AZABACHE
Boletín Ideoteórico del Centro de Estudios e Investigaciones Sociales Afrocolombianas, CEISAFROCOL, Personería Jurídica No.093 de 1.986, aporte voluntario $300, mayo de 2024
LA IMPORTANCIA DE LA CONEXIÓN DE COLOMBIA CON ÁFRICA.
José Eulícer Mosquera Rentería
Dados los grandes acontecimientos del momento, del país y del mundo, considero pertinente retomar el tema de este artículo que ya había publicado hace un año.
En lo que hoy es Colombia, el mestizaje inició desde comienzos del siglo XVI cuando los colonialistas ibéricos iniciaron su invasión sobre territorios de los aborígenes de Abya Yala, que posteriormente los colonialistas denominaron “América”. Pues, inicialmente las invasiones solo estaban integradas por varones europeos y los africanos traídos en condición de esclavizados, quienes convirtieron a la mujer aborigen o indígena en objeto de sus satisfacciones sexuales, en un ambiente de violencia.
Kuame Nkumah, primer presidente de la República de Ghana, independizada.
Más de medio siglo después, a petición de los africanos esclavizados y rebeldes, se trajeron mujeres africanas, con propósitos catárticos y reproductivos de la mano de obra, que de inmediato también fueron violentadas sexualmente por europeos, dando continuidad al mestizaje.
Casi un siglo después de iniciada la colonización, el papado permitió la traída de mujeres europeas y no faltaron algunas que tuvieran relaciones sexuales con africanos o sus descendientes, asi fuera en forma clandestina porque estaban prohibidas, bajo la amenaza de penas y castigos crueles, incluida la pena de muerte.
Este proceso de mestizaje se profundizó durante los casi cuatro siglos de colonia con la mezcla indiscriminada entre personas de todos los grupos humanos que hacían presencia en la sociedad colonial. Por ello, en general, toda la población de Colombia, Latinoamérica y El Caribe está afectada por el mestizaje, y seguramente todos llevamos biológicamente algo de cada uno de los tres bloques étnicos básicos que se encontraron e interactuaron en estos territorios: aborígenes, africanos y europeos. Aunque con los europeos también vinieron árabes, moros y judíos convertidos al cristianismo.
Sin embargo, cuando se trata de seres humanos la herencia más importante es la cultural, porque es la cultura que da cuenta que se es ser pensante, creativo e histórico, que se es humano. Y, los africanos al ser traídos secuestrados y a la fuerza, lo único que trajeron fue sus valores culturales, sus saberes y espiritualidad ancestrales, con los cuales interactuaron con los demás grupos sociales, le produjeron grandes riquezas al opresor ibérico y los introdujeron en el crisol donde se forjó la nueva sociedad de lo que hoy es Colombia, igual que ocurrió en el resto de las Américas. Por ello y con toda razón, nuestro maestro, Manuel Zapata Olivella, en su obra “Las Claves Mágicas de América: Raza, Clase y Cultura” afirmó, que el africano no había sido explotado solo físicamente sino también, culturalmente.
Esa herencia africana está presente en los gustos, la gastronomía, la música los bailes y danzas, el folclor y la idiosincrasia de los colombianos. Desde luego, de manera más notoria en los originarios o pobladores de comunidades afrocolombianas. Además, hace mucho rato la ciencia antropológica ha afirmado que la humanidad tuvo su origen en África, por lo cual, todos los seres humanos tenemos derecho a averiguar nuestras raíces africanas y a procurar nuestra conexión con dicho continente.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que una parte de las riquezas producidas por los esclavizados se quedaron en las colonias, finalmente en las manos o bajo el control de las burguesías/oligárquicas criollas emergentes, y fueron la base para la construcción de las nuevas repúblicas, incluida Colombia. Esas riquezas estaban representadas en haciendas, infraestructuras y dinero metálico/oro. Pues, no puede haber progreso sin un acumulado histórico, cultural, material e inmaterial.
Por otra parte, la problemática del racismo, la discriminación racial y la marginalidad histórica de los pueblos afrodescendientes se originó en unas decisiones y hechos de carácter internacional, cuando a principios del silgo XVI las potencias colonialistas de Europa Occidental en los albores del capitalismo, deciden poner en práctica su sistema de opresión colonialista/esclavista sobre los pueblos africanos y aborígenes de lo que hoy son las Américas, a través del cual acumularon inmensas riquezas, consolidaron su sistema capitalista y se consolidaron ellas como grandes potencias. Posteriormente, a finales del siglo XIX, esas mismas potencias deciden en conferencias y congresos no solo repartirse a África como un ponqué, sino también mantener a sus pueblos y descendientes en la marginalidad extrema para poderlos continuar súper explotando como fuerza de trabajo superba rata, no contentas que durante la esclavización colonial, por casi cuatro siglos, los utilizaron como fuerza de trabajo fundamental y gratuita; utilizando el racismo y la discriminación racial como instrumentos para justificar sus sistemas de opresión y súper explotación coloniales y neocoloniales. Todo lo cual demanda que estos pueblos en actitud de lucha redentora, pongan en práctica el principio del Internacionalismo Proletario y de la Solidaridad Militante entre sí y recíprocamente con los demás pueblos del mundo.
Lagos, Nigeria.
En sus procesos redentores, los pueblos africanos y afrodescendientes deben tener en cuenta que la educación y el debate pedagógico son espacios propicios para combatir el racismo y la discriminación racial, alrededor de lo cual deben intercambiar saberes, conocimientos e información desde la interdisciplinaridad, en aras de promover la hermandad y la solidaridad entre los africanos y los afrodescendientes, y con los demás pueblos o comunidades. Procesos que en su desarrollo favorecen a sus respectivas comunidades y países, en la construcción de bienestar y progreso social.
En este sentido, es necesario que los afrodescendientes de las Américas entren a aprovechar audazmente y con racionalidad, las posibilidades que les están ofreciendo los nuevos espacios de integración, interacción y progreso socioeconómico creados a partir de los años de 1990, tales como:
-El Foro de Sao Paulo. Que es un espacio de concertación de acciones creado por los partidos de izquierda y movimientos progresistas de América latina y el Caribe, en la ciudad de Sao Paulo, Brasil, en 1990, motivados por la disolución del Bloque Socialista de Europa, las grandes reformas introducidas en China, el mantenimiento del bloqueo a Cuba de parte de los gobiernos USA y los estragos socioeconómicos y ambientales que trajo el neoliberalismo, sus aperturas económicas y tratados de libre comercio; e influenciados por el despertar de nuevos actores sociales como los pueblos afrodescendientes e indoamericanos y los grupos ambientalistas. Foro en el cual se han tomado decisiones estratégicas muy importantes a favor de los avances democráticos y progresistas de los pueblos de nuestra región.
Inicialmente este foro no contempló el tema afrodescendiente por la influencia del eurocentrismo de la izquierda que mantenía sus enfoques reduccionistas tradicionales sin permearse debidamente de las nuevas dinámicas sociales, antropológicas y geopolíticas. Pero poco a poco fue reconociendo que los africanos y sus descendientes siempre han estado presentes en forma protagónica en las luchas anticolonialistas y contra todos los tipos de opresión de nuestros pueblos, y en consecuencia tanto el foro como los partidos y movimiento que hacen presencia en él, han incluido en sus respectivas agendas la presencia autónoma de los movimientos sociales afrodescendientes, con sus propuestas y plataformas redentoras propias.
-Las conclusiones de las Conferencias de Naciones Unidas contra el racismo, el apartheid, la discriminación racial y otras discriminaciones, realizadas a partir del año 2.000, donde entre otras cosas se recomienda, las reparaciones históricas de los Estados con población afrodescendiente y de los que intervinieron en la trata esclavista; y poner andar modelos o sistemas educativos interculturalistas que formen en el reconocimiento respetuoso de la diversidad y la igualdad entre los diferentes grupos humanos, tales como la Etnoeducación y la Educación Popular de Freire.
Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
-La Propuesta de una Agenda Afroprogresista, que parta del reconocimiento de la autonomía de los movimientos sociales afrodescendientes, que propenda por su empoderamiento político, procurando la inclusión de las problemáticas de los pueblos y comunidades afrodescendientes en los lineamientos de políticas públicas, planes y programas de los movimientos progresistas, partidos progresistas y de izquierda, como problemáticas de primer orden a abordar, no como rellenos. Agenda que debe propender por el aprovechamiento adecuado de las posibilidades que se han abierto con el ALBA y MERCOSUR, y porque se cumplan los lineamientos de la CARTA DE SALVADOR POR LA DIGNIDAD, LOS DERECHOS Y EL DESARROLLO AUTÓTONO DE LAS PERSONAS, PUEBLOS Y COMUNIDADES AFRODESCENDIENTES, aprobada en el Foro de la Sociedad Civil del Encuentro AFRO XXI, realizado en Salvador De Bahía, Brasil, el 16 de noviembre de 2011, de tal manera que los afrodescendientes sean incluidos en las agendas y planes de los respectivos estados como una prioridad, de manera integral y dentro de una visión estructural; esta agenda debe propender por el fortalecimiento ideológico de los afrodescendientes, por la integración solidaria afrodescendiente para las luchas por sus derechos constitucionales y legales, para enfrentar las arremetidas del imperialismo y sus satélites de la derecha, y para emprender acciones que conduzcan a la superación mutua de la pobreza y la marginalidad social;
-Las propuestas del grupo BRICS, creado desde 2001 e integrado inicialmente por Brasil, Rusia, India y Sudáfrica, y otros que posteriormente se han ido sumando, que incluyen la promoción de un nuevo orden mundial anticolonial y el apoyo a las nuevas propuestas de gobiernos progresistas.
-Las iniciativas que deben poner a andar las organizaciones sociales afrodescendientes en aras que los diferentes estados y gobiernos cumplan con los Objetivos del Milenio y los de los “Decenios de los Pueblos Afrodescendientes, que continúe decretando la Organización de Naciones Unidas; y
-Finalmente, alrededor de estos puntos y temas las organizaciones sociales afrodescendientes deben crear instancias o estructuras organizativas que articulen sus luchas tanto al interior de los respectivos países como a nivel internacional, a objeto de poder actuar con eficacia.
Sin embargo, uno de los grandes obstáculos para el desarrollo de países como Colombia, es la falta de identidad nacional debido a que tanto el colonialismo como el neocolonialismo han dejado secuelas muy graves en la mentalidad de sus habitantes: la mayoría de personas se continúa auto negando bajo la óptica del blanqueamiento eurocéntrico legado por la colonia, esforzándose por borrar sus herencias africana y amerindia; y en ese embeleco europeizante, cada región manifiesta complejos de superioridad frente a las otras, tendiendo a halar sólo para su lado. La historia ha demostrado que el desarrollo de los países y naciones es obra del conjunto nacional en acción alrededor de objetivos que propendan por el bienestar y el progreso comunes. De tal manera que, mientras no resolvamos este problema de la identidad nacional, el desarrollo y el progreso socioeconómico serán una simple ilusión, y en todo esto tiene una gran responsabilidad la educación. Pues, hasta la fecha hemos sido educados bajo unos modelos educativos que reproducen la enajenación eurocentrista, la supremacía blanca y, por ende, el racismo y la discriminación racial.
De todo lo anterior se desprende la importancia de la profundización de relaciones con los países africanos en que están empeñados el presidente Gustavo Petro Urrego, la vicepresidenta, Francia Márquez Mina y el Gobierno del Pacto Histórico. Pues los logros en este propósito y en el conocimiento directo y real de África, sus pueblos y culturas contribuirán a que la población colombiana avance hacia la superación de los complejos y prejuicios eurocéntricos, del racismo y la discriminación racial, y en la construcción de su verdadera identidad; a nuestro país se le irán abriendo nuevas posibilidades de progreso socioeconómico, al igual que a los países africanos que participen en esta interacción.
Precisamente, por todas las posibilidades que ofrece África con sus 54 países y más de 1.200 millones de habitantes, y sus inmensos recursos naturales, es que los países más desarrollados o en vía de desarrollo de los diferentes continentes procuran establecer relaciones amplias y profundas con los países del continente africano. Según el Banco Mundial, África en sus más de 30.272.922 kilómetros cuadrados, cuenta con las más grandes reservas de los recursos naturales estratégicos, es el continente con las economías más dinámicas y de mayor crecimiento, previendo que durante esta década tendrán un crecimiento sostenido superior al 4.5%. Además, desde comienzos de este siglo el 39% de la población africana vive en ciudades modernas.
