Mi gran amigo, el arqueólogo cusqueño Zenobio Valencia, me comunicó acongojado el sensible fallecimiento del Dr. Luis Barreda Murillo sucedido el último viernes 22 de mayo; esta es una noticia terrible para la arqueología peruana, para los intelectuales peruanos, por que Luis Barreda Murillo, o simplemente "LBM" como le gustaba ser nombrado, era un referente obligado de la vieja guardia de la arqueología del Cusco que ya no esta entre nosotros.
Nosotros en el Perú siempre hemos bebido de la fuente original del conocimiento, de la tradición, de aquellos que nos han antecedido en el estudio y comprención de nuestro pasado; nosotros hacemos así por que así hemos aprendido de nuestros padres y así nos enseñaron nuestros maestros; yo, como muchos más, hemos asistido en la obligada peregrinacion a la fuente del saber que era Luis Barreda Murillo para reportarle al maestro los problemas de nuestro pasado. Yo fui testigo como Barreda trataba a sus estudiantes, con don, con calidad, derrochando conocimiento y enseñando desde la matriz de su experiencia vívida y de su gran sabiduria. Yo me he visto, en el Cusco, asistiendo a la voz del amauta, entre los p'uyñus de aja sagrada, y las valiosas quilcas de su biblioteca; y asi ha sido siempre con los maestros cusqueños.
Barreda como sus propios maestros enseño a muchos si no a todos en el Cusco, y los que llegamos alli, de la mano de nuestros wayk'es, hemos aprendido mucho y esas experiencias estan vivas en nosotros.
Yo estoy seguro que todos sus estudiantes hacen honor a sus enseñanzas, a su imagen y ejemplo, por que así nos educó, a honrar nuestra historia y a nuestros ancestros, a mostrar con orgullo los valores de nuestra identidad, a entregar lo que sabemos, a enseñar. A mi me apena mucho la partida de nuestros profesores, por que dejan vacios imposibles de llenar.
Luis Barreda Murillo fue uno de los iniciadores de la Carrera Profesional de Arqueología de la tricentenaria Universidad San Antonio Abad del Cusco y en la década de 1970 excavó la casa sagrada de nuestro padre Sol, Intip Wasin, o tambien llamado Qoricancha. Era un consumado conocedor de la arqueología del Cusco y del Tahuantinsuyu publicando en 1990 su clásico "Qosqo, Historia y Arqueología Pre Inka".
Hasta pronto profesor Barreda
Gori Tumi Echevarría López
Presidente Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR)