AZABACHE
Boletín Ideoteórico del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales Afrocolombianas, CEISAFROCOL, Personería Jurídica No.093 de 1.986, abril de 2024.
LOS DEFENSORES DE LAS EPS Y SU APARENTE FOBIA AL ESTADO.
Por: José Eulícer Mosquera Rentería.
Según Federico Engels y Louis Althusser, aunque el Estado haya nacido como toda una estructura investida del máximo poder para mediar en los conflictos sociales, evitando que los diferentes sectores, clases sociales y los individuos en confrontación, desborden en la violencia y terminen aniquilándose y autodestruyéndose, también actúa con sesgo de clase y a favor de la clase históricamente dominante o en el poder.
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Protestas por la mala atención en salud |
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El Estado está representado por una serie de instituciones, entre las cuales cobran especial importancia los aparatos ideológicos y coercitivos/represivos destinados a mantener el ordenamiento constitucional y legal, y la preponderancia de la clase dominante y sus privilegios e intereses.
En este marco, la propuesta neoliberal impulsada desde los grandes centros del poder capitalista mundial, dada su prolongada crisis general y especialmente de mercados, a partir de los años de 1980 desacredita la propuesta de Estado socialista mientras profundiza la preponderancia de la propuesta de Estado capitalista, exigiendo que los estados abandonen totalmente el “paternalismo” con los pueblos, especialmente con las clases trabajadoras, dejen de inmiscuirse en las actividades económicas y que se dediquen exclusivamente a crearles las mejores condiciones posibles a los grandes empresarios capitalistas para desarrollar sus actividades económicas y financieras, consiguiéndoles mercados y cediéndoles las actividades históricamente de responsabilidad estatal, como los servicios públicos básicos, la salud y la educación, al igual que la explotación de todos los recursos naturales. Al tiempo, esas potencias capitalistas encabezadas por USA, multiplicaban sus presiones, conspiraciones y artimañas para acelerar la caída del campo socialista para apoderarse de esos mercados, de sus recursos naturales y de las conquistas económicas, científicas y tecnológicas del socialismo.
Es en este contexto que nacen las privatizaciones, las aperturas económicas y los grandes tratados de libre comercio, con los cuales esas potencias se proponen descargar su crisis sobre los desestabilizados países socialistas en proceso de disolución y los países que ellos han denominado subdesarrollados y del tercer mundo.
En Colombia, los agentes que utilizan esas potencias para imponer su modelo neoliberal son los presidentes Cesar Gaviria y Álvaro Uribe Vélez, quienes privatizan casi todas las empresas estatales, la mayoría de las cuales venían siendo rentables, y la salud. Gracias a las grandes luchas de los estudiantes y del magisterio organizado en FECODE, no se privatizó del todo la educación.
Para privatizar la salud utilizan como argumento las dificultades que se estaban presentando en hospitales públicos y el Instituto de Seguros Sociales, debido a la corrupción que los mismos políticos tradicionales habían desatado sobre esas entidades. Así aparecen las EPS como intermediarias en la prestación de los servicios de salud y administradoras de los recursos financieros destinados por el Estado para atender la salud de los colombianos, sin ningún control, bajo el argumento de que eran entidades privadas, por lo cual el Estado no debía tener ninguna injerencia en sus administración y manejos. Es decir, el Estado solo tiene que recaudar los recursos y entregárselos a los dueños de las EPS para que los manejen y utilicen como les parezca.
Pero Uribe y su séquito diseñaron este perverso sistema de manejo privado de los recursos de la salud con segundas intenciones. Pues antes de hacer aprobar la ley ya él y sus más cercanos de la burguesía emergente de los años 1980 alrededor del negocio del narcotráfico, el contrabando y la corrupción, habían creado sus propias EPS y posteriormente, les dio orientación a los capos del narcoparamilitarismo para que crearan sus propias EPS, a objeto que se quedaran con una muy buena parte del botín saqueado al Estado. Según investigaciones de la Contraloría General de la República y la Supersalud, solo en los tres primeros años de funcionamiento de las EPS de los paracos, se apoderaron de más de 530.000 millones de pesos de la salud y, según la Supersalud y la Comisión de Seguimiento de los Recursos de la Salud, en conjunto las EPS se han quedado con más de 9 billones de pesos de la salud y le están adeudando más de 25 billones a sus proveedores y prestadores de servicios, por lo cual tienen a muchos hospitales y clínicas en situación crítica y en peligro de quiebra.
La mayor parte de esos recursos se los han llevado los dueños de las EPS a invertir en otros países.
Sin embargo, cerca del 80% de las EPS se han declarado en quiebra o han sido disueltas por diferentes gobiernos por graves deficiencias en el cumplimiento con sus compromisos misionales y en la prestación de los servicios contratados, por lo cual han muerto miles de pacientes que pudieron salvarse si se les hubiera atendido debidamente y a tiempo.
Paradójicamente, mientras las bancadas uribista, de Cambio Radical, del Partido Verde y de los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, hundían la Reforma de la Salud presentada por el Gobierno del Presidente Petro, representantes de siete EPS pedían autorización a la Superintendencia de Salud para liquidarlas o acogerse a lo propuesto por la reforma, convertirse en gestoras de salud, renunciando al manejo de los recursos financieros de la misma. Además, ya han sido liquidadas por intervención forzosa 117 EPS. Como ha dicho nuestro Presidente, Gustavo Petro Urrego, si no se aprueba la reforma, las EPS se derrumbarán solitas por lo perverso del sistema, concebido solo para saquear al Estado y satisfacer la codicia de unos cuantos oligarcas y burgueses.
Las oligarquías, lideradas por Uribe y Gaviria, para justificar las privatizaciones difunden la idea que el “Estado es pésimo administrador” y que los únicos administradores eficientes son los privados, poniendo como ejemplo la caída del Campo Socialista, pretendiendo achacarle ese hecho a la administración estatal, cuando en el caso de la URSS existió por más de 70 años garantizando los más altos niveles y condiciones de vida a su pueblo. Donde se habían erradicado problemas como la delincuencia, la prostitución, el analfabetismo, contando todo el mundo con un elevado nivel académico porque la educación era gratuita a todos los niveles. Donde todo el mundo contaba con un empleo y una vivienda digna, y la mejor atención en salud del mundo, como lo pudo confirmar y divulgar una personalidad como Mohamed Alí.
Lo que los estudiosos y analistas de la materia han podido establecer es que el Campo Socialistas se calló por algunos errores en que incurrieron sus dirigentes del momento, las conspiraciones criminales promovidas desde el occidente capitalista encabezado por USA; y la mediocridad y traición de Gorbachov, Yeltsin y sus séquitos, grupos que lograron el control del poder en ese momento y terminaron atendiendo las propuestas de los gobernantes de esas potencias capitalistas e impusieron el neoliberalismo entregándoles el país a su saqueo. Azabache, abril de 2024.