La facturación conjunta de las principales inmobiliarias nacionales
desciende un 32,9 por ciento en el primer trimestre del año. El
mercado dedicado a la preventa de pisos se ha desplomado un 73,5 por
ciento respecto al primer trimestre de 2007. Sin embargo, el golpe aún
es mayor en el sector de suelo, ya que desaparece por completo del
mercado inmobiliario al caer hasta un 100 por cien. El valor real de
este tipo de activos ya genera pérdidas multimillonarias, como en el
caso de Colonial.
http://inmobiliariaactual.blogspot.com/2008/05/el-negocio-de-suelo-de-las.html
Si el número de venta de pisos que ha registrado las grandes
inmobiliarias españolas (Realia, Metrovacesa, Vallehermoso, Acciona
Inmobiliaria, Martinsa-Fadesa, Reyal Urbis y Parquesol), con un
descenso interanual del 73,5 por ciento en el primer trimestre de
2008, asusta, las cifras que arroja el mercado de suelo en España
provoca escalofríos.
Y es que, el negocio de los solares ha desaparecido, literalmente, del
balance de dichas compañías e, incluso, comienza a generar pérdidas
multimillonarias. Las ventas de suelo caen hasta un 100 por cien en el
primer trimestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2007,
y tiñen de rojo sus cuentas.
El caso de Colonial es el más paradigmático, puesto que su balance
registra pérdidas netas en este ámbito. Sus ventas de promociones y
suelo aumentan un 125,2 por ciento (desde los 32,3 millones hasta los
72,6), pero el coste de este tipo de transacciones sube un 222,6 por
ciento y los gastos derivados de tal actividad un 121 por ciento. Como
resultado, el margen del negocio de los solares arroja números rojos,
tras registrar unas pérdidas por valor de 2,1 millones de euros.
Mientras que en el primer trimestre de 2007 arrojó unas ganancias de
8,6 millones. Es decir, ha tenido que vender terrenos por debajo de su
precio de coste o adquisición
A ello, hay que sumar las provisiones que ha tenido que realizar la
empresa como consecuencia directa de la disminución de valor de
mercado de sus activos inmobiliarios, incluida, su reserva de suelo
(2,2 millones de metros cuadrados). Así, Colonial ha experimentado un
saldo negativo de 202,6 millones de euros, debido a las provisiones
que ha tenido que aplicar, por los ajustes atribuibles a la diferencia
entre la valoración de mercado y el valor contable de sus suelos y
promociones.
De este modo, Colonial reconoce que la valoración de sus activos a
precio de mercado (en lugar de a precio de coste, tal y como establece
por el momento la contabilidad vigente) ha detraído de sus resultados
395 millones de euros en total. Ello ha provocado que sus cuentas
registraran unas pérdidas netas de 272 millones de euros en el primer
trimestre.
Su informe trimestral recoge que “esta actualización del valor de los
activos inmobiliarios, con la correspondiente provisión, supone un
ejercicio de transparencia contable para adecuar la información al
mercado y los accionistas a la situación real del sector y de la
compañía”. Sin embargo, no todas las empresas han aplicado el mismo
método de cálculo a la hora de valorar sus activos inmobiliarios.
Contabilidad irreal
La mayoría de las compañías siguen contabilizando en sus balances sus
respectivas carteras de suelo al precio de coste o adquisición, y no
al valor real de mercado, según señalan fuentes del sector a Libertad
Digital. Es decir, “sus cuentas no reflejan la realidad del mercado”,
por lo que las pérdidas reales del sector en el primer trimestre del
año podrían ser mucho mayores, añaden. El valor de los terrenos ha
registrado en general una caída próxima del 90 por ciento como
consecuencia de la nueva legislación del Gobierno, tal y como avanzó
LD.
“Las inmobiliarias se resisten a contabilizar a precio de mercado este
tipo de activos, ya que están a la espera de que el Ejecutivo cambie
el método de valoración de suelo que aprobó el pasado año”, indican
estas mismas fuentes.
Así, por ejemplo, Reyal Urbis reconoce este aspecto: “Es importante
destacar que el Grupo tomó la decisión de no hacer uso de la
posibilidad establecida en la NIC 40 (normas de contabilidad
internacional) de registrar los inmuebles de inversión a su valor
razonable (valor de mercado). Esta norma permitiría contabilizar estos
activos a su valor de mercado registrando las variaciones del período
directamente en la cuenta de resultados”. Sin embargo, Reyal Urbis
decidió no aplicar el valor de mercado para evitar la “volatilidad que
podría producir su aplicación”, añade.
Por otra parte, independientemente del valor real de estos activos,
muy inferior al que reflejan sus cuentas, la venta de solares y
terrenos ha desaparecido por completo del mercado inmobiliario
español. Y ello, en apenas un año. El balance de Reyal Urbis muestra
que sus activos en terrenos y solares registran unas pérdidas del 3
por ciento (-122 millones de euros) en los tres primeros meses de 2008
respecto al mismo periodo del pasado año.
En el caso de Martinsa-Fadesa, el mercado de suelo sufre un descenso
del 99,3 por ciento, al registrar unos ingresos de apenas 300.000
euros, frente a los 45,2 millones ingresados en el primer trimestre de
2007. Sin embargo, su resultado es también negativo, puesto que el
coste de ventas asciende a 700.000 euros. Es decir, arroja una saldo
negativo de 400.000 euros. Su cartera de activos asciende en la
actualidad a 28,7 millones de metros cuadrados, si bien advierte que
casi el 41 por ciento de estos terrenos “se encuentra fuera de
España”.
Ni ventas ni beneficios
Parquesol tampoco se queda atrás: No ha logrado ingresar ni un solo
euro por la venta de solares en el primer trimestre. Sin embargo, a
fecha de marzo de 2007, dicha empresa ingresó 3,5 millones de euros.
Es decir, ha experimentado una caída del 100 por cien.
Por su parte, Realia ha ingresado 19,1 millones de euros por ventas de
suelo frente a los 137,3 millones registrados en el primer trimestre
de 2007. Es decir, un 86 por ciento menos. Además, su margen bruto de
negocio en este ámbito se reduce un 83 por ciento en apenas 12 meses.
Su cartera de suelo edificable asciende a 3 millones de metros
cuadrados, “descontando los suelos en construcción y los que
pertenecen a socios minoritarios”.
Por último, las ventas de suelo de Vallehermoso caen cerca de un 60
por ciento respecto al primer trimestre de 2007 (45 millones frente a
109, respectivamente). Sin embargo, destaca el hecho de que tales
ventas “no produjeron margen en 2008”, cuando el pasado año el margen
de beneficios en suelo ascendió al 42 por ciento.
Los visados de obra nueva se deploman un 60 por ciento
Es decir, las inmobiliarias no venden suelo (el mercado está parado).
De hecho, la estadística de edificación del Consejo Superior de
Arquitectos de España muestra que los visados para obra nueva se han
desplomado casi un 61 por ciento en el primer trimestre del año
respecto al mismo periodo de 2007. Una caída, pues, drástica en el
inicio de nuevas promociones.
Además, el escaso terreno que logran vender conlleva un margen de
beneficio nulo e, incluso, negativo. Por último, el valor de mercado
de su abultada cartera de activos inmobiliarios es, en realidad, muy
inferior al que reflejan sus cuentas (precio de coste, en la mayoría
de los casos). Todo ello avanza que los resultados de las grandes
inmobiliarias durante los próximos trimestres serán, incluso, peores
que en la actualidad.