Costó un año de reclamaciones y juicio, en el que testimonió Mar que me acompañaba.La primera información fue e Eric y luego me lo llevó un abogado de Tetuan, se ganó, era todo un improperio e invenciones en los recursos que siguieron poniendo ellos, lo administrativo no es lo malo la multa sino los procesos. Más todos y todas las demás.
El abogado no quedó muy contento con la sentencia a nivel legal. Pero se ganó y me devolvieron la multa, que tuve que adelantar por los procesos de recursos en un momento dado. Finalmente lo que se devolvió, lo invertimos en la fiesta que hicimos en el Pedro Albarado para recaudar algo para Patri. Cuando conseguí trabajo más estable, pagué al abogado lo que consideré oportuno, nunca me había pedido nada. Pero después de tantos apoyos legales, me pareció lo que tenía que hacer.
Fue largo, costoso, es un coñazo. Pero mereció la pena. Las multas no se pagan se recurren. Acompañadas y asesoradas mejor.
Y ahora que estoy de limpia, sigo borrando correos.
GRACIAS!