Hola a todos, os dejo este enlace, donde se dan 15 consejos para
amortiguar el palo impositivo que nos preparan nuestros gobernantes.
http://www.marcvidal.cat/espanol/2009/09/pagar-menos-impuestos.html
"En primer lugar analizamos los ahorros por vivienda habitual. Es una
buena decisión mantener un préstamo cuyas cuotas anuales se aproximen
a los 9.015 euros por declaración, es decir el máximo de desgravación
que permite la legislación vigente y que aunque parezca insuficiente
es un buen elemento de partida.
Si se decide hacer amortizaciones parciales por encima de tales
importes estaremos desperdiciando en el futuro una fuente de
desgravación.
Sólo recomiendo amortizar si la cuota periódica ya estuviera por
encima de 9015 euros y fuese conveniente rebajar el importe del
préstamo para ajustarla.
En principio no contemplo que alguien esté pensando en comprar su
primera vivienda habitual en los próximos 4 años, no lo aconsejo salvo
que no sea con espíritu especulativo. No obstante, si es así o se vaya
a rehabilitar la que ya se tiene en ese plazo máximo de 4 años,
conviene abrir una cuenta de ahorro vivienda y hacer aportaciones
máximas de 9.015 euros al objeto de ahorrar al 15%.
Curiosamente, la cuenta ahorro, recomendable para quien prevea una
probable opción de salida a la crisis el autoempleo se debe hacer lo
mismo. Si se piensa constituir por primera vez una empresa en el plazo
máximo de cuatro años, también se puede aportar a una cuenta de ahorro
empresa, hasta un máximo de 9.000 euros por declaración, desgravando
igualmente al 15%.
Acumular todos resguardos de los diferentes tipos de donativos
realizados. Se puede llegar a deducir hasta el 30% de las cantidades
donadas, dependiendo del tipo de entidad o institución beneficiaria.
Recomiendo aportaciones a Entidades culturales ligadas a museos de
primer orden por proporcionar los mejores ratios.
En el análisis de si se tienen ejecutadas plusvalías o minusvalías,
ver la conveniencia de materializar operaciones que generen rentas del
signo contrario al objeto de compensar y actualizar valores. Esto
permite un ahorro significativo. Aunque es un ajuste técnico no es
complicado y cualquier gestor experto puede recomendar el método. No
todos lo pueden hacer pero existen dos maneras legalmente admitidas.
Aportar a fondos de pensiones, mutualidades de previsión social,
planes de previsión asegurados y otros de este epígrafe son
aportaciones que ahorran al tipo marginal que se tenga en la base
imponible. Como puede llegar a ser hasta del 43% es algo muy
interesante. Par que se entienda, una persona con una base imponible
de 30.000 euros, si aportara 4.000 euros ahorraría al 37%; y aunque al
retirarlos tuviera que pagar, matemáticamente siguen siendo más
interesantes. El resultado sería a devolver en su IRPF en la mayoría
de los casos.
Realizar también aportaciones a favor del cónyuge o pareja legal
establecida sin sobrepasar los 2.000 euros. En este caso es
imprescindible ajustar los ingresos de éste a un máximo de 8.000. Un
ahorro del 37% en este caso es muy adecuado para incrementar el valor
de devolución final. Este es uno de los mecanismos que los asalariados
pueden usar y obtener mejores garantías de adelgazamiento tributario.
Aportar capital a fondos de pensiones o patrimonios protegidos a favor
de minusválidos, dentro de los límites y condiciones establecidas. Son
carteras delegadas en fondos de inversión que suelen comercializar
algunos bancos bajo el nombre de “acuerdos de gestión”. Muy
recomendable por lo que revierte y por lo nuevo del producto.
Uno de los recursos de ahorro más utilizados y que no recomiendo por
lo indisciplinado del tipo marginal es utilizar también los vehículos
de transmisión sucesoria. Se suele recomendar hacer aportaciones para
la contingencia de fallecimiento, o de la propia jubilación si aún no
se hubiese dispuesto de ninguno de los planes que se tuviera. Lo que
pasa es que el ahorro no es expreso y puede gravar negativamente en
otros elementos de la declaración.
Cuando, en mayo de 2010 nos llegue el borrador debemos revisarlo
adecuadamente, pues suelen errar en lo relativo a las bonificaciones
por inversión en vivienda habitual y por rescates en operaciones de
seguros.
Si se ha vendido la vivienda habitual este año, a parte de celebrarlo
con un buen cava, deberá analizar la conveniencia de dejar exenta o no
la plusvalía ya que podría no resultar interesante si con ello se
pierde la posibilidad de desgravar a futuro en una cuantía muy
superior.
Revisar las declaraciones de los últimos tres o cuatro años por si
hubiera bases imponibles negativas o minusvalías pendientes de
compensar. Esto suele ayudar a entender los errores encadenados que
podemos haber estado ejecutando. Ese historial estaría bien que lo
pudiera leer un experto. A veces es bueno que haya un predeclaración
de la renta, puede ayudar ahorrar una buena cantidad.
En cuanto a las deducciones por patrimonio inmobiliario o de
resultante de una gestión patrimonial no exenta las claves son tantas
y de tan diversa materia que debería de analizar una por una para
otorgarle variables, pero os aseguro que hay métodos que pueden ayudar
a que nuestra aportación tributaria sea la más ajustada posible."