El Problema de la Lomas de Lucumo - La República

2,087 views
Skip to first unread message

Asociacion Peruana de Arte Rupestre

unread,
Mar 17, 2009, 12:19:21 PM3/17/09
to apar...@googlegroups.com
El domingo 1ro de marzo la revista "Domingo" del diario La República sacó a la luz un interesante artículo sobre el problema de las Lomas de Lúcumo, el cual, como muchos saben, es uno de los más importantes relictos de Lomas de Lima y el repositorio de una de las concentraciones más notables de arte rupestre de la capital, probablemente las más cercanas a ella. La empresa "Cementos Lima" ha intentado, subrepticamente como se ve en el reportaje, construir un muro perimétrico cortando el ecositema de lomas, el circuito turístico y probablemente encerrando varios de los sitios arqueológicos presentes en ese lugar. Esto es importante de considerar por que al menos las Lomas de Lucumo cuentan con un circuito y la población de Quebrada Verde, ubicada en la base de esas lomas esta organizada y ha podido detener este atentado. Sin embargo las dos quebradas cercanas, Guayabo y Picapiedra también presentan arte rupestre y otros materiales arqueológicos asociados y es muy probable que sufran el recorte de su quebrada y la destrucción de su patrimonio arqueológico.

APAR

Reproducimos el artículo de Domingo de la República:

___________________

"Refugio amenazado 

Ubicadas en el distrito de Pachacámac, las Lomas de Lúcumo constituyen un ecosistema limeño que alberga una variada flora y fauna. Un reciente incidente con la empresa Cementos Lima llama la atención sobre la importancia de preservar esta zona.

Por Raúl Mendoza

En el verano las Lomas de Lúcumo son un conjunto de cerros pedregosos donde es difícil encontrar algún rastro de vegetación. Pero entre agosto y noviembre casi puede decirse que aquí la naturaleza se reinventa: sus 120 hectáreas se llenan de verdor, reaparecen las begonias y la flor de Amancaes, y pasa lo mismo con búhos, gavilanes, zorros y vizcachas. Además se convierte en un sorprendente circuito para recorrer a pie.

¿Un lugar así –apenas a una hora de Lima– no debería ser conservado? Creemos que sí. Sobre todo porque la flora y fauna que acoge no son su único atractivo. Según cuenta Jacinto Mendoza, presidente de la Comisión de Turismo de la comunidad de Quebrada Verde, pueblo guardián de este ecosistema, también se pueden encontrar construcciones preíncas y rocas con pinturas rupestres.

“Tenemos dos rutas. Una de aproximadamente dos horas y otra que dura el doble. En el camino se pueden ver formaciones rocosas, cuevas, animales y, al llegar a lo alto, observar todo el valle de Lurín”, cuenta Jacinto. Desde lo alto se puede ver también el conflicto ciudad-naturaleza que afronta Lima: el verdor del lado que mira a Pachacámac, y el avance depredador de los asentamientos humanos por el lado de Villa María del Triunfo.

Justamente por ser un lugar en peligro de desaparecer, la comunidad de Quebrada Verde empezó un proyecto de conservación en 1996. Con los años recibieron el apoyo del grupo GEA, una institución que trabaja en el desarrollo de todo el valle de Lurín y con ellos inauguraron el 2003 el “Circuito Ecoturístico de las Lomas de Lúcumo”, un logro en beneficio de la población. Desde esa fecha por lo menos 20 mil personas los han visitado.

Obreros en las lomas

Sobre este lugar, conservado con esfuerzo por la población, hoy se ciernen algunos peligros. El pasado 4 de febrero unos pobladores de Quebrada Verde que recogían caracoles silvestres en las lomas se percataron de que por lo menos medio centenar de obreros de la empresa Cementos Lima estaban haciendo una zanja en la parte media de los cerros y con ello cortaban el circuito que han habilitado. De inmediato corrieron hasta la casa de Jacinto Mendoza para avisarle.

“Los trabajadores tenían picos y lampas y hasta había un cargador frontal para acelerar las obras. Llamé a Cementos Lima, y también a la Municipalidad de Pachacámac. Un regidor y un grupo de serenos vinieron y con ellos fuimos hasta el lugar. Cuando ya estaba allí, me llamó Armando Casis, representante de la Asociación Atocongo, que se encarga de la parte social de Cementos Lima. Me dijo que no habían coordinado con él y me pidió hablar con el responsable de las obras. Lo pasé y detuvo todo”, cuenta Jacinto.

Eso ocurrió a comienzos de mes, pero la población de Quebrada Verde tiene recelo porque en comunidades cercanas como Picapiedra y Guayabo la empresa cementera ha rodeado con una infame muralla de ladrillos terrenos que albergaban numerosas lomas. “Aquí pretendían levantar un cerco de dos metros de altura en la parte media de las lomas, es decir, iban a echar a perder nuestro circuito”, señala. Cementos Lima, por su parte, ha asegurado que esa pared ya no será levantada.

El incidente llamó la atención de instituciones y ecologistas que lanzaron la alerta por internet y hasta el momento han conseguido que el hecho no sea silenciado. “Una comunidad vigilante y el apoyo de gente comprometida con la conservación de la naturaleza han logrado que las Lomas de Lúcumo sean respetadas. Hace más de 100 años que Quebrada Verde ocupa estas zonas”, dice María Guillén, una de las guías del lugar.

