Lectores, espectadores e internautas

8 views
Skip to first unread message

Brenda Álvarez Reyes

unread,
Aug 17, 2011, 2:08:33 PM8/17/11
to Asesoría y Servicios de Comunicación 2011
La tecnología es un arma de doble filo. Ante la gran invención de
aparatos novedosos como el iPad, el BlackBerry, la computadora y las
Laptop ha provocado que toda la información camine con nosotros.
Quizá, en 10 años ya no existan libros y todo sea digital. Pero ante
estas ventajas también las desventajas salen a la luz, porque
desgraciadamente, muchos (la mayoría) no saben usar las nuevas
tecnologías. Algunos piensa, sólo son para estar conectados al
Facebook o al Messenger; algunos más para escuchar música. Pocos, se
dan cuenta de la importancia de estas herramientas como forma de vida
y, más aún, como una superación del estrato social y tecnológico del
país. Nos hemos convertido en internautas dejando a un lado
determinados puntos de la cultura como ir, comprar un libro y sentarse
a leerlo sin la irrupción de una lucesita naranja que advierte,
alguien te habla en el chat.
Canclini nos habla de "lo nuevo". Todo es nuevo en esta época. Es una
hibridación que permite las mezclas interculturales poco a poco
encaminadas a lo universal. Ser internautas no es una postura pasiva,
por el contrario, requiere del desarrollo, aún más, de herramientas
como leer bien, saber qué se lee, qué información sirve y cuál no.
Todo se ha fusionado con la televisión, radio, el periódico. Sin
embargo, no quedan de lado: si no viste una película en la tele,
puedes buscarla en Internet. Son complementos de crecimiento
modernizador.

Ana Lavariega

unread,
Aug 17, 2011, 11:15:26 PM8/17/11
to Asesoría y Servicios de Comunicación 2011
A través de los conceptos de apertura, asombro, audiencias, campos
culturales o mercados, y cinéfilos y videófilos, en esta primera parte
del libro Lectores, espectadores e internautas, Néstor García Canclini
plantea algunos de los cambios en el ritmo de vida actual con relación
al mundo tecnológico en el que nos desenvolvemos día con día.

Somos mezcla de una gran cantidad de contenidos a los que estamos
expuestos. Hemos recibido tanta información y estímulos de diversa
índole, que en ocasiones ya no diferenciamos la fantasía de la
realidad, ni nos maravillamos de las cosas que ésta nos muestra.
Concuerdo con el autor en que una parte de nuestra capacidad de
asombro se está perdiendo, y me pregunto en este sentido, hasta qué
punto llegaremos, si la sensibilidad propia de nuestra condición de
ser humanos se verá afectada a tal punto de no interesarnos en la
menor medida por los seres a nuestro alrededor, enfrascándonos en un
alto grado de individualismo.

Cada vez somos más diferenciados uno de otro y lo son también los
contenidos a los que accedemos. Además, las propuestas culturales que
el Estado proporciona no responden a las necesidades e intereses de la
sociedad, por lo que el entretenimiento comercial toma una mayor
importancia.

Las consecuencias del acercamiento a la tecnología permean en todos
los ámbitos de nuestra vida. Dejamos de ser lectores y espectadores, o
más bien integramos estas cualidades en una capaz de realizar
multitareas: somos internautas.

Tenemos acceso a una gran cantidad de contenidos, lo que no garantiza
que éstos sean de calidad. Las enseñanzas del sistema educativo se ven
sobrepasadas por las necesidades de quienes están expuestos a ellas,
nacidos en una época en que se desarrolla la capacidad de realizar
múltiples actividades simultáneamente. No obstante, este potencial no
ha sabido aplicarse adecuándolo hacia la educación.

Hoy como nunca tenemos acceso a información, a demasiada información.
El reto ahora, está en aprender a utilizarla de forma que no nos
perdamos en ella, que sepamos encontrarle utilidad, que aprendamos a
utilizar las herramientas a las que tenemos acceso no solo con fines
de entretenimiento, como ha sucedido ya con medios como la televisión.


Brenda Álvarez Reyes

unread,
Aug 21, 2011, 12:03:33 PM8/21/11
to Asesoría y Servicios de Comunicación 2011
Este mundo va cada vez va más rápido. Se vive en un mundo de historias
con inicio pero sin final. La vida es muy rápida. Hoy es nuevo algo,
mañana ya es obsoleto. La cultura va creando cadenas e
intertextualidad: todo es el refrito de todo. Además, los libros se
han vuelto obsoletos: un niño de quince años ya no quiere consultar un
texto físico para leer, recurre a la computadora para buscar en
sitios de Internet supuestamente “confiables”. Porque hasta para
consultar información en la red hay que saber cómo hacerlo.
Es una mezcla confusa de lenguas, imágenes, culturas. Esa
universalidad de todo pero a la vez de nada porque todo se pretende
glocalizar o tropicalizar. Las generaciones han perdido el asombro del
conocimiento. Antes ver una pintura de Leonardo Da Vinci, como La
Gioconda, era espectacular; escuchar un vals, una melodía ya no
sorprende: enseguida se le compara con otras canciones o se dice: “es
mejor el reggaetón”. Lo mismo pasa con los libros, la escultura, el
baile.
La vanguardia es cedida al mercado. La globalización ha generado ver a
la Gioconda, a un Cristo (sin fines religiosos, sino culturalmente),
La última cena, a Beethoven mezclado con “Pitbull” como algo normal,
novedoso, algo de moda. Es la pérdida del “aura” de la cual habla
Walter Benjamín. Ésta es la apreciación estética que da la obra
original. El “aura” se ha perdido por la reproducción técnica dándole
al espectador una relación cotidiana para dejar de observar, analizar
y sólo limitarse a mirar.
Aunado a lo anterior, lo emergente genera nuevas formas de
investigación. Por ejemplo, Wikipedia, El rincón del vago, entre otras
miles y miles de sitios donde la información se actualiza por gente
desconocida. Todo esto generando voces a insensibles y quitándoles
credibilidad a los expertos. Porque un adolescente cree más en estos
sitios web que en un libro de Juan Rulfo, de Sandro Cohen.
Con más de 100 millones de sitios, Internet se ha vuelto un mundo
desorientador y fascinante de información y un complemento sumamente
peligroso para pensar.
Porque las audiencias cambian. Se han puesto a disposición de la
mercadotecnia: una segmentación de población donde todo va dirigido a
determinado target. Desafortunadamente el gobierno da fondos
insuficientes a la cultura y la industria de la publicidad, de las
comunicaciones se apodera cada vez más de medios educativos (mal
hechos).
Esa necia tendencia de mercantilizar la cultura, masificar el arte y
la literatura los despojan de su legitimidad. La cultura no le genera
ningún bien al Estado (como el nuestro nada más) donde los intereses
sobrepasan la educación. Prefieren tener a la gente viendo la
televisión con películas actuales o las pasadas. Si ya hay videos
digitalizados, también debería haber en las televisiones programas de
lectura, pintura o música.
Los lectores se han vuelto internautas y espectadores a la vez. Porque
todo se puede ver en tele cine, libros, diarios y claro, Internet.
Para poder ser un internauta, lector y televidente completo se debe
saber leer, escuchar, escribir y pensar. Es necesario saber para qué,
por qué, cómo, con qué fin y hasta dónde se pretende llegar con la
incursión del aura cultural.

José Luis Espinosa

unread,
Aug 21, 2011, 2:31:25 PM8/21/11
to Asesoría y Servicios de Comunicación 2011
Migrantes y nativos digitales experimentamos una convergencia
tecnológica a la que no podemos escapar, y que, cada vez con mayor
fuerza, permea en las actividades que realizamos día con día. Las
formas de interacción comunicativa requieren de nuevas estructuras
mentales, sociales y organizacionales a las que debemos sumar nuestra
capacidad de análisis como expertos de la Comunicación
Organizacional.
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages