EL SALVADOR
Y
PENTECOSTÈS
ENRIQUE BARILLAS
EL SALVADOR Y PENTECOSTÈS
CONTENIDO
Agradecimientos. Palabras del Autor. El Salvador: Perfil
CAPÍTULO 1
LLEGÁN LOS PRIMEROS PROTESTANTES A EL SALVADOR:
1. MISIÓN CENTROAMERICANA, 1896 2. BAUTISTAS., 1913
CAPÍTULO 2
MOVIMIENTO PENTECOSTAL MODERNO EN EL SALVADOR Y EL MUNDO.
1900- 2012
CAPÍTULO 3
OBREROS DE DIOS SALVADOREÑOS: ANTORCHAS ENCENDIDAS:
1. JUAN ALBERTO BENAVIDES, 2. JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO. 3. VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL 4. JULIO CÉSAR PÉREZ. RELEVO DE LIDERAZGO. . 5. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR. 6. JOSÉ GUSTAVO GALDAMEZ5. 7 FROILAN HUEZO
CAPÍTULO 4
ANTORCHAS ENCENDIDAS: OBREROS DE DIOS MUNDIALES
1. ENRIQUE C. BALL 2. JUAN BUENO 3. MELVIN. HODGES 4. FREDERICK ERNEST MEBIUS: FEDERICO 5. ERNESTO MEBIUS. 5. JULIO PÉREZ 6. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
CAPÍTULO 5
SALVADOREÑOS A EVANGELIZAR AL MUNDO: MISIONES MUNDIALES
CAPÍTULO 6
NACEN Y CRECEN MINISTERIOS ASAMBLEAS DE DIOS EN EL SALVADOR:
1 CASTILLO DEL REY: MINISTERIO INFANTO JUVENIL 2 INSTITUTO BÍBLICO BETEL, SAN SALVADOR 3 LICEOS CRISTANOS JUAN BUENO: ¡COMIENZOS ¡1963 4. TEMPLO CRISTIANO. SAN SALVADOR.
CAPÍTULO 7
LOS EVANGÉLICOS SALVADOREÑOS EN LA GUERRA CIVIL. 1980* 1992. 2. COMIENZA GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR. 1979- 1992
CAPÍTULO 8
ACONTECIMIENTOS Y DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LOS EVANGÉLICOS EN EL SALVADOR. TERREMOTO EN SAN SALVADOR: ¡TIEMPO DE ANGUSTIA¡ 1986
Documentos Anexos
Perfil del Autor
AGRADECIMIENTOS
Al ver la luz:
El salvador y pentecostés
Siento profundo agradecimiento a:
· Dios Todopoderoso, Señor de la Historia
· Mercy, mi esposa. Eric Josué y Querubina Elizabet, mis hijos por su apoyo en mi servicio a Dios.
· Compañeros de milicia en la obra de Dios.
· A la pasada generación que fundaron los campos de predicación que ahora son florecientes iglesias.
· A las nuevas generaciones que con las nuevas herramientas de la tecnología avanzan en la predicación del mensaje siempre actual: El Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
· El Salvador, cuna de mi familia, civilización y cultura donde un dìa vi la luz de este mundo.
· A todos los que hicieron posible este milagro
PALABRAS DEL AUTOR
«Muchos han emprendido la Tarea de Escribir la historia de los Hechos que Dios ha llevado entre nosotros». Lucas
¿Qué hubiera sucedido con nuestra fe, si Lucas no hubiera tenido a bien escribir acerca de la vida de Jesús y sobre la historia de los primeros apóstoles?
«Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los Hechos que Dios ha llevado a cabo entre nosotros, según nos transmitieron quienes desde el comienzo fueron testigos presenciales y después recibieron el encargo de anunciar el mensaje».
Nos gozamos leyendo acerca de la iglesia primitiva pentecostal. Muchos han recibido a Jesús en su corazón en la predicación de este potente libro. Muchos han recibido el bautismo del Espíritu Santo al leerlo. El avivamiento pentecostal de este siglo se originó cuando un grupo de hambrientos creyentes se dedicaron a estudiar el libro de los Hechos.
Lo mismo es de importante que se escribiera la historia de las iglesias cristianas del siglo XX y del siglo XXI, si es que Cristo tarda en su retorno a la Tierra. «Los que ignoran la historia están expuestos a cometer los mismos errores del pasado».
Dios sigue haciendo milagros como los hizo con la iglesia pentecostal primitiva: « Y mayores cosas harán». Gracias al pentecostés del presente siglo, la iglesia cristiana ha llegado casi a los últimos rincones del planeta. Y seguirá penetrando el Evangelio de Jesucristo a los continentes de Asia, África, Australia, Europa y América donde hay mucho todavía que conquistar.
«Yo también, excelentísimo Teófilo, lo he investigado todo con cuidado desde el principio, y me ha parecido conveniente ESCRIBIRTE ESTAS COSAS ordenadamente, para que conozcas bien la verdad de lo que te han enseñado». Que importantes palabras de Lucas al comenzar su evangelio sobre Jesús.
Que importante es saber la historia de un pueblo, una nación, tribu, familia o persona. Qué triste es no conocer nuestros orígenes. No saber quién es nuestra madre, abuelita, hermanos, tíos, etc. La primera palabra que el bebé aprende a pronunciar es mamá, luego papá. No saber de dónde venimos es ignorar nuestro pasado. Ignorar los familiares más cercanos es desconocer la procedencia de nuestra existencia.
Lucas nos da el ejemplo al escribir el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos para que tengamos conocimiento del proceder de nuestra fe. Que importante conocer la historia de la Reforma, de los puritanos de Inglaterra, de la implantación de la fe católica en América, de la llegada de los primeros protestantes en América Latina, del crecimiento y expansión de los evangélicos en el continente descubierto por Cristóbal Colón.
Una de las principales bases de una nación es su religión. Así como es su religión así son sus leyes, sus gobiernos, sus relaciones sociales, la mente de sus ciudadanos. Que importante es entonces conocer la historia de la religión de los pueblos.
Gracias a la llegada de los evangélicos a Centroamérica, la Biblia ha sido leída y enseñada en las ciudades y pueblos, cambio la moral de sus habitantes, influyendo notoriamente en sus comunidades para un mejor vivir.
ASÍ LLEGÓ EL PENTECOSTÉS: UN CAPÌTULO EN LA HISTORIA DE EL SALVADOR es un esfuerzo por llevar a nuestro pueblo salvadoreño la historia de los evangélicos pentecostales a tierra cuzcatleca. Así apreciaremos mejor nuestra fe, reconoceremos los esfuerzos de los que pusieron las bases donde se habría de levantar las futuras generaciones evangélicas y podremos proyectarnos hacía el futuro a fin de que la fe dada a los santos pase a las futuras generaciones en una forma más precisa.
UN BOCADO EXQUISITO
Para los amantes de la historia. Para los que quieren saber sobre sus orígenes de sus antepasados. Para los curiosos que quieren saber cómo llegaron los evangélicos a El Salvador y como ha caminado la iglesia evangélica. Ellos sentirán un bocado exquisito al leer este libro.
Es un esfuerzo por esclarecer los Hechos del Espíritu Santo en El Salvador.
Para los estudiantes del Los Institutos Bíblicos será una brújula y base para su futura formación teológica e histórica.
¡Que disfruten ¡
El autor.
PALABRAS DEL AUTOR
En el Palacio de Artes de Santa Tecla, exponían en sus instalaciones la vida y obra de Pedro Geoffroy Rivas (Santa Ana, 16 de septiembre 1908 - San Salvador, 10 de noviembre 1979) fue un poeta, antropólogo y lingüista salvadoreño.. Me gustó la palabra con la que Don Pedro describía su vida: ¡Disparate! Creo mi vida ha tenido decisiones disparatadas: Dejar mi profesión de Contador por la de Predicador del Evangelio. El apóstol Pablo escribió que el evangelio era locura: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la LOCURA de la predicación.” 1 Corintios 1:21
Habiendo vivido seis décadas he tenido la oportunidad de saborear las delicias de la vida: infancia, juventud, adultez…comenzando mi juventud acumulada - 61-.
Entre decisiones disparatadas y acertadas aparece EL SALVADOR Y PENTECOSTÈS. Tiene que ver con el que hacer pensante de mi vida: homo sapiens.
Que estas líneas sirvan de inspiración a escribir sobre este tema, es mi deseo.
Merliot. Julio. 2009
EL SALVADOR
Oración a la Bandera de El Salvador
“Dios te salve, Patria Sagrada
En tu seno hemos nacido y amado;
Eres el aire que respiramos, la tierra que nos sustenta, la familia que amamos,
La libertad que nos defiende, la religión que nos consuela”
Tú tienes nuestros hogares queridos, fértiles campiña, ríos majestuosos, soberbios volcanes, apacibles lagos, cielos de púrpura y oro.
David J. Guzmán
La república de El Salvador, uno de los países más pequeños del mundo en su aspecto territorial -20,749.44 km2- La flora y la fauna en su biodiversidad reinaron en la América precolombina por miles de años sin la presencia de seres humanos. Los cálculos de la presencia en América del hombre van de 10,000 a 200,000 años.
Llegaron los primeros humanos a tierra salvadoreña hace miles de años, sucediendo unos tras otros en su emigración hacia el sur de la América. Entre estas etnias que se establecieron por un tiempo en nuestra patria, se pueden mencionar: Grupo pre maya o arcaico. El grupo Maya, establecido alrededor del siglo I de nuestra era. Abandonó el territorio nacional hacia el siglo VI. Grupo Náhoa- nahuat- formado en sucesivas migraciones que inician los Toltecas, hacia el siglo XI, que termina con la de los últimos Aztecas en tiempos no muy lejano a la conquista. La Arqueología ha sido una valiosa ciencia para orientarnos en nuestro pasado.
A la llegada de los españoles -1524- con Pedro de Alvarado- poblaban El Salvador: Del rio paz al rio lempa los pipiles- grupo nahua-. Del rio Lempa al oriente poblaban los Lencas, pocomanes y Chortis. Se cultivaba en nuestro país en abundancia en aquellos tiempos: Maíz, frijol, cacao, Tabaco. Tenían técnicas propias de cultivo como la irrigación, abono natural, conocimiento de las estaciones. En su población se encontraban alfareros, carpinteros, ingenieros, astrónomos, albañiles, tejedores. Toda una sociedad con sus castas y organización: sacerdotes, guerreros, agricultores.
La mayoría de ciudades, pueblos y cantones que hoy forman nuestro “Pulgarcito de América”, tienen nombres de origen indígenas. A excepción, Santa Tecla, San Vicente y otras pocas ciudades o sitios que los españoles fundaron donde no había población indígena. Los nombres son en su mayoría de origen indígena como Sonsonate, Ahuachapán, Metapan. A otros los mezclaron como las tribus nonualcas que eran tres tribus establecidas en las faldas del volcán Chinchontepec. los españoles les antepusieron los nombres de los tres apóstoles más cercanos al Señor Jesucristo: San Pedro Nonualco, San Juan Nonualco, Santiago Nonualco. Y así hicieron en varios lugares.
Breve Perfil de El Salvador
Desde que Don Pedro de Alvarado cruzó el río Paz con sus 150 hombres de a caballo y a pie en 1524, la formación de una nueva raza comenzó. Han sido casi 500 años de mestizaje. Los españoles se mezclaron con los indios - naturales como se autodenominan los guatemaltecos- Los recientes emigrante árabes, chinos, afro africanos, y de otras partes del mundo, han hecho de la población salvadoreña una mezcla. La raza india pura casi ha desaparecido. Ya no somos indios como nos llamó Cristóbal Colón, creyendo que había llegado a la India.
El Salvador es un país localizado en América Central, 5 con una población de 5.744.113 habitantes.6 Debido a su extensión territorial (20.742 km²) tiene la densidad poblacional más alta de América continental.
El actual territorio de El Salvador, que comprendía, en su mayor parte, la Intendencia de San Salvador, adquirió su independencia de España en 1821 junto a la Capitanía General de Guatemala, y dejó de ser parte de la República Federal de Centroamérica en 1839. Anteriormente, en la época precolombina, buena parte de la zona comprendida al oeste del río Lempa era conocida con el nombre de Cuscatlán, que significa "Lugar de joyas o de collares",7 en lengua náhuatl.
Una guerra civil de 12 años, cuyo costo humano llegó aproximadamente a 75.000 vidas, finalizó el 16 de enero de 1992, cuando el gobierno y la guerrilla firmaron los Acuerdos de Paz que dieron lugar a reformas militares, sociales y políticas.
CAPÍTULO 1
LLEGÁN LOS PRIMEROS PROTESTANTES A EL SALVADOR:
1. MISIÓN CENTROAMERICANA, 1896 2. BAUTISTAS., 1913
1 MISION CENTROAMERICANA
Habiendo sido los españoles los descubridores-1492-, conquistadores y colonizadores
-por más de 300 años- de América Latina era de esperarse que introdujeran su religión:
Iglesia Católica, apostólica y Romana. Así los pobladores de estas lindas tierras después
de ser animistas, politeístas como los Mayas y Aztecas pasaron a adorar a María, los santos
Católicos y a practicar la nueva religión traída desde Europa.
Los primeros predicadores evangélicos tuvieron que sufrir persecución y afrenta en los
primeros esfuerzos de traer a El Salvador la Palabra de Dios, La Biblia como base de una Fe
salvadora y regeneradora de los humanos.
Francisto Pensoti llegó a Centroamérica en 1892 y estableció una agencia bíblica en Guate-
mala, desde donde viajaba a los países centroamericanos. Si bien el no fundó iglesias pero
Preparó el camino para el llegado de los misioneros. Ganaron algunas personas para Cristo,
Despertaron interés en el Evangelio, distribuyeron muchas biblias, tratados y literatura
Cristiana. Penzoti, de origen italiano, trabajo para las Sociedades Bíblicas.
En 1894 en el “Central American Bulletin”, en el que se hallaban detalles del esfuerzo para
plantar una misión en El Salvador bajo la dirección de H, C. Dillon y su esposa, frustrado por
la muerte de ella en el puerto de La Libertad. Esta noticia sirvió como un llamado misionero
para Samuel A. Purdie para venir a El Salvador como misionero.
2 MISION CENTROAMERICANA
Samuel A. Purdie llegó el 14 de Julio de 1896 con la visión de llevar el Evangelio a nuestra
querida patria. El siguiente año se le une a la visión Roberto H, Bender. Ambos misione
ros estadounidenses pertenecientes a la Misión Centroamericana. Junto a los primeros convertidos predicaron en San Salvador y donde el Señor abría puertas: Metapán, Sensunte-
peque, Santa María Ostuma, San Pedro Nonualco, Santa Ana. Para 1908 había 25congregaciones en varias partes del país. En 1910 se hizo otro censo y resultó que para entonces había 69 lugares de predicación con un total de 1018 creyentes.
2 IGLESIAS BAUTISTAS
En el año 1910 la Junta de la Convención Bautista del Norte tomó el acuerto de que Super-
intendente para América Latina, Rev. Lemuel C. Barnes realizara una visita a El Salvador. Fue
enviado al Rev. William Keech, bautista de nacionalidad inglesa, como misionero a iniciar
las tareas en el país. Este misionero conocía la región centroamericana y salvadoreña en
particular, pues se había desempeñado como Superintendente de la Sociedad Bíblica Bri-
tánica de América Central, habiendo llegado en 1901 con el nombramiento de sub- agente
de dicha sociedad. Durante un periodo de más de cinco años Kech actuó como Agente de
la Sociedad Bíblica en El Salvador y fue gran colaborador del Rev. Robert Bender.
Desde 1911 a 1922 Los Keech, junto a colaboradores nacionales realizaron un intenso trabajo.
Contando con la ayuda financiera de los hermanos del Norte empezaron a organizar
algunas congregaciones , lo mismo que que capacitar obreros para el pastorado. La primera
Congregación bautista se organizó en San Salvador en la segunda avenida norte No. 53a Primera Iglesia Evangélica La predicación del evangelio en El Salvador inició formalmente en el año de 1896, al fundarse la primera iglesia de la Misión Centroamericana. A continuación una breve narración de los hechos más relevantes de esa fecha.
En el mes de noviembre de 1895, encontrándose el Hno. Samuel A. Purdie en la reunión
trimestral de la Sociedad de Amigos Abington, en Germantown, Filadelfia, le fue compartido
un ejemplar del “Central American Bulletin”. En él, se detallaban los esfuerzos por plantar
una misión en El Salvador, en el año de 1894. También, fue informado del fallecimiento de
la esposa del misionero H.C. Dillon, en el Puerto de la Libertad y de la muerte del Hno. C.
M. Wilbur, en Nicaragua.
Tal información motivó al Hno. Purdie a escribirle al Revdo. C.I. Scofield, solicitándole con-
sejo y recursos suficientes para venir a El Salvador, bajo el amparo de la Iglesia Amigos de Indiana y así alistarse en las filas de la Misión Centro Americana. Su oferta fue aceptada en
enero de 1896 por el Consejo Provisional de la Misión.
El Hno. Purdie salió de Asheboro el 17 de marzo y llegó a México el 2 de abril, donde per-
maneció por un mes. Asistió a la Junta Unida de las Iglesias Amigos de México. El 4 de mayo
se embarcó para Coatzocoalcos, adonde llegó, tres días después y a Tehuantepec el 8 del
mismo mes.
Por haber ya zarpado el vapor del mes de mayo tuvo que demorarse allí hasta el 2 de julio.
Durante ese tiempo logró traducir del inglés al castellano “The Bible in Picture and Story”.
Se embarcó en Salina Cruz el 2 de julio a bordo del vapor “Barracouta”. El día 4 de julio, fue
transbordado al vapor “City of Panamá” y desembarcó el 12 del mismo mes en el Puerto de
Acajutla, llegando a San Salvador el 14 de julio de 1896.
Al día siguiente logró rentar una pieza en la 1º Calle Poniente, cerca del Hospital Rosales,
donde comenzó a repartir literatura. El 14 de septiembre, rentó una pieza en un lugar más céntrico, donde hizo tres banquillas y anunció cultos por medio del periódico Siglo XX. Sólo
un nicaragüense ebrio acudió. Como no reunió personas en aquel local, el 14 de octubre se cambio a la Calle Concepción, Nº 29, rentando una casa con F.J. Perry: artista, fotógrafo y pintor de retratos.
El 17 de octubre llegó a San Salvador el Hno. Francisco G. Penzotti, italiano, radicado en Uruguay, quien desde 1882 se convirtió en un infatigable viajero de Dios recorriendo a lomo de mula la región andina y luego casi todo el continente americano. Su ministerio fue el de diseminar las Sagradas Escrituras. Du-rante su vida como agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera distribuyó en forma personal 125,000 ejemplares de la Biblia y bajo su dirección circularon más de 2,000, en América Latina.
El 24 de octubre se inició una serie de conferencias en otro local ubicado en la Novena
Avenida Norte, Nº 60. Se logró reunir alrededor de 30 personas. El jueves siguiente se
reunieron 40 personas en el corredor de la casa Nº 29 en la Calle Concepción. Al domingo
siguiente se reunieron 38 personas en la Novena Avenida Norte Nº 60. El 10 de noviembre
el Hno. Purdie se trasladó al local ubicado en la Novena Avenida Norte, Nº 60, haciéndola
su residencia.
Las conferencias siguieron sin interrupción dos veces por semana en dicho local. Aunque
muchas de las personas mostraban atención, aprecio y algunos hasta entusiasmo por lo
que oían, después de asistir dos o tres veces no se volvían a ver más en las conferencias.
El día 1º de noviembre de 1896, el Consejo Provisional aceptó la solicitud del Hno. Roberto
H. Bender de alistarse en las filas de la Misión Centro Americana. Posteriormente, el Hno.
Bender partió de Troy, N.Y. hacia St. Paul, Miami, con el objeto de aprender el castellano. El
23 de febrero de 1897 se embarcó en el vapor “Stillwater” con dirección al Puerto Cortéz,
Honduras. Llegó al puerto el 4 de marzo y se encaminó a Santa Rosa de Copán. Permaneció
Allí, hasta el 29 del mismo mes, fecha en que salió a pie hacia San Salvador.
Llegó a San Salvador el 6 de abril, y rentó un cuarto donde momentáneamente se hospedaba
el Hno. Purdie, en la Octava Calle Oriente e Intersección de la Calle la Chacra. El ministerio
del Hno. Bender abarcó ese año, aparte de servir de ayuda al Hno. Purdie en las conferencias
en la distribución de 132 Biblias, 65 Nuevos Testamentos, 147 porciones bíblicas. Para lograr
esto, tuvo que visitar 28 ciudades y varias pequeñas poblaciones.
El Señor Jesús llamó a su presencia al Hno. Purdie a las 5:20 A.M. del 6 de agosto de 1897.
El 8 de octubre la Sra. Purdie y su hijo se embarcaron de regreso a los Estados Unidos. El
Hno. Joseph Purdie, permaneció en el país para concluir la impresión de himnarios para
los cantos en las conferencias.
El primer domingo de septiembre el Hno. Bender inició la Escuela Dominical con 30 niños.
En noviembre la primera familia recibió a Jesucristo como su Salvador, bautizándosele la
noche del viernes 25 de febrero de 1898, por medio del Hno. Bender. En ese mismo mes
se le unió al ministerio el Hno. Henry L. Carter. Comenzó a expandirse el evangelio a San
CAPÍTULO 2
MOVIMIENTO PENTECOSTAL MODERNO EN EL SALVADOR Y EL MUNDO.
1900- 2012
1 ORIGEN DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS. 1914. USA. 2 NACEN LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR 3 HABLAN EN OTRAS LENGUAS: GLOSOLALIA
El origen del movimiento pentecostal moderno no se puede atribuir a persona determinada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo en lugares diferentes.
Los pentecostales recordamos la noche de la víspera del año nuevo de 1900 como una de las fechas claves de nuestra historia. Fue la primera vez desde la época de la Iglesia Primitiva que el bautismo del Espíritu Santo fue buscado y hallado. El hablar en lenguas fue la evidencia inicial. El evangelio completo comenzó a predicarse en Springs, Missouri, con el bautismo en el Espíritu Santo y la sanidad divina. W.J. Seymour, hombre de color, ministro ordenado fue otro siervo de Dios que recibió la experiencia pentecostal y llevó el mensaje a Calle Azusa, 312, Los Ángeles, Estados Unidos, ahí comenzó un glorioso avivamiento el 9 de abril de 1906. Mientras Seymour predicaba la gente comenzó a recibir el bautismo del Espíritu Santo. Se reían, cantaban hasta que parecían estar llenos de “mosto”. Este avivamiento duró tres años. La gente que llegó era gente sencilla pero que, llenos del poder de Dios regresaban a sus lugares de origen para encender el fuego de Dios, formándose pequeños grupos de predicación que con los meses se convertían en fogosas iglesias pentecostales
El Concilio General de las Asambleas de Dios de los Estados Unidos, surgió como resultado del movimiento religioso que tuvo origen a principios del presente siglo, y que se esparció más tarde con rapidez por todo el mundo.
Una intensa sed espiritual, en virtud de la cual se llevaron a cabo reuniones de oración entre grupos de creyentes de distintas denominaciones, fue una de las características que se evidenciaron a fines del siglo pasado.
Como resultado de las actividades de estos creyentes, se produjeron avivamientos en distintos lugares de Estados Unidos y Europa. Caracterizaba a estos avivamientos un intenso fervor de evangelización y un profundo espíritu de oración.
Así mismo, se daba énfasis a los dones espirituales y a sus operaciones, incluso sanidad divina para el cuerpo y el hablar en otras lenguas, como señal de la recepción del Bautismo del Espíritu Santo. Hechos 2:4. Predominaba asimismo el celo misionero basado en la profunda convicción relativa al inminente retorno del Señor Jesucristo y a la conciencia de la responsabilidad que incumbía a los creyentes bautizados en el Espíritu Santo, de obedecer el último mandamiento del Señor.
El origen del movimiento pentecostal no se puede atribuir a persona determinada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo en lugares difer-entes. Un ministro evangélico llamado Daniel Awrey, recibió el bautismo del Espíritu Santo en su plenitud pentecostal en enero de 1890, en la ciudad de Delaware, estado de Ohio, Estados Unidos de América. Un grupo de creyentes pentecostales realizó una convención en 1897 en Nueva Inglaterra. Más o menos en la misma fecha, se produjo un avivamiento en el estado de Carolina del Norte. En el estado de Tennessee, según declaraciones de Clara Smith, que fuera posteriormente misionera en Egipto, había para el año de 1900, unas cuarenta o cincuenta personas que habían recibido el Espíritu Santo. Ese mismo año, se produjo un avivamiento pentecostal entre un grupo de creyentes de nacionalidad sueca en la ciudad de Moorhead, estado de Minnesota, cuyos resultados se palpan aun en la actualidad. Las Asambleas de Dios debe su existencia primeramente al derramamiento del Espíritu Santo, sobre un grupo de creyentes en la ciudad de Topeka, estado de Kansas, en el año de 1901.
Pequeños grupos de obreros cristianos, procedentes de este avivamiento, se esparcieron por los estados de Kansas, Oklahoma y posteriormente Texas. Fue así que se formaron asambleas de creyentes quienes más tarde se plegaron al Concilio General. Uno de esos grupos comenzó reuniones en la ciudad de Houston, Texas. W.J. Seymour, predicador de color perteneciente al grupo denominado “de santidad”, recibió el mensaje en dicha ciudad, pero antes de recibir el bautismo del Espíritu Santo fue invitado a predicar las buenas nuevas a un grupo de gente de color en la ciudad de Los Ángeles, California. Allí presentó el mensaje pentecostal, de manera que nació la fe en el corazón de los oyentes, realizándose reuniones de oración de intenso fervor.
En el mes de abril de 1906, un grupo de creyentes recibió el Bautismo del Espíritu Santo, en la ciudad de Los Ángeles, acompañado del hablar en otras lenguas. Se comenzó asimismo la distribución gratuita de una revista, de manera que las noticias se esparcieron por todas partes.
Numerosos creyentes, motivados por la sed espiritual viajaron hasta la ciudad de Los Ángeles a fin de comprobar personalmente lo que ocurría. Muchos de los que observaron las manifestaciones de carácter divino y las creyeron, se humillaron ante la presencia de Dios y buscaron recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Otros, endurecieron su corazón y se burlaron. Fue así que mediante la palabra oral y escrita, las noticias se esparcieron por todas partes. Al mismo tiempo, se supo que se había producido manifestaciones similares del Espíritu Santo en muchas ciudades del este y del centro de los Estados Unidos, como También, en el Canadá, Chile, La India, Noruega y las Islas Británicas. Podemos decir que mientras se producía un derramamiento del Espíritu Santo, en la ciudad de Los Ángeles se efectuaban reuniones pentecostales de campamento en la de Ashdond, cerca de Duxbury, estado de Massachusetts. En ambos lugares los creyentes experimentaban el Bautismo en el Espíritu Santo, acompañado de hablar en otras lenguas.
EL MENSAJE PENTECOSTAL SE ESPARCIÓ CON TAL RAPIDEZ QUE RECIBIÓ EL NOMBRE DE MOVIMIENTO.
En virtud de ello, el término “Movimiento Pentecostal” pasó a designar a todos los grupos que recalcaban la recepción del Bautismo en el Espíritu Santo, acompañada del hablar en otras lenguas, según inspiración divina. Era inevitable, sin embargo, que surgieran diferencias de opinión con respecto a doctrinas y prácticas, porque aquellos que pasaron a formar parte del nuevo movimiento carecían de autoridad ejecutiva y de organización central que determinaría la política a seguir.
En virtud de esta sentida necesidad, la cual era aparente a todos, un grupo de ministros pentecostales representativos, decidió solicitar la formación de un Concilio General, según el modelo del Concilio del que se nos habla en el capítulo 15 del libro de los Hechos, a fin de que unificará y estableciera normas con respecto a las enseñanzas y prácticas del movimiento.
El pedido fue elevado por el Revdo. E. N. Bell y un grupo de asociados. El Revdo. E. N. Bell, ejercía las funciones de director de la revista mensual independiente denominada, “Word and Witness” (Palabra y Testimonio) que se publicaba en la ciudad de Malvern, estado de Arkansas. En respuesta a la solicitud mencionada, el primer Concilio se reunió en la ciudad de Hot Springs, Arkansas, desde el 2 hasta el 12 de abril de 1914. La mayoría de los que apoyaron la convocatoria procedían de los primeros grupos pentecostales del Centro Oeste de los Estados Unidos, más bien que de Los Ángeles.
