Spears se mostró sonriente y dispuesta a pasar una noche
entretenida.Todo indicaba que sería una velada tranquila, entre
amigas. Ya habían quedado lejos en el pasado los escándalos y la falta
de estilo. Sin embargo, la blonda nuevamente volvió a sorprender.
Aparentemente, la princesa del pop habría quedado fascinada con el
vestido de su amiga y le exigió que se lo diera. En ese mismo
instante, las chicas intercambiaron atuendos, según informó el diario
The Sun.
Horas más tarde, Brit salió del restaurante y asombró a los testigos.
Ya no llevaba su vestimenta negra, sino que lucía el atuendo de su
amiga. Juntas se fueron a bailar a Winston's, en Hollywood.