Especialmente para los afrodescendientes de Colombia, la profundización de las relaciones con los países africanos significa acceder al derecho de todo pueblo a reencontrarse con sus raíces originarias, para fortalecer su identidad, su autoestima y sentido de pertenencia que, sin dudas, redundará en el surgimiento de unas ciudadanías mucho más cultas, creativas y socialmente productivas; con el más elevado espíritu de convivencia pacífica y en fraternidad.
De manera acertada el honorable hijo del pacífico, Sofonías Yacup Carabalí, en su obra “Litoral Recóndito”, recalcó la necesidad de garantizar una educación adecuada para nuestro pueblo, lo cual resumió con las siguientes palabras: "Con indiscutible verdad dijo un escritor que los hombres se parecen a las balas, que abarcan mayores distancias mientras mejor pulimentadas estén". Pero a la vez reiteró la necesidad de trabajar por introducir un carácter liberador al sistema educativo colombiano:
"…a la realización de tan justa finalidad habrá de contribuir por eficaz manera la conciencia clara de la herencia social que es, para este caso, el conocimiento preciso de la génesis de las gentes catalogadas en razas que inician las células vítales de estos pueblos jóvenes, todavía en estado de formación. La clasificación del paisaje a la luz de análisis histórico es de urgente necesidad y de gran provecho para las normas del vivir y las orientaciones de la justicia social en el futuro”.
“La herencia es la memoria de la especie, afirmó Guyau*. Conservar esa memoria activamente, enriquecerla por el cariño y hacer que sea en cada hombre como un amplio recipiente sonoro donde repercuten los dolores, es homenaje a la lealtad y principio de redención y de fortaleza”.
“Memoria clara, devoción continua que se resume en acción, amor y sacrificio, forman la trilogía que fortalecerá el espíritu nacional".
En este sentido son de suma importancia las reformas propuestas para nuestro Sistema Educativo Nacional, en relación con la Etnoeducación, la introducción de la Cátedra de Estudios Afrocolombianos y los Estudios Indigenistas en todo el currículo nacional, soportadas en la Constitución de 1991, en la Ley 70/93, Ley 115/94 o Ley General de Educación y otras disposiciones legales y reglamentarias. Pues ello ayudará a que los colombianos descubramos nuestras raíces y herencias ancestrales más profundas, las aprendamos a amar y asumir sin vergüenza alguna, superando el racismo y las discriminaciones raciales, localistas y regionalistas.
De allí la sabiduría de los constituyentes de 1991, cuando en nuestra nueva Constitución Política Nacional reconocen a nuestro país como multiétnico y pluricultural, y nos orienta hacia el respeto de la unidad dentro de la diversidad como componente enriquecedor de la sociedad colombiana. Es decir que, a pesar de nuestras diferencias regionales, étnicas y culturales, finalmente nos reconozcamos, sintamos y actuemos como hermanos frente a los intereses nacionales, la construcción de justicia social y convivencia pacífica.
Precisamente, durante mi estadía en Europa, me sorprendía la actitud de la absoluta mayoría de latinoamericanos y particularmente de colombianos, quienes llegaban a estos países con afán de demostrar sus raíces europeas y "nobles", pero cuando les preguntaban cuáles eran sus raíces indígenas, de qué tronco indígena o africano procedían, no sabían responder nada, lo cual era motivo de burla para los europeos, quienes concluían diciéndoles que cual era su afán por demostrar sus raíces europeas cuando las más claras e inocultables eran las africanas e indoamericanas, pero sorprendentemente no se habían preocupado por esclarecerlas y recuperarlas, y que mientras no superaran esta mentalidad, continuarían bajo el supremacismo europeo. AZABACHE, mayo de 2024.
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*Jean-Marie Guyau Tuillerie fue un filósofo y poeta libertario francés. Sus obras están impregnadas por el vitalismo e insisten en la felicidad de una vida compartida con los demás. Ha sido a su vez considerado como el «Nietzsche francés». Wikipedia