Proyecto que crece

En el invierno la neblina se asienta en este sitio y en medio de ese paisaje fantasmal se puede caminar sin que el sol del verano le cocine la cabeza a nadie. Pero por estos meses el lugar luce seco y es duro recorrer las lomas, aunque no por ello faltan visitantes. Usualmente llegan para hacer escalada en roca, descubrir nuevas rutas en bicicleta y a veces para hacer turismo vivencial. En la actualidad hay dos jóvenes extranjeros que aprenden cómo se vive en una granja.

Cuando empieza la temporada ‘verde’ en agosto, aquí llegan estudiantes escolares y universitarios, fotógrafos, caminantes y todo aquel interesado en la naturaleza. Las entradas cuestan 3.50 soles los adultos y 2 soles los niños. Todos los ingresos son reinvertidos en el circuito ecoturístico: señalización de senderos, boletería, baños y próximamente también un museo de sitio donde se muestre todo lo que las lomas esconden. 

Actualmente unos 40 jóvenes de la comunidad trabajan como guías y otros pobladores tienen negocios de venta de yogurt y productos lácteos, además de tejidos. “Aquí durante la temporada se arman ferias gastronómicas y viene gente de las comunidades cercanas para vender sus productos. Mucha gente se beneficia”, cuenta César Perales, otro de los guías. Todo eso se logra simplemente respetando lo que la naturaleza nos regala. Este es uno de los últimos refugios verdes de la capital. ¿Acaso no vale la pena conservar un lugar así? 

La empresa descarga

Hace unos días DOMINGO se comunicó con Armando Casis, representante de Asociación Atocongo –encargada de las relaciones de Cementos Lima con la población– y le preguntó sobre la construcción de un muro en las Lomas de Lúcumo. El funcionario precisó que la empresa estima que zonas aledañas a su planta principal corren peligro de invasión y quería protegerlas, pero hubo una descoordinación con la comunidad de Quebrada Verde. 

“La población de esta comunidad se comunicó con nosotros porque sintió que su circuito turístico estaba en peligro y nosotros paramos las obras. El muro no se va a hacer en ese lugar. Nos reuniremos con la comunidad y la municipalidad de Pachacámac para hablar sobre la conservación del espacio ecoturístico y al mismo tiempo proteger el lugar de invasiones”, dijo Casis. La población de Quebrada Verde pide ahora que la palabra empeñada –de cancelar las obras– quede plasmada en un acta.

Sobre los muros que ha hecho Cementos Lima en otras comunidades cercanas, Casis explicó que la empresa tiene concesiones mineras allí y la población ha avanzado sobre esos terrenos. “La empresa tiene 80 años allí y cada vez la población se acerca más. El muro protege a la empresa y a ellos también”, explicó."

_____________________

Referencias:

Traslaviña Arias, Teddy Abel. 2006. Estudio de Espacios de Representación Rupestre. Una Propuesta Preliminar. http://incaperu.org/iirup/ponencias/centro/RepresentacionRupestre.pdf

Monteverde S., Rodolfo. 2008. El esfuerzo responsable versus el esfuerzo de la mediocridad (Lomas de Lúcumo en Quebrada Verde, Pachacamac Lima- Perú).

http://groups.google.com/group/apar_peru/web/esfuerzo-y-mediocridad-lomas-de-lcumo-por-rodolfo-monteverde

Echevarría López, Gori Tumi. 2008. El patrimonio en peligro de Quebrada Verde. http://groups.google.com/group/apar_peru/web/quebrada-verde-otro-comentario

Echevarría López, Gori Tumi. 2009. Arte rupestre en la cuenca baja del río Lurín, Pachacamac Perú. Arqueología de la Costa Centro Sur Peruana. Avqi Ediciones. Lima





Abel Traslaviña

unread,
Mar 18, 2009, 2:33:36 PM3/18/09
to apar...@googlegroups.com

Saludos a todos:

En efecto, como dice el reportaje y algunos enlaces en internet, sucedieron percances en la zona. Debo informar que a título personal me comuniqué con representantes del INC en el museo de Pachacamac informando de lo sucedido. Hicimos dos visitas a la zona, una para verificar la intromisión de la empresa en la zona y otra para reunir información de los vestigios que yacen en el lugar, no sólo los de interés directo de este grupo virtual, sino otros muy importantes pero aún sin registro oficial alguno.

Debo decir que a partir de estas visitas se pretende incluir en el inventario nacional dichas evidencias, para lo cual he facilitado los preliminares de mi trabajo en la zona, con el fin de colaborar con los representantes del INC en el valle y que pueda sanerse legalmente la zona.

Informo esto para que quede constancia de que se está tratando el tema en procura de beneficiar a los pobladores del lugar, que son al fin y al cabo los principales responsables de la zona, lo que no exime a investigadores, aficionados e interesados de involucrarse con sus áreas de estudio e investigación.

Muchas veces apreciamos como muchos arqueólogos (extranjeros y nacionales) se nutren de la información de nuestros sitios arqueológicos, información que les vale para hacerse reconocidos o, cuando menos, conocidos, sin que esto implique un compromiso con el sitio arqueológico e incluso con la gente que vive en torno al lugar.

Es necesario cambiar de óptica y plantear estudios más sistemáticos y que contemplen no sólo beneficios para aquellos que están de paso por la zona, sino para aquellos que pueden encontrar en ella un pequeño foco de desarrollo a partir de su uso racional, en tanto es un recurso cultural no renovable cual si fuera un bosque amazónico o un río.

Gracias por difundir la información del percance y en todo caso hay que estar alertas a posibles vulneraciones con las que nuestras zonas de estudio e interés puedan verse afectadas.


Atentamente

Abel Traslaviña
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages