones, oleadas de calor nunca vistas, sequías en muchas partes del mundo y aumento de los niveles de los océanos, que a mediano plazo pueden llevar a que muchos asentamientos humanos queden bajo el agua.
Es indiscutible que tanto el aumento de la temperatura planetaria y en consecuencia, el aumento de los niveles de los océanos, como la falta de márgenes de inversión para la generación de oportunidades que dejan a los países del sur la cuantiosa deuda externa y los tratados comerciales leoninos impuestos por Estados Unidos y demás potencias capitalistas, cada día producirán más éxodo de la población del sur hacia el norte capitalista en búsqueda de oportunidades y por mera supervivencia, éxodos que cada día están siendo repelidos con mayor violencia, crueldad y deshumanización. En lo cual, también tiene toda la razón el Presidente Petro.
Es indiscutible que la mayoría de las guerras y conflictos armados, desde el siglo pasado hasta la fecha, se han dado por la posesión de las reservas petrolíferas y de otros recursos estratégicos, alrededor de los cuales se han dado las más espeluznantes matanzas y sacrificios de millones de seres humanos, y la destrucción de maravillosos ecosistemas, todos provocados por las potencias capitalistas e imperialistas, que a través del colonialismo y el neocolonialismo han esclavizado a los pueblos del sur para garantizarse los más altos niveles de vida y sus opulentas vidas imperiales. Lo que está pasando hoy en Libia, Siria, Ucrania y Palestina, no es más que el desarrollo del maltusianismo capitalista, que no le importa exterminar y esclavizar a cualquier pueblo en aras de quedarse con la posesión y explotación de sus recursos territoriales, al considerar que se ha convertido en un obstáculo para su desenfrenada acumulación de capital. Y en procura de sus intereses, no les importa continuar destruyendo los ecosistemas ni causando los más graves daños al planeta.
Por otra parte, la crisis climática, la escasez de ciertos recursos estratégicos, la crisis alimentaria y la crisis de oportunidades para los pueblos, están exigiendo ya no solo la planificación económica en cada país, como la estableció el socialismo, sino también a nivel global, reafirmando un no rotundo a la ambigua teoría neoliberal/capitalista de dejarla a disposición de la anárquica “mano invisible del mercado”.
De allí que, los pueblos no tienen otro camino que atender los consejos de su gran maestro, Carlos Marx. Azabache, noviembre 2023.