¿Puede un ejército convencional derrotar a una organización terrorista?

1 view
Skip to first unread message

BIBLIOTECA JUDIA VIRTUAL

unread,
Mar 14, 2007, 8:41:07 AM3/14/07
to Articulos001
¿Puede un ejército convencional derrotar a una organización
terrorista?
Por: Daniel Maoz

SI. La interiorización generalizada de dos premisas falsas (la primera
que reza que el terror es aun mas determinado, firme y flexible que
una nación democrática y la segunda que la victoria es solo una
cuestión de sensación psicológica y no que es lograda como
consecuencia de ejercer medios físicos coercivos), genero la sensación
que el terrorismo no puede ser vencido. Estas dos premisas representan
un error conceptual que puede resultar peligroso, ya que exime a la
sociedad democrática de buscar medidas efectivas de lucha anti-
terrorista.


Y la primera razón por la cual debemos partir desde la premisa de que
es posible eliminar al terror a través de la fuerza militar es mucho
más sencilla de lo que se cree: El Estado de Israel y su sociedad
civil democrática NO tienen otra alternativa. La alternativa (no
existente) en el caso de negarnos la posibilidad de derrotar al
terrorismo seria encerrarnos en nuestras casas y dejar de concurrir a
las universidades, cafés, pubs, shoppings, dejar de viajar en autobús,
vivir en refugios preparados para la constante caída de cientos y
miles de misiles Katiushas, Kassams o Shihab iraníes a lo largo y
ancho de todo el país. Como la sociedad civil israelí, vibrante y
llena de vida, pretende continuar con su ritmo y estilo de vida sin
pedir permiso por ello a ningún otro actor internacional, y ante la
imposibilidad actual y a mediano de plazo de firmar acuerdos de paz,
es necesario replantearnos la siguiente premisa, olvidada por aquellos
derrotismos, israelíes y occidentales por doquier: Israel puede
derrotar al terrorismo a través del uso de la fuerza militar.

La propuesta de este artículo de reflexión es muy clara: definir con
suficiente claridad los conceptos "terrorismo", "ejercito
convencional", "victoria" y "vida normal" antes de entrar en el
corazón de las estrategias necesarias para demostrar al terrorismo, y
a nosotros mismos, que lo podemos y debemos destruir.

Analicemos, pues también, aquellas razones que nos permiten ser
optimistas respecto a un futuro donde el pulpo del terror (prefiero
utilizar el concepto "eje del mal ", para resaltar la alianza
estratégica entre países creadores de terror y organizaciones
terroristas como brazos estratégicos de aquellos países).

Introducción
Las recientes experiencias de países occidentales en la lucha contra
el terror como Israel en Líbano durante Julio-Agosto de 2006, Estados
Unidos en Irak y la coalición internacional en Afganistán también en
2006 han dejado la incorrecta impresión entre diversos analistas y en
la sociedad israelí que la lucha contra el terrorismo es virtualmente
imposible. Esta visión ha generado una corriente de "derrotismo"
occidental, desde los medios de prensa, los analistas internacionales
y las mismas sociedades occidentales. El modelo de "victoria total"
con el cual se intenta jugar a la hora de criticar la lucha
antiterrorista no existe siquiera en situaciones de "guerra
convencional", cuando un estado a través de sus fuerzas armadas se
enfrenta a otro estado que también posee tanques, blindados, soldados
que visten uniforme, aviones de combate y piezas de artillería. La
pregunta secundaria que surge, entonces, es porque aquellos que
reconocen que una guerra entre países finaliza en cese de fuego, mas
no en el fin del conflicto, se obsesionan en cuestionar la falta de
"victoria definitiva" o "victoria total" en la legitima tarea de un
estado democrático contra organizaciones terroristas?. Sin embargo,
debemos hacer hincapié en la pregunta verdadera: Como es posible
lograr una "victoria" en el frente del terrorismo que permita un
desarrollo normal de la vida civil en un estado democrático?

Un modelo de "victoria limitada" en la lucha contra el terrorismo es
posible aprender de la historia misma del Estado de Israel, repetido
en diversas ocasiones, a saber:

A- La política de "operaciones de represalia" implementada desde 1953
por David Ben Gurion genero una disminución casi absoluta de las
actividades de sabotaje y terror contra la población civil de Israel,
motivadas por Jordania y Egipto. Dicha política fue llevada a cabo por
fuerzas paracaidistas especiales, bajo la comandancia de un joven
mayor de Tzahal, llamado Ariel Sharon.

B- La política de diario combate contra el terrorismo llevo a una
disminución significativa de la violencia terrorista en la franja de
Gaza a comienzos de los años 70', impulsada por el comandante del
Frente Sur de Tzahal, General Ariel Sharon.

C- La decisión de perseguir y eliminar a los miembros de la
organización terrorista "septiembre negro" a partir de la masacre de
Munich el 5 de Septiembre de 1972. Luego del asesinato de 11 atletas
israelíes durante los juegos olímpicos de Munich, la decisión israelí
de eliminar físicamente a los planificadores y miembros que llevaron a
cabo la masacre trajo como consecuencia el fin de la organización
terrorista.

D- La expulsión de la organización terrorista OLP y sus 8000 miembros
armados de la capital libanesa, Beirut, en Septiembre de 1982, trajo
como consecuencia el fin del terrorismo de la OLP contra Israel desde
Líbano.

E- Un ejemplo más que reciente. La decisión del gabinete israelí de
adoptar una política de búsqueda de células terroristas e
infraestructura terrorista en sus mismas bases a partir del año 2002
genero una disminución tal del terror suicida en las ciudades
israelíes que este paso a ser irrelevante en la vida diaria de los
ciudadanos israelíes desde 2003 hasta la fecha. Para ilustrar este
caso de guerra exitosa contra el terrorismo, si en el año 2002
murieron 452 ciudadanos israelíes como consecuencia del terrorismo, en
el año 2005 murieron 56 y en el año 2006 murieron 24.

Desarrollo
Proponiendo un modelo de "Victoria Mínima" o "Aceptable" frente al
terrorismo.

Un modelo alternativo que debe ser adoptado por la sociedad israelí, y
eventualmente por aquellas sociedades occidentales que se enfrentan al
terrorismo, es el modelo de victoria limitada frente al terrorismo, ya
sea el efectuado por organizaciones terroristas "convencionales" como
por organizaciones terroristas que, de facto, tienen atribuciones de
"semi-estado", al estilo Hizballah en el sur de Líbano, el sur de
Beirut y el valle de la Bekaa.

Este modelo propone el anhelo de la destrucción total del terrorismo
como premisa de trabajo a nivel filosófico, pero en la práctica
reconoce que la voluntad de ejercer terrorismo no puede ser sofocada
en un 100%. Éxitos constantes en la lucha contra el terrorismo genera
un "factor de influencia mental". El mismo reside en la creencia
subjetiva dentro de los cuadros terroristas de su incapacidad mental
en obtener éxito en cometer atentados terroristas. Dicho
convencimiento interno, generado por el constante asedio contra el
terror, lleva a generar un grado tal de desmotivación y frustración en
las filas del terrorismo que genera un golpe serio en las intenciones
de continuar la lucha terrorista. Si bien el principal objetivo del
modelo de lucha contra el terror se refiere a la constante disminución
de las capacidades del terror, la misma genera una amplia influencia
en el terreno de la intención del terror de perpetrar sus objetivos.
Es por eso que surge el modelo que propone aunar los esfuerzos
nacionales con el objetivo principal de "generar una situación donde
el terrorismo es irrelevante en la vida diaria del ciudadano
israelí".

Este modelo exige una inversión en la lucha antiterrorista constante,
sin descanso y tregua. Una victoria temporal contra el terrorismo no
genera el fin de la ideología del terror, pero aquellos que apoyan
dicha ideología del terror se verán rechazados, incluso, por su misma
sociedad. Es aquí donde la inteligencia del estado de Israel debe ser
puesta en práctica en su máxima expresión: la difícil tarea de
diferenciar entre población civil palestina o libanesa y los
protagonistas del terror.

Pero es aquí donde se hace necesario ahondar.

Organización Terrorista, terroristas, activistas, militantes, soldados
o civiles?

Una imperiosa necesidad surge a partir de la lucha contra el
terrorismo: identificar al enemigo que se esconde entre aldeas civiles
y que no porta uniforme distintivo ni maneja un tanque de guerra, pero
que posee a veces capacidades misilisticas que no poseen muchos de los
estados modernos reconocidos por la comunidad internacional como
"Estado". Una organización "semi-estatal" al estilo Hizballah,
poseedora de un amplio aparato de asistencia social-religiosa (Dawa),
de un aparato político que se expresa a partir del hecho de poseer
tres ministros que se sientan en el gabinete del gobierno de Líbano,
una fuerza paramilitar de 2000 cuadros de combate entrenados en el uso
intensivo de misiles anti-tanque o misiles anti-aéreos y que además,
posee una capacidad misilistica de aproximadamente 15.000 misiles que
amenazan al 50% de la población civil del estado vecino, solamente
puede triunfar contra un ejercito convencional de aquel estado vecino
si utiliza civiles como escudo humano. Aquí resulta necesario dejar
claro un aspecto que resalto durante la finalizada guerra de Líbano
2006: Un ejercito convencional de un estado democrático occidental
debe considerar que civiles que colaboran con Hizballah en el
camuflaje de misiles en aldeas civiles son, en realidad, colaboradores
y miembros de la organización terrorista, lo cual los convierte en un
objetivo apto a ser eliminado. Cuando el deber moral primario,
fundamental, central e imperioso de un estado democrático-responsable
reside en la necesidad de proveer mínima seguridad física y mental a
sus ciudadanos que se esconden decenas de días en los refugios, la
protección de civiles que colaboran con el uso del terror pasan a
convertirse en socios, si no miembros, del terror de aquella
organización terrorista. Junto a esto, el segundo deber moral de aquel
estado democrático-responsable debe ser proteger la vida de aquellos
civiles que no colaboran con el terror de aquellas organizaciones
terroristas.

Definiendo al Enemigo
Terror.

Existen 4 tipos de terrorismo, todos ellos ejercen violencia
deliberada contra civiles con el objetivo de obtener logros políticos,
ideológicos, nacionales o religiosos.

Esta clara necesidad de divisar diferentes tipos de terrorismo fue
presentada y propuesta por el General Yaakov Amidror, ex director del
departamento de investigaciones del servicio de inteligencia de
Tzahal. A su vez, la próxima definición de "terrorismo" fue redactada
por uno de los más renombrados expertos israelíes en el fenómeno del
terror, el doctor Boaz Ganor.

Si partimos, pues, de la base de definir terror como "el uso
discriminado, intencionado y deliberado de violencia contra objetivos
civiles, bajo la consigna de obtener logros políticos, ideológicos,
religiosos o nacionales, diferenciamos entre los diferentes tipos de
terrorismo, a decir:

1- Terrorismo interno, ejercido por alguna facción anarquista contra
el régimen democrático ya existente. Ejemplo, movimientos de extrema
izquierda anti-globalización que, eventualmente, ejerzan la violencia
contra objetivos civiles, como bancos o instituciones.

2- Terrorismo mas allá de la frontera nacional, ejercido por factores
que no pertenecen al país victima del mismo, al estilo Hizballah
contra Israel o la OLP desde los años '60 hasta bien entrados los '80.

3- Terrorismo internacional, al estilo Al Qaeda el 11 de Septiembre o
el 19 de noviembre de 2002, cuando intento derribar a través de
misiles anti-aéreos un avión civil israelí en los cielos de Kenia o
Hizballah al destruir la embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 y
el edificio de la comunidad judía AMIA en 1994.

4- Terror apoyado por fuerzas externas que pretenden argumentar que
tiene como objetivo la "liberación nacional" de cierto territorio, al
estilo el apoyo Hizballo-Irani del terrorismo palestino desde el año
2000 contra Israel desde Gaza y Judea-Samaria.

Especialmente, el marco de este estudio y las conclusiones a las que
se arribe serán aptas de ser puestas en práctica para los tipos 2,3 y
4 de terrorismo presentados previamente.

Victoria
Ahora bien, respecto a "victoria", muchos se preguntan que tipo de
victoria debe ser conseguida frente al terror. La respuesta nos
marcara el camino para entender el marco de discusión acerca del rol
del ejército y los servicios de inteligencia en la destrucción del
terrorismo. El concepto "destrucción" debe ser aclarado desde un
ángulo moral. Si partimos de la base, y aquí se hace necesario el
consenso nacional en Israel, que el terrorismo debe ser derrotado, es
decir, destruido, pues entonces aceptamos la premisa que la victoria
frente al terror reside justamente en la primer función moral que
posee un estado democrático responsable: defender la seguridad física
y mental de sus ciudadanos. En palabras más sencillas, no hay tarea de
mayor grado moral que la destrucción del enemigo que amenaza la
supervivencia misma de la sociedad civil de un estado democrático.

El concepto "victoria" militar es asociado comúnmente del mundo de
guerras convencionales, cuando el enemigo es derrotado, destruido en
términos militares y rechaza la posibilidad, aunque sea temporaria, de
continuar luchando. Frecuentemente, el país derrotado acepta una de
dos opciones: entiende que su capacidad militar ha sido dañada de tal
manera que no puede continuar luchando o toma la decisión consciente
de dejar de pelear debido a que internalizo que la continuidad de la
lucha le infligirá un daño aun mayor del sufrido. El problema reside
que el concepto de "victoria total" necesaria frente al nazismo formo
parte de la doctrina militar occidental, careciendo de posibilidad de
concretarse. Israel, por ejemplo, venció claramente a Egipto en 1948,
1956, 1967 y 1973, pero eso no significo que la aquello "vencidos" han
desaparecido, como si desapareció el régimen nazi, sino que han pasado
a un segundo lugar en la sociedad egipcia, esperando quizás volver al
poder en el marco de una revolución islámica al estilo Irán. La
característica de "victoria total" reside en el fin del régimen del
mal, como el régimen nazi, dando paso a regimenes democráticos que no
tienen objetivos de destrucción.

Por lo tanto, el modelo de "victoria total" no es el único modelo del
cual tenemos que estudiar y poner en práctica.

"Victoria Temporaria"
Este fue el caso durante los años '50 frente al terrorismo sponsoreado
por Egipto y Jordania, el terrorismo de la organización "Septiembre
Negro" durante los años 1972-1974 y el terrorismo palestino entre los
años 1994-1997 y 2001-2002. Todos estos casos históricos de puesta en
práctica de terror de manera sistemática ha contado con una
contundente respuesta de Israel, permitiendo que el terrorismo
desaparezca de la vida civil israelí como factor de importancia. La
consecuencia de la lucha anti-terrorista israelí frente a aquellos
actores fue común: la disminución por años de terrorismo contra
Israel. Esto hace que, en el plazo de X cantidad de años, la victoria
frente al terror fue total.

"Victoria Mínima"
Si bien el grado de victoria es menor al modelo de victoria
temporaria, permite ciertos espacios de tiempo de tranquilidad, aunque
todavía continua siendo un factor molesto para la sociedad civil.

Victoria temporaria o mínima no generan la destrucción de la ideología
del terror, la cual representa la base del mismo. Una victoria total
frente al régimen del Nazismo o Comunismo genero el fin de la
ideología como factor de poder. Esta fue la causa por la cual la
victoria fue total. La ideología de expulsar a los judíos de una zona
considerada ideológica y conceptualmente por los factores extremistas
como únicamente islámica o musulmana no permite la destrucción de
aquella ideología extremista. Lo que si se permite es una lucha sin
remordimientos con el fin de aislarla de tal manera, que se
desaparezca por muchos años. Este debe ser el objetivo primario de
Israel en su lucha antiterrorista. Junto a esto, se hace fundamental
entender la siguiente premisa de trabajo: si bien se hace necesario
actuar con inteligencia y de acuerdo a los principios morales,
prohibido para el Estado de Israel pedir "permisos" morales a
diferentes actores internacionales. Ninguno de aquellos actores
internacionales posee suficiente derecho moral de enseñar al pueblo
judío y al estado de Israel como actuar en el campo moral y ético. De
todas formas, además de esta sobrada razón, en definitiva la
existencia misma del estado de Israel es la que esta en juego y frente
a esto, no hay factor de consideración internacional que lo iguale.

La necesidad de luchar contra el terrorismo con el fin de vencerlo no
genera una contradicción con el hecho que la solución política al
conflicto árabe-israelí debe ser conseguida a través de medios
políticos. Esta ultima, en definitiva, es obligación de la cúpula
política del estado de Israel, como corresponde en un estado
democrático. Mientras el poder civil del país se ocupa de buscar o
explorar soluciones políticas al conflicto, debe enviar la clara orden
al factor de seguridad-militar: destruyan al terrorismo para que
podamos negociar en mejores términos frente al enemigo un acuerdo de
paz. Si bien la posibilidad de negociar un acuerdo de paz con factores
religiosos extremistas-totalitaristas carece de suficiente peso, esto
ahonda aun más la necesidad de luchar y destruir al terrorismo.
Mientras en el campo palestino o libanés las fuerzas democráticas-
moderadas carezcan del poder y determinación suficientes para vencer
al terrorismo interno que ellas mismas sufren, Israel no podrá
quedarse de brazos cruzados observando como estas fuerzas oscuras
toman el poder, se refuerzan y ponen en peligro la existencia misma
del estado judío.

La función del Tzahal y los servicios de inteligencia es ocuparse
efectivamente del aspecto violento del enemigo, no de su aspecto
ideológico. En el campo de la violencia del enemigo, allí se hace
necesario generar una victoria que en un espacio de tiempo X se
convierte en victoria total, debido a la carencia de influencia del
uso del terror contra la sociedad civil israelí. Ese es el tipo de
victoria israelí sobre la ideología de Arafat y Hamas desde fines del
año 2000, que se produce desde 2004 hasta hoy día, donde el terrorismo
suicida fue totalmente destruido.

Una Guía de Lucha Anti-Terrorista
El objetivo de Tzahal, ya sea en el terreno Hizballah como en el
terreno Hamas, Jihad Islámica y Al Fatal en el área palestina, debe
evitar luchar en el marco de un "conflicto de baja intensidad" o
"guerras asimétricas". En términos militares, se trata de una guerra
sub-convencional, entre dos actores desigualmente diferentes. El
principal problema reside en el frustrante hecho de que la potencia
militar de Tzahal no puede ser puesta en práctica contra un enemigo de
este tipo, como si sucedió en el caso de guerras convencionales
tradicionales en la región.

Si comenzamos por denominar al conflicto del terrorismo bajo el
concepto "guerra contra el terrorismo" y abandonamos el equivocado
concepto de "conflicto de baja intensidad" o "guerra limitada",
podremos darle la herramienta conceptual a Tzahal que su problema
frente al terrorismo es "guerra". Por supuesto, en el marco de este
tipo de guerra deben ser puestas en practica herramientas poco
tradicionales, a decir, guerra psicológica, guerra de inteligencia
intensificada, lucha sin descanso contra las fuentes de financiación
del terrorismo (muchas veces bien escondidas en las benignas leyes de
la democracia occidental, como organizaciones que en nombre de la
caridad reúnen fondos para organizaciones terroristas en países
europeos) y la educación que propone o mejor dicho, impone, la
"cultura del terrorista suicida", que es absorbida desde jardines de
infantes en ciudades de la autonomía palestina.

Si bien el enemigo habla a través del uso de términos como "desgaste",
el Estado de Israel no puede permitirse el lujo de luchar una guerra
de desgaste, sin fechas limite de espacio de guerra. Una organización
terrorista acosada permanentemente por Tzahal deberá pasar,
rápidamente, de una estrategia ofensiva a una defensiva. La sensación
de un líder terrorista, planificador de atentados suicidas, de que su
cabeza esta en juego, permitirá la disminución automática de atentados
terroristas centralizados. Ejemplos acerca del racional de los efectos
que generan la eliminación física-selectiva de líderes terroristas en
la disminución del terrorismo contra la población civil israelí se han
presentado a lo largo de toda la historia del estado de Israel.

