Buenos días:
Lo primero que veo hoy en los digitales es, al menos para mí, una buena noticia.
Supongo que el resultado no nos gustará tanto como algunos suponen. Porque si se realiza con cierta neutralidad, lo más probable es que, aunque casi todo el mundo censurará las andanzas del “emérito”, serán muchos también quienes, por unos u otras razones, estará a favor del mantenimiento de la institución que desprestigió.
No olvidemos que, si bien para los asuntos de entrepierna, bajo-vientre y líos de faldas (de los hombres) en este país somos enormemente comprensivos y tolerantes, los negocietes, las mordidas y la defraudación fiscal ya empiezan a no hacerle gracia a la mayoría de la población, aunque una buena parte practica dichas “virtudes” (en privado).
En todo caso “Decir la verdad es siempre revolucionario” (frase atribuida a Antonio Gramsci) y aunque probablemente su conocimiento en este caso no nos traiga ninguna revolución, conocerla es en este caso una elemental medida de higiene. Y no dudo de que traerá algunos cambios.
Saludos.
Pedro González