Comentario sobre "El rol del comunicador en la era digital", de Jairo
Ortiz Gonzales.
Las herramientas tecnológicas, así como la forma tan rápida y
acelerada en la que se desarrollan, han llevado a cambios importantes
en el mercado que van desde la mayor exposición de los consumidores a
ellas, con su consecuente incremento de información y exigencias hacia
los productos; hasta su utilización por parte de las organizaciones,
como instrumentos útiles y eficaces en las nuevas formas de contacto
con los consumidores. También las formas de interacción se ven
impactadas por su uso.
Vemos hoy que los factores más importantes en las empresas son los
intangibles, que permiten el posicionamiento y el valor de marca,
elementos que se logran gracias al talento con el que se cuente.
Estos valores pueden lograrse con ayuda del uso de la tecnología, que
sin embargo conlleva la responsabilidad de hacer análisis exhaustivos
para llegar al público que se desea, además debe complementarse con
estrategias de colaboración con los miembros que integran la
organización.
Es importante mencionar que el uso de la tecnología no resulta
benéfico para todo tipo de empresas, como resalta en el siguiente
artículo Gerard Costa, profesor de marketing de ESADE
http://www.marketingdirecto.com/actualidad/digital/si-alguien-quiere-perder-dinero-lo-ideal-es-que-venda-por-internet-g-costa-esade/.
Sin duda, los nuevos retos para el comunicador corporativo son
amplios, debido a que los cambios en la tecnología, un elemento
presente en las organizaciones, suceden a cada momento de una forma
muy rápida. No obstante, la integración del uso de estas herramientas,
aunado a la valoración de su pertinencia de acuerdo con los objetivos
organizacionales, será la base para su aplicación exitosa, como un
factor de diferenciación en un entorno altamente competitivo.