¿Llegó la hora de la mujer en Israel?

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BIBLIOTECA JUDIA VIRTUAL

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Mar 14, 2007, 8:37:01 AM3/14/07
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¿Llegó la hora de la mujer en Israel?
Por: Andy Faur

Después de haber sido pionera en tener una gobernante mujer, la
legendaria Golda Meir, Israel podría estar por incorporarse a una
nueva tendencia mundial que pone a las mujeres a la vanguardia del
liderazo mundial, con candidatas como Tzipi Livni y Yuli Tamir.


Israel es un país complejo. Pequeño, compacto, pero muy difícil de
manejar. Es casi un Fiat 600. En su corta historia se destacaron en él
varios líderes importantes que llevaron este casi milagroso proyecto
adelante, a pesar de las dificultades y vicisitudes, y que incluso por
sus cualidades, sobresalieron a nivel mundial. Pero de un tiempo hacia
acá, el tema del liderazgo político israelí, pasa por una crisis sin
parangón. En una suerte de vorágine continuada, se cambian los
líderes, se cambian los gobernantes, se cambian las ideas, pero no se
vislumbra en el horizonte una solución estable y satisfactoria a esta
dura crisis.

En los últimos tiempos, no nos bastó con que los principales líderes y
personalidades políticas del país (desde el primer ministro hasta
ministros y altos funcionarios), estuvieran acusados o fueran
sospechosos de escándalos de corrupción varios, sino que últimamente,
el procurador general del país presentó formalmente la carta de
acusación contra el presidente del estado, Moshé Katzav, por delitos
de acoso sexual y sobornos.

Si bien todas estas acusaciones tienen algo en común -involucran a
altas personalidades de la esfera política- y manchan el buen nombre
de las instituciones israelíes, hay otro factor común que pocos han
notado y resaltado: entre los acusados hay escasos representantes del
sexo femenino. ¿Esto querrá decir que las mujeres son menos
corruptibles que los hombres?

Según una encuesta de opinión realizada entre los votantes del partido
de gobierno Kadima recientemente publicada, en caso de tener que
elegir un nuevo líder del partido, la actual ministra de Relaciones
Exteriores, Tzipi Livni, lleva la delantera en las preferencias de los
votantes por un amplio margen.

Del otro lado del puente, dentro del otro partido de gobierno Avodá
(Laborismo) con la paupérrima perfomance de sus lideres y altos
funcionarios (empezando por el jefe del partido y ministro de Defensa
de Israel, Armand Peretz y siguiendo con el resto de sus
correligionarios) en donde la gran mayoría no salen muy bien parados
en los sondeos de opinión, la única que se destaca positivamente es la
actual Ministra de Educación, la profesora Yuli Tamir.

La carrera al trono
Es sabido que en Israel el refrán "¡El rey ha muerto, que viva el
rey!" no tiene mucho asidero, y antes que "muriera el rey" (o sea,
esperar la renuncia o destitución del actual presidente), ya empezó la
carrera por el "trono" de los posibles candidatos al reinado. Entre
estos se encuentran el nunca bien ponderado y sempiterno Shimón Peres,
candidato por Kadima y que perdió en la anterior contienda frente al
actual Moshé Katzav, pero que esta vez -¿no como otras?- se estima que
tiene buenas posibilidades; Rubén Rivlin, candidato por el Likud y
anterior presidente de la Knesset; el rabino Israel Lau, actual rabino
principal de Tel Aviv y anterior rabino principal asquenazí de Israel,
apoyado por los partidos religiosos y una mujer (¿quizá la primera
Presidenta del Estado?) la diputada Colette Avital, del Partido
Laborista y anterior ministra del gobierno, aunque actualmente sin
posibilidades reales de éxito.

En la corta historia de nuestro país, hubo una sola oportunidad en que
la jefatura del gobierno estuvo ocupada por una mujer: fue en ocasión
de la súbita muerte de Levi Eshkol y el adelantamiento de las
elecciones, en las que Golda Meir (primera embajadora de Israel ante
la URSS y ex ministra de RR.EE.) fue elegida para el cargo de Primer
Ministro entre los años 1969-1974. No sin algo de sorna, se comentaba
en ese entonces que Golda, era la mujer con los "pantalones mejor
puestos" de todo el gobierno.

Golda Meir fue una de las primeras Primer Ministro del mundo (después
de la reconocida y trágica Indira Ghandi en la India) y la primera
gobernante femenina del Medio Oriente junto a la notables (aunque
bastante mas tardías) excepciones de Tansu Ciller en Turquía y Benazir
Bhutto en Pakistán a fines de los 80's y principios de los 90's.

Israel es un país que se creó sobre una fuerte base ideológica y cuyas
concepciones político-culturales son modernas y liberales: es un país
con una fuerte y arraigada tradición democrática, progresista en sus
realizaciones, con una sociedad multicultural, igualitarista y
pluralista, lo que lo ubica en el lugar de un selecto grupo de países
del mundo en donde una mujer tiene posibilidades reales de dirigir sus
destinos.

Y no crea el lector que esto es una característica exclusiva de países
"occidentales y civilizados". Hoy en día son mujeres las que gobiernan
en países tan disímiles como: Filipinas, Mozambique, Sri Lanka, Santo
Tome y Príncipe, Liberia, Letonia y Bangladesh.

Ángela Merkel, canciller de Alemania; Helen Clark, primera ministra de
Nueva Zelanda; Tarja Halonen presidenta de Finlandia; Michelle
Bachelet de Chile o Mary McAleese de la República de Irlanda, se
destacan entre otras tantas mujeres que ocupan altos cargos políticos
en distintas partes del orbe, y sumado a estas, la gran influencia que
irradian en la actualidad las dos brillantes candidatas presidenciales
que ya están en carrera al poder: Hillary Clinton en EE.UU. y Sególene
Royal en Francia, nos permiten cierto margen de especulación, ya que
sabemos que muchos de estos procesos político-sociales en esta era de
globalizaciones, se dan en cadena o se contagian el uno del otro.

Mujeres con visión
A mi modesto entender, una de las fallas más graves de la dirigencia
política contemporánea en Israel, es su falta de visión, de
planificación estratégica, de concepción de mundo. Se actúa en función
de decisiones tácticas, puntuales, de reacción inmediata, sin ver ni
pensar en la consecuencias a largo plazo de los actos de hoy.

Tanto Livni como Tamir dieron muestras suficientes, en su
relativamente corto pasado político, de tener una cosmovisión un poco
más amplia de horizontes que sus correligionarios masculinos:

Tzipi Livni destacó ya hace unos años cuando ejerció el cargo de
Ministra de Justicia, cuando revolucionó, como lo hace ahora en el de
RR.EE., la vieja y anquilosada estructura del ministerio a su cargo,
con propuestas de cambio ambiciosas y serias, y junto a ello, sus
posturas y declaraciones políticas racionales y bien fundadas respecto
a muchos temas de la realidad nacional.

Por su parte, Yuli Tamir que siempre fue considerada una persona
lúcida y coherente en los aspectos de su vida publica (habrá que ver
cómo hará para despegarse de su actual e incondicional adhesión a Amir
Peretz), propuso hace poco volver a trazar la antigua Línea Verde
(línea de armisticio y separación de fuerzas entre Israel y Jordania
tras la Guerra del '48) en los libros de texto escolares, bajo la
hipótesis de que éstas son las fronteras reconocidas de Israel y no se
puede enseñar geografía a los alumnos israelíes sin limites
demarcatorios claros.

Por supuesto a la derecha israelí "le saltaron los tapones" y acusaron
a la ministra de tomar una decisión "política" y de "ultra
izquierdista", pero lo cierto es que por primera vez desde 1967, un
ministro de Educación "se pone los pantalones" y se anima a expresar
una postura educativa clara respecto al espinoso tema, más allá de
estar de acuerdo o no con ella.

Estamos siendo testigos de una tendencia de irrupción de gran cantidad
de mujeres en las altas esferas políticas a nivel mundial. Este
proceso de igualdad se ve animado, sin duda, por la crisis general que
afecta a los anteriores gobernantes por doquier.

Es de destacar, que la representación del "sexo débil" en la escena
política israelí, no es un fenómeno fuera de lo común o novedoso: la
actual presidenta de la Corte Suprema de Justicia - Dorit Veinish -
pertenece a dicho sector, 17 representantes de nuestra Knesset (un 15%
del total de diputados) son mujeres, entre ellas una de origen árabe -
Nadi Hilu , del Laborismo - y hasta hubo una en la anterior cadencia
parlamentaria perteneciente al Mafdal (partido religioso nacional -
ortodoxo), la activa y reconocida Guila Finkelstein.

El monopolio masculino del poder hace tiempo dejó de tener
justificación, y el mundo político masculino hace rato que no es
sinónimo de buen gobierno.

Israel se destacó en su corta historia por ser un país de vanguardia
en varios aspectos. ¿Será que también esta vez tomará una postura de
avanzada y se sumará al todavía reservado pero creciente círculo de
países con gobernantes mujeres, y que una próxima contienda electoral
entre las candidatas Tzipi Livni y Yuli Tamir, sea a corto plazo la
salvación de la clase política en Israel?

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