Asistieron al primer Concilio unos trescientos ministros y delegados, aproximadamente, procedentes de iglesias pentecostales independientes de todo el país. La creación del Concilio no obedecía al deseo de crear un cuerpo eclesiástico que asumiera la jurisdicción sobre las iglesias pentecostales libres, sino más bien para estrechar los vínculos de la unidad cristiana y establecer bases bíblicas para la comunión, trabajo y actividades en favor de la extensión del reino de Cristo.
2 NACEN LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
El origen del movimiento pentecostal moderno no se puede atribuir a persona determi-
nada alguna, pues existen evidencias de derramamientos simultáneos del Espíritu Santo
en lugares diferentes.
Los pentecostales recordamos la noche de la víspera del año nuevo de 1900 como una de
las fechas claves de nuestra historia. Fue la primera vez desde la época de la Iglesia Primi-
tiva que el bautismo del Espíritu Santo fue buscado y hallado y el hablar en lenguas fue la Pentecostales de evidencia inicial. El evangelio completo comenzó a predicarse en Springs, Missouri, con el bautismo en el Espíritu Santo y la sanidad divina. W.J. Seymour, hombre de color, ministro ordenado fue otro siervo de Dios que recibió la experiencia pentecostal y llevó el mensaje a Calle Azuza, 312, Los Ángeles, Estados Unidos, ahí comenzó un glorioso avivamiento el 9 de abril de 1906. Mientras Seymour predicaba la gente comenzó a recibir el bautismo del Espíritu Santo. Se reían, cantaban hasta que parecían estar llenos de “mosto”. Este avivamiento duró tres años. La gente que llegó era gente sencilla pero que, llenos del poder de Dios regresaban a sus lugares de origen para encender el fuego de Dios, formándose pequeños grupos de predicación que con los meses se convertían en fogosas iglesias pentecostales.
PENTECOSTÉS EN EL SALVADOR
De aquella explosión espiritual en la calle Azusa y otros lugares, salieron hombres encen-didos con el poder del Espíritu Santo a diferentes países. Federico Ernesto Mebius fue uno de estos varones de Dios, que había sentido un llamamiento especial para ministrar en América Latina. El Hno. ingresó al territorio salvadoreño en 1906 y comenzó sus operaciones evangélicas en Ciudad Delgado, luego pasó a Monserrat y finalmente por medio de otros creyentes, llegó a un lugar que había de convertirse en el Aposento Alto Salvadoreño: Las Lomas de San Marcelino, Cantón de Coatepeque, Santa Ana, en donde se organizó la Pri-mera Iglesia Pentecostal.
Este aguerrido misionero canadiense era el líder que todo lo creía en el Espíritu Santo y decía que sin el Espíritu, todo era hojarasca y que no hay santidad sin el Espíritu, y que sólo hay victoria a través del Espíritu Santo. Así creía él.
El Hno. Federico se casó con una salvadoreña y procrearon 8 hijos, murió en 1945 y sus restos mortales descansan en el Cementerio de Santa Tecla.El avivamiento de las Lomas de San Marcelino vino a ser el comienzo de la obra pentecostal en El Salvador, la que durante unos 15 años no tuvo organización eclesiástica formal.Incluso no tenían pastores, sino que eran gobernados por un grupo de ancianos entre los cuales sobresalía un líder; quien a veces se convertía en caudillo de grupo. De aquel avi-vamiento se formaron grupos siendo los más sobresalientes: El Congo, Quezaltepeque, El Guayabo, Armenia y otros.
Los cultos no tenían orden alguno. El que llegaba primero comenzaba a cantar y los demás que iban llegando se unían al canto. La predicación se hacía entre varios. Cuando se oraba el Espíritu Santo se derramaba: Había danza, profecía y manifestaciones del Espíritu Santo. El culto se alargaba hasta pasadas horas de la noche. A las reuniones de Lomas de Marcelino asistió Francisco Ramírez Arbizú quien habría de convertirse en figura histórica de las Asambleas de Dios. Entre Arbizú y Mebius nació una gran amistad.
Mebius instó a Arbizú a viajar a los Estados Unidos para conocer más de las Asambleas de Dios y así enseñar a los grupos pentecostales nacionales. Arbizú era dueño de una zapatería en Santa Ana y como el costo del viaje era elevado él tuvo que vender su negocio para ir de viaje.
UN VIAJE HISTÓRICO DE FRANCISCO ARBIZÙ
El Hno. Francisco Arbizú nos relató: “Llegó a mis manos la revista “Luz Apostólica”, editada en San Antonio Texas, por Henry C. Ball. En esta revista se veían las fotografías cuando iban a hacer los bautismos a los ríos como estaban organizadas las iglesias pentecostales con pastores y misioneros en el norte. Esto despertó curiosidad e inquietud en mí de que la obra pentecostal de El Salvador fuera como en el norte”.
“Yo tenía un taller de zapatería algo fuerte, donde tenía quince operarios y lo vendí para poder sufragar los gastos de mi viaje a los Estados Unidos. También colaboraron para mi viaje otros hermanos pentecostales que tenían interés en el progreso de la obra, siendo el-los: Anacleto Torres, Crecencio Zalazar y J. Navas. Viajé en el primer recorrido que hacían los automóviles hacía Guatemala, en el mes de septiembre de 1926. De la Ciudad de Guatemala viajé a Puerto Barrios y de ahí en un barco bananero a Nueva Orleans; luego me conduje en ferrocarril a San Antonio Texas”.
“Llevaba conmigo la dirección del Hno. Henry Ball, a quien le comunique el propósito de mi viaje, pero él no me dio esperanza alguna.De San Antonio Texas, me vine a la ciudad de México, sin saber que allí se iba a llevar a cabo una gran convención; era la décima convención de las Asambleas de Dios de México. David Ruezca me instó a esperar esta convención, donde habrían oportunidades de conseguir ayuda. Le conté al Hno. David Ruezca de la obra pentecostal en El Salvador, y él compartió con otros pastores, de modo que cuando llegó la convención fue fácil persuadir a los hermanos a ayudarnos”. El Hno. Francisco regresó optimista a El Salvador.
Para 1927 llegó el misionero Jorge Blaidel a inspeccionar la naciente obra pentecostal de El Salvador, y junto al Hno. Arbizú visitaron los grupos establecidos, convocándolos a una reunión en Lomas de San Marcelino, un cantón del Congo, departamento de Santa Ana; aquí se extendieron las primeras credenciales a los pastores.
Blaidel regresó a los Estados Unidos y dio su in-forme favorable acerca de las iglesias “Libres” en El Salvador, y pedía su incorporación a las Asambleas de Dios.
En su segundo viaje Arbizú es ordenado sin ser bautizado en agua, el 18 de noviembre de 1927 y da informe del progreso de la obra; aquí se entrevista en San Antonio Texas con los Hnos. Williams, quienes le hacen preguntas acerca de El Salvador y dicen estar dispuestos a trabajar en nuestro país por el Señor.
Federico Ernesto Mebius no se incorporó a las Asambleas de Dios con la llegada de los misioneros, sino que continúo trabajando con los grupos “libres”. Así varios hermanos prefirieron trabajar independientemente tomando el nombre de Apostólicos, Apóstoles y
REUNIÓN DE PASTORES Y DELEGADOS: LA CONFERENCIA ANUAl
Los pastores se reúnen una vez al año, junto a los delegados de las iglesias para tratar los asun-
tos relacionados con la obra de Dios. También asisten a esta reunión los Presbíteros de distrito, de zona y el Comité Directivo. A estas reuniones que duran cinco días y que se celebran la primera semana de enero se les llama conferencias. La primera conferencia se llevó a cabo en la Ciudad de Ahuchapán en el mes abril de 1930. Se elige primer Superintendente al Hno. Rafael Williams y Secretario - Tesorero al Hno. Francisco Ramírez Arbizú. En 1931 la reunión anual de la obra se llevó a cabo en Santa Ana. En 1933, en Quezaltepeque. De 1934 a 1937 en diferentes lugares. En 1938, en el cantón El Tinteral, Ciudad Arce.
UNA IGLESIA MODELO POR MUCHOS AÑOS:
TEMPLO BETEL, SANTA ANA
Después de comprar el terreno para el Instituto Bíblico en Santa Ana en 1937, se compró otro
terreno anexo de 1300 V2 donde se construyó el hermoso Templo Betel que por mucho tiempo fue el centro de operaciones de la misión.
Fue la iglesia modelo de las Asambleas de Dios.Antes de construirse el templo, ya estaba una pequeña congregación que alquilaba el local para congregarse. Al construir el templo, ésta congregación vino a estrenar el nuevo local.
Esta iglesia estuvo muy familiarizada con los estudiantes del instituto. En el templo se hacían
devocionales de los estudiantes y las Conferencias Anuales. Hno. Pio Quinto Flores, José Irene Granados, José Gustavo Galdámez, fueron de los primeros pastores. Hno. José Fidel Amaya, Abel Cruz, Juan Evaristo Martínez, Cornelio Lemus, Marcos Amaya son de los siervos que pastorearon el Templo Betel, en los últimos años. La mayoría de estos siervos formaron parte, por muchos años, del Comité directivo de las Asambleas de Dios.
APOSENTO ALTO SALVADOREÑO
El pentecostalismo en El Salvador tuvo mejor recepción en el campo que en la ciudad.
Cuando se convertía un bachiller al evangelio era una gran noticia entre los pastores de que
un profesional se había convertido. Al preguntar a los pastores qué profesión u oficio tenían
antes que el Señor los llamara nos dicen: Peluqueros, campesinos, obreros, zapateros(como
el Hno. Arbizú, fundador), pescadores, artesanos, soldados.
El deseo de llegar a San Salvador con el mensaje pentecostal fue una gran visión de mis-
ioneros y nacionales. Se hizo esfuerzos enviando estudiantes con literatura a evangelizar
la capital. Durante la década de los 40 no se obtuvo resultado alguno sino conversiones
individuales y uno que otro grupito aislado que se congregaban.
LOMAS DE SAN MARCELINO: CERRO VERDE. SANTA ANA
La carretera que va de Santa Ana a Sonsonate, vía Cerro Verde,,lago de Coatepeque, tiene
vistas panorámicas bellas: El volcán de Santa Ana y muchos cafetales. Eñ Cerro Verde, lu-
gar turístico donde se construyó el Hotel de la Montaña para atraer turistas extranjeros. Se
aprecia el volcán de Izalco en erupción. Los que lo vieron nos cuentan que fue algo bello.
Dos kilómetros después de desviarse hacia el Cerro Verde, a 5 kilómetros de hotel de mon
taña del Cerro Verde. se encuentran Las Lo-mas de San Marcelino, Cantón de el Congo,
departamento de Santa Ana. Aquí en la campiña salvadoreña tuvo su origen el avivamiento pentecostal que llegaría a todos los departamen-tos de El Salvador. Una década (1930-1940). Las Asambleas de Dios fueron peregrinos en los mesones y casas de alquiler para sus oficinas
centrales e Instituto Bíblico. En 1940 ya se encuentra con el edificio propio en la Ciudad
de Santa Ana, que se convirtió por 28 años en el centro de operaciones de las Asambleas
de Dios.
OTRO SALTO: SANTA ANA
La visión de nacionales y misioneros luego de Santa Ana era llegar a la capital, San Salvador.
Para 1948 se cuenta ya con la Iglesia de las Asambleas de Dios en calle Concepción, San
Salvador. “Elim” es su nombre y por varios años estuvo alquilando local para la predicación.
Pastores de ésta iglesia fueron: Froilán Huezo, José Felix Trejo. Un gran paso se da en San
Salvador con la compra de un terreno con una casa estilo de campo en la 2º Avenida Norte
Nº 1617, lugar donde esta hoy el Centro Evangelístico (esto en 1950). Para 1956 la Iglesia
Elim cuenta con 35 miembros y 50 personas de asistencia a los cultos. Desde Santa Ana
viajan constantemente los obreros para apoyar esta obra. Melvin Hodges, Francisco Arbizú,
Gustavo Gáldamez, esperan la llegada de un avivamiento que sacuda a la capital.
El tiempo de Dios para San Salvador llega en los meses de enero a abril de 1956, cuando
llega Ricardo Jeffrey, siervo de Dios, ungido con el poder del Espíritu Santo. La campaña de
salvación y sanidad divina se lleva a cabo en la colonia la Rábida donde el poder de Dios
se hace manifiesto obrando portentosos milagros de sanidad divina. Centenares de almas
aceptan al Señor Jesucristo como Salvador de sus almas.
Como resultado de aquella primera campaña que el Hno. Jeffrey llevo a cabo, la iglesia Elim
quintuplicó su asistencia y varias iglesias se fundaron en la capital, pudiéndose mencionar
las siguientes: Barrio Lourdes, Cuscatancingo, Barrio la Vega y Barrio San Jacinto.
Aquella casita donde predicaba la iglesia Elim fue demolida, pues los hombres de Dios,
líderes de la obra de aquellos días, tenían visión de que Dios iba a ser algo especial en San
Salvador. La idea de hacer de esta iglesita un centro de expansión evangelística para toda
la capital persistía en el corazón de los líderes.
Para 1960 se colocaba la armazón de hierro para la construcción de un templo mucho más
grande. Estos trabajos eran supervisados por el Hno. Rafael Williams.
El Presbiterio General acordó, en vista de la fuerza que había tomado la iglesia Elim, nombrar
un pastor que fuera un misionero estadounidense. Esta decisión trajo el rompimiento de la
iglesia. De 400 miembros quedaron solo 150 miembros. El resto de hermanos siguió a su
pastor anterior, Hno. Felix Trejo, quien siguió predicando en un local alquilado.
Por 8 meses Gilberto Marrero pastorea la congregación hasta que en noviembre de 1960
toma el pastorado de la iglesia el Hno. Juan Bueno; pero ahora ya no con el nombre de Elim
sino con el nombre de Centro Evangelístico.
3 HABLAN EN OTRAS LENGUAS: GLOSOLALIA
La Glosolalia - hablar en lenguas por inspiración divina - fue una de las características de la iglesia
primitiva. La presencia del Espíritu Santo en el nacimiento y extensión de la iglesia en los prim-eros siglos fue una experiencia que los nuevos creyentes disfrutaron. El primer derramamiento
lo encontramos relatado en el Libro de los Hechos 2:1-4. Luego los creyentes de la Ciudad de Samaria experimentaron esta bendición. Hechos 8:14-19.
Los gentiles en la casa de Cornelio fueron también beneficiados con esta experiencia, Hechos 10:44-48.Por último el Libro de los Hechos capítulo 19:1-7, nos narra de los discípulos de Efeso, quienes re-cibieron el Espíritu Santo cuando pablo les impuso las manos.
En tres de los cuatro casos anteriores, se nota, que al recibir el Espíritu Santo, los creyentes
hablaron en lenguas:
“Y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” Hechos
2:4. “Los oían que hablaban en lenguas” Hechos 10:46. “Y hablaban en lenguas y profetiza-
ban”. Hechos 19:6.
En el transcurso de los siglos esta manifestación espiritual en los creyentes desapareció,
siendo a fines del siglo pasado y principios de éste, que Dios restablece pentecostés, habi-
endo derramamientos simultáneos en varias partes del mundo.
En los Estados Unidos se convocó una convención en la Ciudad de Hot Springs, Arkansasen 1914. Asistieron 300 ministros y delegados de Los Estados Unidos de América. que
representaban algún grupo de hermanos que habían recibido el Espíritu Santo. De esta
convención nació el Concilio General de las Asambleas de Dios en los Estados Unidos. En
El Salvador fue en las Lomas de San Marcelino, junto a la carretera que conduce al Cerro
Verde, en Santa Ana; donde se originó un derramamiento del Espíritu Santo, en las primeras
décadas del presente siglo; dando origen a la primera iglesia Pentecostal Organizada de El
Salvador: Las Asambleas de Dios (1930).
Hoy, después de mas de 70 años de predicar el evangelio completo, las Asambleas de Dios
cuentan con mas de 1200 iglesias extendidas en los 14 departamentos de El Salvador . En
la actualidad se sigue dando énfasis a la experiencia pentecostal de los nuevos y antiguos
creyentes en el hablar enotras lenguas y en las manifestaciones de los dones espirituales.
Estos son manifestados en los servicios de adoración, vigilias y actividades espirituales de
las iglesias en todo el país.
Compartimos con los lectores la experiencia de recibir el bautismo del Espíritu Santo, con
la señal inicial de hablar en otras lenguas, según lo relatan los siguientes hermanos:
“Me encontraba orando con las hermanas cuando comencé a sentir que se me dormían
los pies de una manera extraña, a pesar de ello sentí que era algo agradable lo que me
estaba sucediendo: el hormigueo me fue subiendo hasta la cintura, a los hombros y luego
a la cabeza. Se me durmió la lengua, pero no hablé otras lenguas. Nos levantamos de orar
y seguía el mismo hormigueo. Me dirigí a mi casa y cuando llegué, todavía lo mismo, mo-
mento después todo pasó y no volví a sentir esa sensación. Un día viernes en que el Hno.
Francisco Repreza, mi pastor, iniciaba una hermosa vigilia, recuerdo que desde que entre a
la capilla comencé a sudar y a llorar, en el segundo culto de la vigilia no me sucedió nada,
sino hasta el tercer culto: Me hinqué a orar porque algo comenzó a llenar mi vida. Me ar-
rodillé postrado en tierra y lloré con todo el corazón. Una cosa extraña sucedió: Todo mi
cuerpo comenzó a hormiguear y me temblaban los pies. Quise detener ese temblor con
las manos y el temblor se me pasó a las manos, y luego me tembló el hombro mientras yo
decía: “Gloria a Dios”.
La lengua se me durmió totalmente y comencé, por primera vez a hablar en otras lenguas,
de una manera sobrenatural como nunca lo había hecho.
“Recuerdo que eran casi las cuatro de la mañana cuando me levanté; todavía sentía lo mismo
y al salir de la vigilia continuaba llorando de manera que sentía que no ponía los pies sobre la tierra. No podía cantar los coros o ponerme a orar y comencé a danzar hasta sudar y mojar
toda mi ropa. Tenía visiones a montones y en mí se desarrollaba el don de la sabiduría: El
discernimiento del Espíritu. Desde ese día siempre he tenido experiencias con el Espíritu
Santo. he visto en mi ministerio manifestarse los dones del Espíritu Santo, y creo que no
fueron los ayunos los que me hicieron sentirlo, sino que Dios en su gran misericordia”.
Israel Gutiérrez
“Llegué al templo muy temprano y comencé a orar con la familia del pastor mientras más
hermanos seguían llegando de repente, vino una cosa caliente que sentí que la casita de
oración era como un horno, pero era algo agradable en aquel lugar. En ese momento, la
esposa del pastor, una señora muy consagrada al Señor; comenzó a danzar de rodillas hasta
el altar donde me encontraba orando, ella impuso las manos sobre mi cabeza y me estremecí
por la forma en que sentía la presencia del Señor. Luego vi que del techo se desprendió una
bola de fuego, que literalmente bajaba hacia mi cabeza. En ese momento me levanté y fui
afuera porque sentía temor. Yo no sabía cual era verdaderamente la experiencia de hablar
en lenguas y esa noche solo fue de llorar en el culto.
Después que terminó el culto, platiqué con el pastor y su esposa y les conté lo que había
pasado en mi vida; ellos me dijeron que estaba siendo ungido y que no me hubiera le-
vantado, sino que hubiera seguido clamando. Ya en mi casa quise volver a llorar y poder
recibir al Espíritu Santo. Nuevamente el domingo llegué dispuesto a recibir el Espíritu Santo
teniendo una verdadera orientación, pero no pude lograrlo. El día lunes de oración clamé al
Señor y unos hermanos pusieron sus manos en mí y volví a sentir aquel ambiente agradable,
de repente salían palabras extrañas de mi boca y fue una alegría, sentí fuerzas para seguir
adelante. Fue en ese momento donde sentí el impulso de salir a la obra…”
Pastor de Guazapa.
“Estaba confiado y pensaba que iba a predicar un buen sermón esa noche. Habían muchos
hermanos y amigos esa noche. Llegó el momento del mensaje. Oraron por el mensaje y
luego me entregaron el púlpito. Todavía tenía el sermón en mi mente, pero tuve una gran
sorpresa esa noche; solo di tres pasos hacia el púlpito y esa fue la distancia suficiente para
olvidar todo.
Cuando llegué al púlpito no llevaba nada en mi mente, me afligí mucho porque la gente
esperaba el mensaje y yo no tenía nada, ni siquiera el texto base para mi sermón. En ese instante clamé al Señor y le pedí perdón por mi actitud. Dios mismo me enseñó al texto
y comencé a predicar. Yo decía palabras que no estaban en mi mente. El Espíritu Santo
hablaba por mí y la iglesia confirmaba todo lo que decía. Había mucha conmoción por mis
palabras. Cuando habían transcurrido unos cinco minutos, el Espíritu Santo me llenó: Sentí
como una carga eléctrica en todo mi cuerpo, sentía que mi lengua decía palabras como si
se había enredado y comencé a hablar en lenguas y recibí el bautismo en el Espíritu Santo.
Por momentos decía bien y podía controlar las palabras, y por momentos no. Cuando el
Espíritu Santo me dejó en mi estado normal, me di cuenta que había predicado más de
cuarenta minutos. Quedé muy satisfecho, porque la iglesia recibió el mensaje que Dios
tenía para esa noche. Esto sucedió el mes de marzo de 1962.
Jorge Alberto Fuentes
Esta experiencia tan singular y especial, también es para usted recordemos las palabras del
Señor “Porque para vosotros es la promesa (el Espíritu Santo) para nuestros hijos, y para
cuantos el Señor vuestro Dios llamare…Busque ser lleno del Espíritu Santo, y entonces no
será el mismo creyente, será un cristiano de poder y fiel testigo del evangelio.
.
BAUTISMOS EN EL ESPÍRITU SANTO EN CAMPAMENTO JUVENIL
Fuimos al campamento en Garita Palmera. Estuvo muy bendecido. Varios recibieron la
promesa y hablaron en otras lenguas. Estuve a punto de recibirla. Salimos agosto 3. Llegamos a las siete y media de la noche. Estaban carretas esperándonos para llevar las maletas. Nosotros nos fuimos a pie. Salimos a la playa bien mojados pues se vino una tormenta fuerte. Caminamos y caminamos por la playa; parecía que nunca lle-garíamos. Alguien gritó: ¡debemos orar! Y allí en la playa, bien mojados, oramos de rodillas.
Pedíamos se calmara el agua. Podíamos vernos los rostros unos con otros sólo cuando un rayo caía y alumbraba la playa y a todos los hermanos. Empezamos a sentir la presencia del Señor en una forma maravillosa desde la primera oración. Luego seguimos caminando. Ya el frío se dejaba sentir. Mis dientes sonaban como maracas por el frío. Mis zapatos llenos de agua. Alguien dijo: ¡aquí es! ¡Qué descanso! Las maletas ya se encontraban allí pero mojadas.
Mi hamaca se mojó por lo que tuve que dormir en la arena. Llegaron los otros hermanos que venían detrás de nosotros y como pudimos amanecimos.
A pesar de todo no sentimos rendimiento. Hicimos el culto matutino en la playa a las seis de la mañana. Desayunamos. Después las clases: Relaciones Humanas, Espíritu Santo, Noviazgo Cristiano, Sexo, etc. Por la tarde nos quedaba libre para bañar, jugar fútbol, ir a navegar o dormir. Sinceramente yo creí que el Espíritu Santo no se iba a manifestar al ver
La alegría juvenil, pero fue al contrario. ¡Qué bendición! En el culto de la noche comenzó a dirigir Tenorio y él llegó un momento cuando ya no pudo seguir hablando pues cayó ar-rodillado ungido de la presencia del Señor. De ahí para allá el Espíritu Santo tomó el tiempo
y comenzó a bautizar a los jóvenes. Era un día de pentecostés. Me imagino como cuando los apóstoles recibieron esta bendición en el Aposento Alto según Hechos 2. Unos lloraban, otros gritaban de alegría. Algunos quedaron en la presencia del Señor tirados en la arena.
Todo era alabanza y adoración. Nos dormimos esa noche a las 12 ó 1 de la mañana. Fue una noche gloriosa parecía como que fuéramos locos en aquella gritería. Dice la Biblia que las cosas de Dios son locura a los que se pierden. En las dos noches siguientes el Señor siguió manifestándose en una forma maravillosa. La última noche fue la fogata: se hizo un fogón y todos los campistas estabamos alrededor. Cada uno pasó a dejar un pedazo de madera en señal de que nos queríamos consagrar a Dios. El fuego representaba el Espíritu Santo quemando nuestras vidas. El sábado regresamos con las maletas en las carretas y nosotros por la playa.
Realmente fue algo maravilloso ver cuántos jóvenes (iban dos buses) no hablaban de otra cosa si no era del poder de Dios.
El domingo por la mañana fue una gran sorpresa cuando estábamos todos en el devocional en el Centro Evangelístico. El culto se desarrolló lo normal sintiéndose la dosis especial que los jóvenes tenían el poder de Dios. Cuando el predicador, Hermano Cristóbal Ramírez, iba a comenzar la introducción de su sermón muchos jóvenes comenzaron a bajar del balcón y se iban a orar al Aposento Alto, cuarto especial para orar. A Medida que iban llegando al Aposento Alto, se iba oyendo aquella bulla. El Predicador dijo: “. . .realmente yo no soy quien va a impedir la bendición de Dios, ya no sigo el mensaje y los que quieren ir a orar con los jóvenes, vayan. . .” Hasta allí llegó el Culto Devocional y algunos se levantaron para orar en el Aposento Alto y otros se fueron al altar. Muchos recibieron el poder de Dios y hablaron en otras lenguas según el Espíritu Santo les daba que hablasen. Pasaron varias horas y la gente orando. Muchos salieron sin poder hablar pues se enronquecieron. ¡Dios Guardado
Garita Palmera-Playas- Ahuachapán. 1971
CAPÍTULO 3
OBREROS DE DIOS SALVADOREÑOS: ANTORCHAS ENCENDIDAS:
1. JUAN ALBERTO BENAVIDES, 2. JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO. 3. VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL 4. JULIO CÉSAR PÉREZ. RELEVO DE LIDERAZGO. . 5. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR. 6. JOSÉ GUSTAVO GALDAMEZ5. 7 FROILAN HUEZO
Dios usó en la reforma del siglo XVI a hombres ilustres como Lutero, Calvino, Erasmo, etc. En cambio en el derramamiento del Espíritu Santo de este siglo Dios usó a hombres de pocos estudios, algunos de ellos apenas estudiaron unos pocos grados de primaria, pero que entregaron sus vidas en las manos de Dios y el Señor los convirtió en gigantes, multiplicando sus talentos. Estos hombres se metieron entre matorrales, cruzaron cantones, valles y pueblos de El Salvador encendidos de el poder de lo alto para anunciar las buenas nuevas de salvación a las almas pérdidas. Nada los detuvo: Ni la persecución, ni la escasez económica; ellos confiaron que Dios proveería y así fue. Podemos mencionar entre estos hombres a:
1 JUAN ALBERTO BENAVIDES
Nació el 19 de mayo de 1920, en un sector rural: Uluazapa, San Miguel. A los 8 años conoció a Jesucristo y desde esa edad comenzó su entrega progresiva al ministerio de la Palabra. Sus aguas bautismales las recibió en una confraternidad de El Tinteral en 1938. Experimentó el bautismo del Espíritu Santo en 1945, cuando tenía 25 años de edad y pastoreaba su segunda iglesia: La de Ciudad Barrios. Contrajo matrimonio el 9 de septiembre de 1945 con la Hna. Blanca Isabel Alas, procreó ocho hijos, incluso entre sus hijos hay dos esposas de pastores. Todos conocen Jesucristo. Fueron mucho los cargos que ostentó el Reverendo Juan Alberto Benavides Sosa; pero lo que más le interesaba era su familia, y por ende
2 JOSÉ MARÍA BERMUDES: DEL CAMPO AL PÚLPITO
José María Bermúdez es uno de los obreros más antiguos de las Asambleas de Dios. Nació el 1º de abril de 1909, en la ciudad de Quezaltepeque y procreó 12 hijos con su esposa, Elena Linares. Hermano Chema sirvió al Señor por más de 60 años. He aquí su relato:
“Fui un huérfano. Mi padre falleció cuando yo tenía un año de edad. Mi madre tam-bién se fue y me dejó con mis abuelos. Al fallecer ellos me quedé con unos tíos.
Asistí a la escuela pocos meses, y a los diez años comencé a trabajar en un beneficiode café. Ahí, en un incendio, tuve un accidente y me quemé gran parte del cuerpo. Perdí la oreja derecha y quedé cicatrizado para toda la vida”.
“Ya muchacho, cuando los cultos eran libres asistí casi por seis meses, pero no me convertí. En esos días se iniciaba la labor de las Asambleas de Dios en El Salvador y para conocer, la obra pentecostal realizada, vino al país el misionero Enrique C. Ball a Quezalte-que. Ese día se bautizaron 22 hermanos y organizaron la iglesia de esa localidad; colocaron al primer pastor y diáconos. Fue entonces cuando el Señor llamó a mi puerta. Pues ese día desde muy temprano, sentí algo extraño en mi corazón. No asistí a los bautismos porque tenía trabajo de gran responsabilidad y era día de pago. En la tarde cuando regresé del trabajo me preparé para ir al culto. Los de la casa no creían que iba al culto, pues yo era muy mundano; no tenía a nadie ni nada que me detuviera y era absoluto. Esa noche acepté a Jesucristo.
El culto ya había terminado y el Hno. Ball saludó a todos los asistentes. Cuando llegó frente a mí, me dirigió una pregunta: ¿Quieres ser soldado de Cristo? Yo contesté: ¡Sí ¡quiero! El Hno. pronunció un fuerte ¡Aleluya!, oró por mí y sentí que el Señor circuncidó mi corazón. Ya no sentí el deseo de practicar aquellas cosas que en mi corazón estaban arraigadas: Cigarros, naipes, dados.
Al mes, me bauticé en aguas sin doctrina porque no había reglamento local. Luego al año ya era diácono y recibí el bautizo en el Espíritu Santo. En 1931 asistí por tres meses al primer estudio que nos dio el Hno. Williams. El siguiente año fui a Santa Ana a estudiar mí segundo año y posteriormente regresé a mi iglesia para trabajar como diácono, secretario Y maestro de Escuela Dominical”.
En 1934, el Hno. Arbizú era Superintendente Nacional de la obra y me buscó para llevarme a mi primer campo de predicación en el Departamento de Jutiapa, valle de Hor-cones, Municipio de Atescatempa, en la República de Guatemala, lugar donde estuve solo dos meses debido a problemas de migración. El Hno. Ramón Bruno ya tenía seis meses de predicar en Atescatempa y juntos tuvimos que abandonar Guatemala y regresar al país.
¿Veinte años tenía yo, en 1929 cuando acepté ser soldado de Cristo en las Asam-bleas de Dios, desde entonces soy miembro de tan magna obra. En esos tiempos la obra evangélica era diferente.
Todo era desfavorable: La mayor parte de las iglesias no tenían templos, las confe-rencias se realizaban bajo enramadas, no tenía edificio el instituto bíblico, ni trastos para los alimentos. Los estudiantes llevábamos de nuestras casas: plato, cuchara, taza y cama. No había pupitres y los que tuvimos fueron hechos de cajones viejos por el Hno. Rafael Williams quien también hizo hamacas de manta “dril”. Para bañarnos íbamos a un pequeño río y los sábados nos mandaban a visitar las iglesias a pura “infantería”, para regresar al día lunes. En 1937 todavía se alquilaba el local para albergar el instituto bíblico. Para 1940 con-tando ya con el edificio del instituto en Santa Ana graduamos seis alumnos, de los cuales a la fecha muchos pasaron ya a la presencia del Señor.
“Donde estuve de pastor”. “Nunca estuve conforme en predicar solo en el templo sin llevar el evangelio a los campos blancos. Me causa gozo cuando visito algunos de aquellos campos, que ahora son fuertes iglesias, bien organizadas, tales como El Tinteral y Ciudad Arce”. Predique en las Costas del Bálsamo, Guascorán y Oriente.
Además de esos lugares, el Hno. Bermúdez también ha servido al Señor realizando su labor de pastor en el Pinalito, San Jorge, El Congo, Las Lajas, y otras poblaciones. Cuando estuvo de pastor en La Palma, Chalatenango, fue a Honduras en la gran comisión y durante 28 Años de ministerio.
3 VÍCTOR BASIL DAHER: EVANGELISTA APÓSTOL
Víctor Basil Dagher, conocido evangelista, quien ha celebrado muchas campañas a lo largo y ancho de nuestro país. Además, tenido que ver con la fundación de más de 200 iglesias según sus propias palabras. A continuación su testimonio: “En el año de 1902, el 8 de septiembre, su servidor nació en Belén, Palestina, fue el tercer hijo de la familia. Mi padre se llamaba Basilio Kalil Basil y mi madre Hanna Daher de Basil.
La familia de mi mamá son descendientes de San Mateo y han venido conservando el evangelio de generación en generación. Mi padre fariseo de fariseos, hablaba 10 idiomas y 7
dialectos. Durante la Primera Guerra Mundial, en 1914, tuvo que ir al frente con el mariscal Von Gerderson. Mi mamá creyó que él no iba a regresar del frente y reconcilió con el Señor en la Iglesia Luterana. Mis hermanos y yo fuimos bautizados en dicha misión. Regresó mi
papá y luego tuvimos que seguir el judaísmo, pero en mi quedó sembrada la semilla del evangelio. Luego nos fuimos para Managua, Nicaragua, pero no le gustó a mi papá y nos venimos a El Salvador. Emprendí una fábrica de camisetas, calcetines, cintas de zapatos, trencilla y encajes. Luego empecé a asistir a algunas congregaciones: La Apostólica, donde el hermano Pilar Calderón. Me di cuenta que yo no era nada según el evangelio que aquí en El Salvador se practicaba, porque fumaba, tomaba toda clase de licor, practicaba la mundanalidad. Siempre insistía buscando la manera de estar en el evangelio, pero los amigos me inducían al mal y como en la denominación que acepté desde el pastor, diáconos y ancianos hacían lo mismo, para mí no era extraño imitarlo.
En 1946, se me invitó a una reunión en La Garita, en la Asamblea de Dios que se llamaba “Elim”. Posteriormente me encontré con el hermano Francisco Arbizú y me dijo: “Que privilegio sería para nosotros tener un hermano judío”. Fui con él pero el poder mundanal podía más en mi persona.
Los planes de Dios son tan distintos a los nuestros. Empecé a fracasar en mi empresa por la vida des ordenada que llevaba, comencé con más fuerzas a tomar licor, hasta que un día de parranda llegué a la fábrica y vi unos guardias en la puerta y me dijeron: “¿Quién es usted?”. Les dije, ¡soy el dueño!
Ellos me respondieron: “No puede entrar porque ya le embargaron todo”, les dije: mi esposa y mi hijo están allí. Inmediatamente fueron y la sacaron con el niño que tenía tres meses. No le dejaron sacar ni un vestido ni una mantilla. Con la ropa de dormir estaba en la calle. Luego, me hice que estaba malo del corazón y les dije: Déjenme pasar a traer las pastillas porque sino me muero, pero ellos me dijeron: “¡muérase!”
Yo no tenía nada, lo que quería era sacar una escuadra de 45 y unos ¢ 3,000.00 que tenía en el escritorio, dárselos a mi esposa; luego matar a los guardias y suicidarme.
No fue así. Mi esposa me dijo que Juan Zacarías, me debía una factura por ¢ 1,500.00, fuimos, la
cobramos y me hospedé en el Hotel Florida y empecé a trabajar comprando relojes y vendiéndolos a los coyotes.
Me apareció un terrible dolor en el costado derecho. Fui a consulta y me dijeron que si me operaba había posibilidad de que no me levantara de la cama. Visite cuatro doctores más y me dijeron lo mismo. Mi esposa afligida le puso una carta a la mamá explicándole mi problema. Al llegar a la casa me dice: “El Señor es poder y potencia, él puede sanar”; pero como en la doctrina luterana no creen en la sanidad divina, le dije: No sea loca, como puede creer que con sólo una oración voy a sanar.
¿Cree que Jesús va a bajar del cielo y me va a sanar? Hasta que ya no soportaba el dolor le dije: valla a llamar a sus hermanos. Llamamos a los hermanos Antonio Pérez, José Belloso y José Besa, acompañado del Hno. Chepito de las Asambleas de Dios. Oraron por mí y me dijeron: “Tenga fe, puede dormir tranquilo”. Mi suegra me dijo: “Ya ve que poderoso es el Señor”. Le dije: ¡No hombre! lo que hicieron fue hablar al revés, otro gritar, otro llorar. No moleste Sra. no soy tonto ni loco para creer en semejante cosa. Inmediatamente caí al suelo con más dolor, ya no hallaba que hacer: me ponía boca abajo, me daba vuelta de un lado a otro y el dolor más y más. Por fin le dije: vaya a llamar a sus hermanos, pero lo dije con un poco de fe.
Al llegar los hermanos bajo una gran tormenta, le dije a mi suegra, deles una toalla para que se sequen y una taza de café para que se calienten. Me dijeron: “No hemos venido a comer”.
“¿Cree que el Señor lo puede sanar si o no?” Yo les dije que ¡si! Me acosté y ellos empezaron a orar, y yo a llorar. De repente se me durmió todo el cuerpo y un nudo en la garganta que no pasaba. Yo estaba afligido, me dijeron “¿Cree que ya está sano? ¡Si creo! Al irse ellos me salía pus por los poros. Dije que contacto tienen los poros con el hígado. Luego me dio hambre, comí y me dormí. Al acostarme me volvió a salir pus; me asearon y luego me acosté hasta el siguiente día. Fui donde los doctores y todos extrañados que ¿Cómo era eso?, y les dije que Cristo me había sanado. Después fui a la iglesia. Les conté lo que Dios había hecho en mí y les dije que quería reconciliar. Oí el mensaje del Hno. Froilan Huezo. Empecé a tener una nueva vida. A los pocos días fui bautizado con el Espíritu Santo. Sentí el deseo de predicar. Fui a Santa Ana a recibir clases con el Hno. Melvin
Hodges y el Hno. Rafael Williams.
El costo de las enseñanzas era de ¢ 0.15 ctvs. Por cada noche. Hermano David ¿Qué apellido? Y Hno. Arturo Limvall me dijeron que mi ministerio era de evangelista
4 JOSÉ GUSTAVO GALDAMEZ
En el año 2000 las Asambleas de Dios de El Salvador, estarán celebrando 70 años de fundación y de victoria.
Para la extensión de la obra de la iglesia aquí en la tierra, Dios ha levantado líderes para llevar a cabo la gran comisión y ganar al mundo para su reino.
En El Salvador, uno de los grandes líderes que Dios levantó, fue nuestro querido hermano José Gustavo Galdámez .Esta es la historia de este gran siervo de Dios: Desde pequeño tuvo una formación muy religiosa, su familia Católica Romana le heredó dicha religión. Por eso sus padres decidieron que debería estudiar para sacer-dote, y fue así como lo enviaron al Seminario Salesiano. Fue sincero al comenzar a estudiar, siempre había considerado a los sacerdotes como hombres de Dios, y fue para él una terrible desilusión al ver que muchos no vivían a la altura de sus ideales. Gradualmente llegó a la conclusión de que la religión y
negocios frecuentemente eran
términos similares; por eso a los tres años abandonó el seminario, para buscar un empleo
Secular. Paulatinamente cayó en una vida de placeres y perdición. Al enterarse la familia el tipo de vida que llevaba, creyó que la salvación sería casarse, pensaron que las responsabilidades del hogar lo harían cambiar. Arreglaron para que se casara con una joven maestra llamada Virginia, el día de la boda llegó a la iglesia bajo los efectos del alcohol; el sacerdote lo llevó a un lugar privado para recomendarle sobre sus nuevas responsabilidades en el hogar.
Sin embargo la vida de casado no le ayudó, ya que continúo frecuentando a sus amigos y llevando una vida desenfrenada. Nuevamente intervino la familia y determinaron que lo mejor sería, se radicará en Guatemala.
Las cosas parecían marchar bien ya que ambos comenzaron a trabajar como maestros. Pronto se hizo amigos que lo condujeron por la senda de pecado y perdición. Repitiéndose una vez más la vida llena de frustración y desesperación. Su situación fue tan crítica que tomó la decisión de quitarse la vida. Un día tomó un revólver lo cargó y apoyó el frío cañón en la sien, apretó el gatillo pero el proyectil no salió, él no lo sabía en ese momento que la mano de Dios intervenía.
Después de residir 14 años en Guatemala decidieron regresar a El Salvador, creyendo que podrían comenzar una nueva vida, en Santa Ana. Lamentablemente nadie le daba
trabajo. Encontraba las puertas cerradas, pues sabían que era un hombre vicioso. Después de tanto buscar, un amigo le ofreció trabajo como administrador de una finca de café. Aceptó el modesto empleo y se trasladó a la finca, en el volcán de Santa Ana, sin que nadie de los
conocidos lo supieran. A estas alturas la frustración era mayor, y para colmo de males Virginia enfermó de gravedad y fue necesario operarla. El médico dictaminó que pasaría en cama. Un día un vecino visitó a Virginia y se enteró del diagnóstico del médico. Cuando el visitante habló del poder sanador de Dios. Virginia le dijo: “Yo he rezado a la virgen, pero no he mejorado. El vecino le respondió: “No, Usted debe orar
en el nombre de Jesús. Jesús es el médico celestial. El buen vecino siguió hablándole acerca de Jesús y después de unos días, Virginia aceptó a Cristo como su Salvador personal.
! Como deseaba ella que su esposo pudiera tener esa misma fe! Pasaron los días y Virginia comenzó a recuperarse de su enfermedad; mientras tanto el Espíritu Santo había estado hablando al corazón de Gustavo, a quien se le despertó un profundo interés hacia las cosas
espirituales y hacia Dios. Resolvió arreglar su situación de la manera que le parecía apropiada; así que volvió a la iglesia católica y confesó sus pecados al sacerdote. Pero en lugar de encontrar consejo y ayuda, halló incomprensión y habladurías en contra de los evangélicos; desde ese instante decidió visitar a los evangélicos para que ellos le ayudaran a encontrar a Dios. Al llegar a la casa se di- rigió a su esposa y le preguntó si conocía algunos evangélicos,
A esos que le l laman “Luteranos”, Virginia le contestó que sí, que había un señor
que es sastre y siempre él habla de Dios y cuando había estado enferma la había visitado y había orado por ella, Gustavo le dijo: Ve a buscar a ese señor y que por favor traiga algún libro porque quiero leer sobre su religión; Virginia estaba muy contenta y fue a buscar al anciano sastre que, provisto de su Biblia, fue a visitar a Gustavo. El anciano le dijo: “Este es el libro que usted necesita” - mostrándole su Biblia - Gustavo le dijo: “La Biblia no; aprendí muchos Salmos cuando estaba estudian- do para sacerdote, he leído muchos pasajes de la Biblia y no me ha servido de nada, yo quiero que usted me dé otro libro”.
El anciano afirmó que ese era el libro que él necesitaba. “Este libro enseña el camino de la salvación, dijo, usted no pudo entender la Biblia porque no había nacido del Espíritu cuando la leyó, ¡Mire lo que dice este versículo! “Porque el hombre natural no percibe las cosas que son de Dios, porque para él son locura, y nos las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. Este pensamiento se grabó en el corazón de Gustavo con gran impacto. Seguramente que él no había podido entender la Biblia porque era un hombre natural. Sintió que si oraba, el Espíritu Santo le daría el poder de comprender las cosas espirituales. Allí los dos hombres se arrodillaron a orar y el corazón de Gustavo se abrió completamente y pidió perdón a Dios por sus pecados, dejando que Jesús tomará posesión de su vida; esto sucedió el 20 de abril de 1941.
Fue doctrinado y bautizado en agua, siendo recibido como miembro en la Iglesia Asambleas de Dios Filadelfia del cantón Potrero Grande Arriba. El Señor lo bautizó en el Espíritu Santo en 1942 en una confraternidad que se celebró en el Templo “Betel” de la ciudad de Santa Ana.
Ese mismo año ingresó al Instituto Bíblico para hacer su primer año de estudios y así recibir licencia de Exhortador, designándolo como pastor en San Lorenzo, Atiquizaya. En febrero de 1945 se le entregó la licencia de predicador. Fue ordenado al pleno ministerio el 20 de febrero de 1953.
En sus 27 años de fructífera labor ministerial ha pastoreado en los siguientes lugares: 1942 San Lorenzo Atiquizaya, 1943 Lomas de San Marcelino. De 1944 a 1946 en Palo Verde, Candelaria de la Frontera. De 1946 a 1948 fue enviado a Sonsonate a fundar iglesias. Concediéndole el Señor establecer las Asambleas de Dios en dicho lugar. De 1948 a 1955 pastoreó el Templo “Betel” de Santa Ana. Cargos a nivel nacional: De 1953 - 1957 Vice- Superintendente Nacional de la Obra.
5 GRACIELA CARBALLO
En las mansiones celes-El 26 de mayo, partió a las mansiones celestiales nuestra hermana Graciela Carballo. En su paso por esta tierra dejó honda huella en los corazones de los que la conocimos. Durante su largo y bendecido ministerio, la hermana Chela, pastoreó en Nejapa, Lava de Quezaltepeque. Al momento de fallecer pastoreaba la Iglesia Esmirna, en colonia 5 de marzo, en la Ciudad de Santa Ana. Trabajó como directora nacional de la Escuela Dominical y profesora del Liceo Cristiano Revdo. Juan Bueno. Dios le dio visión de levantar una nueva obra, la cual comenzó con un campo de Escuela Dominical para niños, en la colonia 5 de marzo, Santa Ana. Hoy es un templo hermoso con casa pastoral. Graduada de sexto año del Instituto Bíblico Betel, la bachiller Carballo fue licenciada como pastora de la Conferencia Evangélica de las Asambleas de Dios. Anheló ser ordenada al pleno ministerio, cosa que no logró en esta tierra. De 70 años ingresó para formar parte de la “Nube de Testigos” que nos animan a seguir corriendo la carrera cristiana. Le sobreviven tres hijos: dos hembras y un varón. Antes y después de su partida, también se nos han ido, durante el año de 1996, los siguientes pastores: José Roberto Reynosa, José Matilde López, Raimundo Zavaleta, Francisco Cruz Mate, Santos Alonso Cálix, Julio Alberto Siciliano, Joel Inglés Balto-Judío Convertido
6 FROILAN HUEZO
En la ciudad de Ayutuxtepeque, el 23 de diciembre de 1896, nació Froilán Huezo, quien
Dedicaría 57 años de su vida al ministerio de la predicación. He aquí su relato:
“Fue en el año de 1925, por el mes de abril, en la situación más difícil de mi vida. Esto eran
las huellas de mi pecado por haber quebrantado las leyes de mi país. Hice un esfuerzo de
abandonar mi patria y mi familia. Salí rumbo a la costa norte de honduras, donde llegué a
la casa de un cuñado, Pablo Opico. Me ocultó en ese lugar por tres meses. Mi cuñado tenía
un año de ser creyente y empezó a hablar del evangelio. Después de unos días de estar
con él, decidí ir al culto, donde escuché, por primera vez, el mensaje de la Palabra de Dios.
Quedé tan impresionado y convencido que decidí entregarme a las autoridades, cosa que
no se efectuó, pues mis padres estaban pagando un defensor y dos meses después obtuve
la libertad.
“En el mes de octubre de 1925 asistí por segunda vez a un culto evangelístico. Fue un día tan glorioso para mí. A las diez de la mañana yo levantaba mi mano en señal que me entregaba
en las manos de mi Señor. Sufrí el desprecio de mi familia por haberme hecho creyente, mi
madre me recibió con ultrajes más horrorosos de los que yo había sido objeto. Me entregué
con más anhelo al Señor, sabiendo que perdía a mi familia y bienes terrenales. En cambio
ganaba lo mejor con Cristo.
Seis meses habían transcurrido cuando fui llamado para predicar mi primer mensaje. En
mi primer mensaje usé el mismo texto que el predicador había usado para mi conversión.
El pastor me instó a que me bautizara para entregarme al ministerio. Mi alegría fue grande
al pensar en mi bautizo.
Soñé esto: Me vi que iba caminando al bautisterio acompañado de 20 hermanos y el que
nos guiaba era un personaje desconocido. Al llegar cerca de una piscina caí muerto y vi que
todos pasaban sobre mí. Cuando pasó el personaje que nos guiaba me tomó de la mano
y me condujo al bautisterio. Cuando salí del agua fui conducido por el mismo personaje
hasta el lugar en donde había caído muerto. Allí comenzaban unas gradas que nos condu-
jeron hasta unas moradas con paredes muy blancas. Había una mesita redonda enmedio y
dos ancianos sentados. De pronto el que iba conmigo desenrolló un pergamino para que
yo lo leyera y estaba escrito en Arameo. Solo pude leer “evangélico según San Juan”. Los
ancianos inclinaron sus rostros en señal de aprobación. Seis meses después fui bautizado
con 20 hermanos más.
Abandoné mi pueblo y fui a morar a un pueblo desconocido, donde con gozo seguí la
carrera cristiana. Comencé mi preparación eclesiástica en el año de 1927 en el Instituto
Teológico, representado por Don Ismael Mauro en El Salvador. Más tarde este instituto fue
dirgido por el renombrado pedagogo, Don José Delgado, de nacionalidad puertorriqueña.
Ejercí mi primer ministerio en la iglesia Bautista de la ciudad de Apopa.
Habiendo muerto mi esposa, contraje segundas nupcias en el año 1933, a la edad de 37 años,
con la hermana Mercedes Sosa, de 26 años, originaria de Apopa. Procreamos ocho hijos”.
Las pruebas llegaron; pero con la ayuda de Dios salimos adelante. En el mes de mayo de
1936 me vi obligado a renunciar de mi pastorado en la Iglesia Bautista de Apopa. La iglesia
entera me pidió que les siguiera predicando. Cosa que accedí a fuerzas de ruegos; mani-
festándoles que no podíamos seguir solos, que era necesario llamar otra iglesia evangélica
para anexarnos a ella y seguir predicandoAsí deliberadamente los hermanos acordaron que yo viera lo mejor para la obra. Fue así
como llamé a un pastor pentecostés, quien nos predicó por unos días y después no sat-
isfechos, acordamos llamar al dirigente de la obra de las Asambleas de Dios; haciéndose
presente el hermano Francisco R. Arbizú. Se hizo una organización provisional, los arreglos
y reconocimientos debidos, haciéndose constar en acta levantada que quedaba anexada
a las Asambleas de Dios, en el año de 1939.
Empezamos a predicar en casa de la Hna. Elena de Alas, donde aceptaron muchos, entre
ellos los esposos Melgar. Creció la membresia y con ello la necesidad de una casa de oración;
así fue como se trasladó al mesón Colorado, La Garita, San Salvador.
Se fundó la primera iglesia de las Asambleas de Dios en San Salvador con el nombre de
Elim. Meses más tarde se celebró un curso bíblico de estudios breves. Estudiamos seis
hermanos. Un año más tarde, Dios, en su infinita misericordia me bautizó con su Espíritu
Santo. También fui promovido al pleno ministerio. Un año después, en la Asamblea General,
fui nombrado Presbítero del distrito de San Salvador, cargo que desempeñé durante varios
años. Viaje juntamente con los esposos Wilkin, primeros misioneros que llegaban a San
Salvador. también viaje al norte y oriente del país, llevando el mensaje de salvación a las
almas pérdidas. En Tejutla fuimos apedreados, pero no nos detuvo y seguimos predicando
en La Palma, Gramales, San Ignacio y muchos lugares más.
Por el año de 1942 se pudo llevar a cabo la Primera Confraternidad de la Iglesia Elim.
Habiendo recibido el ministerio de parte de Dios, tuvimos que sembrar con lágrimas, pues
sabíamos que seguiríamos con regocijo.
En esos tiempos se predicó el evangelio a como hubo lugar. En San Antonio Abad se nos abrió
la puerta por medio de un creyente que cedió su casa para la predicación. Aprovechando
esta oportunidad hicimos el evangelismo con hermanos duros en la fe. Fuimos bloqueados
por el clero cruelmente. Esto por varios meses para que no predicáramos ahí la Palabra
7 JULIO CÉSAR PÉREZ.
RELEVO DE LIDERAZGO
“La juventud no es una época de la vida sino un estado del espíritu”. Con este pen-
samiento se identificó plenamente con la juventud cristiana salvadoreña durante ocho años,
Julio César Pérez, quien nació el 22 de julio de 1947, en el Cantón Joya del Zapote, Ciudad
de Atiquizaya (“Tierra de Manantiales”).
Convertido a los 15 años de edad - en plena adolescencia, el que ha sido líder nacional de
Asambleas de Dios de El Salvador. Comenzó a ser hombre de dinamismo a nivel de la iglesia local.
Prueba de su anhelo de servir a Dios, es el hecho de que para 1963, a un año de su conversión, ya ostentaba los cargos de: maestro de niños en cuatro campos; maestro de adultos, Superintendente de Escuela Dominical, Presidente de los jóvenes y Secretario de actas del Cuerpo Oficial. En 1964, luego de haberse fogueado en el primer campo, ingresó al Instituto Bíblico, graduándose en 1977, cuando fungía como pastor en Cuscatancingo. Ha cursado Seminarios del Instituto de Superación Ministerial en Costa Rica (1978), México (1981) y Honduras (1982 y 1986).Además de los logros académicos y teológicos alcanzados, nuestro Superintendente ha obtenido dos niveles satisfactorios: El Jerárquico y el familiar.; En 1978 fue electo Presidente Nacional de los Embajadores de Cristo, cargo que desempeño durante ocho años. En 1986 fue electo Presbítero Ejecutivo, y en la Conferencia Anual de 1988 fue electo Superintendente de las Asambleas de Dios.
La familia Pérez está formada por: Dora Donatila, su esposa; César Jeremías, Abner Esaú, Deysi Yanira y Heber Otoniel, sus hijos. El Hno. Julio César Pérez ha dictado clases en varios institutos bíblicos desde 1978, esta labor ardua y agotadora , le ha proporcionado gran popularidad entre los hermanos, por la forma tan peculiar de impartir las clases, como el de compartir sus experiencias ministeriales.
Es así como esta corta reseña biográfica hace constar la grandeza del Dios único porque cada página que se escribe de la vida de un siervo de Cristo, es fiel testimonio de la veracidad de la Palabra de Dios cuando dice: “El levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del muladar para hacerlo sentar con los príncipes de su pueblo” (Salmo 113:7-8).
8 FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ:
PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
En una casa de campo, ubicada en el Cantón Santa Rosa, de Ciudad Arce, el día 18 de mar-zo de 1976, abordé al Hno. Francisco Ramírez Arbizú para hacer la siguiente entrevista.Enrique Barillas: ¿Hno. Arbizú, cómo llegó a los pies del Señor?
Francisco Arbizú: Llegué a conocer el evangelio durante la convalecencia de una grave enfer-medad. En 1918 me llegó el libro titulado “La Historia de la Iglesia”. Un libro católico que ahora ya no existe, allí se encuentra el relato de cómo Dios salvó al pueblo de Israel. Me llamó la curiosidad y me impacto de tal manera que sentí que Dios me estaba llamando. Quedé muy impresionado a favor de la obra del Señor. Cuando regrese a trabajar fui a un taller de zapatería, allí laboraba un hermano evangélico y empezó a hablarme de Dios.
En ese tiempo no había iglesias evangélicas, él era ya creyente; los que aceptaban a Cristo no tenían congregaciones sino que eran simplemente libres. Para esos días sólo éramos un grupito de hermanos que estábamos en Santa Ana, nos congregamos en los cuartos de unos mesones grandes. En la sala se hacían los cultos, en uno de ellos recibí la promesa del Espíritu Santo, demás ya lo tenían. Eran cultos muy alegres, se sentía la presencia de Dios. En el volcán de Santa Ana, la obra estaba bastante crecida. En el cantón de Calzontes Abajo y Lomas de San Marcelino - Cerro Verde - había otra congregación; así como en la Hacienda de los Naranjos, en Sonsonate. Esas congregaciones no tenían pastor, eran solitos; sólo se reconocían como ancianos a los que eran más antiguos de ser creyentes.
EB: ¿Se bautizó luego con los hermanos?
FA: No, no muy luego hasta que vinieron los mis-
ioneros de Estados Unidos.
EB: ¿Cuándo tuvo la primera entrevista con el
hermano Federico Mebius?
FA: Yo creo que fue en las Lomas de San Marcelino, porque allá vivía él. Nosotros íbamos seguido a celebrar cultos, pues en ese entonces las Lomas de San Marcelino, era algo así como un centro, donde los hermanos llegaban a congregarse anualmente para los días de Semana Santa. Así como hoy, celebramos la Conferencia Anual. Nadie los dirigía o capita-neaba, sino que ellos iban para allá como una confraternidad. Lo hacían espontáneamente inspirados por el Espíritu Santo. Era aquello muy alegre, no tenían himnario de himnos selectos, pero si muchos himnarios pequeños, y con él que se encontraba a la mano con ese se cantaba.
EB: ¿Qué pasó después?
FA: Después de esto sentí el llamamiento y la inspiración, pero en ese tiempo la mayor
parte se convertían en predicadores. La mayoría que llegaba se inspiraba y predicaba, esto
es como un testimonio.
EB: ¿Antes de ir a Estados Unidos no fue pastor?
FA: No, pues como le digo, no habían pastores; todos se consideraban líderes, entre ellos,
algunos sobresalían, ya que podían hablar mejor y tenían palabras para el mensaje, pero
no había ningún reconocimiento como pastor.
EB: La revista de la Luz Apostólica ¿Quién se la proporcionó?
FA: Me la dio un sastre de Loma Chata, pero parece que él escribió a Estados Unidos y a
Chico Sánchez se las mandaron; éste las repartió. En la revista había fotos de los bautizos
que hacían en los ríos, también se veía como las iglesias estaban organizadas con pastores Quizá un poco cansado el Hno. Arbizú espera a que unos hermanos reparen un tramo de la calle, para que pase el vehículo que los conducirá al Cantón El Coyolito, en Cha-
latenango.y misioneros, eso despertó la inquietud de darle a la obra esa misma orientación. Once años atrás de que yo ingresará había entrado un misionero de Canadá, Federico Mebius, nos hicimos amigos. Cuando él pasó por Estados Unidos, sintió el llamado de venir a estos lugares, no lo envió ninguna misión; en ese tiempo los misioneros salían por cuenta propia.
Él no podía mucho el español, solo unas poquitas palabras como Aleluya, Gloria a Dios, sal-taba, brincaba y oraba, cuando él gritaba de alegría ¡Aleluya! o ¡Gloria a Dios! los hermanos recibían la promesa del Espíritu Santo. Cuando vino aquí estaba bastante joven y soltero.
EB: ¿Alguien le sugirió, que viajara a Estados Unidos, o nació de usted?
FA: Bueno, cuando vi las fotos me emocioné y el misionero Mebius me dijo: Mire así se tra-baja en aquellos países. Nosotros aquí no estamos haciendo nada. Allá hay organización; entonces le dije que sería conveniente ir a ver como ellos trabajaban. Fue así como nació la idea de viajar y tomar los mismos métodos, prácticamente no teníamos orientación. El hermano Mebius me animó para que fuéramos, hasta me dio una carta para que hablara
con el Hno. Henry C. Ball, quien era el Superintendente de las Asambleas de Dios en América Latina, pero el hermano sólo me entusiasmó y no me ayudó económicamente. Para realizar mi viaje tuve que vender un tallercito de zapatería en el cual laboraban unos 20 operarios.
De El Salvador partí, por cierto, en el primer viaje que hacían los automóviles, estrenando todo; era difícil, porque habían hoyos y bar-rancos por todos lados. De Guatemala me fui para Puerto Barrios, en el Golfo de México, de allí viaje a Nueva Orleans, en unos barcos bananeros, después tomé el ferrocarril para San Antonio Texas, y me dirigí a la casa del Hno. Antonio Ball, pues de él llevaba dirección.Llegué a San Antonio Texas, en ese momento se daba apertura al primer Instituto Bíblico Latinoamericano de ese lugar, estuve algu-nos días asistiendo a las primeras clases del Instituto. Allí le comunique al Hno. Ball, como estaba la obra aquí en El Salvador, y que yo iba para investigar y si fuera posible tener conversación con ellos, pero como el hermano todavía no tenía suficiente experiencia en las misiones no me dio esperanza de tal comunicación. Como no me diera esperanza, me vine para México sin saber que allí habría una gran convención de todos los ministros de México y la zona occidental de los Estados Unidos. Llegué y me fui a la Iglesia de las Asambleas de Dios, eso fue en 1927. Tengo la fecha
El Pionero Francisco Ramírez Arbizú, viajó a pie, en mula y a caballo, para llevar el evangelio de Jesucristo hasta los lugares más recónditos de nuestrom país. presente porque conservo el pasaporte que saqué; ese día fue el 24 de septiembre de 1926, así aparece en el pasaporte.
EB: ¿Usted salió después de haber sacado el pasaporte o inmediatamente?
FA: Salí inmediatamente. Y según el pasaporte en esa fecha tenía 32 años.
EB: ¿Qué pasó en México?
FA: Regresé a México y el pastor de las Asambleas de Dios me instó a quedarme para la convención que próximamente vendría. Eso fue dos años después. Fui a Texas y regresé a México. Allí espere dos meses hasta que se llegara el día de la convención. El pastor era
David Ruezca, él ya murió; era muy dinámico y me dijo: Mire, eso que el hermano Ball le haya dicho que no, es porque él no sabe como se hacen estas cosas, aquí van a venir todos los pastores de las Asambleas de Dios, y entonces vamos a arreglar eso, no se vaya. Por eso me quedé y cuando ya vinieron todos los hermanos a cada uno les iba hablando de mí y les decía como estaba la obra en El Salvador. Cuando ellos vinieron no hubo dificultad para que nos apoyarán; nos ayudaron, dirigieron y nombraron un misionero para que viniera aquí, ese fue Jorge Blaisdell.
Este misionero no se vino conmigo, sino al año, con él recorrimos la obra. Los grupos eran pequeños, no muy fuertes, los visitamos e invitamos para que se reunieran en una confer-encia. Fijamos el día e hicimos todos los preparativos. Al llegar la conferencia, se fundó la primera organización en las Lomas de San Marcelino, la cual hasta hoy se llama Iglesia de las Olivas.
EB: ¿Recuerda cuántos pastores llegaron?
FA: No habían pastores, pero llegaron como veinte representantes; allí empezamos a nom-
brar los primeros pastores. En esa reunión no elegimos Superintendente. Yo vine como pastor
Dos pioneros que hicieron historia en el evangelismo de El Salvador: Hnos. Melvin Hodges y Francisco Arbizú. en la celebración del Cincuentenario de las Asambleas de Dios , realizado
en el Tabernáculo
n 1980.ordenado de los Estados Unidos, por cierto fui el primero, así que tuve que llevar la batuta.
Habían dos tipos de licencias una de predicar y otra de ordenación. Recibí la ordenación en enero de 1928. Dirigí la obra en El Salvador porque el Hno. Blaisdell fue a los Estados Unidos, al Concilio General en Springfield, Missouri, para dar el reporte del avivamiento que se vivía en el país. Esto fue después de la conferencia y luego de seis meses de estadía en nuestra nación.
EB: ¿Cuando el hermano Blaisdell regresó a los Estados Unidos, sin duda llevó buenas
noticias?
FA: Sí. Al año yo regresé a ese país, a la Conferencia General que se realizaba en San Anto-nio Texas y allí presenté el inicio de la obra en El Salvador. En ese lugar conocí al hermano Williams y a otros misioneros, ellos me preguntaron acerca de la obra, les di todos los datos y me dijeron que estaban dispuestos a venir. Entonces los motivé para que nos visitarán y se vinieran con nosotros. Les conté que la obra aquí estaba muy desorganizada, que nos faltaba mucho por hacer. Ellos vinieron aproximadamente unos dos años más tarde, después de ese encuentro.
Cuando regresé al país, les dije que vendrían unos hermanos misioneros y que cuando vinieran, visitaríamos nuevamente las iglesias, convocándolas para celebrar la Primera Conferencia de las Asambleas de Dios en El Salvador, que por cierto fue en Ahuachapán, en una casa particular que se había alquilado. Llegaron por lo menos cincuenta delegados, porque en ese tiempo ya habían iglesitas establecidas u organizadas; la obra iba creciendo muy rápidamente.
EB: ¿Hermano, recuerda en que año se fundó el primer Instituto Bíblico?
FA: El primer Instituto Bíblico… bueno, al principio lo que teníamos eran breves estudios.
Estos se llevaron a cabo en las Lomas de San Marcelino, El Congo.
EB: ¿ He oído que comenzó en Quezaltepeque?
FA: Se puede decir que sí. Cuando el Hno. Williams vino, eso fue lo que hizo, dar breves estu-dios, comenzó en las Lomas y de ahí pasaba a otro pueblo, se estaba hasta un mes. Primero empecé a ir solo y llegó un hermano que vive en la capital, José Águila y es Bautista, él vive porel Barrio la Vega, en San Jacinto. Aunque no se hizo pentecostal, le gustaba mucho y trabajaba con nosotros; era vendedor de libros.
EB: ¿ Con los pioneros de la Iglesia Bautista no tuvo contacto usted?
FA: No, la verdad que no.
EB: ¿Y con el Hno. Bender, el que había venido con el Hno. Federico Mebius,?
FA: Ah, éste era el primer misionero que había venido al país, él pertenecía a la Misión Cen-
troamericana, era un gran hombre muy espiritual y bien preparado.
EB: ¿Pero parece que él había venido con el Hno. Federico Mebius?
FA: No, este hermano era bautista y el hermano Mebius era puramente pentecostal, en ese
entonces les llamaban apostólicos; después ellos se hicieron amigos.
EB: ¿Se tiene un dato de quién trajo la primera manifestación pentecostal?
FA: Fue Federico Mebius. En ese tiempo la obra de Estados Unidos estaba en embrión, to-
davía habían movimientos de organizarla cuando él se vino para el país. Esta obra pentecostal era bastante nueva y por eso es que había mucha persecución de parte de otras misiones; porque era extraño para ellos eso del pentecostés. Teníamos la capilla en una casa particular.
EB: Cuando comenzó a predicar en Santa Ana, ¿invitó
a líderes y lo acompañaron?
FA: Cuando ya estábamos organizados, muchos no nos siguieron sino que se apartaron, de ahí fue que nació la Iglesia de Dios, porque el misionero Mebius también se apartó y dijo que la obra no era de Dios sino de los hombres y nosotros teníamos que ser libres. De allí quedó el nombre de los libres; era una lástima que el hermano se apartará.
EB: ¿Pero el hermano no se fue ni con la Iglesia de Dios?
FA: No, de la Iglesia de Dios, enviaron al Hno. Pery Diamon, a reconocer si había algo y no
halló nada porque todos andaban ambulantes; por eso es que él se pasó a las Asambleas
de Dios. El asunto fue que el Hno. Mebius, se apartó porque tuvo discusión personal con
el Hno. Williams.
EB: Quiere decir que el fundador fue Mebius, pero no se quedó con ellos; ¿tuvo problemas
después?
FA: No, yo creo que el Hno. Mebius si tuvo problemas, porque él sufrió mucho; contrajo
matrimonio con una hermana de Izalco, de nombre Rodriga; cuando se casó vivieron en
las Lomas de San Marcelino. El murió pobre.
EB: ¿Ustedes se casaron bien jóvenes?
FA: Sí, ella tenía 19 y yo 27 años. Elvira, ya era evangélica porque nació en el evangelio, yo,
medio cristiano. Mi esposa se congregaba con los centroamericanos, misión fundada por el
Hno. Roberto H. Bender. Allí hubo una división por la llegada de un misionero de apellido
Chapman, quien se unió a ellos y estando allí, resultó que no venía por los centroamerica-
nos sino por los Bautistas. A los meses se declaró que era Bautista. En ese tiempo la iglesia
estaba formada por los centroamericanos bajo la dirección de Bender, fue entonces que
unos se quedaron con Chapman y otros con Bender. Bender aconsejaba a los creyentes
centroamericanos que si alguna vez se desorganizaba la iglesia o desaparecía que se pasaran con la Iglesia de las Asambleas de Dios, era un hombre de Dios. Desde ese tiempo viene este muchacho, Eliseo Echegoyén, hijo en la fe de Bender, yo lo conocí cipote, y ya predicaba, lo prepararon bien porque fue a estudiar a Guatemala y salió muy inteligente.
Mi mamá - habla Elvira Recen, esposa de Arbizú - me contaba que llegaban los católicos adonde mi papá, abuelo, que era profesor, y le echaban agua bendita y lo mojaban todo, y como era bien callado no decía nada, solo miraba la Biblia; mi mamá como estaba bien cipota, les gritaba que se fueran. Antes los católicos salían con un cajón grande e iban con un tambor adelante diciendo que lo adoraran, y si no lo hacían eran la mula del infierno; y aquí comenzaban los debates con los cristianos.
EB: Sus papás ¿con quienes aceptaron a Cristo?
Elvira Recen: Ellos aceptaron con estos señores con quien se congregaba la
niña Simonita (Los centroamericanos). Mi papá estaba joven cuando se casó
con mi mamá, allí no aceptaban, sólo se congregaban y cuando sentían el
deseo de bautizarse pedían el bautismo; era entonces cuando los llamaban, los hincaban y les rociaban un vaso con agua.
EB: ¿Usted se bautizó junto al Hno. Arbizú?
ER: No, yo me bauticé cuando vino el Hno. Williams, esto fue en el baño de Apansagua. Ella no quería bautizar,- dice el Hno. Francisco Arbizú- porque decía que ya se había bautizado. Cuando ella comenzó los hermanos no tenían sabiduría ni reglamentos, hubo muchos que se bautizaron así.
EB: Y en la Conferencia ¿qué cargo le dieron Hno. Arbizú?FA: El cargo de Presbítero - Secretario, lo que llamamos hoy presbíteros,
9 JULIO CÉSAR RODRÍGUEZ
En Barrio San Esteban de San Salvador nació el 2 de febrero de 1914, Julio César Rodríguez, siervo de Dios que dedicó su vida al servicio de Dios. He aquí su relato: “Crecí, como dice el canto, en la dura inclemencia, pues fue mi madre quien cuidó de mí. Aun recuerdo el canto con que me arrullaba cuando yo era un niño. En mi juventud me gustaba cantar mientras trabajaba en el taller; me gustaba cantar cantos de José Mónica, que entonces estaba en su apogeo en el cine. Mi canto cansaba a mis compañeros y me decían: anda a cantar al concurso de los aficionados de Paco García. Este concurso de canto en el público era divertido pues a los concursantes que fallaban eran sacados a golpes simulados por una persona vestida de policía”.
Decidí ir a concursar y me presenté ante el público todo nervioso. La concurrencia era bastante difícil. Luego que el público se calmó empecé a cantar y mientras cantaba fui cobrando ánimo, me ovacionaron y se me quitó el miedo. Fui la segunda vez y al solo presentarme comenzaron los aplausos. Los aplausos me dieron confianza. Esta noche me hicieron cantar tres veces. Es-
taban en su apogeo las canciones de Agustín Lara, así cante “Murcia”, “Granada” y “Rival”. Esta noche gané el primer premio. Estaba presente don Fernando Mélendez del Valle, Tenor Nacional, quien me felicitó por mi voz y me ofreció clases de canto gratis. El cine Ápolo se lleno de ovación tremenda al saber de mis premios obtenidos. Así me hice popular en el mundo de la música; cante en las veladas de compañía Ari Ana la esposa de don Fernando, una famosa bailarina húngara. Tuve la oportunidad de cantar en todos los teatros de la capital, en la radio. Una noche en Santa Tecla, saboreando mis éxitos obtenidos “El castillo que formé se derrumbó como dice la can- ción, pues mi hermana y mi madre en menos de 15 días fallecieron. Ellas eran mi única familia”.Después de rodar en el mundo sin Dios y sin esperanza; cansado de penas que yo mismo había acar reado, decidí poner fin a todo este mal hacién- dome hombre de hogar y consegui r una compañera con quien afrontar las penas de la vida. Fracasé en este Intento. Me encon tré en la bifurcación del camino de la vida; me tiraré al abandono o hacerme de mi taller. No hallaba qué hacer; los pensamientos venían a mi mente.Pensando tomar una decisión con mi vida me encontraba cuan- do un amigo que había conocido en una condición lamentable igual que la mía, llegó a trabajar al taller de zapatería, donde nos habíamos conocido desde niños. Pero que maravilla; estae hombre amigo mío de la infancia estaba completamente cambiado. Me habló del evangelio y de la obra redentora de nuestro Señor Jesucristo. Comencé a sentir deseo de oír más de lo que él me hablaba. Este deseo me hizo estrechar más la amistad con él. Se despertó en mí un deseo y sed de oír Palabra de Dios, que yo mismo no entendía. Se me ocurrió dirigirle bromas que antes compartíamos con mucho amor y paciencia. Un día me citó un versículo que me revolucionó y pensé mucho en él”.
El versículo que me dijo fue este: “No seáis niños en el sentido, sino sed niños en la malicia;
empero perfectos en el sentido” 1º Corintios 14:20. En mi corazón esta palabra fue viva. Sentí más afecto por mi amigo pues desde niño nos conocimos. El siempre continúo hablándome del evangelio hasta que un día decidí ir con él a la iglesia en San Miguelito. Esa noche predicó el Hno. Froilán Huezo y su mensaje se refería a lo que habíamos platicado en el camino con mi amigo. Yo pensé: ¿Cuándo platicó con este pastor mi amigo? Pues hablaba de las mismas contrariedades que había tenido en el camino conmigo. La situación de mi vida, la Palabra oportuna y los consejos de mi amigo me hicieron reflexionar que Dios me estaba llamando y fue así como el 5 de marzo de 1944, la segunda vez que iba a un culto, levanté mi mano aceptando a Jesucristo en mi corazón. En diciembre de ese mismo año fui bautizado en agua. Seguí cantando, pero esta vez cantando himnos al Señor pues en mí había una nueva canción.
Me oyó cantar el Hno. Pablo Finkenbinder, predicador del programa radial “Un Mensaje a la Conciencia”, quien me acompañaba en el piano y me invitó a presidir el tiempo de los cantos congregacionales. Ingresé a estudiar en el Instituto Bíblico en Santa Ana en 1945. Tengo 43 años de servir a Dios en el ministerio pastoral. He aquí las iglesias que he pastoreado: San Julián, giras por Oriente con Hno. Pablo, El Guayabo, Elim, San Salvador, Juayúa, Ataco, Chalchuapa, Armenia, Apaneca, El Congo, Cruz Verde, Col. España, Santa Ana; Enmanuel
y Santa Ana”.Hno. Julio César Rodríguez contrajo matrimonio con Hna. Francisca López, en el año de 1953 en iglesia Elim,- hoy Centro Evangelístico en 2ª av. nte, San Salvador. Han procreado
10 ALBERTO SALAS BARILLAS
Alberto del Carmen Barillas Salas, mejor conocido como Alberto Salas Barillas; nació en
El Porvenir, Depto. de Santa Ana el 8 de abril de 1924.
Creció en la hacienda El Cocal en Chalchuapa Dpto. de Santa Ana. Su infancia transcurrió en medio de las tareas agrícolas que se desarrollaban en la hacienda, con cierto grado de comodidades en su grupo familiar debido a que su padre era el administrador. Alberto recuerda que desde muy chico asistía junto a su madre a una pequeña iglesia de la Misión Centroamericana; aunque su padre no era creyente todavía. La influencia del cristianismo durante su niñez, marcaría la pauta para un encuentro personal con Jesucristo en su juventud.
En 1942 a sus 18 años, fue reclutado por el ejército y destacado en 100 Regimiento de Infantería en San Vicente. Como soldado peleó en el golpe de estado que derrocó la dictadura del General Maximiliano Hernández Martínez, obteniendo el grado de sargento de infantería. A su salida del servicio militar (1944), Alberto sintió el deseo de acercarse a Jesús, basándose en las enseñanzas de su madre, finalmente aceptó a Jesucristo ese mismo año.
Un buen soldado de Jesucristo Desde su conversión, Alberto sintió el deseo de hacer algo por la obra de Dios. Lo primero que hizo fue preguntarle a su mamá si estaba diezmando; su sorpresa fue, que su madre no sabía a que se refería Alberto con “los diezmos”. En ese entonces, el pastor de la iglesia a la que asistían, pasaba por situaciones económicas muy difíciles y decidieron enviarle los diezmos que le tenían retenidos al Señor. El deseo de servir al Señor creció en el corazón de Alberto, él no era uno de esos creyentes que se conformaban con ocupar un lugar en las bancas de la iglesia. En una ocasión, durante un culto de acción de gracias celebrado en su casa, Alberto, lleno del Espíritu Santo; predicó la palabra. Él recuerda que en esa ocasión, solo había una persona en la habitación que no había recibido a Jesús como su Señor y Salvador, la cual al final de su mensaje se convirtió al evangelio. Las personas que le rodeaban, vieron en él, un instrumento a quien Dios podría usar; fue así como decidieron confiarle la primera congregación que pastoreó. La iglesia estaba ubicada en el cantón Las Tablas de Chalchuapa.
En 1947 ingresó al Instituto Bíblico Betel de las Asambleas de Dios, en la Ciudad de Santa Ana. En el Instituto tuvo como maestros a otros siervos de Dios como: el Rev. Williams, el Hno. Melvin Hodges, el Hno Linvall, Pablo Finkenbinder (Hno Pablo) y el Hno. Francisco Arbizú (con quienes desarrolló una gran amistad).
Durante su ministerio fungió como pastor en mas de siete iglesias, ha sido Presbítero de Distrito y en una ocasión (1947), representó a El Salvador junto al Hno. Melvin Hodges en la Conferencia Latinoamericana de las Asambleas de Dios celebrada en Guatemala.
Un año después (1948) se casó con Manuela Cabrera, con quien procreó ocho hijos, de cuales dos han fallecido. Betty una de sus hijas, sigue los pasos de su padre en el ministerio; y actualmente pastorea en Johnson City, New York. La familia Barillas Cabrera, pasó por muchas dificultades; especialmente en el desarrollo del ministerio de Alberto.
Él recuerda que mientras pastoreaba en el cantón El Refugio de Chalchuapa, la gente de ese lugar era hostil y no les quería vender nada, esto; debido al fanatismo religioso que esas personas reflejaban. En esa oportunidad, Alberto deseo regresar a sus trabajos agríco-las en la hacienda El Cocal, y dejar a un lado el ministerio, debido a la difícil situación que
atravesaba él y su familia. Pero el Señor habló a su corazón dándole fuerzas para continuar en pie de lucha.
Así también tuvo que enfrentar turbas enardecidas que le apedrearon y intentaron
lincharle en Quezaltepeque, pero Dios siempre estuvo allí para protegerle.
No todo el recorrido ministerial de Alberto ha sido escabroso, Dios ha sido bueno
con él. Cuando pastoreo una pequeña iglesia en el cantón El Salitre (???), hubo una visi-
tación especial del Espiritu de Dios, muchas personas recibieron la promesa del Bautismo
en el Espíritu Santo y se desató un avivamiento pentecostal en ese lugar de tal forma que
la obra prospero e impactó la comunidad de El Salitre.
Después pastoreó otra Iglesia en San Miguel, donde Dios fue fiel a sus promesas y
veló por todas las necesidades de la familia Barillas. El ministerio no era una profesión lu-
crativa para poder mantener y educar a una familia tan numerosa, pero Dios en su bondad,
permitió que sus hijos estudiaran y salieran adelante; honrando a sus padres y superándose
académicamente.
En su ministerio Alberto ha visto la mano de Dios, ha visto sus maravillas a través de
milagros de sanidad divina, en la vida de otros y en la suya propia. Mientras trabajaba en la
construcción del templo en Quezaltepeque (???), un clavo se introdujo en su pie causándole
una grave infección de tétano, que lo llevó al borde de la muerte. Mientras sentía que la
muerte llegaba, con su cuerpo agobiado por la fiebre clamó al Señor, diciéndole que antes
de morir deseaba verle. Esa noche, Señor mismo se le mostró en su cama en el hospital,
diciéndole que no temiera, Satanás deseaba zarandear su cuerpo pero Él no habría de
abandonarle. Así fue como vio que espíritus inmundos llegaban para golpear su cuerpo,
pero no le causaban daño. Después de estar a punto de morir poco a poco se recuperó.
Cualquier persona podría pensar que lo que Alberto relata es producto de su imaginación o
su terrible enfermedad. Pero muchas personas esa noche en el hospital vieron el resplandor
de la presencia del Señor en esa habitación y debido a este milagro muchos enfermos se
convirtieron a Jesucristo. Aun uno de los médicos que le atendía (quien no tenía muchas
esperanzas en su recuperación) dijo que la sanidad de Alberto sólo podía ser un milagro
de Dios.
Antes del terremoto que estremeció nuestro país, Dios claramente habló a Alberto
diciéndole que traería juicio a este país. La madrugada del 13 enero de 2001, Alberto se
preparaba para salir; junto a unos hermanos de la congregación que pastorea, hacia la
playa de San Diego; en donde celebrarían unos bautismos y a la vez tendrían un tiempo
de recreación. Esa mañana Dios volvió a hablar a su corazón confirmándole que ese era
el día de la catástrofe. Alberto se los compartió a los hermanos y les dijo que si querían se podían quedar, pero que el bautizaba e inmediatamente regresaba, pues estaba tan
convencido de dicho evento, los hermanos no le permitieron regresar sólo y retornaron junto a él después de los bautismos. Y mientras iban entrando a San Salvador el terremoto comenzó. Dios cumplió las palabras dichas a Alberto, y gracias a Dios, en su iglesia y en su familia no hubo ninguna desgracia que lamentar.
En la vida de todo ministro de Dios, existen valles de sombra y de muerte, pero es allí donde la mano de Dios se ve claramente y su misericordia se derrama aún más. La vida de Alberto Salas Barillas es un reflejo de lo que Dios puede hacer con quienes se dejan mold-ear a su imagen y semejanza, es un ejemplo de una persona a quien Dios a quebrantado pero también ha levantado con su diestra de misericordia. Alberto Salas le ha compartido el evangelio a cerca de 60 mil personas no sólo en nuestro país sino también en los Esta-dos Unidos y Centroamérica, Dios le ha llevado junto a su concertina (que es uno de sus pasatiempos favoritos) a lugares donde el no imaginaba estar, respaldándole con milagros y manifestaciones del poder del Espíritu Santo.
Hoy ya no es el joven que montaba a lomo de mula, llevando la palabra por los cantones y aldeas del Occidente de El Salvador; junto a otros generales del ejercito de Dios como el Hno. Pablo y el Hno Arbizú. El correr de los años se ve reflejado en su cuerpo de 78 años de edad de los cuales 55 los ha dedicado al ministerio. Junto a su esposa pastorean una Iglesia en San Ramón al sur oeste de San Salvador , sigue en pie de lucha, sigue como buen soldado fiel a quien le llamo al más grande de los ejércitos. Esperando el retorno de nuestro Señor, al sonido de la trompeta, para poder abrasarle y besar su rostro, y cosechar con regocijo, lo que con lágrimas sembró. Así como aquellos cuyas vidas se entregaron por completo al servicio del Señor, los más que vencedores; serán coronados por Jesucristo, sabemos que Alberto Barillas (el Hno. Beto Salas) también será galardonado por aquel que o llamó a su servicio.
Tú, puse, sé partícipe de los sufrimientos como buen soldado de Cristo
CAPÍTULO 4
ANTORCHAS ENCENDIDAS: OBREROS DE DIOS MUNDIALES
1. ENRIQUE C. BALL 2. JUAN BUENO 3. MELVIN. HODGES 4. FREDERICK ERNEST MEBIUS: FEDERICO 5. ERNESTO MEBIUS. 5. JULIO PÉREZ 6. FRANCISCO RAMÍRE ARBIZÚ: PATRIARCA DE LAS ASAMBLEAS DE DIOS DE EL SALVADOR
ENRIQUE C. BALL
Personalidad reconocida como fundador de las Asambleas de Dios en el pueblo hispanoamericano. El Revdo. Ball, nació en Brooklyn, Iowa, Estados Unidos, el 18 de febrero de 1896. Por el bien de su salud, la madre y el abuelo lo trasladaron, a la edad de doce años, al estado de Nuevo México. En ese entonces su medio de transporte era una carreta arrastrada por dos burritos. A los catorce años, se convirtió al Señor y se unió a la Iglesia Metodista. Así mismo, recibió un llamado especial de evangelizar a los hispanos. Se inició con los mexicanos de Ricardo, Texas; recitan-do la única frase que sabía en español: “Domingo por la tarde en la escuela”; al menos que le respondieran en inglés, él lo ampliaba. Hizo la invitación a su primera reunión evangelística. Hno. Enrique C. Ball y otros obreros del Señor, que asistieron a la Octava Sesión de la Convención Latinoamericana de las Asambleas de Dios, celebrada en el Paso, Texas: del 16 al 20 de noviembre de 1924 tica, la cual realizaría en la escuela. Él esperaba que un buen número de personas llegara, pero después de sonar la campana varias veces, solamente una señora y un señor se pre-sentaron. Comenzó cantando el único himno que sabía en español, “Te Loamos oh Dios”. Luego despidió la reunión, intentando leerles el Padre Nuestro, en su Nuevo Testamento Inglés - español. El domingo siguiente tocó de nuevo la campana. Llegó la misma señora, pero esta vez con cinco personas más. La señora Bazán, decía ser católica y le expresó a Ball que lo que hacía era solamente por colaborar con él. Más tarde, en una campaña evangelística ella y otros más aceptaron a Cristo, esto trajo el nacimiento de la Iglesia Metodista en Ricardo, Texas; formada por once personas, y una Escuela Dominical con 30 alumnos. El Hno. Ball, asistió por primera vez a una campaña de las Asambleas de Dios y se interesó tanto al oír el mensaje pentecostal, que tres semanas después recibió el bautismo
en el Espíritu Santo. Él cursaba la Escuela Superior cuando tuvo esta gloriosa experiencia. Los líderes metodistas al darse cuenta del asunto, no le permitieron seguir en su denominación, por lo que ingresó a las Asambleas de Dios en el año de 1915. Ese mismo año, le aprobaron su ordenación al pleno ministerio. En una de sus primeras experiencias ministeriales, bautizó a un grupo de convertidos y ofició la Santa Cena, acto en el cual nueve personas recibieron el bautismo en el Espíritu Santo. Ball, describió esta experiencia así: “El fuego descendió esta tarde, interrumpiendo el culto como en casa de Cornelio” Este evento singular marcó el comienzo de las Asambleas de Dios en el pueblo hispano de los Estados Unidos, México, Centro y Sur América. Otro evento significativo en la vida del Revdo. Ball fue la unión matrimonial con la señorita Sunshine L. Marshal, quien había demostrado su mismo ideal, evangelizando en México. Ella se constituyó en su fiel compañera y apoyo de su ministerio para toda la vida. Dicho sea de paso, es la autora del libro “Daniel y Revelación”, que ha sido tan útil en los institutos bíblicos de las Asambleas de Dios. Entre las muchas obras realizadas por el Hno. Ball, tenemos: En 1916, además de construir su primer templo en Kingsville, Texas, comenzó la impresión de la Revista “La Luz Apostólica”, la que continúo por más de cincuenta años y posteriormente se convirtió en el órgano oficial de las Asambleas de Dios del área hispana. Vale la pena mencionar, que ésta fue la revista que leyó el hermano Francisco Ramírez Arbizú y por su lectura, indirectamente, se iniciaron las Asambleas de Dios en El Salvador y Centro América.También en 1916 compiló e imprimió el famoso himnario “Himnos de Gloria”. El primer tiraje fue de 1,000 ejemplares y luego de 10,000. Más tarde lo publicó con música escrita. Actualmente se consideran un millón de ejemplares vendidos, y es usado por diferentes iglesias. Otros himnarios que coleccionó y publicó fueron: “Arpa y Voz de Salmodia” y “Cantos de Triunfo”. En 1918, organizó en Kingsville, Texas, la Primera Convención de las Asambleas de Dios. También, fue electo Superintendente, cargo que desempeñó hasta 1939. Esto dio base a las Asambleas de Dios de habla hispana en los Estados Unidos, Latinoamérica y el Caribe.
Del año 1920 a 1940 expandió su ministerio. Reconoció la obra en Cuba. Estableció la Casa de Publicaciones Evangélica, en San Antonio, Texas, lo cual permitió una mayor afluencia en la impresión de literatura evangélica en español. También, en el estado de
Texas, fundó el Instituto Bíblico Latinoamericano. Colaboró en la fundación del Instituto
Bíblico de La Puente, California. Reconoció la nueva obra en El Salvador, Centro América.
Fue enviado como misionero a Chile, donde fue nombrado Primer Secretario Ejecutivo de
las Asambleas de Dios para América Latina y el Caribe. Estableció una casa de publicaciones
evangélicas en portugués y fundó varios centros evangelísticos en Cuba.
En El Salvador dirigió la primera convención realizada en el Cantón el Guayabo,
Armenia, Sonsonate, iglesias que más tarde, en la primera reunión anual “Conferencia”, en el
mes de abril de 1930, se convertirían en las Asambleas de Dios. Asimismo, vino a supervisar
el trabajo que el misionero Federico Blaisdell había iniciado juntamente con el hermano
Francisco R. Arbizú, y a evaluar las posibilidades que habían de enviar a un misionero per-
manente. En respuesta vino el hermano Rafael D. Williams y su esposa.
Cuando la Editorial Vida lo jubiló, los dirigentes suponían que lo enviaban a descan-
sar. El Revdo. Ball, lo interpretó de otro modo, pues durante un sermón que predicaba dijo:
“Los hombres me jubilan, pero el que me llamó no me jubila todavía”. Por lo consiguiente,
en sus últimos años de vida fundó una nueva Asamblea de Dios en San Antonio, Texas; a
la cual llamó “El Salvador”.
Sus últimos días los pasó en su casa, acompañado de su órgano y sus inolvidables
himnos en español, tanto de su inspiración como los que tradujo, que nos dejan un recuerdo
imborrable. Entre sus muchos himnos están: “La Senda Ancha Dejaré”, “Ya sea en el Valle”,
“Oh, Yo Quiero andar con Cristo”, “Cuando Estemos en Gloria”, y otros más. El 27 de enero de
1989, partió para su hogar celestial, donde recibió el premio por su grandiosa labor.
Que la vida abnegada, útil y ejemplar del Revdo. Enrique C. Ball, sea de gran inspi-
ración, tanto a la presente, como a la futura generación, para continuar con la extensión
del evangelio, entre tanto Cristo viene.
JUAN BUENO
Desde la fundación y a lo largo de la historia de las Asambleas de Dios de El Salvador, varias familias misioneras hicieron de nuestro país su segunda patria. Mencionar nombres como Rafael Williams, Melvin Hodges, David Stewart, Pablo Finkenbinder, es recordar varones de Dios que han bendecido nuestro suelo patrio con el mensaje del evangelio. Teniendo 10 meses de casado llega a El Salvador, en el mes de noviembre de 1961, hermano Juan Bueno (22 años), junto a su joven esposa (21 años), hermana Loida de Bueno. Solo Dios sabía lo que Él iba a ser con en esta joven pareja. El Señor dio a esta noble familia misionera 4 hijos: Roberto John, 1962; Esteban, 1965; Ronaldo, 1968 y David 1970.Todos ellos son cuscatlecos de nacimiento. Hermano Juan nació en Modesto, California. Sus padres hermano Teodoro Bueno y Catalina de Bueno fueron misioneros de las Asambleas de Dios en Venezuela, Cuba y Chile. Muchos pastores salvadoreños conocimos y recordamos a los padres de hermano Juan, pues vinieron a enseñar en el Instituto Bíblico Betel. La infancia y juventud la pasó hermano Juan con sus padres en el campo misionero en América Latina; de ahí su español fluido y su conocimiento de la cultura latina. Tiene hermanos: Mirían y Elmer quien fuera anfitrión del programa televisivo “Club PTL”.Hna. Loida de Bueno es hija de pastores. Hizo sus estudios de bachillerato graduándose con el primer lugar en administración, lo que dio la oportunidad de estudiar becada en el seminario de Betania en California, y se graduó en Educación Cristiana. Comienza la joven pareja su ministerio como pastores del Centro Evangelístico con gran entusiasmo y dedicación. En su ministerio podemos mencionar los siguientes logros:
*La congregación crecía en membresia
*Se inició la compra de propiedades aledañas para la ampliación del templo y del Liceo Cristiano Central.
* En 1970, se inició el programa de fundación de iglesias filiales, que se auto gobernaron, así glesias: España y San Ramón, en 1970; El Granjero, Plan del Pito, Calle Real y Candelaria en 1971; Bolívar y 14 de julio, en 1973; Aragón, en enero de 1974; Guadalupe, Zacamil y el Milagro, en 1975; Mónico y Gran Campaña, en 1976; Josué, Las Rosas y Miraflores, en 1977; Boquín y San Antonio, en 1978; San José en noviembre de
*Una de las labores mas encomiables de nuestro hermano Juan Bueno es la fundación del Liceo Cristiano, donde muchos niños y jóvenes han sido bendecidos con el conocimiento de la Palabra de Dios. 1979; El Matazano y Los Alpes, en 1980; Las Margaritas, Bosques del Río y Santa Lucía en 1982, Costa Rica y La Coruña, en 1983 y los Héroes en marzo de 1984. En el campo socio -educativo: La fundación del Liceo Cristiano en 1963 .La iniciativa Y canalización económica para la fundación de la Universidad Colaborador de la Universidad Cristiana de las Asambleas de Dios y del Instituto Bíblico Anexo Centro Cristiano.
OTROS MINISTERIOS DESEMPEÑADOS:
*Maestro del Instituto Bíblico Central.
*Primer Presidente de la Comisión Nacional de Evangelismo.
*Maestro del Instituto de Superación Ministerial (ISUM)
*Vocal del Comité Ejecutivo de las Asambleas de Dios de El Salvador.
*Profesor de Biblia en Bachillerato al Liceo Cristiano Central.
*Vice - Presidente de CELAD- Consejo Ejecutivo, Asambleas de Dios, México, Centro América, Las Antillas, Venezuela, Colombia. Conferencista en Congreso de Evangelismo.
*Fundador y pastor del Templo Cristiano en Zona Residencial de San Benito, San Salvador. Asistencia de 2500 personas cada domingo (1986).
*Evangelista en campañas nacionales y en el exterior.
*Consejero Nacional de Embajadores de Cri
MIGUEL HINDS
Y la Avioneta Milagrosa. Usulután estaba abajo de nosotros. El Hno. Miguel Hines había accionado la grabadora, y los hermanos Alvarado cantaban el himno: “Cristo viene ya, a las puertas está y muchos dudan hoy que Cristo volverá”. Mientras volábamos sobre la ciudad mis ojos se humedecieron y las lágrimas resbalaron sobre mi rostro “Oh Usulután, si conocieres el día de tu visitación”. En esta ciudad se han librado cruentos combates entre el ejército y la guerrilla. Hoy les anunciábamos del “Príncipe de Paz”. Era un día domingo 7 de abril, y fue la primera de 11 ciudades que sobrevolamos. Después siguieron Santamaría, Palo Galán, Zacatecoluca, La Libertad, Talnique, Tamanique, y Lourdes.
En las ciudades que sobrevolamos se predicó un corto mensaje, se oró por los enfermos, las necesidades de la población. Pedimos que como respuesta a nuestro mensaje sacaran
un espejo y lo pusieran contra el sol; desde la avioneta se veía como los rayos del sol se
reflejaban desde la tierra. Algunos movían toallas y sábanas en señal de que habían oído el
mensaje. Otros, subieron a los techos; en grupos nos saludaban de alegría al oír el mensaje
poderoso. Parecía un Domingo de Ramos.
Le llaman la Avioneta Milagrosa porque después de su paso los enfermos sanan, las almas
se convierten y aun las plagas de la tierra se van.
La avioneta parlante lleva más de 30 años volando sobre América, desde Alaska hasta la
Tierra de Fuego. Es un medio maravilloso que Dios ha proporcionado para la evangelización
de nuestra generación, apoyando las campañas evangelísticas en las ciudades, pueblos,
valles y cantones de América.
En su estadía en El Salvador, voló 40 horas en varios lugares (pueblos y cantones). Dios es
misericordioso usando todos los medios de comunicación posibles para que las almas se salven
MELVIN. HODGES
Un Entrenador de Hombres
Melvin Lyle Hodges nació en Washington el 8 de julio de 1909. Fue uno de los siete
hijos nacidos en el hogar del Revdo. Charles E. Hodges y señora. Su padre, erudito en el
idioma griego, había sido ministro metodista, pero poco antes del nacimiento de Melvin,
recibió la luz de pentecostés y se convirtió en ministro pentecostal.
El Hno. Hodges tenía diez años cuando recibió el bautismo en el Espíritu Santo. Al mismo ti-
empo, sintió un claro llamado a entrar en el ministerio e ir a las misiones. A los diecisiete años, sabía que el Señor quería que predicara el evangelio. Comenzó a predicar en las calles de su ciudad. Se unió a un equipo evangelístico y poco tiempo después se convirtió en pastor de una iglesia en Wyoming.
El 2 de diciembre de 1928 el Hno. Hodges se casó con Loida Crews, la joven que Dios había escogido para que fuera la reina de su corazón, la madre de sus tres hijos y la abnegada compañera de sus labores.
Después de responder al llamado de Dios sobre su vida para que entraran al servicio de las misiones, los Hnos. Hodges fueron nombrados por la División de Misiones Foráneas de las Asambleas de Dios el 1º de septiembre de 1935. En marzo de 1936 salieron rumbo a su primer período misionero en El Salvador, América Central. Durante el primer año de este periodo, ayudaron a Ralph Williams en el trabajo del Instituto Bíblico de El Salvador.
Los años restantes de su primer periodo los pasaron en Nicaragua, donde el Hno. Hodges
fundó el Instituto Bíblico de Matagalpa. Muy pronto el Hno. Hodges se convenció firme-
mente de que la preparación de obreros nacionales era la clave para evangelizar cualquier
país. Junto con otros pioneros de las misiones, planificó programas de estudio e hizo los
preparativos para los primeros Institutos Bíblicos organizados en un campo misionero que
es hoy reconocido como modelo en todo el mundo. Durante su segundo periodo los Hnos. Hodges pasaron dos años más en Nicaragua para regresar después a El Salvador, donde él ocupó el cargo de Superintendente de la obra salvadoreña por cuatro años.
En 1945, regresaron a los Estados Unidos y él se asumió el cargo editor de Missionary Challenge (“Reto Misionero”), una de las primeras publicaciones de la división de Misiones Foráneas. Sin embargo, en 1950 regresaron a El Salvador, donde el Hno. Hodges trabajó como coordinador de misiones para América Central.
En 1953, la División de Misiones Foráneas le pidió al Hno. Hodges que escribiera en un libro los principios de fundación de iglesias que estaban produciendo resultados tan asombrosos en América Latina. El resultado fue la redacción y publicación de dos libros, El Desafío Misionero y Edificaré a Mi Iglesia. Estos libros han ayudado a dar forma a las normas misioneras, no solo de las Asambleas de Dios, sino también de muchos otros grupos misioneros evangélicos.
Durante el otoño de aquel mismo año el Hno. Hodges fue nombrado Director de Misiones
para América Latina y el Caribe. Durante sus años como Director, supervisó los esfuerzos
misioneros en veintiséis países. También estimuló el desarrollo de ministerios especializados en evangelismo, escuela dominical, educación cristiana y promoción de literatura. Uno de los primeros proyectos que el Hno. Hodges ayudó a orientar es Editorial Vida, que actualmente pública y distribuye toneladas de literatura evangelística y de Escuela Dominical por todo el mundo. Otro programa, El Servicio de Educación Cristiana, sigue ayudando a elevar el nivel educativo de los pastores y dirigentes en América Central y del Sur y en El Caribe, y continúa siendo un modelo de educación teológica por extensión.
El Hno. Hodges inició también muchas conferencias regionales como el CADSA, el CELAD
y su equivalente en el Caribe, el CFAGE. A finales de 1973, el Hno. Hodges dejó su posición
de Director de Misiones, que había ocupado durante veinte años, y pasó a formar parte del
personal del recién fundado Seminario Teológico de las Asambleas de Dios, como profesor
asociado de Misiones y Coordinador de Ciencias Misioneras. Se retiró del Seminario en el
verano de 1985.
Además de escribir dos libros, el Hno. Hodges publicó más de trescientos artículos en di-
versas revistas evangélicas.
Melvin L. Hodges falleció el 25 de febrero de 1988, a raíz de un ataque al corazón. Lamentan
su fallecimiento su esposa Loyda, su hijo Gilbert E.. Sus dos hijas Miriam Jackson Haynes y
Phillis Weaber, sus dos hermanos Owen y Hardy, sus dos hermanas Vera Hammond y Rudy
Littlefield, diez nietos, y siete biznietos.
Al final de una información biográfica se halló un verso que describe de manera muy ad-
ecuada la vida del Hno. Hodges: “Cuando hables de tu vida solo podrás describir su forma
y sus sombras; nunca podrás describir sus vívidos colores ni su calidad”(Somersert).
El Hno. Hodges, con su bondadoso espíritu y madurez en las cosa espirituales, fue una con-
stante inspiración; y siempre nos hizo recordar que es más importante lo que Dios puede
hacer en nosotros que aquello que puede hacer a través de nosotros.
Los esposos Loyda y Melvin Hodges, llegaron a El Salvador en 1940 y fue su principal preo-
cupación formar teólogos de gran capacidad y convicción, en la cual descansara la Obra
Frederick Ernest Mebius: FEDERICO ERNESTO MEBIUS.
La anterior es un extracto del acta de nacionalización del Rev. Federico E. Mebius, uno
de los gigantes de pentecostés salvadoreño Y La tinoamérica. Nació el día 8 de Mayo de 1869 en la ciudad de Victoria. Descrito en su pasaporte expedido por UNITED KINGDOM O F GREAT BRITAIN AND NORTHERN IRELAND, el del 19 de Julio de 1939 asi: Domicilio,Izalco,Tacomunca, Altura 5 pies y 8 pulgada; Color de los ojos, azules; color del pelo, café oscuro; NATIONAL STATUS,British (canadian) subject by birth
Contrajo nupcias con la señorita María Rodriga Hurtado, originaria del cantón Talcomunca, Santa Ana. Procrearon ocho hijos: •Eduardo, Arturo, Alfredo, Federico, Alejandro, Juana, Elena y Olivia. Todos es-tos hijos procrearon nietos y bisnietos y tataranietos. Contandose un centenar de descendientes de hermano Federico a la fecha. Rafael Williams en sus memorias acerca de la primera reunión de iglesias pentecostales, en la ciudad de Ahuachapán en 1930 se expresa de Mebius así:
“Aunque estábamos felices por los ochenta hermanos que asistieron a nuestra primera
conferencia y porque las metas se habían alcanzado, yo estaba un poquito desilusionado
por la ausencia de un amigo, Federico Mebius; quien junto a su familia, habían arribado
en 1913 desde Canadá. Ellos se quedaron en Santa Ana y visitaron varios grupos de las
montañas que habían iniciado bajo el ministerio de un misionero itinerante no
pentecostal. Mebius compartió su enseñanza acerca del Bautismo en el Espíritu Santo y la
gente recibió una gran bendición.
El señor usó a mebius para introducir el mensaje apostólico y trajo a varios cientos al Señor
y a la experiencia pentecostal. De cuando en vez en los tres meses previos a la primera
Reunión del establecimiento de Las Asambleas de Dios, me reuní con frecuencia. Discutimos abiertamente los pasos que debíamos tomar para ubicar a los creyentes en una norma más bíblica.
Había ciertos creyentes que yo no esperaba estuvieran en la conferencia, pero si esperaba
al hermano Mebius. El tuvo dificultades de matrimonio y quizá no iba a ser reinstalado
como ministro, pero yo sabía que él era respetado por el papel que jugó al inicio. Pensé
que continuaría en la fraternidad con este nuevo esfuerzo.
Pero imagínese la sorpresa al darme cuenta más tarde que mientras nosotros habíamos
estado en nuestra primera conferencia, Mebius se había reunido con otro grupo en El Congo
en un esfuerzo por organizar una conferencia aparte.”
Hermano Federico tuvo el privilegio ser de los primeros que recibían la promesa del
Espíritu Santo en el siglo 20.
Después de la fundación de Las Asambleas de Dios en Abril de 1930, hermano Federico
quedó ministrando a los grupos apostólicos que no se habían anexado a la nueva
organización evangélica que había llegado a El Salvador. Al principio residió en las Lomas
de San Marcelino- faldas del Cerro verde, Santa Ana-. Luego compró una propiedad en
la ciudad de el Congo, desde donde visitaba en misión a los grupos pentecostales de su
época. Lo hacía a pie o en su mula. Los caminos eran malos: fangoso o polvosos, pero el
misionero fogoso lleno del Espíritu Santo iba a cumplir con la obra de Dios.
H .S Syverson, misionero estadounidense de las Iglesias de Dios llega a El Salvador en 1939.
Carlos T. Furman de Guatemala le había informado de un misionero en El Salvador que
Desesperadamente necesitaba ayuda y sucesor. Mebius recibió al hermano Syverson como
una ayuda de parte de Dios, pues acordaron trabajar juntos y fúé así que Syverson dispuesto
quedarse en el país, habiendo radicado de 1939 a1941 en Cojutepeque. Mebius y Syverson
fundaron el instituto Bíblco de las Iglesias de Dios y fueron sus primeros maestros.
LOIDA STEWART Y DE WILLIAMS
La Hna. Loida Alma Cooper Stewart Williams nació el 20 de febrero de 1921 en Springs, Colorado, Estados Unidos. Como toda mujer llena de deseos e ilusiones uno de sus mayores anhelos fue servir al Señor en su obra. Junto a su esposo Sterling Willard Stewart, más conocido como David Stewart, fundaron iglesias en el país y contribuyeron a la construcción del Instituto Bíblico Betel, en San Salvador.
A continuación una entrevista con esta mujer de Dios.
- ¿Cuáles son los tres eventos más grandes de su vida?
Loida: El primero sería el haber aceptado a Jesucristo como mi Salvador personal a la edad de
años. El predicador hizo el llamamiento y aunque era hija de pastores me arrepentí de mis peca-
dos y el Señor me salvo desde ese momento. El segundo, el matrimonio con mi esposo David y
la formación de mi hogar. Y el tercero, trabajar continuamente en el ministerio de aquel que me
llamó.
-¿Cómo y cuándo llegaron a El Salvador?
Loida: Llegamos el 18 de julio de 1948. Mi esposo y yo deseábamos ser misioneros, pero la
División de Misiones no aceptó y seguimos pastoreando una pequeña iglesia en el Estado de
Arizona. Nuestro viaje como misioneros inició al morir de fiebre tifoidea el misionero asignado
en Nicaragua. Era un culto de jóvenes cuando el predicador contó la historia, a la vez que pidió
reemplazo para él. En ese momento mi esposo y yo aceptamos y la División de Misiones dio el
respectivo permiso.
- Se dice que su esposo y usted ayudaron a la construcción del Instituto Bíblico Betel, en San Salvador. ¿Qué tan cierto es eso, cómo adquirieron estas instalaciones?
Loida: La obra crecía apresuradamente en Santa Ana, donde dio inicio. Mi esposo era el director del instituto allá. Cada vez más se añadían obreros, por lo que el local no era suficiente; había urgencia de construir más centros de estudios tanto en la zona central como en la occidental del país. De allí inició la búsqueda de lotes en San Salvador, Ilopango, Soyapango, etc. hasta dar con este lugar, San Antonio Abad, el cual era una barranca. Lo primero que se construyó fue la casa del director. La construcción fue posible, gracias a la ayuda extranjera de pastores en Estados Unidos y a la aportación de mi esposo, quien era agricultor y tenía tractores y tierras a gran escala (en Norteamérica), que puso al servicio de la obra. Recuerdo que escribíamos 13 mil cartas cada tres meses, y esto se hizo durante un año. Los niños ayudaban a pegar estampillas… ¡parecía una fábrica de cartas!
-¿Por qué se fueron del país?
Laida: Por la educación de mis hijos menores, necesitaban estudiar la Secundaria. Los dos mayores
ya estaban en Estados Unidos. Yo me quedé en Ciudad Juárez, como misionera en México.
-¿Qué le hace venir al país?
Loida: El amor que le tengo y por su belleza, a la vez que veo la necesidad de libros que hay en
la Biblioteca del Instituto.
-El año de 1998 es El Año de la Mujer a nivel de las Asambleas de Dios, ¿Cuál sería su mensaje
para aquella mujer, esposa de pastor?
Loida: Que sean responsables en sus actos, que trabajen con gran empeño como siervas de Dios
y Él las premiará.
La misionera Loida Stewart, ésta ante la presencia del que la envió desde el día 12 de agosto
2002
RAFAEL WILLIAMS: BRITÁNICO AVENTURERO DE DIOS
“Viajero cansado, cuando bebas de las aguas de este pozo, no te olvides de las manos que
lo cavaron”.
Los padres de Rafael fueron James Williams y Sarah. Su padre era de Gales y su madre
Inglesa. El hogar de los Williams era sagrado. Cada mañana después del desayuno, toda la
familia se arrodillaba alrededor de la mesa mientras el padre leía las escrituras, luego les
dirigía en oración. El tiempo de devoción se cerraba al son del padre nuestro.
Nació en Sudbrook, Monmouthshire, Inglaterra, el séptimo de 8 hijos .Rafael recibió educación primaria y cuatro años de educación secundaria. La escuela nocturna le proporcionó estudiar logaritmos, cálculo y diseño. decidió convertirse en un aprendiz del servicio de construcción de barcos de comercio .Durante una semana de servicios evangelísticos en la iglesia local, Ricardo, su hermano, hizo una decisión por Cristo. Luego trató de ganar a Rafael, quien de manera inflexible resistió los llamados de Ricardo. Tal como era de costumbre nocturna, Rafael, se arrodillaba al lado de su cama y recitaba la oración que se le había enseñado: “Dulce Jesús, humilde y suave, mira a tu pequeño hijo. Ten misericordia de mi sencillez, y hazme venir a
Ti.” En ese momento el Espíritu Santo le redarguyó profundamente. Su resistencia se disolvió
Y fue incapaz de levantarse hasta que invitó a Jesús a su vida.
Dios traía amigos cristianos para que hablaran con Rafael y Ricardo acerca de la obra del
Espíritu Santo en la vida de cada individuo. Pronto estos hermanos recibieron la llenura del
Espíritu Santo. Los dos hermanos se comprometieron a servir al Señor.
La experiencia de ser llenos con el Espíritu Santo trajo un grande y maravilloso cambio
en la vida de Rafael., El nuevo entusiasmo pentecostal era diferente a la actitud cristiana
formal a la que habían estado acostumbrado. Durante el verano los dos hermanos em-
pezaron a viajar a las aldeas aledañas cada tarde para celebrar cultos al aire libre. En el
invierno se realizaban cultos de oración en los hogares donde fuera posible. Durante esos
meses, Dios estaba pre- parando el corazón del futuro misionero para cosas más grandes por
venir. Uno por uno Dios dirigía los pasos del joven que le llevarían al otro lado del océano Atlántico a una tierra nueva y extraña para comenzar una vida de ministerio.
Un día, mientras leía el “Pentecostés Evangel”- El Evangelio pentecostal- el futuro misionero a los latinos de América, leyó el anuncio del Instituto Bíblico Gala Tidings de San Francisco, Cali-fornia. En esos años se habían establecidos pocos Institutos Bíblicos pentecostales. Aunque significaba alejarse miles de millas de casa, anotó la dirección y escribió al Instituto para pedir una solicitud. ! Que día tan emocionante cuando recibió una carta de América que le animaba a venir!
Pronto Rafael y Ricardo empezaron a prepararse para viajar a América. Antes de salir, los
Muchachos asistieron a una convención cerca de casa. Alice Luce, una misionera veterana
de la India y de Latinoamérica, era la predicadora invitada. Después de
escuchar el testimonio de los hermanos, ella sintió que la respuesta a su oración pidiendo
misioneros para México. Rafael había estado deseando en secreto que Dios le enviara al
Tíbet. Pero con la urgencia de la señorita Luce se dio por vencido que Dios quería que le
sirviera en América Latina.70 Una multitud asistió a la fiesta de despedida y se programó un servicio de ordenación para
Rafael y Ricardo por parte de los pastores ancianos de la comunidad. Aunque sus padres
estaban emocionados por los planes de sus hijos, no podían evitar echarles de menos.
Durante el servicio la madre de Rafael se sintió alentada al saber que los eventos eran obra
del Señor .Su madre se sentía segura al saber que sus hijos iban con Dios. Mientras que los
ancianos oraban por sus hijos, ella visualizó la mano de Jesús que se posaba sobre ellos en
bendición y protección. Así fue consolada grandemente.
Llegó el día de su partida. Dejar la tierra de tantas memorias no era fácil para los muchachos,
pero estaban seguros que era la voluntad de Dios y por consiguiente fueron capaces de
dirigir sus ojos hacia América y a la nueva vida que les esperaba.
Nueve días después, Rafael y Ricardo miraban mas allá del mar; divisaban la Estatura de
la Libertad y América. ¡Habían llegado! Ansiosamente emprendieron su viaje de seis días
por tren hasta San Francisco y al instituto bíblico al que llamarían su hogar. Fue un día
realmente maravilloso cuando vieron al pastor Robert Craig esperándoles; él fue su primer
amigo verdadero en un mundo nuevo y diferente .
Y así comienza una vida nueva para Rafael Williams: una vida llena de amor, de esperanza
, dolor, y más que todo fe. El Hno. Rafael Williams fue el Primer Superintendente de las
Asambleas de Dios, electo el 30 de abril de 1930.
FAMILIAS MISIONERAS DE ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA EN EL SALVADOR
Son varias las familias misioneras de los Estados Unidos a través de la historia han venido al
país para colaborar en el engrandecimiento y prosperidad del Santo evangelio de nuestro
Señor Jesucristo. En estas páginas haremos mención de aquellos que emplearon su vida trabajando en nuestro país.
FAMILIA WILKE
En 1942 vino a El Salvador el Revdo. Eral Wilke y su apreciable esposa doña Rubí de Wilke. El
Hno. Wilke trabajó con mucho amor en todo el país por espacio de cuatro años, dedicando
la mayor parte de su ministerio al Oriente del país, quedando como un grato recuerdo de
su ministerio en la referida zona oriental, el solar donde está ubicado el Templo Betel en
la ciudad de San Miguel. En el año de 1946 regresó a los estados Unidos, dejando gratos
recuerdos en el corazón de los hermanos salvadoreños.
FAMILIA STEWART
En el mes de enero de 1948, llegaron a El Salvador los inolvidables esposos Revdo. Sterling
Stewart y su querida esposa, doña Loida de Stewart.
Primeramente establecieron su domicilio en la ciudad de Santa Ana, desde atendían la
obra de todo el país. Durante varios años colaboraron con su ministerio a favor de la Iglesia
Betel en Santa Ana, y desempeñaron precioso ministerio en el Instituto Bíblico Betel que
funcionaba en la misma ciudad.
Desde Santa Ana prestó su valiosa colaboración el evangelista internacional Richard Jef-
frey en la trascendental campaña del año de 1956, pues le tocaba viajar todas las noches
a San Salvador para presidir los alegres cantos que entonaban aquellos hermanos recién
convertidos al Señor y que por ello cantaban con mucho fervor cristiano.
En 1963, los esposos Stewart trasladaron su domicilio a la capital de la República, San Sal-
vador, a fin de tomar posesión de la enorme tarea de construir el nuevo Instituto Bíblico.
Después de vivir ocho años en la capital y veintitrés en total en nuestro país, logro ver la ter-
minación del moderno y amplio edificio destinado para el Instituto Bíblico en San Salvador,
así como también el gigantesco Tabernáculo y las Oficinas Centrales de la Conferencia Fue
llamado para recibir su galardón eterno en las moradas celestiales de su Señor y Salvador,
falleció el 3 de julio de 1971.
El Revdo. Sterling Stewart se encuentra sepultado en el Cementerio General de San Salvador.
Se llevó en su corazón la satisfacción del haber cumplido, como un fiel soldado de Cristo en
la tierra. Su honorable familia regresó para los Estados Unidos en el año de 1972.
FAMILIA LINDVALL
En el mismo año en que vino a El Salvador la familia Stewart, llegaron también los esposos
Lindvall.
Los hermanos Lindvall arribaron al país en el mes de junio de 1948. El Revdo. Lindvall se
distinguió por su noble visión de extender el evangelio por todos los lugares apartados
del territorio nacional; gran parte de su tiempo lo pasaba en las carreteras, asistiendo a
Fraternidades, juntas de pastores, cursos bíblicos, o visitando las diferentes iglesias.
Trabajó como profesor en el Instituto Bíblico, colocó pastores en diversos lugares del país,
y por especialidad superó maravillosamente la Escuela Dominical. El 5 de abril de 1966,
después de 18 años de bendecido ministerio, partió para atender nuevos ministerios en
América del Sur.
FAMILIA NICODEMUS
El Revdo. Waldo Nicodemus y su esposa doña Catalina de Nicodemus, vinieron a nuestro
país el 8 de junio de 1962, procedentes de Bolivia y Cuba, en donde estuvieron bendecidos
por espacio de cuatro y diez años, respectivamente.
Su ministerio en El Salvador fue de cinco años, durante los cuales el Revido Waldo Nicode-
mus siguiendo la trayectoria de otros misioneros, consagró parte de su tiempo a visitar las
iglesias en el interior del país. Trabajó como Director del Instituto Bíblico, quien con sus
hábiles enseñanzas contribuyó eficazmente para la preparación de obreros para el Señor.
Su apreciable esposa, además de las obligaciones del hogar, fue maestra muy competente
al lado de su esposo en la noble misión de la enseñanza de la Palabra de Dios, quien además
demostró mucha actividad en el campo de la Escuela Dominical. En abril de 1968, los esposos
Nicodemus fueron llamados para servir en otro campo misionero.
FAMILIA DAVENPORT
El Revdo. Glen Davenport y su esposa doña Elena de Davenport llegaron a El Salvador en
el mes de diciembre de 1966. Durante su primer año de ministerio en El Salvador, el Revdo.
Davenport se dedicó a visitar las iglesias de todo el país estableciendo por este medio amis-
tad y muy buena comunicación con todos los pastores de la conferencia de las Asambleas
de Dios del territorio nacional.
En el segundo año de su ministerio comenzó a tomar parte como profesor del Instituto
Bíblico, visitando además con mucha frecuencia las iglesias, siempre que disponía de tiempo.
También desempeñó el cargo de Director del Instituto Bíblico de las Asambleas de Dios.
El primero de enero de 1971, fue un día de profundo pesar para los esposo Davenport, pues
en está fecha falleció su primogénita niña, ya una señorita de doce años de edad, Cheryl Ivo-
nne Davenport. La niña fue velada en el Centro Evangelístico y muchos hermanos en Cristo
y amigos de los hermanos Davenport les expresaron palabras de profunda condolencia.
No hay duda ninguna, que el haber perdido un ser tan querido, como también el llamamiento
divino que los trajo a este país, les anima a seguir su ministerio en El Salvador, mientras el
Señor tarda en venir. El Revdo. Glen Davenport, juntamente con su esposa, se abren paso
cada día en el corazón de sus alumnos, a quienes imparten con mucho amor las enseñanzas
de la Palabra de Dios.
FAMILIA CALKINS
El Revdo. Harold Calkins y su esposa doña Bethy de Calkins, vinieron a El Salvador en el mes
de mayo de 1967. Con justa razón podemos describir al Revdo. Calkins como un hombre
de Dios, con mucho entusiasmo en la obra del Señor Recorrió el país visitando las iglesias
y celebrando campañas de evangelismo en plazas públicas de distintos pueblos de la
República. Sus enseñanzas a los alumnos del Instituto Bíblico han sido de mucha bendición
para todos. Sus himnos traducidos del inglés al castellano han llevado la bendición de Dios
a muchos corazones.
Los pastores y miembros del Centro Evangelístico guardan un cariño para el misionero
Harold Calkins, por su valiosa colaboración en la Escuela Dominical y otras dependencias.
RAFAEL Y JOYA WILLIAMS
Para fines de 1929 llega la primera familia misionera: El Hno. Rafael Williams, su esposa, Hna. Joya; y un niño.
La labor del Hno. Rafael comienza de inmediato. Recorre las iglesias y les invita a la Conferencia de Fundación a realizarse el 19 de abril de 1930. Ese día, doce iglesias son representadas y se aprueba la Constitución de las Asambleas de Dios de El Salvador. El
Hno. Rafael Williams es electo Superintendente y el Hno. Francisco Arbizú
Secretario - Tesorero. Otro acontecimiento realza esa magna fecha: El Hno.
Williams bautiza al Hno. Arbizú y su esposa.
La naciente obra de Dios en El Salvador es dirigida largo tiempo por los mi-
sioneros, ya que no se contaba con la experiencia necesaria para guiar esta
obra. El Hno. Rafael Williams fungió como Superintendente por 22 años, cargo que luego fue asumido por el Hno Arbizú. Por 45 años la dirección del Instituto Bíblico Betel se encomienda a un misionero,
hasta en 1975 dirige la obra de las Asambleas de Dios en El Salvador el Hno. Abel de la Cruz.
El aporte de los misioneros para el desarrollo y consolidación de la iglesia en el país fue grande. Ellos vinieron a ser orientadores, consejeros…y padres. Todos son de grata recordación entre los obreros nacionales. He aquí algunos de estos siervos que dejaron su juventud y honda huella en los corazones de los salvadoreños: Rafael Williams, 1929, Melvin Hodges, 1938-1953; David Stewart,
1948-1971 (sus restos descansan en el país); Pablo Finkenbinder, 1944-1965; Arturo Lindball, 1948-
1966; Juan Bueno 1961 a la fecha; Waldo Nicodemus, 1962-1968. Glen Davenport, Harold Calkins.
CAPÍTULO 5
SALVADOREÑOS A EVANGELIZAR AL MUNDO: MISIONES MUNDIALES
Más de cincuenta años pasaron sin que El Salvador enviara una familia misionera fuera de las fronteras Patrias. Pero sí hubo esfuerzos esporádicos, como cuando Ramón Bruno y José María Bermúdez, fueron a fundar iglesias a Guatemala en 1934. Ramiro Álvarez fue enviado a Honduras en 1963.El Centro Evangelístico tuvo esta visión misionera y envió a Ricardo Parada, quien se convirtió en el primer misionerosostenidoporlossalvadoreños. El Hno. Ricardo, trabajó en Belice por tres años; luego le sustituyó Rigoberto Funes, quien ha tenido una brillante labor misionera. Siempre con esfuerzos del Centro Evangelístico viajó el Hno. Wilfredo Cabrera a la República del Paraguay, en donde fue pastor de una iglesia y fundó el Colegio Cristiano. “Gracias hermanos salvadoreños por enviarnos estos siervos de Dios”, nos dijo un paraguayo, al hacer una visita a su país en noviembre de 1987.
En 1985, Víctor Cárcamo, fue enviado a Ecuador. René Jiménez, fue usado poderosamente en la fundación de la iglesia más grande del Paraguay. Por tres años trabajó en esta labor. “Daba tristeza llegar al Paraguay; una obra sin progreso. Hasta que llegaron los salvadoreños. Ellos encendieron la mecha del avivamiento”, comentó el Hno. Lorenzo Triplett.
He aquí la importancia de la creación del Departamento de Misiones Foráneas y Domésticas de El Salvador. Para sostener a nuestros misioneros en el exterior, cada Asamblea de Dios debe aportar al fondo de Misiones Foráneas el 1% de sus ingresos, del Fondo Misionero Local. Todo pastor debe interesarse en la formación de este nuevo departamento en la Iglesia local.
El Salvador con estos esfuerzos en pro de las misiones mundiales ya no sólo es un campo misionero: es una agencia misionera.
INVASIÓN EVANGELÍSTICA. VENEZUELA 1979
SE LLENAN LOS ESTADIOS DE FUTOBOL DE CREYENTES
En noviembre de 1979 fuimos invitados para participar en una invasión evangelística. en la república de Venezuela. Fuimos enviados Jeremías Bolaños, Cristóbal Ramírez y el que esto escribe, Enrique Barillas. Recuerdo que fuimos enviados al interior de la república a hacer campaña evangelistica de fundación de iglesia. A mí me tocó estar en dos pueblos: Bejuma y Boraure. Al final de las dos campañas viajamos a Caracas donde se llevaría a cabo la campaña masiva para la gran capital: Caracas. Esta campaña se llevó a cabo en el centro de la ciudad: Nuevo Circo. Hicimos una marcha por las principales calles de la ciudad terminando en lugar asignado para la masiva. Carlos Jiménez era el predicador. Carlos había sido mi maestro en ISUM dos veces así que pudimos saludarlo. Nunca habíamos visto ministrar al Espíritu Santo en la forma que lo hizo Carlos: la gente se desplomaba y era una locura pentecostal. Al finalizar la campaña, Carlos Jiménez se nos acercó a los salvadoreños que asistíamos al evento evangelítico. Dios me ha hablado que debo ir a El Salvador a hacer una campaña similar a esta, dijo, y nos encomendó que al nomás regresar a nuestras casas hiciéramos los arreglos necesarios para planificar el evento.
Ya El Salvador comenzaba a hacerse famoso por los eventos de la guerra. Los tambores de guerra comenzaban a sonar en Centroamérica. Se hicieron los arreglos para Abril 1980 cuando se llevaría a cabo la campaña masiva en el estadio Flor Blanca. Fueron 15 días de campaña. Carlos no era conocido y nunca se había intentado hacer una campaña masiva en El Salvador. Después de 15 días de predicación, y de comenzar con unas 200 personas la primera noche, el estadio se llenó a lamitad. Este es el reportaje de la revista VIDA ABUNDANTE, que circuló a nivel latinoamericano.
Jorge Rachkee, de origen puertorriqueño, junto a la comisión de evangelismo de Las Asambleas de Dios planeo otra campaña masiva. Para sorpresa de la mayoría el estadio se llenó en bote. El Mensaje se pasó simultáneamente por los canales de T.V. Debido a la guerra de 12 años nadie pensó en campañas masivas por el peligro de arriesgar a los hermanos a un enfrentamiento Jimy Swwaggart con su ministerio lo llenó. Y últimamente iglesia “ELIM” ha llenado los dos estadios SIMULTANEAMENTE: el Cuscatlán y el Flor Blanca.
Las Asambleas de Dios no habían pensado en campaña masiva, hasta este año que se llevó a cabo la campaña de dos días en el estadio Flor Blanca. 30 y 31 de octubre. Fue una “locura pentecostal”.
el predicador invitado fue el argentino Claudio Freídnos. El mensaje de la palabra deDios fue ministrado a unas50, 000 personas. El Espíritu Santo se hizo presente: bautismo en el Espíritu Santo, risas espontáneas, sanidades divinas, desplome sorpresivos en masa. El pueblo de Dios fue ministrado .Sin duda las campañas masivas forman presencia en el país, no para orgullo nuestro sino para la GLORIA DE DIOS. Los evangélicos en El Salvador ya no son una minoría respetable. Después de 100 años de predicación somos una mayoría en crecimiento.
Los dos días “gloriosos” en el estadio Flor Blanca, donde la gente abarrotó de bote en bote las instalaciones nos da fortaleza espiritual a los creyentes. El milagrote de la campaña fue que el Señor disolvió la tormenta anunciada por los meteorólogos. La lluvia comenzaba a caer pero el pueblo clamó y la tormenta se disolvió.
La actividad fue trasmitida por canal 25 y las radios: Verdad. Progreso y otras radios que enla-
zaron.
CAPÍTULO 6
NACEN Y CRECEN MINISTERIOS ASAMBLEAS DE DIOS EN EL SALVADOR:
1 CASTILLO DEL REY: MINISTERIO INFANTO JUVENIL 2 INSTITUTO BÍBLICO BETEL, SAN SALVADOR 3 LICEOS CRISTANOS JUAN BUENO: ¡COMIENZOS ¡1963 4. TEMPLO CRISTIANO. SAN SALVADOR.
CASTILLO DEL REY
“Castillo del Rey nació en el corazón de Dios, para que se ocupara de la salvacin de los niños y librarlos de los embustes del enemigo del alma. También, para aumentar la fe en el Dios Poderoso, que sana toda dolencia y enfermedad. El plan de Castillo del Rey está plasmado en Juan 14:1-2. “En la casa de mi Padre muchas moradas hay…Voy, pues, a preparar lugar para vosotros”.
De gran bendición a la niñez salvadoreña, ha sido el programa evangelístico de Castillo del Rey. “No puedo olvidar los rostros felices de niños y jóvenes bañados en lágri-mas, y confesando sus faltas a Dios e intercediendo por sus padres. Muchos recibieron el bautismo del Espíritu Santo”.
Gracias hermano Donald, su esposa Teresa Michell y sus hijas, Michell, Marie y Kim-Evangelistero Ministrando a los Niños.
INSTITUTO BÍBLICO BETEL, SAN SALVADOR
El mismo año de fundación y organización de las Asambleas de Dios (1930), se lleva
a cabo un breve curso bíblico como preludio de fundación del naciente instituto bíblico, en el cantón Lomas de San Marcelino, en las faldas del Cerro Verde, Departamento de Santa Ana.En 1931, en una casa alquilada, durante tres meses y contando con 12 estudiantes, se dan estudios bíblicos a pastores en la ciudad de Quezaltepeque; el siguiente año, 1932, esta actividad se lleva a cabo en Santa Ana. En 1933 se realiza un nuevo año de estudios en Las Lomas de San Marcelino con la asistencia de 15 estudiantes. El Hno. Rafael Williams sirve como Director y el Hno. Arbizú como maestro. En ese año cabe mencionar la valiosa ayuda prestada
por la familia Navas.
En los años 1936 y 1937, se da un paso gigantesco con la construcción del Instituto Bí-
blico Betel en la ciudad de Santa Ana. En 1937 el Hno. Melvin Hodges entra en funciones como
segundo director del instituto. En 1938, el nuevo IBB entra en servicio al alumnado, llegando a
prepararse, además de los obreros nacionales, otros siervos de Dios procedentes de toda Centro
América. A su regreso estos estudiantes se convierten en líderes en sus propios países; ejemplo
de ello son los Hnos. Juan C. Martínez, Socorro Ramírez, José D. Túchez, de Guatemala; Antonio Chinchilla, de Honduras; Juan S. Vides, de Nicaragua; Marcos Murillo, de Costa Rica.
En 1940 se construye el Templo “Betel” anexo al Instituto Bíblico. Aquí los estudiantes hacen sus prácticas de homilética y llevan a cabo sus devocionales. Durante 28 años los estu-diantes concurren procedentes de todo el país y Centro América, al Instituto Bíblico en Santa Ana para prepararse en el santo ministerio.
En 1965 se da otro gran paso al trasladarse el Instituto Bíblico y oficinas centrales, a Calle San Antonio Abad, San Salvador. El Hno. David Stewart, misionero esforzado y visionario, dirige la construcción del edificio y a partir de ese año es el nuevo director.En su nueva sede, el Instituto Bíblico ha servido como antorcha motora que guía la obra del Señor, distribuyendo el saber bíblico en la mente de los siervos de Dios, llamados a llevar el mensaje de salvación a los salvadoreños. Para ganar El Salvador para Cristo!
3 LICEOS CRISTANOS JUAN BUENO: ¡COMIENZOS¡1963
En 1963, al contemplar la urgente necesidad tanto espiritual como material en el pueblo salvadoreño, nos hicimos la pregunta: ¿Cómo podemos expresar el amor de Cristo a seres tan necesitados? Por supuesto que desde un principio nos dimos cuenta que el reto era grande y difícil. Muchas necesidades parecían no tener respuesta, pero en ese momento Dios puso en nuestro corazón el ministerio de Colegios Cristianos.
Con todas las limitaciones del caso, iniciamos esta labor con apenas 81 alumnos. No teníamos construcciones apropiadas, ni el personal cristiano preparado para este gran reto; sin embargo, poco a poco, el Señor Jesucristo fue proveyendo lo necesario para que se pudiera cumplir este ministerio que iba a dar respuestas a la necesidad del pueblo a largo plazo.
Una de las primeras lecciones que aprendimos en ese difícil inicio fue: que no debemos menospreciar el esfuerzo de cosas pequeñas. Que debemos comenzar con lo que el Señor pone en nuestras manos y esperar que Él lo multiplique como lo hizo con los panes y los peces en el Nuevo Testamento. Cada paso era por fe, pero el Señor en su misericordia suplía lo necesario para poder salir triunfante en este ministerio. Liceo Cristiano «Re-Un instrumento de Dios para la Educación de la Infancia y de la JUVENTUD
Esta obra, que no es mía, sino de Dios, ha sido tomada como modelo en muchos países de América, precisamente el día de mañana estaremos clausurando un Congreso que iniciamos el pasado 3 de mayo y al cual han asistido representaciones de 15 países que han seguido el ejemplo de El Salvador.
RECORDANDO LOS COMIENZOS
Comienza un 4 de febrero de 1963, en 3 aulas de la Escuela Dominical del Centro Evangelístico, ubicado en la 2ª. Avenida Norte 1617 de San Salvador. Este día es memorable. Se abren las puertas del Liceo Cristiano, un sueño hecho realidad por el Hno. Juan Bueno, un misionero lleno del Espíritu del Señor, que viene acompañado de su esposa Loida. Nombrado como Pastor del Centro Evangelístico de las Asambleas de Dios llega de Norteamérica a compartir la palabra de Dios con sus hermanos salvadoreños.
En el ejercicio de su ministerio, su amplia visión pastoral le permite afrontar los problemas que todo líder religioso atraviesa, encontrándose finalmente con uno, que a los miembros de la congregación preocupa: la educación integral de los niños. Es necesario consolidar, además de la instrucción escolar, la formación de principios cristianos.
El anhelo de fundar una escuelita para estos niños nace en el corazón del Hno. Juan y lo comunica a sus hermanos en la Iglesia, animándolos a comenzar la obra lo más pronto posible y como todo buen siervo pide de Dios la dirección necesaria.Recordamos también al personal docente que comenzó este bello ministerio.Srita. Alicia Cea Guillén, Directora; Hno. Heriberto Pineda, Sub-Director; Srita. Nohemy Hernández Torres, 1er grado, 38 alumnos; Srita. Arely Nerio Zamora, 2° grado, 17 alumnos; Hno. Heriberto Pineda 4° y 5° grados, con 25 y 35 alumnos, respectivamente; Srita. Soledad Escobar, 5° grado, 17 alumnos; Prof. Nicolás Osegueda Cañas, 6° grado, 18 alumnos; Hno. René Alveño, Profesor de Biblia y Hno. Salomón Arana, Profesor de Música y como Secretaria Administrativa Srita. Sarita Vásquez, hoy Sra. de Cea. Así, con un alumnado de 81 niños que pagaban una cuota de ¢5.00 mensuales, el Liceo Cristiano “Revdo. Juan Bueno” inició sus labores educativas.
Como todo lo que comienza, este pequeño centro de enseñanza tuvo que afrontar serias dificultades económicas, las cuales el joven Pastor tenía que llevar entre sus hombros, más su fe inquebrantable movió los corazones generosos, logrando así la ayuda necesaria de hermanos en Cristo, que conocían la ardua labor que realizaba. Finalizando el año escolar de 1963 no había suficientes fondos para cancelar los tres meses de vacaciones de los maestros.
Ante esta situación, el Prof. Nicolás Osegueda Cañas le propone al Hno. Juan: “No nos queda otro remedio que pedirle ayuda al Presidente”. El Hno. Juan, un poco confundido, le dice: “¿Al Presidente de qué. . .? El profesor Osegueda muy seguro le contesta: Al Presidente de
la República, Coronel Julio A. Rivera”.
“¿Qué...? le contesta el Hno. Juan. Pero era tanta la necesidad que juntos hicieron una carta solicitando audiencia. Depositándola en el correo, dejaron todo en las manos de Dios y esperaron.A las dos semanas justamente llegó la respuesta esperada, hora y fecha para la entrevista en Casa Presidencial.
Es así como los Hnos. Bueno y Osegueda se encuentran ya en amena plática con el Presidente Rivera; éste les comenta que él escucha el programa radial del Hno. Pablo y que también salió graduado del Colegio Bautista. Estas palabras hacen sentir en los hermanos más confianza y le comentan los problemas que tienen en el Colegio y que esa es la razón principal de la visita.
El Presidente Rivera amablemente les dice que a estas alturas del año es imposible dar ayuda económica, pero que si vienen en año entrante posiblemente se les podría proporcionar algo. Los hermanos, como todos los buenos creyentes lo hacen, sintieron en su corazón esta promesa:“Los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. Así con este sentir se despidieron del Sr. Presidente.
A los quince días llegó un telegrama dirigido al Hno. Juan y Profesor Osegueda: “Favor de presentarse al Ministerio de Educación”, hora y fecha señalada. Intrigados los hermanos, llegaron al Ministerio y la persona encargada de recibirlos, al entregarles un sobre cerrado les dice: “Esto es para el Colegio, no son fondos del Gobierno, sino una donación personal del Presidente Rivera”. Los Hnos. Bueno y Osegueda, muy agradecidos, se retiraron. Y es así como al llegar al Liceo ¡sorpresa! Dios había respondido a la oración de fe, exactamente para pagar un mes de sueldo para todo el profesorado (9 en total); los otros dos meses fueron cancelados en situaciones similares. Dios derramando siempre su misericordia, siguió moviendo los corazones y todo fue cancelado a su tiempo.
Afortunadamente el monto de la planilla era mínimo y no se incurría en mayores gastos, ya que se usaban las aulas y el mobiliario de la Iglesia. En esta forma terminó el primer año lectivo el Liceo Cristiano. Su fundador y el profesorado con su ejemplo daban practividad a esta promesa: “Procurad hacer firme vuestra vocación y elección porque haciendo estas cosas no caeréis jamás”. (2a. de Pedro 1:10)
Ha pasado el primer año. La fe en Dios, el optimismo y la experiencia adquirida siguen animando al Hno. Juan Bueno, al personal docente y miembros de la Congregación a no desmayar, pues a pesar de las pruebas y dificultades siempre hay una oración intercesora y una respuesta de Dios.
En el campo de la enseñanza se ha creado la sección de Kindergarten, bajo la dirección de la Srita. Nora Peña, y en la sección secundaria, el Plan Básico (hoy Tercer Ciclo).
Este año asume la Dirección del Liceo el Prof. Heriberto Pineda y Sub-Director el Prof. Nicolás Osegueda Cañas.
El plan básico recordamos a algunos de los primeros profesores: Srita. Alicia Cea, Sr. Felipe Flores Amaya, Sra. Berta Vásquez, Srita. María Teresa Fagioly, Sr. Heriberto Pineda y Br. Medad Cea G.
En la vida del Liceo Cristiano fue muy significativo 1966. En ese año se fundó la sección deBachillerato y se unen al personal docente los profesores: María Rhina de Solís, Joaquín Edgardo García, José Alfredo Guerrero y Haydeé Cisneros de Guerrero.
En 1967 hay cambios. En la Dirección del Liceo Cristiano se nombró al Prof. Víctor Manuel Navas y Sub-Director al Prof. José Alfredo Guerrero. Se ha creado como complemento de la enseñanza de Párvulos la sección de Preparatoria, a cargo de la Sra. Martha de Echegoyén (de grata recordación). También por primera vez se participó en los VI Juegos Deportivos Estudiantiles.
Al finalizar el año se graduaron los primeros seis Bachilleres:- Rosa Elba López - René Mauricio García- María Estrada Molina - Gloria Isabel Cuéllar- Ana Mercedes Hernández - Blanca Pineda
En el aspecto físico, en 1964 se comenzó la construcción de un edificio de dos plantas en la parte posterior de la Iglesia, que tiene salida al Pasaje 6 de Agosto, donde se establece la entrada y salida de los alumnos.Creemos que el Hno. Juan siempre ha hecho suya esta promesa: “Clama a mí y yo te Responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”. (Jeremías 33:3). La respuesta a su clamor es la evidencia de lo que hoy es la obra de los Liceos Cristiano “Revdo. Juan Bueno.En la actualidad el Liceo Cristiano “Reverendo Juan Bueno” son 35 con una población estudiantil de 25000 alumnos y 500 docentes .
Aprovecho este momento para agradecerles por su fidelidad a nuestra Iglesia y el apoyo a mi ministerio. Hago mías las palabras que dijera San Pablo a la Iglesia de Tesalónica y dirigirlas a ustedes: “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”. (2ª. Tes. 2:13) “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, y para seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe. Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal. Y tenemos confianza respecto a vosotros en el Señor, en que hacéis y haréis lo que os hemos mandado. Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo”. (2ª. Tes. 3:1-5).A continuación les presento un informe de la Iglesia, hablando un poco de nuestros orígenes:
VISION
El Hermano Juan Bueno, ha ejercido su ministerio como Pastor Misionero, alrededor de 30 años aquí en El Salvador. Está por demás enumerar todo cuanto realizó, ya que sus obras son palpables, tanto en el área espiritual, como en lo físico – material. Al principio de la década de los 80 tuvo que salir del país por motivos ajenos a su voluntad, pero siempre estuvo visitándonos y demostrando un profundo amor a la Obra del Señor aquí en El Salvador.Fue durante ese tiempo que el Señor comenzó a gestar en él una VISION de grandes alcances, ya que como AGENTE DEL REINO era responsable de extender el Reino de Dios,
4 TEMPLO CRISTIANO. SAN SALVADOR
Aunque dejaría una serie de comodidades, siendo Pastor del Centro Evangelístico; pero él tenía claro que su llamamiento y compromiso con Dios era “Ir donde la obra lo necesitara, no para suplir sus propias necesidades, sino las de la obra”.
VISION EN MARCHA
A principios de 1986, el hermano Juan conversó con el Hermano Joaquín García, Administrador General de los Liceos Cristianos, a quien le compartió la visión, ya que nuestro Hermano Joaquín había sido visto en la misma; el Hermano Joaquín aceptó aunar esfuerzos con el Hermano Bueno, inicialmente en el área educativa fundando un nuevo Liceo. Seguidamente me invitó a compartir un almuerzo en un Hotel capitalino para compartirme su visión; él fue muy franco al decirme: Hermano Orlando, yo lo he visto en esta visión ¿Qué piensa? No prolongué la respuesta, fue instantánea “Me uno a su visión”. Continuó el Hermano Juan, diciendo que se trataba de una visión de millones, él mismo dijo: no sé de dónde vendrán. Semanas más tarde compartió esta visión al equipo ministerial de la Iglesia, notificando que él y yo, como Pastores dejaríamos a la Iglesia Centro Evangelístico y al Cuerpo Oficial le notificó con más amplitud la visión en una sesión histórica en el Lago de Coatepeque, lugar donde celebramos nuestra sesión mensual.
Ahora se daría otro paso de mucha trascendencia, lo cual era encontrar una propiedad que facilitara la visión en toda su plenitud, después de recibir ofertas y ver propiedades,
el Señor permitió adquirir la propiedad donde actualmente están nuestras instalaciones. Todos reconocemos que el lugar donde la obra se ha establecido es una Dávida del Cielo, y este día 14 de julio de 1991, bendecimos los medios que Dios utilizó y está utilizando para dar continuidad a la visión.
DE EXTENSION
En común acuerdo con la oficialidad del Centro Evangelístico y los Pastores, se apoya la extensión de la Iglesia, hasta este sector de la ciudad; con mucho regocijo les digo que se estaba sentando un precedente, el cual era que parte de una Iglesia saliera a establecer otra en completa armonía, ya que no hubo lucha alguna, ni mucho menos, difamando a nadie; era la visión de Dios y él se empeñó en que todo fuera de completo agrado para todos.
ESTABLECIMIENTO DE LA IGLESIA. TEMPLO CRISTIANO
Para establecer la Iglesia, se necesitaba de los siguientes elementos.
PASTOR: De los cinco que formábamos el equipo de Pastores del Centro Evangelístico, saldríamos dos, el Hermano Juan Bueno y yo. Siendo el Pastor principal nuestro respetable Hermano Juan, y yo su asistente.
OFICIALES: De la Oficialidad por voluntad de Dios y a solicitud del mismo Cuerpo Oficial de la Iglesia, el Hermano Juan escogió a los siguientes miembros: Manuel Grande, Francisco Arturo Lacayo, Oscar Francisco Karráa, Salvador Mancía, Rafael Arce. Como también se unieron algunos líderes para servir en los diferentes ministerios que se desarrollarían en la Iglesia.
El domingo 16 de agosto a las 3 de la tarde, fue inaugurada la Iglesia en culto de gratitud
al Señor y de muchas expectativas. Hermanos del Centro Evangelístico en un hermoso número se dieron cita, como también miembros del Comité Ejecutivo de Las Asambleas de Dios. El mensaje de inauguración fue presentado por el Pastor de la Iglesia, quien hizo énfasis en lo siguiente:
• Que la Iglesia estaría fundamentada en la Palabra.
• Que habría señales, prodigios.
• Y milagros.
Actualmente a nuestros cultos asiste un promedio de 3,000 personas adultas y niños. También deseo transcribir textualmente las palabras del Pastor desde su escritorio:
NUESTRO DESAFIO
“No hay duda que la Iglesia del Señor Jesucristo y el Reino, es la esperanza para este mundo. Delante de nosotros, entonces, está no solamente la tarea más difícil, sino que también la oportunidad más gloriosa. No hay duda que ésta es la hora en que la Iglesia del Señor debe evantarse en todo el mundo y decirle a todos que Cristo es la respuesta.
No hay persona que sea demasiado débil, no hay persona que no pueda hacer algo en este Reino, todos tenemos un talento que podemos dedicar a Dios. No hay excusas, hay peros, no hay tiempo para postergar nuestra decisión. Vivimos para Cristo y para el cumplimiento de su propósito en la salvación de las almas. Somos agentes del Reino más glorioso y más poderoso que el mundo ha conocido. No nos entretengamos con argumentos y discusiones.
Sí hermano, usted y yo, somos los agentes del Reino. Dios nos ha encomendado a sus ángeles esta tarea, este privilegio es totalmente nuestro. No vamos a relegar esta responsabilidad al Pastor o al evangelista o a cualquier otro ministro del Señor, sino que cada uno de nosotros vamos a reconocer el hecho de que somos tan agentes del Reino como cualquier otra persona y que es nuestro deber, nuestro solemne deber, hacer discípulos en nuestra época”.“Dame pues ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día.”Josué 14:12
Para comienzos del tercer milenio la iglesia “TEMPLO CRISTIANO” ha cumplido con la visión inicial de Hno. Juan Bueno y ahora bajo el liderazgo de Hno. Orlando Flores la visión se
CAPÍTULO 7
LOS EVANGÉLICOS SALVADOREÑOS EN LA GUERRA CIVIL. 1980* 1992
COMIENZA GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR. 1979- 1992
Vi me reloj. Eran las 7 P:M. Me admiré que en la ciudad de San José, Costa Rica, el tránsito era normal- Las luces de la ciudad encendían por todos lados. La gente transitaba sin apresuramiento, ni rostros asustados. Recién había llegado al aeropuerto Santamaría, procedente de San Salvador para tomar un descanso de 15 días. Debido al stress del pastorado me había agotado mentalmente así que visité al médico y él me dijo: “vivir en El Salvador es una pesadilla”.
Desde el 15 de Octubre de 1979, cuando cayó el gobierno del general Romero, a causa de un golpe de estado, nuestro pulgarcito de América había sufrido convulsiones políticas de las cuales estoy seguro el lector esta enterado por la prensa internacional. La iglesia evangélica se ha visto envuelta en las diferentes situaciones que se han dado como peregrinos que somos los cristianos en todas las naciones del mundo. He aquí una experiencia en el comienzo de la guerra civil salvadoreña:
San Pedro Nonualco es mi ciudad natal. A 60 kilómetros San Salvador. Había tomado 3 días para compartir con mi madre viuda. La situación política era confusa y tensa. De regreso a la capital viajé en el vehículo de mi hermano, dejando mi escarabajo viejito en cas de mi madre en el pueblo natal. Primera vez que dejaba el vehículo. En la noche y la madrugada del día siguiente hubo disturbios en todo el país: habían atacado a los cuarteles. La radio había sido tomado por los rebeldes. Era la anunciada ofensiva fina. Después le nombraron general los rebeldes. Dormí en casa de mi hermano Rolando y en la mañana sorprendido hable por teléfono a una casa vecina de la iglesia para saber como estaba en Mejicanos, ciudad satélite de la capital. Una voz asustada me contesto: “ No se vaya a asomar pues estamos acostados en el suelo para evitar que nos caigan las balas… oiga las ametralladoras… pum, pum…taca…taca…pum… se podía oir en teléfono el enfrentamiento. ¿No las oye?. Efectivamente los hermanos me contaron que estaban desvelados pues toda la noche había sido de bombas y ametralladoras.
Ese día domingo 9 de Enero de 1981 estaba programado un ayuno en la iglesia ubicada en calle principal de la colonia España, Mejicanos. El ayuno comenzaría a las cinco de la mañana. Los guerrilleros llegaron donde estaba el templo y instigaron a los pobladores a salir a las calles y luchar a favor de ellos contra el gobierno de turno. La gente no respondió por miedo al ejército. Entonces fueron por las casa forzando a las personas que tuvieran vehículo a ubicarlo enfrente del templo para formar la barricada. Como en el templo no vive nadie, ellos forzaron la puerta a balazos, abrieron el templo sacaron las bancas para formar la barricada. Cuando llegó el ejército se dio el enfrentamiento y hallamos el templo perforado, candelas quebradas e impactos de bala en las paredes. Hubo varios muertos; sin embargo de los creyentes todos estaban salvos. Lo único que asustados y desvelados.
Vi la mano de Dios pues El me guió a no traer mi Volkswagen a San Salvador. Si lo hubiera traidor, me hubiera encontrado en la iglesia, donde soy pastor, para comenzar el ayuno. Era la hora que se dio el enfrentamiento. Solo Dios sabe lo que me hubiera sucedido.
Esto era solo el comienzo de la guerra civil que comenzaba en El Salvador. Después vendría: Los dos puentes principales sobre el rio Lempa destruidos, Las ciudades de oriente del país acosadas por los alzados en armas. La muerte de Monseñor Romero, La muerte de los Jesuitas en la UCA , Culminando con la toma de la capital en 1979 y los acuerdos de Paz en Chapultepec en 1992 Una larga pesadilla de doce años para los salvadoreños. No queremos que se repita. ¡Que se establezca la democracia plena¡
DECADA DE LOS OCHENTA
Es la década de la Guerra. Comienza el conflicto. El país se estremece. Viene el hay, aflicción, congoja. los ricos lloran con la reforma agraria. Las haciendas se forman en cooperativas.
Lo que podría creerse es derrota para la iglesia evangélica se convierte en triunfo . Los humanos en el sufrimiento buscan a Dios. En el mes de abril de 1980 llega hacer campaña evangelistica en el estadio Flor Blanca en San salvadoreño evangelista colombiano Carlos iménez. La avioneta parlante piloteado por Miguel Hno. evangelizo 157 pueblos , Hno. Jorge Racckee, evangelista puertorriqueño hace campaña en el Flor Blanca y el estadio se llena, quedando gente afuera, Nunca se había visto en El Salvador En Hay muchas conversiones. Para 1984 Hay 85,000 miembros y 837 iglesias.
El evangelista Jimy Swaggart dona para la construcción de un templo en la residencial San Benito . El objeto es llegar a la clase media. El Centro Evangelístico bajo el liderazgo de Hno. Juan Bueno funda el templo Cristiano. Templo con capacidad de 1500 gentes sentadas.
Con la visión de llegar a la clase media se funda la iglesia “JOSUE” en la Colonia Escalón . Los hermanos Bojorrquez se entregan a esta noble visión logrando su objetivo, no solo en San Salvador, sino en las principales ciudades de del país: Santa Ana, San miguel, Sonsonate.
DECADA DE LOS NOVENTA.
Se firman los acuerdos de Paz entre los alzados en armas y el gobierno. Se entra al periodo de la post guerra.
Los creyentes sufren : los templos son saqueados por los ladrones. Se llevan ofrendas aparatos de sonido y golpean físicamente .
El crecimiento del tiempo de la guerra parece consolidarse. Las iglesias llegan a 1200. Se recuperan las iglesias desaparecidad por causa del conflicto.
El ministerio de Castillo del Rey, dedicado al evangisísmo infanto juvenil, se extiende por todo el país bendiciendo a las almas, Los hijos de los pastores son atendidos.
En San Salvador se cuentas 5 iglesias gigantes con unos 1500 miembros cada una.
CUARTELES PARA LA PAZ: LAS IGLESIAS EVANGÉLICAS.
El primer pecado de la humanidad fuera del huerto del edén fue el fratricidio: Caín mató a Abel por motivos religiosos. Desde entonces la guerra entre hermanos ha sido parte de la historia de los hombres sobre el planeta tierra.
A Hernán Cortés le fue fácil vencer el imperio Azteca con pocos hombres, gracias a que los mismos indios se le unieron en la causa, pues ellos tenían guerras internas. Igual le pasó a Pedro de Alvarado al conquistar Cuscatlán.
“El Hombre es el lobo del hombre”. La maldad está en su corazón. Potencialmente el niño al nacer tiene la inclinación a la maldad. Esto debido al pecado de Adán y Eva en el huerto del Edén. Pero no es que el niño al nacer venga con pecado. Podemos recordar nuestro primer robo o mentira en nuestra infancia.
Después de las guerras viene un nuevo orden, gracias a Dios, en El Salvador después de doce años de guerra, vemos un horizonte de tranquilidad política. Dios conceda que lleguemos al año 2000 con completa tranquilidad y paz en el país.
Aún con esta paz debemos advertir acerca de la guerra espiritual que libran todos los salvadoreños: la guerra contra las huestes satánicas, la guerra contra el mal. Para salir victorioso en esta área todo salvadoreño debe tener como aliado a Jesucristo. Si todo ciudadano tiene a Jesucristo en su vida, tendremos una mejor sociedad. “ Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia ”, “ la paz os dejo, mí paz os doy; yo no la doy como el mundo la da”.
Los diez mandamientos que aprendimos de memoria en nuestra infancia son reglas de conducta aplicables a cualquier sociedad del planeta tierra. En cuanto se practiquen estas reglas de conducta, tendremos una mejor sociedad Jesucristo reconoció su valor: Cuarteles de Paz:
Las Iglesias “no penséis que me he venido a abrogar, sino a cumplir”; los principios espirituales que Jesús enseño en “el Sermón del Monte” son aplicables a toda persona.
La violencia de la guerra ha tomado curso en otros sentidos; ladronísmo, drogadicción. Gracias a Dios que en tiempos de guerra como de paz están abiertas las puertas de los cuarteles espirituales para combatir la maldad; las iglesias evangélicas donde se predica a Jesucristo como el dador de la paz que todos los salvadoreños necesitamos “ la paz os dejo, mí paz os doy” hay unos 100,000 grupos evangélicos (iglesias, locales o puntos de predicación), nuestro país. Pregunte en su comunidad por los “creyentes”, “hermanos” o “ evangélicos” y le darán razón de algún grupo cerca de su casa.
Los pueblos no sólo necesitan alimentos para saciar su hambre. Es importante también llenar el alma y su espíritu. Y no hay mejor alimento que la Palabra de Dios: La Biblia. Que en cada hogar salvadoreño se encuentre el libro de los libros: la Biblia. En ella encontraremos sabiduría para conducir nuestro hogar y nuestra nación en paz.
Editorial de La Prensa Gráfica
GUERRA CIVIL EN EL SALVADOR. 1980- 1992
“. . . Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra;más a ti no llegará. . .” Salmo 91:7
En el año de 1981 estaba estudiando el primer año en el Instituto Bíblico Bethel anexo al Centro Evangelístico y pensé que en vacaciones de Semana Santa podría ir a visitar a mi familia a Villa El Rosario, departamento de Morazán. Antes de ir a mi casa donde mi familia, fui a un campamento Juvenil, que celebraban los jóvenes del Centro Evangelístico en “El Bosque”, La Libertad. Estuve con ellos hasta el día miércoles (esto me sirvió de preparación para soportar lo que me iba a suceder).
El día jueves santo 16 de abril de 1981 salí de San Salvador hacia El Rosario (mi pueblo natal). Llegué a San Francisco Gotera y me di cuenta que no iban a correr los buses hacia el Norte de Morazán, entonces tuve que abordar un pick up para viajar; en el mismo vehículo se subieron unos hermanos de la Iglesia El Rosario y también unos soldados miembros de la Defensa Civil, cuando ibamos entre Osicala y Gualococti, a la altura del Cantón San Lucas, fuimos ametrallados todos los que ibamos en el vehículo. La gente comenzó a gritar de la angustia; al ver que el tiroteo era seguido decidí tirarme del vehículo, que ya iba a gran velocidad, porque las balas me caían cerca, caí en medio de la carretera y di otro salto para
cubrirme en la cuneta. Allí, acostado en la cuneta, me puse a cuentas con Dios para esperar cualquier cosa que sucediera, también le di gracias a Dios por haberme librado de la tormenta de balas y estar ileso.
Mi primer impulso fue irme arrastrando por el monte y huir del peligro en que me encontraba; pero sentí de Dios quedarme acostado, quieto. Al momento de estar allí, vi que venían avanzando unos jóvenes con sus fusiles listos para disparar; entonces les grité: ¡No disparen!, ¡No tengo arma!, ¡Soy Civil!, ellos al oír mi voz me dijeron que me rindiera y que saliera con las manos en alto, obedecí su orden y salí hacia la calle con las manos levanta-das. Al acercarse me iban a disparar. Me registraron, me ataron con las manos atrás y me llevaron a una finca donde comenzaron a interrogarme; un joven tomaba nota de lo que les contestaba para informarle a su comandante. A las seis de la tarde decidieron enviarme al campamento donde estaba el jefe de esa zona.
Comenzamos a subir el volcán Nahuaterique, unos guerrilleros iban adelante y otros detrás de mi, estaba oscureciendo y por ratos me daban deseos de correrme pero tenía miedo a que dispararan y me mataran. Seguimos caminando hasta llegar a la cumbre del volcán donde se encontraba el jefe. Llegamos como a las diez de la noche. Me presentaron con el comandante quien comenzó a interrogarme minuciosamente acerca de mi familia y de todo lo que había hecho durante mi vida. Después del interrogatorio me enviaron a otro campamento donde iba a pasar la noche. Me señalaron para dormir un poco de ceniza de
una casa quemada. Hacía frío, estábamos a una altura entre 1,500 a 2,000 metros sobre el nivel del mar, abundaban los zancudos; pero me mantenía inmóvil por las instrucciones que me habían dado: si hacía algún intento de correrme dispararían a matar. ¡¡Esa noche fue larga, no pude dormir, la pasé en oración constante!!
Al despertar el alba del día viernes me ubiqué donde estaba, desde la altura en que nos encontrábamos se podían observar varias poblaciones del norte de Morazán tales como: Osicala, Meanguera, Jocoaitique, Perquín, Joateca, Arambala, San Fernando, Torola, San Isidro, San Simón, Guatecocti y mi suspirada VILLA EL ROSARIO. Los muchachos que me cuidaban me dieron desayuno del mismo que ellos comían, y comenzaron a llegar bastantes guerrilleros para entrevistarme.
Preocupado por la noticia que le podían dar a mi familia, pedí que les avisaran que me encontraba bien; pero me contestaron que no era necesario avisar porque en la tarde me iban a trasladar a mi lugar de origen. ¡Gracias a Dios! Al llegar la tarde, me trasladaron a otro
campamento donde estaban formando los pelotones que iban para San Miguel y para el norte de Morazán. Les pregunté: ¿Con quienes me voy a ir?, me contestaron que no me podían mandar con ninguno de ellos porque iban en una misión muy peligrosa. Tuve que quedarme a dormir en ese otro campamento, una jovencita me dio su hamaca y su colcha y ella se fue a dormir a la clínica. Esta noche dormí bajo techo en una casa grande donde también dormían varios guerrilleros, unos en hamacas y otros en el suelo. Este campamento
era grande porque tenía: un buen equipo de cocina, clínica y una oficina donde guardaban documentos y donde también llegaban periodistas extranjeros a reportarse. Tuve la opor-tunidad de platicar con unos periodistas europeos que me contaron que llevaban filmado lo que había sucedido en Villa El Rosario, cuando los guerrilleros habían vencido al ejército que allí se encontraba.
Por la tarde este día sábado vi que se estaban formando los que iban para mi pueblo y le fui a preguntar al Comandante si me iba a ir con ellos, me dijo que si, que alistara mis perte-nencias; fui a pedir lo que me habían decomisado en la captura y me lo entregaron; en ese momento avisaron por radio a El Rosario, que nosotros llegaríamos a media noche. (En ese tiempo en otros lugares del país había Ley Marcial). A las seis de la tarde iniciamos la marcha, pasamos cerca de Osicala, bajamos al río Torola, después pasamos por el Cantón Ojos de Aguay como a las once de la noche ibamos llegando a la Villa El Rosario ¡Gloria a Dios!.
Cuando entramos a Villa El Rosario, había un total silencio y la luna se veía hermosamente clara. Y pude observar que en todos los corredores de las casas habían grupos de mucha-hos durmiendo. Llegamos hasta el puesto de salud donde se encontraba el que dirigía a
os combatientes y me presenté con él. Me tomó algunas declaraciones y me concedió el permiso de irme para mi casa.
Cuando llegué a mi casa, toqué la puerta y nadie me la abría, parecía que todos estaban dormidos. Volví a tocar más fuerte y les hablé, entonces mi papá abrió un poco una ventana; al conocerme fue abrir la puerta y al momento se levantaron todos mis familiares. Dimos gracias a Dios porque estaba vivo, ya que la noticia que a ellos les había llegado era que el jueves por la tarde me habían matado. Buscaron confirmación y toda la gente aseguraba que me habían matado porque solamente habían encontrado el maletín en que llevaba mis cosas. Otras personas decían que a la orilla de la calle las aves de rapiña se estaban comiendo mi cuerpo, (todo esto era lo que se rumoraba acerca de mi).
Amaneció el domingo y desde la mañana estuve en el templo con los hermanos lo mismo hicimos el día lunes, y a mediodía el Espíritu Santo habló por medio de los hermanos, una hablaba en lenguas y otra interpretaba diciendo:
1- Que debíamos abandonar ese lugar porqué venían momentos peligrosos.
2- Que cuando saliéramos no sacáramos bienes materiales sino solamente otra ropa para cambiarnos.
Después de oír el Mensaje, empezamos a organizarnos, acerca de la hora de la salida y hacia donde íbamos a ir y decidimos reunirnos frente al templo a las dos de la tarde para salir rumbo a San Simón. La gente que no era Cristiana empezó a reunirse también para salir con nosotros, luego fuimos a sacar de sus casas a los ancianos y enfermos que no podían caminar y los acomodamos en las hamacas. Cuando toda la gente del pueblo estuvo reunida,
oramos y salimos para la población de San Simón a las seis de la tarde, nos reunimos en la plaza pública e hicimos un Culto, se predicó por el parlante que llevábamos. Después buscamos los corredores de las casas que estuvieran desocupadas para dormir, esa noche me tocó dormir en el patio de la Alcaldía Municipal debajo de una banca, para que no me cayera
sereno.
El martes 21 anduvimos Evangelizando en San Simón. Todos los hermanos de la Iglesia bus-camos una casa grande para vivir y nos organizábamos diariamente en tres grupos; como resultado de todo esto se dejó una Iglesia establecida, quedando una hermana que veían con nosotros como Pastora, Hna. Victoria. Después regresé a la Capital a seguir estudiando en el IBBACE y con la experiencia que tuve puedo decir:“¡ El Angel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende!” (Salmo 34:7).
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemaras, ni la llama arderá en ti”. (Isaias 43:2)
Cuando regresé al Instituto, mis compañeros me entregaron una ofrenda que ya habían recogido para ayudarle a mi familia en los funerales porque les notificaron que había muerto.
Hoy solamente me que da decirle a mis hermanos ¡Gracias hermanos por la ofrenda de mis funerales!
MONSEÑOR ROMERO EN LA GUERRA CIVIL SALVADOREÑA
En 1977 quedé admirado por el cambio de actitud de la iglesia Católica hacia los problemas políticos de la época. El principal vocero desde Catedral Metropolitana criticaba la política del gobierno. En una homilía que le oí por casualidad decía: “No se admiren: El capitalismo también es ateo”
El poema de Rubén Darío Cantos de Esperanza vino a mi mente:
Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste/Un soplo milenario trae amagos de peste/Se asesinan los hombres en el Istmo Este.
Los tambores de Guerra se oían en Centroamérica. La Guerra venía. Se avecinaban 12 años de amarga guerra civil en El Salvador.
Por décadas la iglesia Católica había caminado del brazo con los gobiernos militares. En las tomas de posesión presidenciales eran los primeros en brindar por el bienestar del pueblo bajo el regímenes militares junto a la religión oficial.
Me gustaba leer los editorial de Monseñor en La Prensa Gráfica . El Espíritu santo me inspiró a escribirle. La porción que se me vino a la mente fue 1 de Reyes 22,23, donde la Biblia habla del hallazgo del libro de la Ley en el reinado de Josías y como este rey emprendió la reforma religiosa que eliminaba los lugares altos, imágenes de Asera, esculturas e imágenes fundidas. Recuerdo que le escribí a Monseñor instándoles a promover la lectura de la Biblia en su iglesia Y como resultado tendría una reforma en sus fieles. Yo le invitaba a monseñor a Leer la porción y que viera el cambio que había tenido el pueblo al leer la Palabra de Dios. También le cuestionaba por el cambio de giro de su mensaje desde el púlpito. Le pregunté porque en el pasado no cuestionaban a los gobiernos anteriores por el maltrato de los gobiernos a los pueblos .Por allí iba el tono de mi carta.
Para sorpresa mía, cuando vivía en Zacamil recibí una carta y el remitente no tenía nombre pero decía Catedral Metropolitana. Cuando escribí mi carta a Monseñor no creí tener respuesta, pues pensé que Monseñor diría : “es un protestante loco”, si acaso tomaba tiempo para leerla. Si me contestaba pensé que sería para regañarme por haberme cambiado de la santa Madre Iglesia.
En su contestación Oscar Arnulfo Romero me decía: Que le había parecido interesante mi carta y que en vez de poner atención a las cosas que nos desunía entre católicos y protestantes debíamos poner más cuidado en nuestras creencias en común. Trabajar en las cosas que nos unían y no en las que nos desunían. Todo un mensaje. El curso de la iglesia Católica había cambiado de rumbo en tratar a los “hermanos separados”. La Teología de la Liberación y otras corrientes teológicas habían cambiado la teología católica.
He visitado el Arzobispado para tener una copia de esta interesante relación epistolar, sin conseguirla aún, con este notable salvadoreño cuya esfinge se eleva en una iglesia protestante inglesa – NO CATÓLICA- como una de los 10 mártires del cristianismo del siglo XX. Se mundializó. En proceso De canonización de Monseñor Romero está en proceso.
Milagrosamente halle la carta enviada a Monseñor Romero 2011
CUARTELES PARA LA PAZ: LAS IGLESIAS EVANGÉLICAS
El primer pecado de la humanidad fuera del huerto del edén fue el fratricidio: Caín mató a Abel por motivos religiosos. Desde entonces la guerra entre hermanos ha sido parte de la historia de los hombres sobre el planeta tierra.
A Hernán Cortés le fue fácil vencer el imperio Azteca con pocos hombres, gracias a que los mismos indios se le unieron en la causa, pues ellos tenían guerras internas. Igual le pasó a Pedro de Alvarado al conquistar Cuscatlán.
“El Hombre es el lobo del hombre”. La maldad está en su corazón. Potencialmente el niño al nacer tiene la inclinación a la maldad. Esto debido al pecado de Adán y Eva en el huerto del Edén. Pero no es que el niño al nacer venga con pecado. Podemos recordar nuestro primer robo o mentira en nuestra infancia.
Después de las guerras viene un nuevo orden, gracias a Dios, en El Salvador después de doce años de guerra, vemos un horizonte de tranquilidad política. Dios conceda que lleguemos al año 2000 con completa tranquilidad y paz en el país.
Aún con esta paz debemos advertir acerca de la guerra espiritual que libran todos los salvadoreños: la guerra contra las huestes satánicas, la guerra contra el mal. Para salir victorioso en esta área todo salvadoreño debe tener como aliado a Jesucristo. Si todo ciudadano tiene a Jesucristo en su vida, tendremos una mejor sociedad. “ Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia ”, “ la paz os dejo, mí paz os doy; yo no la doy como el mundo la da”.
Los diez mandamientos que aprendimos de memoria en nuestra infancia son reglas de conducta aplicables a cualquier sociedad del planeta tierra. En cuanto se practiquen estas reglas de conducta, tendremos una mejor sociedad Jesucristo reconoció su valor: Cuarteles de Paz:
Las Iglesias “no penséis que me he venido a abrogar, sino a cumplir”; los principios espirituales que Jesús enseño en “el Sermón del Monte” son aplicables a toda persona.La violencia de la guerra ha tomado curso en otros sentidos; ladronísmo, drogadicción.
Gracias a Dios que en tiempos de guerra como de paz están abiertas las puertas de los cuarteles espirituales para combatir la maldad; las iglesias evangélicas donde se predica a Jesucristo como el dador de la paz que todos los salvadoreños necesitamos “ la paz os dejo, mí paz os doy” hay unos 100,000 grupos evangélicos (iglesias, locales o puntos de predicación), nuestro país. Pregunte en su comunidad por los “creyentes”, “hermanos” o “ evangélicos” y le darán razón de algún grupo cerca de su casa.
Los pueblos no sólo necesitan alimentos para saciar su hambre. Es importante también llenar el alma y su espíritu. Y no hay mejor alimento que la Palabra de Dios: La Biblia. Que en cada hogar salvadoreño se encuentre el libro de los libros: la Biblia. En ella encontraremos sabiduría para conducir nuestro hogar y nuestra nación en paz.
EDITORIAL DE LA PRENSA GRÁFICA. EB.
CAPÍTULO 8
ACONTECIMIENTOS Y DOCUMENTOS HISTÓRICOS DE LOS EVANGÉLICOS EN EL SALVADOR.
TERREMOTO EN SAN SALVADOR: ¡TIEMPO DE ANGUSTIA¡
1986
Salimos a las 8 A.M. para la playa. Aprovechando un día de campo, tendríamos la sesión mensual de pastores del distrito norte de San Salvador. Nos aprestábamos para el almuerzo cuando la ramada (cobertizo) donde estábamos comenzó a sacudirse; salió agua de la arena. Los pastores que se bañaban en el río salieron asustados corriendo. Decían que el río parecía hundirse. Había rajaduras en la arena. Faltaban diez minutos para las doce del día 10 de octubre de 1986. La gente del lugar nos dijo que los temblores así se sentían de fuertes en el mar, así que creíamos que era algo normal. Continuamos en las actividades del día de campo.
Regresábamos a la capital a las 5:00 P.M., cuando comenzamos a ver derrumbes en la carretera. Al entrar en la ciudad no había luz eléctrica, la gente se veía asustada, los vehículos parecían carros locos y se podía palpar un nerviosismo tremendo. Encendimos el radio del carro para oír noticias. El Presidente de la República hablaba en cadena nacional de radio y declaraba estado de calamidad y emergencia a San Salvador. A medida que cruzábamos la capital, nuestros rostros palidecían al ver las casas y edificios derrumbados. Todos nos hicimos la pregunta mudamente: “Qué le habrá sucedido a mi casa y a la iglesia?”
A Merceditas, mi esposa, a Josué y Querubina, mis hijos, no los encontré en casa. Pude hallarlos donde unos familiares. Mi esposa me abrazó llorando y me narró cosas tremendas del terremoto. Eran ya las 7:00 P.M. y no había electricidad. La gente improvisaba ramadas (cobertizos) de plástico y tela para pasar la noche en las calles. Los temblores se sentían cada 30 minutos, aumentando el pánico de la población.
El día siguiente a las cinco de la mañana salí a visitar a los Hnos. de la iglesia para ver cómo estaban. A la Hna. Elvira de Luna la habían sacado en brazos del mesón donde vivía, el cual se había derrumbado. Ella es ciega y no puede moverse por la artritis, pero cuando le pregunté cómo estaba, me dijo: “Ni un terroncito me cayó. Dios me guardó. ¡Gloria a Dios!”.Pude constatar que hubo muchas pérdidas materiales, pero todos los hermanos estaban a salvo. Sin agua, sin luz ni teléfono, esos días parecían interminables. El sufrimiento se veía en el rostro de la gente que dormía en las calles a la intemperie con un sin fin de incomodidades.
Los hermanos buscaban consuelo en la oración y aprovechaban la ocasión para hablar de Jesucristo a los vecinos que blasfemaban y culpaban a Dios por lo acaecido. Muchos se entregaron a Dios.
Del edificio Rubén Darío se rescataron más de 300 cadáveres, pues se desplomó completamente. Entre los sobrevivientes se halla el Hno. Miguel Ángel Carranza, quien es pastor de una iglesia evangélica vecina. El me contó su experiencia: “A las 11:50 A. M. tenía una cita con un dentista en el edificio Rubén Darío, de seis pisos en el centro de San Salvador. Me hallaba a cinco metros antes del edificio cuando se oyó un estruendo y grité a mi hijo: ¡Tírese al suelo! “Aquel edificio que cubría casi una manzana se derrumbó completamente. Quedé atrapado, acostado junto a mi hijo Miguelito, de ocho años, entre el suelo y la loza del primer piso. Se oían en la oscuridad gritos de dolor, angustia y muerte.
“_ ¡Papi! ¡Papi!- gritó mi hijo - ¿Qué es esto?“_Tenga calma - le respondí. -Papá ¿está vivo o muerto? - Me decía mi hijo, mientras pegaba su cabecita a la mía. “- Sí estoy bien - respondí- pero tengo una pierna trabada y no sé si está fracturada.
“Tenía encima una columna de con concreto y hierro, y la pierna parecía que se me había quebrado. Pedí al Señor que me diera fuerzas para poder salir:
“- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, dame fuerzas como a Sansón. ¡Alabado sea Dios! ¿Bendito sea Jesús!
“Hice fuerzas y aquella fuerte columna se movió, justo para poder libertad mi pierna y pie, ero estaba todavía apresado bajo esos escombros. Entre las tinieblas y la polvareda se oían unas voces: “- Soy el relojero; ¡auxílienme! “-¡Llamen a alguien que nos venga a sacar!
“Soy la que vendo en la entrada del edificio, quiero agua y aire. Mi pierna la tengo quebrada. No puedo moverme. ¡Ayúdenme! “-Miguelito, no llore- le dije a mi pequeño hijo. Dios habló a mi corazón: “Así estuvo Jonás
tres días y tres noches. Y mi Hijo Jesús, mi Hijo tan amado. Pensé: ¿Estaré tres días aquí?“Otro joven comenzó a buscar salida”.
“- Señores, ¿ya llegaron a auxiliarlos a ustedes? - alguien pregunta.
“- No - contesté- ¿Hallaron ya alguna salida? - les pregunté “-No - dijeron.
“Milagrosamente estábamos vivos. Pedazos de columnas quedaron como puntales, que-dando un estrecho hueco donde estábamos nosotros. Lo que me había tardado en comprar el periódico y esperar a que me entregaran el vuelto fue lo que me había salvado de estar muerto. Dios en su fidelidad me había guardado.
“Arrastrándome empecé a moverme entre los escombros juntó a mi hijo. Observé un tragaluz y pensé que tal vez podríamos salir por allí. No pude. Dos horas de angustia y dolor habían pasado. Un joven me llamó:
“- Venga acá. Hay un lugar donde se respira y uno se puede sentar. “Nos arrastramos hasta donde estaba el joven. El me dijo su nombre yo le dije el mío. Este joven me dijo que lo que había sucedido era juicio de Dios por nuestra maldad. Había sido evangélico. Al saber que yo era pastor, me pidió que orara por él, pues quería reconciliar con Dios en ese momento. Oramos y repetimos el Salmo 91 y Jeremías 33:3.
“Una señora continuaba quejándose, preguntando si nos habían auxiliado. Se podía oír ruidos de hombres que removían escombros cerca de nosotros. Comenzamos a gritar:
“-¡Aquí estamos!
“Teníamos gran miedo, pues seguía temblando y el peligro era que si los puntales cedían, nosotros moriríamos aplastados. Pero Dios en su amor y misericordia nos guardó.
“¿Cuánto tardarían para llegar con el auxilio? Seguimos gritando y golpeando con un palo un tubo de lámina de aguas lluvias. De repente iluminaron con una lámpara y nos dimos cuenta de la posición en que estábamos. ¡Qué alegría!
“El espacio donde estábamos era reducido. Con dificultades salimos arrastrándonos de aquella semitumba. Habíamos quedado sepultados vivos por cuatro horas y media. Éramos irreconocibles. Mucha gente observaba los rescates.
“Después de esta experiencia predico con más ahínco pues sé que Dios me ha dado la vida milagrosamente para que anuncie las verdades gloriosas del evangelio”.
Fueron derrumbados completamente por el terremoto 10 templos de las Asambleas de Dios. Otros 10 había que demolerlos y 20 templos resultaron seriamente dañados. El Instituto Bíblico Betel fue declarado inhabitable y los 100 estudiantes pararon sus estudios. La casa donde vive el director fue demolida. Muchos hermanos que se congregaban en las 130 iglesias de la capital se quedaron en la calle, algunos golpeados. Diez fueron llamados a estar con el Señor.
El Comité Ejecutivo de las Asambleas de Dios se declaró en emergencia. La ayuda de otros países comenzó a llegar, así como de hermanos que al oír la noticia internacional nos tendieron la mano. ¡Dios los bendiga! Se organizó un comité para canalizar la ayuda a los damnificados.
Los daños materiales en casas y edificios son muchísimos. Las pérdidas en vidas humanas pasan de 1,000.00. Con todo, el ánimo de los salvadoreños no se ha pérdido: Se hacen nuevas casas y la vida se ha normalizado en el centro de San Salvador. El Salvador está de pie. El eslogan se lee en los carros y en las vitrinas.
La Iglesia del Señor no ha sucumbido. La Palabra de Dios se sigue predicando, nuevas almas llegan a los pies de nuestro Señor Jesucristo. Se reconstruyen los templos caídos. Tuvimos que enfrentarnos con estas preguntas: ¿Por qué Dios permite los terremotos? ¿Por qué tanto dolor y angustia? La Palabra de Dios da la respuesta: Dios usa estas tragedias como castigo (Génesis 18:20). Dios cumple su Palabra con los terremotos (Mateo 24). Dios permite estas tragedias para probar a su pueblo (Marcos 4:35-41). Y aun Dios usa estas situaciones para acercamiento y reflexión de su pueblo.
¿UN PARTIDO EVANGÉLICO EN EL SALVADOR?
En la revolución mexicana y otros movimientos políticos los religiosos tomaron parte en los movimientos Activamente el movimiento. Resultado: perdieron su fe o su vida. Lo mismo le paso en Nicaragua.
Varios predicadores salvadoreños, que durante el transcurso de la guerra civil que termina, perdieron su vida por inclinar el púlpito a una posición política.
En las filas de la iglesia evangélica salvadoreña, hay creyentes de todos los colores políticos, y al momento de dar su voto, lo hacen por el partido de su preferencia. Esto es diferente de pretender hacer un partido político de creyentes.
El error de los cristianos del tercer siglo, fue creer que al unirse la iglesia con el estado se haría una mejor labor evangelística. ¡Todo lo contrario sucedió! La Iglesia se corrompió, pasando de los circos romanos a los palacios. Los resultados los tenemos hasta el día de hoy.
El creyente en Jesucristo es luz y debe alumbrar al mundo desde su perspectiva posicional. El creyente es sal. La sal la consume todo el mundo. Desde la lujosa residencia hasta la choza del campesino. Los evangélicos deben preservar y dar sabor desde sus lugares de trabajo, vivienda y locomoción al mundo en que vivimos.
Las iglesias evangélicas - las Asambleas de Dios, Iglesias de Dios, Bautistas, Centroamericanos, Príncipe de Paz, Elim y otras, se han triplicado en lo que va del conflicto. Y Dios no ha necesitado de gobernantes evangélicos para hacerlo.
Dios usó la guerra civil. No que Dios esté de acuerdo con la guerra, sino en su misericordia la ha usado para llevar a muchas personas al conocimiento del Evangelio. Contamos ahora en el seno de las iglesias evangélicas a profesionales, estudiantes universitarios, clase media y gente pobre que ha encontrado albergue y sentido de la vida al conocer a Jesucristo como el salvador y Señor de sus vidas: Jesucristo.
¿Un partido político Los evangélicos salvadoreños no caerán en la trampa. El poder es tentación. No es imprescindible ese poder para cumplir con la gran misión: la evangelización del mundo. Dios puede levantar hombres como levantó a José que llegó a gobernar la gran nación egipcia. Fue la selección divina para un momento dado. Dios puede llevar evangélicos al gobierno, pero no será formado por un partido compuesto solo por creyentes.
Los creyentes en Jesucristo gobernaremos el mundo, pero esto será para el Milenio, cuando el Rey de reyes y Señor de Señores sea el rey de la humanidad. Para el día de hoy, cada evangélico debe ser gobernado por el rey de su vida.
La población evangélica se calcula para este año en un 15% a 20%. Se cuenta con 2 universidades evangélicas, 33 liceos Cristianos; Liceos Evangélicos en las principales ciudades del país. La presencia evangélica se encuentra en todas las ciudades, pueblos, cantones. Pregunte por un creyente y le darán razón de alguien en su comunidad.
Editorial de la Prensa Gráfica del día 10 de Mayo de 1991. EB
Editorial de La Prensa Gráfica
¿Que nos espera?
Una lluvia gloriosa de pentecostés como no ha habido antes. La Gran Comisión será cumplida. Esta comenzando el tercer milenio, nos sentamos en la cúspide de la última montaña para ver hacia adelante. La pregunta bíblica sobresale. “Cuando el hijo del hombre regrese, ¿Hallará Fe en la tierra?” Lucas 18: 8.Las preguntas salen por doquier. ¿-Que es lo que nos hace falta para recorrer?, ¿Cómo será?, ¿Falta otro milenio? He aquí algunas conclusiones. El Mensaje Glorioso del Evangelio recorrerá por todo el mundo y en tiempo de Dios será recibió por los humanos. Esto traerá el retorno de JESUCRISTO A LA TIERRA. “Y esta buena noticia del reino será anunciada en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan; entonces vendrá el fin.”
El aumento del conocimiento de las ciencias por el ser humano en los postreros días fue profetizado por el profeta Daniel: “Pero tú, Daniel, guarda estas cosas en secreto y sella el libro hasta el tiempo del fin. Mucha gente andará de acá para allá, buscando aumentar sus conocimientos.”. Este siglo dividió el átomo, develo el subconsciente, unió genes y clonó una oveja. Inventó el plástico, el radar y los microchips. Construyo aviones, cohetes, satélites, televisores, computadoras y la bomba atómica. Se deshizo de las ideas tradicionales sobre la lógica, el lenguaje, la pedagogía, las matemáticas, la economía incluso la relación entre el espacio y el tiempo. En la mayoría de los casos, detrás de cada una de estas grandes ideas, descubrimientos e invenciones hallamos el extraordinario genio de un ser humano. Por su-puesto la ciencia seguirá aumentando en el Tercer Milenio: Viajes espaciales, mejoraran las cosechas y facilitarán la vida del hombre de la Tierra. Pero como pensar solo en lo positivo si con la ciencia el hombre no ha podido detener la güera en Yugoslavia. ¿Podrá la ciencia detener una tercera Guerra Mundial incluyendo la autodestrucción del ser humano, y barrer con la vida sobre la tierra? Solo Dios lo sabe.
El planeta tierra no será destruido todavía: Tiene miles de millones de años de dar vuelta sobre su eje imaginario. Y lo seguirá haciendo. Aquí en el planeta acuoso tiene que llevarse a cabo el Reino Milenial de Jesucristo. “Los humildes heredaran la tierra y disfrutarán de completa paz”. como podría ser destruido nuestro pequeño hogar? : Que un asteroide chocara con nosotros haciendo destruir la vida del planeta y el planeta mismo. Una explosión interna del planeta que nos convirtiera en millones de asteroides. La destrucción de este terruño con misiles y armas atómicas que el hombre posee. O la intervención divina haciendo desaparecer a la nada nuestro precioso terruño.
Debemos distinguir lo que es la Tierra y lo que es el Universo. “ ! Tu nombre domina en toda la tierra!, !tu gloria se extiende más allá del cielo!”.- Universo.- Con los poderosos telescopio, radioscopio inventados por el hombre se sabe más del Universo: los quásar, los hoyos negros que se tragan soles, planetas y todo lo que se les pone enfrente. La luz incluso. Alrededor nuestro, a miles de millones de años luz, se encuentran miles de millones de estrellas. Y entre mas el hombre investiga más se expande el Universo sin encontrar todavía el FIN. “
Entonces los cielos pasarán con gran estruendo, los elementos ardientes serán desechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” palabras de San Pedro en su carta, nos llama a reflexionar. Se refiere la destrucción que Pedro plantea todo el universo conocido y sin conocer o se refiere solamente al planeta tierra. Cualquiera que sea la interpretación el consejo para nosotros es “Procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprochables, en paz. “
En lo político nos sorprende que Europa tiene una moneda única para todo el continente: El Euro. El antiguo continente se unifica para enfrentar a poder político-económico-militar de los otros bloquear formándose. La iniciativa del Presidente Clinton de reunirse con los presidentes de América y formar un mercado económico americano para el año 2005. La Liga Árabe por otro lado formándose para defender sus propios intereses petroleros. La raza china haciendo lo mismo. El continente africano hace sus pininos en la unificación de la raza afro. Todo esto preparando el escenario para los eventos proféticos como El Rapto de la Iglesia de Jesucristo: Armagedón, Gog y Magog, El Milenio, Lago de Fuego, Cielos Nuevos y Tierra Nueva. Todo esto apenas sospecha de lo que ha de venir. “ Cosas que ojo no vió, ni han subido al corazón del hombre son las que Dios tiene preparadas para sus hijos”
CYBER KIKE BARILLAS MINISTRIES
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“Que los hombres nos consideren
Como servidores de Cristo y
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MINI HOJA DE VIDA DE KIKE BARILLAS
Enrique Barillas, Junto a Rubén Orellana, Presidente de la Asamblea Legislativa de El Salvador. -2006- 2009-y Celestino Palacios, Alcalde Municipal de San Pedro Nonualco.
ENRIQUE BARILLAS
Ejecutivo de C.E.A.D.E.S.,-Conferencia Evangélica de Las Asambleas de Dios de El Salvador - 1988- 1999,Presbítero de Zona para la Para central y Santa Ana; Presidente Comisión Historia, 1990; Tesorero Nacional Jóvenes, 1982- 1986; Secretario Nacional Exploradores de Rey, 1975- 1980; Maestro I.B.B., 1972- 2002; Pastor Local, Colonia España, Mejicanos, 1972- 1987; Contador, egresado de la ENCO –Escuela Nacional de Comercio de San Salvador-, 1969; Egresado de ISUM con Licenciatura en Educación Cristiana, 1978; Directivo Fundador revista Luz y Vida; Directivo Fundador del Sistema de Protección Ministerial .Actualmente junto a su familia se congregan en el Templo Cristiano de San Salvador.
Casado con Mercedes Ticas. Ha procreado a Eric Josué-25 años- estudiante de Medicina en la Universidad Evangélica y Querubina Elizabeth – 24 años-, estudiante de Ingeniería Industrial en Universidad Nacional de El Salvador.
Familia Barillas Ticas. 1987
Hermano Pablo con familia Barillas Ticas. 2002. Templo Cristiano
San Salvador
Familia Barillas Ticas. Ataco. 2007
Enrique Barillas
Nací el 1 de Julio de 1950 en un pueblo de El Salvador: San Pedro Nonualco. En las faldas del volcán Chinchontepec. Mi padre el telegrafista del pueblo y mi madre Ama de casa. Fui al Kindergarten y curse mis 6 años de primaria bajo la tutela de la Santa Madre Iglesia Católica. Siendo el último de 6 hermanos, mis padres ya de edad se esforzaron para que yo cursara 3 años de Plan Básico en el pequeño pueblecito a unos 60 kms. de San Salvador, la capital. Iba todos los domingos a misa y comulgaba, cada primer domingo del mes. A ciegas creía que estaba en lo correcto.
Para seguir estudiando tenía que ir a la Capital, ya que en el pueblo no había más estudios. Mi padre, ya jubilado por el estado, y mi madre se hicieron esfuerzos para que yo continuara estudiando. Fue así como en eI año 1967, llegue a vivir junta a mi hermano y a comenzar mis estudios en la Escuela Nacional de Comercio.
Prestaba la Biblia y la comencé a leer. Me dedique a mis estudios y en 1969 me gradúe de Contador.
Mi hermano Cesar emigró a Los Estados Unidos y yo me quede a comenzar la nueva etapa de mi vida: ¡A trabajar ¡ Como cuando la mama pájara suelta a su hijo a volar. Tenía 19 años y venían a mi mente muchas incógnitas. Mi padre había fallecido y mi madre vivía en el pueblo cuidando los pequeños terrenos que el
Abuelo le había heredado. Otro hermano me ofreció trabajo en su pequeña fábrica y fue así coma daba mis pininos: Trabaje tres meses, los sentí duros. La vida de estudiante había pasado. En el mes de marzo de 1970, el evangelista Luis Palau llego a El Salvador a celebrar una Campaña Evangelistica en la Iglesia Central de la Misión Centroamericana. Vivía en la casa de otro hermano casado y la esposa de este, me invito a ver un Programa de TV. dedicado a la juventud. Era el hermano Luis Palau en la Pantalla dando consejos y contestando preguntas por teléfono. Vi el programa en el cual invitaban a la Campana en la Iglesia. El día siguiente estaba yo en la primera banca del Templo escuchando el mensaje. Tenía hambre. Andaba buscando respuesta. Yo sentí que las palabras del Predicador eran coma "Clavos hincados" en mi Coraz6n. Hice mi decisión por Jesucristo Y en ese mismo instante hubo una transformación milagrosa. Sentí una felicidad indescriptible. El cielo había bajado. Mi familia se incomodo por mi decisión. De donde salió esta semilla, dijo mi madre, en la familia no han salido de esos locos. En Mi pueblo no había iglesia evangélica en ese tiempo. .
Ya creyente me amembré en el Centro Evangelistico, donde asistí 2 años. Dios me
dio trabajo como Contador con Time y Life y Reades Digest. - libros - . Comencé a caminar en la vida cristiana: me bautice y recibí el Bautismo del Espíritu Santo.
La oficina donde trabajaba comenzaba a hacérseme una cárcel: Los libros de Contabilidad no eran para mí. El Señor me estaba Llamando para otro trabajo.
Después de 2 años en la oficina, ingrese en el mes de Julio de 1972 en el Instituto Bíblico de San Salvador. No tuve valor de decírselo personalmente a mi madre. Le envié una carta. EIla paso varios meses sin hablarme. Mi pensamiento era estudiar 4 meses y luego ir al Seminario Bíblico Latinoamericano en San José, Costa Rica, pues me habían hablado de EL Hice solicitud, me aceptaron, pero Dios tenía para mi otros planes. AI terminar los cuatro meses. Dios me tenía de pastor en un pueblo cercano a San Salvador. Tonacatepeque.
Era toda una nueva experiencia. Me sentía feliz predicando y sirviendo a Dios. En Tonacatepeque comenzaba mi Ministerio: Una familia me recibió, dormía en la sala; ellos eran un amor. Había incomodidades, pero sentía la direcci6n de Dios en mi vida. Estuve por año y medio en este lugar. Había escasez económica.
Nunca había vestido ropa usada. Mis pocos ahorros se terminaron. Fue el lugar donde Dios trata conmigo para enseñarme la dependencia constante de E1.
Después pase a fundar una pequeña Obra en los alrededores de San Salvador. Ayutuxtepeque. Asustado por la experiencia de Tonacatepeque. Dios movió a mi hermano recién casado a compartir el apartamento donde el iniciaba su vida matrimonial. No tenía ni donde dormir. Solo un poco de ropa unos y libros que había usado e Instituto Bíblico. Mi hermano que había viajado a los Estados Unidos, había comprado una casa, así que le pedí me la prestara por 3 meses para predicar y así fue. AI año de predicar (1975) en Ayutuxtepeque, donde ya habían unos 20 hermanos, pase a pastorear por 13 años la Iglesia España en la ciudad de Mejicanos.
Era una iglesia formada con templo. Mi experiencia la considero coma una Universidad para mí.
En 1977 gradúe en el Instituto Bíblico. Un año después (1978) obtuve la Licenciatura en Educación Cristiana. de ISUM-Instituto de Superación Ministerial-. Estudie un año en Guatemala y dos en Costa Rica. El Señor me concedió mi esposa a los 33 años. Mercy, con quien procreamos a Erick Josué de 23 años y Querubina Elizabeth de 22. Cumplimos 24 años de casados y somas felices sirviendo al Señor.
Primera Graduación de Escuela de Líderes. 2001. Director de la Escuela: Hno. Enrique Barillas.
MINISTERIOS DESEMPEÑADOS
15 años de Ministerio Pastoral: Tonacatepeque, Ayutuxtepeque y Colonia España. Mejicanos.
Presbítero de Distrito - 4 años- 15 iglesias supervisando. Tesorero Nacional de los Embajadores de Cristo, 4 años
Profesor del instituto Bíblico Betel Central. 20 años
Ejecutivo de Asamblea de Dios. Presbítero de Zona de Depto. La
Paz, San Vicente, Cuscatlán, Cabañas, Santa Ana, La Libertad. Supervisando unas 250 Asambleas de Dios. 12 años.
Rio Janeiro, Brasil. COMIBAN.1986
Templo Cristiano de las AD. Como Director de Educación: Escuela de Líderes y Colegio Bíblico Celular.
Contador: Asambleas de Dios. –8 años, Time Life – 2 años, Alfalit- 2 años, Colegios Justo Gonzales- 2 años- SPM. AD. –2 años
París. Conferencia Evangelistas Intinerantes.1986
MIS MENTORES
ENRIQUE BARILLAS
A MIS 60 AÑOS
Mentor (en griego clásico Μέντωρ), hijo de Álcimo, personaje de la Odisea.Fue el fiel amigo de Ulises, que quedó encomendado de los intereses del héroe en Ítaca y de la educación de su hijo Telémaco, cuando el héroe partió para la Guerra de Troya.La diosa Atenea adoptó la apariencia de Mentor para acompañar a Telémaco en la búsqueda de su padre.
El nombre de este personaje ha pasado a la lengua como el de consejero sabio y experimentado o como preceptor.
Preceptor: sinónimos
* tutor, instructor, educador, maestro, mentor, consejero, guía, ayo
EN MI MINISTERIO ESTOS HAN SIDO UNOS DE MIS MENTORES:
JUAN BUENO.
Mi pastor que me envió al ministerio . 1972. Mi maestro en el IBB en la materia Las llaves del Reino. Libro de texto escrito por él.
CATALINA DE BUENO. Mi maestra de libros poéticos en el IBB. 5o año
TEODORO BUENO. Mi maestro de Teología. En el IBB. 5º año
HAROLD CALKINS. Mi director y Maestro en IBB. Teología
GLEN DAVENPORT. Mi director y Maestro en IBB. Psicología.
ELENA DE DAVENPORT. Mi maestra. Educación Cristina. Escuela Dominical
DAVID GRAMS. Mi Director y maestro de INSTITUTO DE SUPERACION MINISTERIAL. Post Grado del IBB. Maestro de Ciencias de la Comunicación, Homilètica Avanzada. Habacuc
FLOY WOODWORTH. Maestro Técnicas de investigación- Costa Rica-, Isaías,
Composición Literaria.
ROY SMEYA. Mi maestro del SEC. Educación Cristiana. Plan Básico América Latina
GUSTAVO GALDÀMEZ. Mi maestro de Teología. 4, 5, 6 años IBB. Cuando él era Srio. Tesorero, yo era el contador de la CEAD. Ministró mentaría con su ejemplo.
FIDEL AMAYA. Mi superintendente. A pesar de poca educación académica fue ejemplo de vida cristiana y liderazgo.
JUAN BENAVIDES. Mi Maestro de Profetas Mayores. El ejecutivo amigo. “No sé nada de esto”, me dijo cuando le eligieron srio.tesoro... No se preocupe, le dije, Ud. Solo va a firmar los cheques.
ESAU GARCÌA. Mi Director. Cuando enseñé en el IBAPES. Toda la Biblia. Libro por libro a estudiantes de 5º y 6º años .Alumnos pastores en el oriente de El Salvador.
RAÙL DURON. El amigo bromista.Secretrio Ejecutivo de Sociedades Bíblicas. Me enseñó orígenes bíblicos. Sus hijos todos amigos. Eran niños cuando yo pastoreaba en la asamblea cercana a su casa. Raúl Jr., Director de un Liceo Cristiano; Pablo, Srio.Sociedades Bíblicas; Luis, Médico Neumólogo y el misionero USA en Japón.
RAFAL WILLIAMS. Cuando me enseñó en 6º año de Instituto, junto a su segunda esposa, Loida Stewart de Williams
MENTORES AMIGOS.
Enrique magaña, Fidel Molina, Rigoberto Funes, Will Cabrera
A los 60 años de Vida Doy gracias a Dios por estos modelos a seguir en mi ministerio cristiano.
BENDICIONES A TODOS
KIKE
TU MENTOR SE LLAMA JESUS........
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TU MODELO.JESUS DE NAZAREY......TU MAESTRO EL MISMO JESUS.....TU GUIA Y TU PADRE JESUS........LOS DEMAS HERMANOS Y TU SOLO SON INSTRUMENTOS DEL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.......EL ESPERA POR TODOS NOSOTROS, PUES SE HA EXTENDIDO TANTO EL EVANGELIO QUE SOMOS MILLONES....EL NOS HAGA HUMILDES DE CORAZON PARA SER LOS QUE NOS VAYAMOS EN EL RAPTO DE SU IGLESIA. bendiciones hermano quique |
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