Para Piaget, la inteligencia es asimilación en la medida en que
incorpora en su marco los logros de la experiencia personal en la cual
se adquiere información. Al incorporar nuevos elementos a sus esquemas
anteriores, la inteligencia modifica constantemente los esquemas que
ya existen, ajustándolos a los nuevos elementos que previamente
conoce. Por lo tanto, el desarrollo de la inteligencia es un proceso
acumulativo continuado, en el que la nueva experiencia o información
se integra en la estructura cognitiva ya existente transformándola,
siendo transformada o ambos procesos a la vez.
También hay que tener en cuenta la acomodación en donde el organismo
modifica sus estructuras para ajustar las nuevas adquisiciones. Piaget
manifiesta que la acomodación es “toda modificación de esquemas de
asimilación bajo la influencia de situaciones exteriores a las que
aquellos se aplican” (Piaget, 1967, p. 18).
La memoria es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la
mente que permite al organismo codificar, almacenar y recuperar
información. Surge como resultado de las conexiones sinápticas
repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la
llamada potenciación a largo plazo). Los primeros estudios sobre la
memoria comenzaron en el campo de la filosofía, e incluían las
técnicas para mejorar la memoria. A finales del siglo XIX y principios
del XX, la memoria pasó a ser el paradigma por excelencia de la
psicología cognitiva. En las últimas décadas se ha convertido en uno
de los principales pilares de una rama de la ciencia conocida como
neurociencia cognitiva, un nexo interdisciplinario entre la psicología
cognitiva y la neurociencia en la cual se hace énfasis la concepción
de la inteligencia en donde tiene cavidad la evocación y la retención
de los contenidos.
El razonamiento es uno de los procesos de pensamiento que más interés
ha generado. La habilidad para razonar es una habilidad específica del
ser humano, sin ella no existirían leyes, ciencias… Así mismo, se ha
estudiado desde diferentes disciplinas tales como la antropología
(variables socioculturales que determinan conductas racionales en los
sujetos), educadores (programas que mejoren la habilidad de enseñar a
pensar), economistas (búsqueda de cómo maximizar la toma de
decisiones), etc. Por tanto este es un aspecto importante en la
concepción de la inteligencia.
Ahora bien, el razonamiento es un encadenamiento de juicios en el que
partiendo de una proposición conocida se descubre otra u otras
desconocidas. Aristóteles, en los Analíticos, se ocupa tanto del
razonamiento deductivo como del inductivo, pero considera que el
conocimiento científico se alcanza deduciendo lo particular de lo
general, es decir, con el conocimiento de las causas. Aristóteles
privilegiará, por tanto, el análisis del razonamiento deductivo, y en
especial del razonamiento deductivo categórico o silogismo.
Como nos recuerda J. Muñoz (1994) el término de creatividad se usa
doblemente: para la propia expresión natural de la creatividad y para
referirse a la reflexión y al conjunto de técnicas creativas que
pueden desarrollar, por ello algunos autores prefieren utilizar el
neologismo creática como disciplina encargada de analizar,
sistematizar y estimular el conocimiento de la creatividad. La palabra
creatividad abarca una gama de destrezas distintas; es una actividad
compleja porque a medida que creamos, vamos formando, simplificando,
configurando e inventando la realidad. Tiene mucho que ver con la
experimentación; significa explorar nuevas direcciones y cambiar las
cosas. Francisco Menchén Bellón la define como "la capacidad para
captar la realidad de manera singular, generando y expresando nuevas
ideas, valores y significados" (Menchén, 1998: 62).
Algunos consideran que es el corazón de la creatividad e implica
inquietud, critica, hacer preguntas, plantear problemas para penetrar
más en el fondo de las cosas. Debemos acostumbrarnos a integrar razón,
imaginación e intuición. Es preciso aprender a fortalecer los músculos
de la creatividad aplicando procedimientos, mecanismos, maniobras,
juegos, ejercicios e instrumentos que la desarrollen. La mayoría de
nosotros, desgraciadamente, aprendemos a devaluar la imaginación y, en
el camino, la perdemos. Definitivamente la concepción de inteligencia
para muchos autores los cuales son cuatros aspectos.