Es de esta manera cuando la motivación-intención de cometer atentados
disminuye. Más allá de la intención, la lucha contra el campo de la
capacidad operacional del terror debe ser 24 horas diarias, 365 días a
la semana. Si bien en algún momento el sub-jefe del servicio de
inteligencia israelí se dejo influenciar por el pesimismo al declarar
en una entrevista periodística que "vencer al terror es como intentar
vaciar un océano con una cuchara", la consigna constante ante los ojos
de los comandantes de Tzahal en el terreno y el mensaje hacia sus
jóvenes soldados debe ser: Nosotros vamos a ganar la lucha contra el
terrorismo y lo vamos a destruir, no espero otra cosa de ustedes, ya
que ustedes representan la ultima línea defensiva existentes entre el
ciudadanos israelí sentado en un café en las calles de Tel Aviv y el
terrorista suicida que tiene como objetivo único asesinarlo.

El uso de la capacidad aérea para la lucha contra organizaciones que
poseen decenas de miles de morteros y cohetes de corto y mediano
alcance, al estilo Hizballah, debe ser inteligentemente balanceado con
el correcto uso de las fuerzas de tierra. Si bien la fuerza aérea es
capaz de destruir la capacidad misilistica de mediano y largo alcance
Hizballah en cuestión de minutos (en base a información de
inteligencia) durante la reciente guerra de Líbano, es necesario
introducir "técnicas terrestres creativas" con el fin de destruir la
capacidad de 15 o 20 mil cohetes Katiusha de corto alcance que generan
que casi un tercio de la población israelí permanezca en los refugios
antiaéreos durante el espacio de 33 días. Dichas zonas desde las
cuales se disparan 200 cohetes Katiusha a diario, cifra que puede
aumentar considerablemente en el futuro, deben ser completamente
destruidas por Tzahal. La intención de hacer ingresar fuerzas
terrestres a dichas zonas termino generando bajas innecesarias entre
las fuerzas israelíes, bajas que la sociedad israelí no esta dispuesta
a aceptar.

Conclusión
Un ejército convencional como Tzahal puede y debe vencer a una
organización terrorista. También a Hizballah, que representa mucho mas
que una clásica organización, sino mas bien cabe dentro de la
definición de "semi-estado" del terror. Cuando la sociedad interiorizo
la existencial necesidad de destruir al enemigo que invadió al
naciente estado el 15 de Mayo de 1948 (7 ejércitos árabes invadieron
al recién independizado Estado de Israel, carente de armas y
organización militar suficiente), entonces no se pregunto que precio
deberá pagar la sociedad israelí para continuar existiendo. Llegado el
2007, la sociedad israelí debe demostrar que esta dispuesta, junto a
la determinación necesaria de la cúpula política y evitando a todo
precio la consideración de argumentos externos, que Hizballah será
destruido físicamente en el próximo frente de combate que,
hipotéticamente, se renovara.

A través del desarrollo e implementación de medios defensivos y
ofensivos, Israel poseerá los elementos necesarios que caracterizan
una "victoria", a decir:

Elemento subjetivo, determinación y disposición de destruir al enemigo
y Elemento objetivo, como un adecuado sistema de derribo láser de
morteros y corto y mediano alcance y misiles de primitivas
características, información de inteligencia acerca de las posiciones
de disparo de las lanzadoras de misiles o morteros, nuevas técnicas de
combate "guerrilla" frente a un enemigo que se esconde en la selva,
ampliación de la utilización del fuego aéreo contra comandancias,
casas, bases de entrenamiento, estaciones de televisión propias y
líneas de aprovisionamiento de misiles de Hizballah, así como
conseguir la cabeza del líder máximo de la organización, Hassan
Nassralla.

Dos conclusiones menores, pero de tremenda importancia a nivel
legitimidad para actuar: aquella crítica "internacional" contra las
medidas defensivas de Israel, de hecho, no acepta el derecho legítimo
que posee Israel de defenderse, lo cual lo convierte en un
antisionista declarado, ya que solamente critica a Israel y su derecho
de defensa frente al mal terrorista. Así como cualquier estado
democrático posee el derecho a la defensa, es justamente el país de
los judíos el estado criticado. Su obsesión anti-israelí, que con
tanta vehemencia y claridad se demostró en diferentes sectores de
diferentes sociedades en el campo "internacional", lo convierte
automáticamente en un negador del derecho del pueblo judío a
defenderse. Esta defensa se lleva a cabo bajo el marco de uso de la
legitima defensa del Estado de Israel en un escenario especialmente
hostil.

Hacia ellos no esta dirigido el análisis previamente presentado, sino
hacia aquello que creen en la legitimidad de la existencia del Estado
de Israel como estado judío único en el universo y en el modelo de
vida occidental-democrático en las fronteras de dicho estado.

Notas
1 La doctrina de seguridad nacional de Israel, escrita no oficialmente
por David Ben Gurion y detallada por Ygal Alon, se refiere a los
resultados de una guerra utilizando el termino "destruir" la capacidad
del enemigo a infligir el daño suficiente, a tal punto que abandone su
voluntad de continuar luchando. Es decir, el cese de fuego entre
Israel y los países árabes en 1948, 1956, 1967 y 1973 se produjo luego
de que la dirigencia árabe entendió que "la continuación de la lucha
generara daños mas negativos para sus países que aquellos daños ya
sufridos durante los días de guerra", según explica el General Israel
Tal, en su libro "Pocos contra Muchos, la Seguridad Nacional de
Israel". Además, la retirada de la OLP de Líbano y sus 8000
terroristas en Septiembre de 1982 demostró que el terror puede ser
expulsado del país que ha secuestrado.

2 "Eje del Mal", en términos israelíes, se refiere a la alianza de
países sponsors del terror cuyo objetivo es rodear a Israel de
enemigos difícilmente visibles, como organizaciones terroristas. Para
dejar claro quienes son los actores que forman parte de este mal, el
régimen iraní es su principal mentor, con apoyo del régimen de Siria,
y la profunda participación de organizaciones político-terroristas
como Hizballah, Hamas por un lado, Jihad Islámica Palestina y Al Qaeda
por el otro. La posibilidad de que nuevos actores locales en ciertos
países de África se sumen a este eje es alta, lo cual profundizaría y
globalizaría aun mas el peligro que dicho eje conlleva.


3 El 30 de Marzo de 2002 decidió el gabinete de Israel dar permiso a
Tzahal de regresar a toda ciudad y aldea palestinas donde se considera
que desde allí se produce terror suicida contra la ciudadanía israelí.
Como resultado del trágico mes de marzo de 2002, donde el terror
suicida asesino a 145 israelíes, una cifra record en la historia del
país desde 1948, Tzahal comenzó una intensa política de lucha contra
el terror que comenzó a sentirse ya en 2003. A partir de ese año, se
produce una constante disminución significativa de la cantidad de
atentados suicidas que parten de las ciudades autónomas palestinas
contra la población civil israelí. Si bien Tzahal no tiene presencia
en las ciudades autónomas mismas, la decisión de entrar a las mismas
para capturar terroristas dependen únicamente de la información de
inteligencia que advierta acerca de la presencia de algún terrorista
suicida que se dispone a ingresar a Israel. Las operación de Tzahal
son puntuales y no afectan la calidad de vida de la población civil
palestina.

Según la visión israelí acerca del fenómeno del Terrorismo, una
organización terrorista se compone básicamente de dos campos: el
terreno de la intención y el terreno de la capacidad. Al resultar
claro que es virtualmente imposible capturar o destruir el último de
los 12000 misiles katiushas, lo fundamental reside en la influencia
que genera sobre la intención y voluntad del terror el hecho de la
constante victoria de la destrucción parcial de sus capacidades
militares, como explosivos, cinturones bomba, misiles, armas
automáticas, etc.


4 Según palabras del saliente director de Inteligencia Militar de
Israel, General Aarón Zeavi-Farka

Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages