Año 8 - Número 2059
~ Viernes 14 de Junio de 2013
- AÑO DE LA FE
-
Desde la ciudad de
Córdoba (Argentina)
Alabado sea
Jesucristo…
Puede ser que tengas
muchos obstáculos en tu camino, pero Dios es mucho más grande que todos tus
obstáculos
Pedí fuerza y Dios me
dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría y Dios
me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad y Dios
me dio cerebro y músculos para trabajar.
Pedí valor y Dios me
dio obstáculos para superar.
Pedí amor y Dios me dio
personas con problemas a las cuales ayudar.
Pedí favores y Dios me
dio oportunidades.
¡No tengas miedo!
Enfrenta los problemas y los obstáculos que a tu vida lleguen con fe y valor
!!!
Recuerda que no estás
solo/a y que con Dios a tu lado, todo es posible...
La
Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, dijo
Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pues
yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con
ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y
arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que
todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna. Y si tu mano derecha te es ocasión de
pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus
miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.
»También se dijo: ‘El
que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio’. Pues yo os digo: Todo el
que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y
el que se case con una repudiada, comete adulterio».
(Mt
5,27-32)
Comentario
Hoy, Jesús continúa
profundizando en la exigencia del Sermón de la Montaña. No deroga la Ley, sino
que le da plenitud; por eso, su observancia es algo más que el simple
cumplimiento de unas condiciones mínimas para tener en regla los papeles. Dios
nos da la Ley del amor para llegar a la cima, pero nosotros buscamos el modo de
convertirla en la ley del mínimo esfuerzo. ¡Dios nos pide tanto...! Sí, pero
también nos ha dado lo máximo que puede dar, ya que se ha dado a sí
mismo.
Hoy, Jesucristo apunta
alto al manifestar su autoridad sobre el sexto y el noveno mandamiento, los
preceptos que se refieren a la sexualidad y a la pureza de pensamiento. La
sexualidad es un lenguaje humano para significar el amor y la alianza, por
tanto, no puede ser banalizada, como tampoco podemos convertir a los demás en
objetos de placer, ¡ni siquiera con el pensamiento!, de aquí esta afirmación tan
severa de Jesús: «Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio
con ella en su corazón» (Mt 5,28). Es preciso, pues, cortar el mal de raíz y
evitar pensamientos y ocasiones que nos llevarían a obrar lo que Dios aborrece;
esto es lo que quieren indicar tales palabras, que pueden parecernos radicales y
exageradas, pero que los oyentes de Jesús entendían en su expresividad: saca,
corta, arroja...
Finalmente, la dignidad
del matrimonio debe ser protegida siempre, pues forma parte del proyecto de Dios
para el hombre y la mujer, para que en el amor y en la mutua donación se
conviertan en una sola carne, y al mismo tiempo es signo y participación en la
Alianza de Cristo con la Iglesia. El cristiano no puede vivir la relación
hombre-mujer ni la vida conyugal según el espíritu mundano: «No debéis creer que
por haber escogido el estado matrimonial os es permitido continuar con una vida
mundana y abandonaros a la ociosidad y la pereza; al contrario, eso mismo os
obliga a trabajar con mayor esfuerzo y a velar con más cuidado por vuestra
salvación» (San Basilio).
Pare Josep LIÑÁN i Pla
SchP (Sabadell, Barcelona, España)
Santoral
Católico:
San Metodio
Patriarca de
Constantinopla
Fuente:
Catholic.net
¡Buenos días!
Portador de
paz
La Reina de la paz te
invita a ser portador de bien y de paz en tu esfera de acción. Sólo si te
pacificas interiormente puedes irradiar paz a tu alrededor. Hombres sabios que
sondearon su interior con la luz del Espíritu han descubierto los enemigos de la
paz interior: ansiedad, irritación, miedo, odio, tristeza, autocompasión, duda,
abatimiento, impaciencia…
“¡Queridos hijos! Hoy
los invito a abrirse a Dios por medio de la oración, a fin de que el Espíritu
Santo pueda comenzar a obrar milagros en ustedes y a través de ustedes. Yo estoy
con ustedes e intercedo ante Dios por cada uno, queridos hijos, porque cada uno
es importante en mi plan de salvación. Yo los invito a ser portadores de bien y
de paz. Dios puede darles la paz sólo si ustedes se convierten y oran. Por eso,
queridos hijos, oren, oren, oren y hagan lo que el Espíritu Santo les inspire.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ”
Para preservar la paz
de tu corazón, el Espíritu Santo con sus inspiraciones es una presencia valiosa
y decisiva. La oración te vuelve sensible a su conducción. Y, con el Espíritu
como guía, te será fácil discernir cuando surgen en tu fantasía castillos de
dificultades y rechazos al plan de Dios sobre tu vida, sugeridos por el mal
espíritu. Cultiva y defiende tu paz interior.
Padre Natalio
La frase de hoy
“No podemos temer nunca
cuando tenemos una
Madre poderosa y amante
que vela por
nosotros”
Tema
del día:
No tengas temor
Temía estar solo, hasta
que aprendí a quererme a mí mismo.
Temía fracasar, hasta
que me di cuenta que únicamente fracaso cuando lo
intento.
Temía lo que la gente
opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinan de
mí.
Temía me rechazaran,
hasta que entendí que debía tener fe en mí mismo.
Temía al dolor, hasta
que aprendí que éste es necesario para crecer.
Temía a la verdad,
hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.
Temía a la muerte,
hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el
comienzo.
Temía al odio, hasta
que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.
Temía al ridículo,
hasta que aprendí a reírme de mi mismo.
Temía hacerme viejo,
hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.
Temía al pasado, hasta
que comprendí que es solo mi proyección mental y ya no puede herirme
más.
Temía a la oscuridad,
hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.
Temía al cambio, hasta
que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis
antes de volar.
Hagamos que nuestras
vidas cada día tengan más vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al
final siempre hay algo más.
Texto de
internet
Imagen de
wordpress
Junio,
mes del Corazón de Jesús
Día 14: Las tentaciones
Los apóstoles se
acercaron un día a Jesús y le dijeron: "Maestro, tú nos invitas siempre a orar;
nosotros somos ignorantes, enséñanos tú. Y Jesús siempre bueno, respondió":
Cuando oréis hacedlo así: Padre nuestro que estás en los cielos; y les enseñó la
estupenda oración del Padre nuestro. ¿Sabes por qué Jesús quiere que oremos al
Padre para no dejarnos caer en la tentación? Porque Él sabía que el demonio nos
tentaría siempre y quería que nosotros pidiésemos la ayuda celestial para no
sucumbir a la tentación. Él mismo permitió que el demonio le tentase para darnos
ejemplo.
Fuente: Web Católico de
Javier
Pedidos de oración
Pedimos oración por la
Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito
Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y
todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los
cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo
son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones, por la Paz en el mundo,
por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las
enfermedades, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de
libertad en muchos países del mundo, por la unión de las familias, la fidelidad
de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento;
por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, y por las Benditas
Almas del Purgatorio.
Pedimos oración por
nuestra amiga Mónica, que se muda de ciudad, para que el Señor y la
Santísima Virgen la protejan en su nuevo destino.
Pedimos oración por la
salud de Hari, que vive en Miami, USA, y le han diagnosticado un tumor en
el páncreas, por lo que rogamos a la Santísima Virgen de Lourdes que lo proteja
e interceda por él ante su Hijo Jesús.
Pedimos oración por la
salud de Mireya T. M., de ciudad de México, que luego de una operación
sufrió una complicación cerebral. Encomendamos su cuidado a la Santísima Virgen
y al Beato Juan Pablo II.
Tú quisiste, Señor, que
tu Hijo unigénito soportara nuestras
debilidades,
para poner de
manifiesto el valor de la enfermedad y la
paciencia;
escucha ahora las
plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos
enfermos
y concede a cuantos se
hallan sometidos al dolor, la aflicción o la
enfermedad,
la gracia de sentirse
elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado
dichosos,
y de saberse unidos a
la pasión de Cristo para la redención del
mundo.
Te lo pedimos por
Cristo nuestro Señor.
Amén
Nota
de Redacción:
Para
dar curso a los Pedidos de Oración es imprescindible dar los siguientes datos:
nombres completos de la persona (habitualmente no publicamos apellidos), ciudad
y país donde vive, y explicar el motivo de la solicitud de oración. Por favor:
en los pedidos ser breves y concretos y enviarlos a fel...@gmail.com
y deben poner en el asunto “Pedido de oración”, ya que los correos que llegan
sin asunto (o con el asunto en blanco) son eliminados sin abrirlos. No se
reciben pedidos de oración a través de Facebook ni por otro medio que no sea el
correo antes señalado.
Los Pedidos de Oración se publican de lunes a
sábados. Los domingos se publican los agradecimientos por las gracias
concedidas.
“Intimidad Divina”
Misterio de
unidad
En su discurso sobre el
Pan de vida Jesús mismo presentó la Eucaristía como el sacramento de la unión
con él: “El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Jn
6, 56). Es una verdadera compenetración de Cristo con nosotros y de nosotros con
Cristo. Evidentemente la vida de Jesús y la nuestra, su Persona y la nuestra,
permanecen distintas; sin embargo, “el cuerpo y la sangre de Cristo que comemos
hacen que estemos en Cristo y Cristo en nosotros… Él, pues, está en nosotros y
nosotros en él por su carne, y con él está en Dios todo lo que somos” (S.
Hilario, De Trinit, VIII, 14). Nunca como en el momento de la comunión
sacramental está el fiel unido a Jesús, compenetrado con él y transformado,
deificado y sumergido en la divinidad… Pero Jesús va más allá y dice: “Lo mismo
que me ha enviado el Padre, que vive, y yo vivo por el Padre, también el que me
coma, vivirá por mí” (Jn 6, 57)
El Vaticano II afirma:
Cristo, “antes de ofrecerse víctima inmaculada en el altar de la cruz, oró al
Padre por los creyentes diciendo: “que todos sean uno, como tú, Padre está en mí
y yo en ti, para que también ellos sean uno en nosotros…” (Jn 17, 21); e
instituyó en su Iglesia el admirable sacramento de la Eucaristía, por el cual se
simboliza y se realiza la unidad de la Iglesia” (UR 2). Desde los comienzos de
la Iglesia, ha sido considerada la Eucaristía como el símbolo de la unión de
todos los creyentes. Dice una antigua plegaria eucarística: Respecto a la
Eucaristía daré gracias así: Como este fragmento estaba disperso sobre los
montes y reunido se hizo uno, así sea reunida tu Iglesia de los confines de la
tierra. Y pues, los sacramentos efectúan la realidad que significan, la
Eucaristía no sólo representa, sino que realiza la unión de los creyentes, ya
que alimentándose éstos de un solo pan, la carne inmaculada de Cristo, se
incorporan a él formando un solo cuerpo, su Cuerpo místico que es la
Iglesia.
La unión de todos los
fieles en Cristo, comenzada con el bautismo, se fortalece, perfecciona y llega a
cumplimiento en la Eucaristía, por lo que se puede en verdad decir que “la
Iglesia vive y crece continuamente” por la Eucaristía, que complementa “la
edificación del Cuerpo” (LG 26, 17). Hablando de la Iglesia primitiva, aseguran
los Hechos de los Apóstoles que le reunión de los creyentes era un solo corazón
y una sola alma, unida y alimentada por la Eucaristía (Hc 4, 32; 2, 42); éste es
el fruto que debe continuar produciendo en la Iglesia el Pan eucarístico: unidad
de corazón y espíritu entre los creyentes, como consecuencia preciosa y lógica
de la unión de cada uno con Cristo. Cuanto más profunda es la unión de los
particulares con Cristo mediante la Eucaristía, tanto más generosa será la unión
recíproca entre los que se alimentan de la misma Mesa, realizándose así la
oración del Señor: “que sean perfectamente uno” (Jn 17, 23). Es por lo que la
Iglesia ruega al Padre en la Misa: “que fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de
Cristo y llenos del Espíritu Santo formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo
espíritu” (Pleg. Euc. III).
Como este pan, disperso
un tiempo por los montes, fue recogido para formar una cosa, así, Señor, reúne a
tu santa Iglesia de toda raza, de todo país, de toda ciudad, de toda aldea, e
toda casa y haz de ella la Iglesia una, viviente y católica. (San Serapión,
Oraciones de los primeros cristianos)
P. Gabriel de Sta. M.
Magdalena O.C.D.
Jardinero de
Dios
-el más pequeñito de
todos-
|
PÁGINAS DE
FELIPE DE URCA: |
|
”PEQUEÑAS
SEMILLITAS”
|
|
”JUAN PABLO II
INOLVIDABLE”
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|
”PARROQUIA
NUESTRA SRA. DEL VALLE”
Córdoba –
República Argentina
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“FELIPE DE URCA”
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GRUPO “HERMANADOS
EN JESÚS Y UNIDOS AL PAPA FRANCISCO”
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–AMDG–